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domingo, 27 de mayo de 2012

Irisina: la hormona quemagrasa para combatir la obesidad

Su accionar permitiría el reemplazo de grasas difíciles de eliminar por tejidos que aprovechen mejor la energía de lo que comemos. La incidencia de la actividad física Dr. Rubén Salcedo El Siglo XXI trajo consigo la llamada “tríada de la modernidad”: una peligrosa combinación de sedentarismo, consumo cada vez mayor de alimentos industrializados, y una población estresada y deprimida. Ante el crecimiento acelerado de esta enfermedad, la Medicina Nutricional se encuentra constantemente investigando cómo combatirla. En este marco, se está poniendo un especial énfasis en el estudio de la hormona Irisina. De qué se trata Conocida como la hormona de la actividad física, hormona 'quemagrasa' u hormona de la obesidad, la Irisina sería una poderosa aliada para combatir no sólo este problema sino, también, la diabetes, según han determinado los estudios científicos realizados. Las células del tejido adiposo blanco (grasa blanca) se especializan en almacenar nutrientes en forma de grasa y representan la principal forma de reserva de energía en el ser humano. La grasa parda o marrón, en cambio, es solo muy evidente en los bebés recién nacidos. Su principal función es utilizar los nutrientes que ingerimos y quemarlos para liberar calor para proteger a los órganos vitales, en lugar de ser almacenados en forma de grasa. En el ser humano adulto la producción de calor de la grasa parda es remplazada por la que genera la actividad de los músculos por sí mismos. Esto sucede tanto en el individuo de peso normal como en el obeso. Cómo actúa la Irisina Se descubrió que el ejercicio físico produce una gran variedad de beneficios. Algunos de los efectos más reconocidos son mediados por un factor denominado PGC1-a, el cual desencadena que de la célula muscular se libere una hormona denominada Irisina. Llamada con este nombre en honor a la diosa griega Iris -transmisora de buenas noticias- hace que la grasa blanca se transforme en grasa parda. De esa manera, se aumenta el gasto de calorías y se favorece la producción de calor. Así al cuerpo le queda menos energía en forma de tejido adiposo blanco. Un adulto podría llegar a quemar calorías y bajar de peso o, al menos, no seguir aumentando kilos. Pero es de suma importancia aclarar que, de desarrollarse fármacos con esta hormona, su acción sobre la obesidad no será mágica. Realizar actividades mejora el estado metabólico ya que incrementa significativamente el gasto total de energía que consume la actividad muscular propiamente dicha. Es por eso que lo recomendable es llevar una vida saludable y realizar ejercicio para ayudar a nuestro organismo a producir calor y quemar grasas. La mejor alternativa es mantener una actitud activa de vida. Por el doctor Rubén Salcedo, director médico de Sanatorio Diquecito. Link: http://www.entremujeres.com/vida-sana/salud/obesidad-sobrepeso-hormonas-irisina_0_684531621.html Fuente: http://www.entremujeres.com/

viernes, 18 de noviembre de 2011

Comida Consciente.-


Chocen Bays suele hablar no de una, sino de siete “hambres”. El del ojo (“mmm, qué buena pinta tiene ese pastel”); el del corazón (“ese pastel me recuerda al que cocinaba mi abuela”); el de la mente (“no debería comer ese pastel. Tengo que adelgazar tres kilos…”). Y así sucesivamente. Se trata, en resumidas cuentas, de no dejar que la mente se aleje demasiado del cuerpo. Las preguntas son sencillas, pero la puesta en práctica no tanto: ¿Por qué comes lo que comes? ¿De qué forma lo haces y qué sientes después? ¿Cuál es tu actitud frente a los alimentos? “Aunque el concepto de atención plena procede de las enseñanzas budistas, cualquiera puede prestar atención a la hora de nutrir nuestros cuerpos”, escribe Harvey Fineberg, presidente del Instituto de Medicina de EEUU, en el prólogo del libro. “Todas las distracciones de la vida cotidiana refuerzan la ingestión de comida de forma mecánica, y esto es un factor importante de aumento de peso y obesidad”.
Diez pistas para una comida consciente en familia
1. Reserva un tiempo apropiado para compartir la comida en familia.
2. Trabaja en equipo para preparar la comida y poner la mesa.
3. Elige alimentos y bebidas saludables para tu cuerpo y para el planeta.
4. Apaga la televisión, baja el sonido del móvil y aparta el ordenador.
5. Cuando te sientes a la mesa, presta atención a la respiración, a cada inhalación y cada exhalación, durante unos momentos.
6. No discutas. Permite que las comidas se conviertan en un momento nutritivo a todos los niveles.
7. Cuando sirvas los platos y comas, observa
los sabores, colores, olores y texturas de los alimentos, y la reacción de tu mente ante cada uno de ellos.
8. Come con moderación. Usa un plato pequeño y llénalo una sola vez. Mastica concienzudamente y come despacio. Deja los cubiertos sobre la mesa entre bocado y bocado.
9. No te saltes comidas. Si lo haces, después estarás hambriento y te será más difícil vencer la tentación de ingerir cosas insanas.
10. Toma medidas que apoyen una vida saludable y activa: no almacenes bebidas gaseosas o bollería y aperitivos. Limita el tiempo de tele de tus hijos y el tuyo propio.

*Natalia Martín Cantero es periodista.

domingo, 27 de febrero de 2011


Infección del hongo que engorda

Lo usual es considerar que toda aquella persona que está sobrepeso lo ha logrado comiendo más de la cuenta. Pero, esto no siempre es así. Hay distintos factores que causan obesidad porque reducen el metabolismo del cuerpo. Hay muchas personas que están obesas y sin embargo son personas que comen muy poco. Por otro lado también existen esos famosos “flacos que nunca engordan” aunque coman lo que coman.

Una de las razones principales por las cuales se les hace difícil rebajar a muchas de las personas obesas es que tiene su cuerpo infectado del hongo candida albicans. Las personas cuyo cuerpo están muy infectados de este hongo no rebajan ni aunque hagan la dieta correcta. Generalmente se desaniman porque hacen la dieta y no ven los resultados. Cuando el cuerpo está infectado del hongo candida ni siquiera el hacer ejercicio es efectivo para bajar de peso porque este hongo produce muchos tóxicos dentro del cuerpo que reducen el metabolismo. Los tóxicos producidos por el hongo candida albicans son ácidos y como los ácidos destruyen el oxígeno del cuerpo el metabolismo se reduce y a la persona se le hace imposible adelgazar. Lo que mantiene al metabolismo funcionando bien es el oxígeno y cuando el oxígeno se reduce el metabolismo se vuelve un “metabolismo lento”. El hongo candida es un causante principal de obesidad por esta misma razón.

Las personas que están infectadas de este hongo padecen de varios síntomas los tóxicos del hongo candida producen. Los síntomas principales son: picor en la piel, cansancio continuo, gases estomacales o intestinales, dolores de cabeza o migrañas, sinusitis, flujo vaginal, ardor al tener sexo, estreñimiento o diarrea y también produce irritabilidad emocional y hasta depresión. Naturalmente a estas personas se les hace casi imposible bajar de peso porque sus cuerpos están demasiado llenos de tóxicos y el metabolismo se pone extremadamente lento. Los tóxicos que produce el hongo reducen el oxígeno disponible a las células y estas personas tal parece que “engordan hasta de mirar la comida”.

Lo que ha causado estas infecciones de hongo candida son: el uso de antibióticos, una dieta demasiada rica en carbohidratos refinados (azúcar, dulces, chocolates, pan, pasta, arroz, etc.) y el uso de las hormonas femeninas (pastillas anticonceptivas y hormonas para la menopausia). Todos estos son factores que aceleran el crecimiento del hongo candida dentro del cuerpo lo cual termina siendo una infección a nivel de todo el cuerpo.

La mejor forma de atacar este hongo para reducirlo es cortándole su abasto de comida para debilitarlo. Como este hongo lo único que consume son los carbohidratos refinados (azúcar, dulces, chocolates, pan, pasta, arroz, etc.) hay que reducirle este tipo de alimento para que no siga creciendo dentro del cuerpo. Una dieta como la “Dieta 2×1” que se explica en mi libro “El Poder del Metabolismo” logrará que el hongo deje de seguir creciendo y engordándonos mientras lo vamos limpiando del cuerpo. Hay suplementos naturales como el COCO-10 PLUS™ que son efectivos para matar el hongo y ayudar a una persona a adelgazar. El COCO-10 PLUS™ contiene una alta proporción de “ácido láurico” que es una sustancia natural que es parte del aceite de coco y la cual tiene una acción funguicida (mata hongos) en el cuerpo. Por otro lado, el suplemento RELAX SLIM™ contiene varias hierbas y sustancias naturales que le paran el sistema reproductivo al hongo. Pero, la estrategia principal siempre esta compuesta de reducir los carbohidratos refinados mientras se ataca al hongo con los suplementos naturales. Si no se mejora la dieta habremos perdido el tiempo.

Sea como sea, de la misma forma que “todo lo que brilla no es oro” también es cierto que todo el que está sobrepeso no es porque esté comiendo demasiado. Si el cuerpo está infectado del hongo candida albicans se le va a hacer imposible bajar de peso si antes no trata la infección con la dieta correcta y los suplementos necesarios.

Frank Suárez, Especialista en Obesidad y Metabolismo

domingo, 9 de enero de 2011


Obesidad: ¿pizza, virus o genes?
Múltiples factores parecen ser responsables de la obesidad con evidencias que respaldan cada una de estas múltiples causas. Un reciente artículo hace mención a una de ellas. Algo para leer mientras camina en la cinta.


En la Argentina los problemas asociados con la obesidad son considerados una cuestión estética hasta el momento, aunque se está tratando de cambiar la legislación vigente para que las obras sociales se hagan cargo de los tratamientos en los casos que así lo requieran. Son numerosos los casos de obras sociales demandadas por sus afiliados para que cubran determinados tratamientos contra la obesidad. Además de las evidentes consecuencias para la salud de un individuo, la obesidad tiene implicancias sociales y culturales que se ponen de manifiesto cada vez con mayor fuerza.

Tal vez la evidencia más clara de que el tema del peso corporal se está transformando en una cuestión con ribetes epidémicos a nivel mundial lo tengamos en nuestra querida televisión. Canales nacionales y extranjeros nos muestran las viscisitudes de grupos de participantes que tratan de bajar de peso. Médicos, nutricionistas, psicólogos y personal trainers que no dan respiro son parte del equipo que rodean a estos sacrificados seres humanos en busca de su peso ideal.

Un reciente trabajo científico aparecido en los medios puede ser interpretado livianamente como una indicación de que balanza, sentadillas y control calórico puede no ser el camino correcto. Pero, ¿es realmente así?

El trabajo de la Dra. Wardle


La noticia se esparció por los medios más rápido que un cadete de delivery. Un trabajo publicado en la última edición del American Journal of Clinical Nutrition indica que existe un componente genético que predispone a la obesidad. Un grupo de investigadores británicos llegó a esta conclusión luego de trabajar con gemelos idénticos de entre 8 y 11 años. Las investigaciones sobre obesidad infantil constituyen un campo de intensa actividad, especialmente si tenemos en cuenta el aumento marcado de la población obesa, tanto adultos como niños, en todo el mundo.

Recordemos que de acuerdo a datos del año 2007 provistos por la Organización Mundial de la Salud, se considera que cerca de 2000 millones de personas en todo el mundo son obesas o tienen sobrepeso. El mismo informe calcula que cerca de 20 millones de chicos de menos de 6 años caen dentro de esta categoría.

Un informe similar del año 2005 decía que alrededor de un 75 %, tanto de hombres como de mujeres, en diversos países (incluida la Argentina) tienen sobrepeso.

Alguna vez se consideró que esta enfermedad afectaba sólo a los países de altos ingresos. Ahora, la obesidad y el sobrepeso se extienden también por países de bajos y medianos ingresos, en especial en los asentamientos urbanos.

Pero, ¿qué causa este aumento descontrolado de peso? Las causas parecen ser variadas. Veamos un par de ellas.

Genes sospechosos

Esta no es la primera vez que el componente genético y la obesidad aparecen conectados. En 2007, un nutrido grupo de investigadores británicos publicó sus resultados en la revista Science asociando al gen FTO con un incremento de la masa corporal. Trabajando con más de 38.000 personas de 7 años o más, los investigadores determinaron que aquellos individuos que tenían dos copias de este gen pesaban, en promedio, 3 kilos más que aquellos que no lo tenían.

La función del gen FTO no esta totalmente esclarecida pero se sabe que tiene algo que ver con el hipotálamo, el cual, entre otras cosas, regula el apetito. A pesar del interesante descubrimiendo los autores fueron cautos y dijeron que no creían que este gen fuera responsable de la epidemia global de obesidad.

Otro gen había sido descubierto previamente en 2003: el GAD2. Investigadores norteamericanos, franceses y británicos responsabilizaron a este gen de estimular el apetito en su artículo publicado en la revista PLoS Biology.

Pero hay muchos genes más que han sido relacionados con la obesidad a través de distintos trabajos científicos. Un vistazo a una base de datos disponible en Internet me permitió contar 75.

La pista viral

No todo queda en nuestros genes. Ya en la década del 90 un trabajo de Nihil Dhurandhar, investigador hindú, indicaba que el virus SMAM-1 causaba un aumento de la grasa abdominal acumulada en pollos. Notablemente, un grupo de pacientes obesos que fueron testeados para detectar la presencia de anticuerpos contra este virus dieron positivo: habían estado expuestos al SMAM-1.

Varios años después, Dhurandhar y Richard Atkinson (profesor emérito de Medicina y Nutrición de la Universidad de Wisconsin) publicaron un trabajo en la revista Obesity Research explicando el mecanismo por el cual otro virus, el Ad36 incrementaba el contenido de grasa en pollos y ratones.

De acuerdo a Atkinson los animales infectados con Ad36 elevan su contenido de grasa corporal entre un 50 y un 100%. El investigador también determinó que alrededor de un 30% de las personas obesas testeadas tenían anticuerpos contra este virus, o sea que habían estado expuestos al mismo. El hallazgo fue tan interesante que Atkinson creo una compañía, Obetech, donde se continúa investigando sobre la relación entre virus y obesidad. Obetech tiene un valor agregado: con un análisis puede decirle si Ud. tiene anticuerpos contra el Ad36 y por lo tanto cierta predisposición a engordar.

Nuevos resultados estuvieron disponibles el año pasado cuando un trabajo presentado en el congreso de la American Chemical Society mostró que al exponer stem cells (las células que pueden convertirse en cualquier tipo celular del organismo) al virus Ad36 más del 50 % de las mismas se convertía en células que acumulan grasa.

Más complicado de lo que parece

Examinando la inmensa cantidad de información disponible respecto al tema de la obesidad se puede concluir algo sin lugar a dudas: las posibles causas son múltiples y distintos expertos le asignan a algunas más importancia que a otras. Desde falta de sueño, pasando por bebés de madres de mayor edad hasta las causas genéticas y virales arriba descriptas.

En lo que sí muchos expertos están de acuerdo (y el sentido común los apoya) es que es imposible comer en exceso y bajar de peso. Si no se queman las calorías que se consumen, el aumento de peso es inevitable. Y de esta ley de la física nadie se escapa aunque algunos puedan tener una mayor predisposición que otros pero de esta ley de la física nadie se escapa.

Otro punto a tener en cuenta es que nuestros genes no han cambiado mucho en los últimos 100 años pero nuestro estilo de vida sí. De hecho, el trabajo publicado por la Dra. Wardle y sus colaboradores (el que apareció recientemente en todos los medios) comienza diciendo: “el dramático incremento en obesidad infantil en los últimos 15 años se debe claramente a cambios en el medio ambiente porque los genes no se han alterado”. Esto indica que, si bien el componente genético puede contribuir, el mismo no es 100 % responsable.

Lo que algunos temen es que mucha gente que padece esta enfermedad tome esto como una excusa para darse por vencida. Decir “es genético” para algunos equivale a decir “no hay nada que se pueda hacer” (al menos hasta que se pueda tratar al gen responsable del problema). Para muchos especialistas culpar a la epidemia de obesidad en causas virales o genéticas es como tapar el sol con un dedo. El Dr. Kottke, cardiólogo del Centro Cardíaco del Hospital St. Paul en Minnesota afirma: “Es como decir que no necesito dejar de fumar porque para cuando tenga cancer de pulmón va a haber una cura”. El médico culpa al estilo de vida: “Ni siquiera tenemos que levantarnos del asiento para cambiar el canal y el precio de la comida chatarra está en niveles increíblemente bajos” agrega.

Tal vez lo más apropiado sea tomar la reciente información acerca de la conexión entre factores genéticos y sobrepeso y procesarla de la siguiente manera: si un chico tiene algún gen que lo predisponga a convertirse en obeso, se deben redoblar los esfuerzos para controlar su dieta y la actividad física que desarrolla. No olvidemos que el equipo de la Dra. Wardle publica que la familia es importante para prevenir el desarrollo de obesidad en una edad temprana si bien el control de la obesidad a largo plazo necesita de esfuerzos individuales y sociales para modificar el medio ambiente.

En definitiva, volvemos a lo que ya sabíamos: una dieta adecuada, horarios de comidas que se respetan, comer en un ambiente tranquilo y hacer actividad física son elementos clave para evitar el sobrepeso. Y si usted ya esta saltando de alegría pensando que sus genes son culpables de esos kilitos de más tome envión y siga saltando en el gimnasio, el parque o donde más le guste. Seguro que su cuerpo se lo va a agradecer.

Cómo calcular si Ud. es obeso o tiene sobrepeso

Conociendo su peso (P) en kg y su altura (A) en metros elevada al cuadrado divida P/A2. El valor resultante de dicha división se denomina Indice de Masa Corporal (IMC). Si el mismo es igual o superior a 25 usted tiene sobrepeso. Un IMC igual o superior a 30 indica obesidad.

Fuentes
Boutin, P. et. al. GAD2 on Chromosome 10p12 Is a Candidate Gene for Human Obesity. PLoS Biol 1(3): e68, 2003.
Vangipuram, S., et. al. A Human Adenovirus Enhances Preadipocyte Differentiation. Ob. Res., 770, 12 (5), 2004.
Wardle, J., et. al. Evidence for a strong genetic influence on childhood adiposity despite the force of the obesogenic environment. Am. J. Clin. Nutr. 87, 398, 2008.
Obesity Gene Map Database. http://obesitygene.pbrc.edu/

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Consejos dietéticos para sobrevivir a las tentaciones navideñas


Autor: Por JUAN REVENGA

Algunas personas consideran la Navidad como un periodo festivo de 'alto riesgo' respecto a la ganancia de peso. Sin embargo, algunos estudios apuntan la idea de que la acumulación de kilos por encima de lo recomendado destaca más por la constancia en unos hábitos inadecuados que por los excesos propios de fechas concretas. En cualquier caso, las celebraciones festivas siempre pueden tener un valor añadido en cuanto al mayor riesgo de cometer demasiados excesos alimentarios. Es por ello que en esta época abundan las recomendaciones de las autoridades sanitarias y sociedades científicas sobre cómo afrontar las celebraciones de un modo más saludable.

¿Cuánto peso se gana de media en Navidad?

En marzo de 2000 la publicación científica 'New England Journal of Medicine' se hizo eco de un interesante estudio que se propuso averiguar las diferencias entre el aumento de peso que los ciudadanos estiman ganar en el periodo navideño y el peso que en realidad ganan. Sin anunciar a los participantes la finalidad última del estudio, se les pesó y se les interrogó acerca de cuánto peso creían que ganarían durante las fiestas. Finalizadas las fiestas se les volvió a pesar y los resultados fueron sorprendentes:

• Los participantes estimaron que su peso aumentaría una media de 2,3 kilos durante las festividades, aunque las previsiones aportadas oscilaron desde un mínimo de 2 hasta un máximo de 5 kilos.

• En este estudio, la media real de aumento de peso de todo el grupo fue de apenas medio kilo.

• Resulta destacable que quienes más aumentaron de peso fueron quienes al inicio del experimento ya contaban con exceso de peso. Aunque el aumento medio de toda la población fue de unos 500 gramos, quienes padecían sobrepeso u obesidad antes del experimento, aumentaron su peso en una media de 2,3 kilos (entre cuatro y cinco veces más que la población total del experimento).

Consejos para las navidades

La Asociación Americana de Dietética, sensible a las necesidades y temores de la población en relación al riesgo de aumento de peso en una época festiva caracterizada por las celebraciones en torno a la mesa, ha realizado unas interesantes recomendaciones. Tanto si se proviene de acometer un importante esfuerzo para perder peso, como si se intenta mantenerlo, estos consejos pueden ser de gran utilidad. Para quienes no están en estas situaciones, las indicaciones pueden servir para afrontar las celebraciones de un modo más saludable, pero sin renunciar en ningún caso al placer del disfrute de los más típicos platos y preparaciones navideñas:

1. Procurar no llegar al momento de la cita crítica (cenas de Nochebuena o Nochevieja, comidas de Navidad o de Año nuevo, cenas de empresa, etc.) con un especial gran apetito. Para ello, tomar algún bocado (almuerzo, merienda, etc.) con la suficiente antelación. Las opciones adecuadas se centran en snacks saludables y saciantes, como frutas y vegetales frescos y crudos (bastoncitos de zanahoria, rábanos, apio...), barritas de cereales integrales, queso o lácteos desnatados, entre otros.

2. No dejar de lado las pequeñas ocasiones para realizar una actividad física moderada, como caminar hasta el lugar donde realizar los recados y compras navideñas, y usar las escaleras en lugar del ascensor o las escaleras mecánicas. Las pequeñas caminatas de 15 a 20 minutos a buen ritmo pueden suponer un gasto energético de hasta 200 kilocalorías. El resultado de poner en práctica estas estrategias tiene un valor mucho más importante cuando se perpetúan y forman parte de un estilo de vida activo durante todo el año.

3. Tener muy en cuenta las bebidas alcohólicas por su efectos en la salud y por su aporte de calorías extras. Un martini aporta unas 275 kilocalorías y un vaso de vino, en torno a 150 kilocalorías. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta el resto de calorías que se ingieren con los alimentos y hay que procurar sustituir, al menos, alguna copa por agua.

4. Realizar un diario dietético. El simple hecho de tener que anotar con diligencia todo lo que se come y bebe sirve para ser consciente de las cantidades que se ingieren. Además, es una herramienta que limita una ingesta futura desproporcionada. Se estima que los consumidores subestiman la cantidad que comen en unas 1.000 kcal/día. Anotarlo de forma puntual ayuda a tomar conciencia.

5. No saltarse el desayuno. Diversas investigaciones señalan que las personas que desayunan de forma sistemática todos los días tienden a ingresar menos calorías durante el día. La razón quizá radique en el papel que tiene el desayuno en el momento de poner 'en hora' el organismo y los ciclos de hambre y saciedad. Si se come en periodos de 3 a 5 horas durante la vigilia (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena), se tendrá mucho ganado frente a los posibles atracones navideños.
7. Conviene no pensar en la fiesta o celebración como en un momento para realizar grandes comilonas, sino en otros aspectos como ampliar el círculo de amistades, estrechar las relaciones sociales con el resto de participantes o familiares. Por esta misma razón, conviene no pasar mucho tiempo en torno a la mesa, ni antes ni después de la comida, ya que en ella siempre habrá una mayor probabilidad de picar aperitivos, dulces, etc.

8. Con independencia de los platos contenidos en cualquier menú festivo, el resto de la alimentación diaria ha de estar centrada en alimentos ricos en fibra, como las frutas, verduras, cereales integrales y legumbres. La fibra dietética aporta un nivel de saciedad importante con pocas calorías.

AUTOCHEQUEO DE SACIEDAD

Tener una orientación acerca de qué es una ración estándar es fundamental para controlar las porciones que se sirven. Además, al final de la comida convienen hacer un 'autochequeo' consciente relativo al nivel de saciedad adquirido mediante el empleo de la siguiente escala: (1) hambriento, con un hambre voraz, (2) ligeramente hambriento, (3) cómodo, (4) un poco incómodo por estar demasiado lleno y (5) demasiado lleno como para encontrarse bien o incluso indigesto.

Las recomendaciones de salud se centran en tratar de no terminar en los estados 1 o 5. Cualquiera de los otros es más o menos válido y, sin lugar a dudas, el 3 es el óptimo.

Fuente: http://www.consumer.es

miércoles, 8 de diciembre de 2010


Cuándo un Obeso mórbido se acerca a la posibilidad de reencontrarse con otra vida, más sana, mejor, más prometedora, en salud física, psicologica, social no piensa en los pasos posteriores al posible adelgazamiento, porque lo separan 30, 40, 50, 100, o 150 kilos, o vaya a saber cuantos kilos que como eternos escalones no permiten ver la meta.
Cuando un paciente hiper obeso mórbido se acerca a la primera consulta, sería propicio acercarlo a un paciente recuperado que posea la capacidad de acercarlo a la experiencia propia, ya que si bien los médicos cirujanos bariátricos, los nutricionistas, los psicólogos clínicos y médicos especializados en obesidad, saben de que se trata, no lo han vivido por dentro.
Alguna vez alguien me dijo, "yo se lo que siento, pero vos me ves por fuera", y se trataba de otra afección, en éste caso, en el que se trata de enfrentar las ansiedades, los miedos, los actos discriminatorios con los que se convivió mucho tiempo, si no todo el tiempo de su vida, errores en la mirada en el espejo, creencia de merecido castigo, y tantas otras cosas, nunca será mejor entendido que por quien lo ha vivido, padecido, sufrido, luchado, vencido...
Por eso llama la atención enormemente, que se halla multiplicado el número de profesionales abocados a la temática, y que no se convoque a quienes tienen la más potente de las herramientas "la experiencia en el propio cuerpo y mente, por eso hay que apoyarse en quien lo vive desde el adentro y no se queda con una mirada tangencial"...
En muchos casos en los consultorios médicos, y en la puerta de los mismos, se llevan a cabo encuentros enriquecedores con pacientes que dan los primeros pasos con miedo, ansiedad, angustia, y cambian la mirada al recibir como un folleto explicativo concreto, la charla de lo vivido, de lo logrado de los 30, 50, 80 kilos perdidos del cuerpo y encontrados en salud.
Intercambio de números telefónicos, y apoyo silencioso y contener acompaña esa marcha.
Pero los profesionales siguen sin dar entrada a quienes podrían ayudar y sostener, pero bueno, vivimos en un mundo donde no se escucha a quien dice, ni se recibe la mirada de quien mira a los ojos...
Haber vivido dentro de un traje de buzo oscuro, pesado, molesto durante 10, 20 años o la vida misma, es una experiencia que más allá de lo catedrático supera lo inconmensurable del sentimiento humano, ganar en salud perdiendo los kilos que ese traje de buzo significaba es la vida misma, una vida distinta que todo paciente hiper obeso mórbido merece vivir.

Mabel Ieraci.-

martes, 7 de diciembre de 2010

UNA EXCELENTE NOTICIA!!!



Brindarán atención a pacientes que padecen obesidad mórbida

Funcionará un consultorio en el Policlínico, que fue recientemente adquirido por el Sanatorio Belgrano de Mar del Plata. Formarán un equipo interdisciplinario de trabajo para realizar un seguimiento de los casos
El Sanatorio Policlínico de nuestra ciudad, recientemente adquirido por el Sanatorio Belgrano de Mar del Plata, pondrá en marcha un consultorio orientado a brindar atención a pacientes que padecen obesidad mórbida.
El anuncio fue realizado ayer en el marco de una conferencia de prensa desarrollada en la institución, de la que participaron los doctores Jorge Picardo, especialista en cirugía bariátrica, y Verónica De Angeli, especialista en medicina nutricional.
"Venimos a ofrecer los servicios del Sanatorio Belgrano en lo que respecta a cirugía bariátrica o cirugía de la obesidad", señaló el doctor Picardo, al tiempo que agregó que "hemos desarrollado desde hace unos cinco años, tanto en el Sanatorio Belgrano como en el Instituto CILAP, un tratamiento para los pacientes obesos mórbidos".
Destacó que "contamos con una amplia experiencia en el tema" y agregó que "este sanatorio de Tres Arroyos necesitaba un consultorio para atender esta problemática, que estará integrado por un médico clínico, nutricionista y psicóloga".
"En principio, la idea es atender a los pacientes acá y realizar las cirugías en Mar del Plata", aclaró el profesional, aunque remarcó que "el equipo multidisciplinario realizará el seguimiento de los casos en Tres Arroyos".
Al respecto, acotó que "con el tiempo evaluaremos concretar las cirugías acá en Tres Arroyos".
Informó que "ya hemos hablado con el médico clínico José Mangi para que el consultorio comience a funcionar en forma inmediata" y añadió que "los pacientes serán entrevistados y evaluados por el doctor Mangi y su equipo de trabajo".
"Nosotros vendremos como grupo de apoyo", aseveró Picardo, acotando que "también vamos a brindar charlas a la comunidad y a los grupos científicos relacionadas con la cirugía bariátrica".

Equipo de trabajo
A su vez, la doctora De Angeli manifestó que "resulta fundamental armar el equipo de trabajo, para que el paciente tenga la contención adecuada" y añadió que "nuestra intención es que el grupo de profesionales sea de Tres Arroyos, aunque lleva tiempo formar a la gente".
"La cirugía lleva un tiempo de preparación y posteriormente se realiza un seguimiento del paciente, que está a cargo del equipo de trabajo", completó la doctora.
Manifestó que "la obesidad mórbida es una enfermedad creciente" y aclaró que "sólo el 40 por ciento de los pacientes con esta patología pueden ser operados. El 60 por ciento restante requiere de tratamientos médicos".
Los profesionales informaron que "la obesidad es una enfermedad crónica" y señalaron que "actualmente las obras sociales cubren los tratamientos médicos vinculados con la cirugía bariátrica".
Finalmente, destacaron que "el sector de Diagnóstico por Imágenes del Sanatorio Policlínico es muy bueno" y acotaron que "el grupo de profesionales de la institución también es excelente".

http://www.lavozdelpueblo.com.ar/interior.php?ar_id=55662

viernes, 12 de noviembre de 2010

martes, 2 de noviembre de 2010


McDonald's, condenada a pagar a un ex director por provocarle obesidad
La indemnización, de 13.000 euros, impuesta por un juez de Brasil da la razón al antiguo empleado que engordó 30 kilos en 12 años por consumir hamburguesas y patatas fritas

DAVID MARTÍNEZ
La multinacional de comida rápìda McDonald's deberá indemnizar con 13.000 euros a uno de sus antiguos empleados porque los horarios laborales muy ajustados provocaron desequilibrios en su alimentación que han llevado al trabajador a padecer obesidad.
La justicia brasileña ha dado la razón a la batalla que llevaba emprendida desde hace tres años un director de un establecimiento de la cadena estadounidense en la ciudad de Porto Alegre, en un caso que ha reabierto el debate de cómo el consumo prolongado de este tipo de alimentación con elevados contenidos de grasas saturadas conlleva enfermedades graves (cardiopatías, diabetes, entre otras...) relacionadas con la obesidad.

Según el diario francés Le Figaro citando fuentes judiciales brasileñas, el caso se produjo por la insistencia de un ex directivo de una hamburguesería de Porto Alegre. A sus 32 años, el directivo -cuyo nombre no ha trascendido- aumentó su peso en 30 kilos durante los 12 años que desempeñó sus tareas de responsabilidad en McDonald's "debido a un régimen desequilibrado que padeció el joven porque la pausa del descanso para comer y la organización de sus horarios no le permitían volver a comer a casa y se alimentó durante 12 años de hamburguesas y otros productos McDonald's", según la defensa del ex director de la sucursal de Porto Alegre.

La defensa también ha argumentado en el juicio que "la empresa ofrecía almuerzos y menús gratuitos para los empleados, lo que habría provocado el desequilibrio alimentario y a modificar sus hábitos de comida en el mismo lugar de trabajo".

El juez ha condenado a la cadena estadounidense al pago de la indemnización, con lo que ha dado la razón al ex director del restaurante que denunció a la empresa. McDonald's se ha defendido arguyendo que la empresa proponía alternativas dietéticas a todos los empleados en el restaurante que fueran diferentes del menú formado por hamburguesas y patatas fritas. "Ofrecemos una gran variedad de menús equilibrados con el objetivo de responder a las necesidades dietéticas de nuestros empleados", ha afirmado McDonald's en un comunicado tras la sentencia judicial.

McDonald's está estudiando si recurre la sentencia judicial. Más allá de la indemnización de 13.000 euros que deberá pagar al ex director brasileño, si finalmente la condena fuese firme en segunda instancia en Brasil podría suponer que los otros 400.000 empleados del grupo en todo el mundo podrían también denunciar a la compañía por el mismo caso apelando a la jurisprudencia que crearía la justicia brasileña.

Pero este no es el único caso de empleados en Brasil que denuncian a McDonald's por el contenido de los menús que consumen y los posibles perjuicios para su salud si se consumen de forma prolongada. La cadena de comida rápida fue condenada en Brasil a pagar 800 dólares a uno de sus ex empleados por darle sólo hamburguesas y otros productos de la empresa durante la hora de comer, según ha informado el diario Folha de Sao Paulo.

Así lo determinó el tribunal de la ciudad sureña de Riberao Preto, que atribuyó la compensación a Rafael Luiz, de 22 años, que demandaba a su empresa por no atribuirle bonos o cheques de alimentación para comprar su propia comida durante los dos años que trabajó en McDonald's. El abogado de Luiz utilizó como argumento ante la corte el documental estadounidense Super Size Me, que muestra los efectos nefastos para la salud que tuvo para el autor de la cinta la ingesta de productos de McDonald's durante un mes. La multinacional ha anunciado anunció que estaba valorando una posible apelación a la sentencia.

martes, 21 de septiembre de 2010

miércoles, 25 de agosto de 2010


Rosario: La Justicia ordenó a una obra social cubrir una cirugía por obesidad

Fecha Publicación: 21/08/2010|07:57

La Cámara Federal de Apelaciones de Rosario ordenó a una obra social cubrir la práctica de un by pass gástrico en una mujer que pesa 130 kilos, tiene enfermedades asociadas y que durante 25 años luchó por revertir esa situación.

La intervención quirúrgica, que deberá realizarse antes de los 30 días, llega después de ser denegada en primera instancia y antes, eludida por el propio servicio de salud de la mujer.

“Qué pasa si en toda la espera yo muero o quedo incapacitada? ¿Van a tener que afrontar un juicio por abandono de persona? ¿Cuántos deben estar pasando por esta penuria sin que nadie nos proteja”, fue el angustiado S.O.S. que Graciela Gsan envió a través de una carta de lectores de La Capital.

En septiembre de 2009 había hecho las primeras diligencias clínicas para la operación que la obra social terminó negando, a pesar de que la ley de obesidad acababa de entrar en vigencia.

Diabética, hipertensa, con apnea (dificultad para respirar), problemas cardíacos y las rodillas vencidas por el peso, decidió entonces recurrir a la Justicia por vía de amparo. Pero en primera instancia recibió un revés que le resultó tan doloroso como su problema.

“El juez de primera instancia rechazó el pedido porque consideró, entre otras cuestiones, que no se cumplían con todas las condiciones del decreto reglamentario que regula la ley de obras sociales y de obesidad”, explicó su patrocinante, Hugo Raúl Hernández. El magistrado consideró que el caso no cumplía con los dos años de tratamiento consecutivo, a cargo de un equipo de salud interdisciplinario, requerido por la ley como paso previo a la operación.

Con esta negativa bajo el brazo, la causa llegó a la Sala B de la Cámara Federal, que no hizo lugar al señalamiento realizado en primera instancia. En opinión de este Tribunal, el requisito de una resolución ministerial no puede anteponerse a derechos humanos básicos contemplados en la Constitución Nacional y en pactos internacionales.

Para Hernández, esta es la clave que ahora permite a Graciela recuperar su salud. Según la Cámara, los certificados médicos presentados acreditan a la operación como único recurso terapéutico ya que, de no realizarse, la vida de Graciela corre riesgo por las enfermedades conexas. Ahora, la Obra Social Sindicato de la Industria Fideera y Asociación Mutual Mercantil Argentina, deberá cubrir la cirugía solicitada dentro de los 30 días.


21 de agosto de 2010 (Por Silvia Carafa / La Capital-derf)
http://www.derf.com.ar/despachos.asp?cod_des=361464&ID_Seccion=51&fecemi=21/08/2010

domingo, 4 de julio de 2010

ADELGAZAR VS ENVIDIA


Locura es hacer lo mismo y esperar resultados distintos
Albert Einstein


Con las tratamientos para adelgazar su experiencia le confirma que culparse o reprocharse porque los resultados obtenidos lejos están de parecerse a los esperados no es un acto sabio ni prudente ni amable. Ya lo ha hecho infinidad de veces obteniendo resultados que no lo satisfacen. No son las dietas las que deben funcionar: es nuestra manera de pensar.

El objetivo de adelgazar no consiste en perder peso sino en ganar conciencia y ganar espacios de vida. Aún tratándose de kilos, la idea de "perder" siempre tiene una connotación negativa y la psiquis tenderá a resistirla. Un programa ayuda cuando ayuda a ganar en todas formas posibles: ganar una figura ideal, un hábito de alimentación gratificante, confianza, auto-respeto; autoestima positiva. Cuando permite recuperar la amabilidad con la persona de uno como base para el desarrollo de conductas acertadas para generar beneficios reales. El tratamiento para adelgazar debería liberar para siempre de la adicción a la comida, del auto-concepto de obeso y de los consecuentes problemas de peso. Son éstas ideas demasiado pesadas para cargar.

Adelgazar es relativamente sencillo, algo que el organismo puede conseguir. De hecho, mucha gente consigue adelgazar varias veces en la vida aún aplicándose a dietas diversas cuyas filosofías se contradicen entre sí. Adelgazar no es el problema ni el gran desafío: mantener un peso ideal en estado de radiante salud y buen humor sí lo es pues requiere un cambio de conciencia. Cuando un tratamiento para adelgazar se basa únicamente en los alimentos sin contemplar al hombre en su totalidad psico-física aparecen las resistencias y los rebotes de peso.

Por lo general la gente no registra el disparador que detiene su progreso; muchas personas no alcanzan a detectar la instancia específica que los llevó a descuidar su tratamiento para adelgazar hasta que un día se miran al espejo y con horror o desazón, caen en la cuenta de que han vuelto atrás: ¡otra vez ese antipático rebote de peso!.

Pero el rebote de peso no es algo que venga desde afuera a visitarnos para amargarnos la vida. Muchos factores explican el rebote de peso: en su mayoría son factores psicológicos activados en experiencias también antipáticas y que se "dejaron pasar". Algunos experimentan cierta incomodidad cuando observan que empiezan a brillar con unos cuántos kilos menos: si han conservado un sobrepeso durante años, de pronto esa imagen armoniosa que les devuelve el espejo les resulta incómoda, desconocida y literalmente, una parte de su personalidad no sabe cómo actuar con ese nuevo cuerpo. A otros les sobrevienen temores difusos, inusitados como por ejemplo, la posibilidad de quedar aislados en su entorno habitual. Para otros, la novedosa experiencia de encontrarse en pleno dominio de sí mismos les resulta atemorizante; les inaugura nuevas responsabilidades y nuevos roles de vida. A otros los detiene el sarcasmo ajeno o la omnipresente envidia de los demás. Sin embargo, alcanzar un pleno dominio de la actitud personal necesariamente implica toparse con la envidia ajena y atravesarla.

En algunos matrimonios, por ejemplo, la reducción de peso de uno de sus integrantes suele poner a su pareja en problemas. Esta sospecha detiene al individuo en su progreso; cede a los atracones sin entender por qué. Sin embargo guarda la sospecha de que mejorándose él perjudicaría al otro y equivocadamente concluye de un modo conciente o inconcientemente que lo mejor será dejar las cosas como están.

Un tratamiento para adelgazar resulta excitante, una verdadera aventura, permite soñar y desprenderse con la imaginación. Volver a engordar significa en miuchos casos algo así como dejar la aventura atrás, volver a quienes eran y sentirse seguros. Por tal motivo, las dietas que no contemplan el mundo interior fallan o se quiebran al cabo de un tiempo.

Las personas cuentan hoy con recursos efectivos para descubrir sus ideas improductivas, sus prejuicios, como así también para descubrir cuánto de bueno pueden conseguir con sus deseos y valores adecuadamente detectados y alineados con sus características de la personalidad.

A menudo cuando las personas progresan superando sus propias expectativas, no tardan en aparecer algunos miedos difusos. Mucha gente ha respondido durante años al apodo de "gordo", "gordito" y les cuesta asumir una nueva identidad relacionada con la delgadez o con las formas corporales armoniosas. Otros mantuvieron en sus entornos un cierto rol fijo junto con la figura del gordo ("gordo simpático", "el grandote", "el poderoso", ”el fortachón”, “el gordo bueno”, “el buen compañero”, “el tranquilo de la familia”, “el chico problema”, etc ). Con estas sutilezas, el auto-concepto de gordo queda profundamente instalado en sus conciencias y muy difícilmente derribado mediante esos tratamientos que solo restringen la calidad del alimento o tienen en cuenta sus calorías. Esta idea de sí mismos, ese dañino autoconcepto es, en una abrumadora mayoría, de los casos, la clave que inhibe el desarrollo de aquellas conductas y elecciones de las cuales más tarde se arrepiente. Tanto apodos y roles quedan implantados en la identidad configurando la actitud. Para estas personas adelgazar no es una misión imposible, (bajan de peso y vuelven a subir); lo que les resulta imposible, impensable es abrazar la convicción de igualdad respecto de los otros. Se trata de una misión difícil a menos que se produzca una flexibilización y un cambio significativo en sus conciencias.

¿Exactamente qué buscan las personas cuando deciden aplicarse a una dieta para adelgazar?

Aunque parezca paradójico, la mayoría busca “recuperar peso”. Buscan recuperar ese peso social que fueron perdiendo a medida que se fueron tragando sus frustraciones.

Adelgazar es mucho más que rebajar unos kilos de más. Si lo fuera, entonces las personas adelgazarían y no tendrían problemas en mantener ese peso ideal recuperado. Pero esto no ocurre: cuando las personas empiezan a adelgazar empieza a revelarse en sus conciencias una nueva imagen de sí mismos. Una imagen con la que necesitan aprender a convivir y en la cual necesitan empezar a reconocerse. La identificación es el producto de un intrincado proceso mezcla de experiencias, reflexiones y conclusiones. Aún por alentadora, esta imagen siempre es incómoda al principio; después de todo, es el reflejo de un desconocido; de alguien cuyas reacciones son desconocidas, imprevisibles que despiertan cierta perplejidad tanto para la persona misma como para su entorno inmediato. El lugar que ocupa en el mundo se va modificando progresivamente al paso de su descenso de peso. Cambian su manera de sentarse o de caminar porque cambia el espacio que esta nueva figura va ocupando en el mundo exterior.

Con frecuencia esta nueva imagen resulta intimidante, especialmente si no se la cuida con esmero y dedicación, pues las creencias que de ella derivan conseguirán verdaderamente desmantelar el concepto que venían manteniendo respecto de sí mismos y de las transformaciones que sus cuerpos y organismos pueden ser capaces de producir. Resulta comprensible, por lo tanto, el que para tanta gente, los rebotes de peso formen parte de sus vidas; son lo conocido y lo familiar, el factor clave que posiblemente no estén preparados para abandonar para siempre.

Las técnicas del Coaching aplicadas al proyecto Adelgazar prometen cambios en el registro celular. Únicamente aplicándole al pensamiento una orientación precisa conseguirán revertirse las conductas auto-destructivas, y derribarse las resistencias inconscientes. Cuando estos cambios primarios ocurren, toda persona en sobrepeso empieza a disfrutar libremente, no solo de sentimientos magníficos de confianza, entusiasmo, alegría o seguridad sino de los auténticos beneficios y oportunidades que invariablemente vienen a partir de una transformación desde la raíz del problema. El coaching para adelgazar no consiste en un tratamiento con bases psicológicas ni están sus esfuerzos concentrados en explayarse en interpretaciones o en la búsqueda de la causa. Consiste en el ejercicio del pensamiento estratégico aplicado y diseñado exclusivamente al objetivo de pautar correctamente un plan de descenso de peso, mejorar la apariencia física, el vínculo con la comida y con el propio cuerpo. A medida que se avanza en el entrenamiento se va comprendiendo que las dietas no prosperan cuando no tienen en cuenta que el cuerpo es el resultado del estilo de vida y del estilo de pensamiento; y que el estilo de vida y la manera de pensar son el resultado directo de corrientes emocionales. Un buen estilo de vida es el resultado de una manera saludable de pensar y la manera saludable de pensar puede conseguirse sanando las emociones que enferman al pensamiento. Estados tales como la angustia, ansiedad, melancolía inspirarán pensamientos opuestos a los estados de euforia, optimismo, alegría.

Cambiar los alimentos sin cambiar la manera de abordar la vida no siempre resulta, al menos difícilmente produzca un resultado perdurable. El cambio en la manera de abordar la vida surge naturalmente a partir de las observaciones grandiosas.

La tortura, el abuso de la fuerza de voluntad, la restricción, algunos grupos de apoyo, algunas propuestas de ayuno, las prohibiciones de los alimentos que se adoran, la dependencia del conteo de calorías, soportar dolores de hambre, vomitar después de comer no solamente no ayuda a adelgazar y mantener un estado vigoroso sino que se enmarcan entre los principales responsables de los atracones y los rebotes de peso.

La obesidad está alcanzando el rango de “epidemia”; en la cultura occidental la salud pública agoniza. Muchos mueren a causa de disturbios en los hábitos alimenticios producto de imposiciones culturales tiranas responsables de la proliferación de estos dos fantasmas principales en este escenario: la anorexia y la bulimia. En la mayoría de los países “desarrollados” el servicio de Salud Pública muestra preocupación porque personas de cualquier edad, incluyendo menores de edad, ya forman parte de la población de riesgo de ataques cardíacos, diabetes, disfunciones en el metabolismo y en el sistema de defensas, entre numerosos padecimientos. Las dietas abundan y la desesperación por parte de las personas afectadas de regresar a un peso ideal ha convertido el negocio de las dietas y el fitness en uno multimillonario. El que las dietas por sí solas no funcionan; el que ninguna de ellas promete formidables progresos o progresos idénticos en la mayoría de las personas no es una novedad. Sin embargo, en medio del desencanto, esta tragedia sigue siendo una tragedia evitable y superable. El presente programa es el resultado de años de trabajo ayudando a las personas a recuperar su figura armoniosa preservando la salud radiante y el estado de ánimo óptimo que permite una actitud vigorosa y positiva para vivir la vida con alegría.

Por lo general las personas con sobrepeso y con adicción a la comida que caen en los atracones comen más por razones emocionales que por hambre. Ante las restricciones el organismo de la persona excedida de peso entiende que se le están negando asuntos vitales a lo cual se niega y reacciona ferozmente con los atracones. Sus impulsos hacia la comida encuentran su origen en el mundo de las sensaciones, de la imaginación, en sus sentimientos y creencias. En medio de estas crisi, su necesidad real de alimento para nutrirse pasa a un segundo plano.

El hambre verdadero es una necesidad biológica de nutrición. El hambre es un reflejo que nos permite cuidar y preservar la vida. Sin comer moriríamos, enfermaríamos. Sin embargo, la sobrealimentación con los rebotes de peso y los atracones, en lugar de reforzar la vida, la ponen en peligro. Las personas sobrealimentadas corren los mismos riesgos que los subalimentados. Sus efectos psicológicos están más emparentados con los de la desnutrición que con la salud; con la carencia más que con la abundancia; con el miedo más que con el placer, con la necesidad y la falta más que con la plenitud y la sensación de estar completos.

Detectar los disparadores que desencadenan conductas de auto-boicot que llevan por ejemplo a comer en demasía, o en descontrol resulta de importancia crucial. El Coaching para adelgazar propuesto en http://www.aflorarte.com como también en http://www.loqueengordaeslaemocion. se vale de interrogantes seleccionados cuidadosamente para generar provocación al pensamiento habitual y una sacudida a las ideas limitantes que se suelen tener respecto del propio cuerpo y de las capacidades personales de producir una auténtica y perdurable transformación. Los ejercicios permiten registrar los progresos y obtener una gran alegría en ello.

El Coaching para Adelgazar de Aflorarte.com ofrece además, las pautas necesarias para el correcto empleo de las esencias de Bach con lo cual garantiza el equilibrio emocional. Este sistema ayuda a sanar estados emocionales débiles y generar las bases emocionales que producirán un pensamiento radiante y un fantástico buen humor. El sistema ayuda a detectar elementos y factores del entorno, que no dejan de jugar un papel preponderante en muchos casos tanto para colaborar como para detener los progresos. El programa enseña cómo lidiar con las presiones del entorno de una manera que no dañe los vínculos y modifique, en cambio, esa vieja memoria celular y actualizarla para habilitar un proceso de auténtica transformación psicofísica.

Autor: Liliana Dercyé
http://www.aflorarte.com
http://www.loqueengordaeslaemocion.com

jueves, 8 de abril de 2010


CONCEPTOS SOBRE CIRUGÍA BARIÁTRICA

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Por el Dr. Eduardo Babor



En los últimos años, la obesidad ha dejado de ser considerada como un problema estético para ser reconocida mundialmente como una enfermedad crónica y multifactorial debida a una excesiva acumulación de depósitos grasos que tiene una elevada comorbilidad médica, psicológica, social, física y económica. Por lo tanto involucra elementos hereditarios, bioquímicos, hormonales, ambientales, sociales, sanitarios y culturales.
Según el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos (NIH) un 20 % o más por encima del peso corporal ideal es el punto en que el sobrepeso se convierte en un riesgo para la salud. Uno de los º mas utilizados para la determinación del grado de obesidad es el denominado Índice de Masa Corporal (IMC) que relaciona el peso y la talla:

IMC = peso en KG / (talla en mts) ***
IMC (Kg / m*)
Clasificación

> 18.5 Peso Insuficiente
18.5 – 25.9 Rango Normal
25.0 – 26.9 Sobrepeso
27.0 – 29.9 Obesidad Leve
30.0 – 34.9 Obesidad Moderada
35.0 – 39.9 Obesidad Severa
40.0 – 49.9 Obesidad Mórbida
50.0 – 59.9 Súper Obesidad Mórbida
60.0 – 64.9 Súper Súper Obesidad Mórbida
< 65.0 Obesidad Triple

El más obvio de los riesgos de la obesidad mórbida es el aumento de la mortalidad, que se incrementa al doble en el hombre con un 50 % de sobrepeso.
En el mismo grupo, la mortalidad aumenta cinco veces más en diabéticos y cuatro veces si existen enfermedades del tracto digestivo.
En las mujeres la mortalidad se incrementa dos veces, pero sube a ocho en diabéticas y tres en portadoras de enfermedades del aparato digestivo.

Factores Comórbidos

Algunos de los siguientes estados clínicos que se describen a continuación relacionados con la obesidad, por si solos o combinados entre ellos, aumentan considerablemente el riesgo de vida. A saber:
• Diabetes Mellitus (Tipo II)
• Hipertensión arterial y enfermedades cardíacas
• Trastornos de las articulaciones que soporta mas peso
• Trastornos del sueño (apnea – hipopnea)
• Trastornos respiratorios
• Trastornos digestivos (reflujo gastroesofágico – hernia hiatal – litiasis vesicular – etc.)
• Trastornos menstruales
• Infertilidad
• Trastornos urinarios
• Trastornos psíquicos (depresión – disminución de la autoestima)

El tratamiento de la obesidad mórbida consistente en modificaciones dietéticas, medicamentos y actividad física, ha mostrado en el tiempo fallas para sostener un mínimo descenso de peso del 10 % en forma prolongada.
El altísimo índice de fracasos de tratamientos y abandonos de los mismos, dio lugar a que el abordaje de esta patología tuviera un enfoque multidisciplinario como nuevo concepto terapéutico, es decir, equipos conformados por Clínicos, Nutricionistas, Psicoterapeutas, Deportólogos y ahora también Cirujanos.

ALTERNATIVAS QUIRÚRGICAS PARA BAJAR DE PESO

Procedimientos
1. Restrictivos
Crean una pequeña bolsa en la parte superior del estómago limitando la cantidad del alimento ingerido.

2. Malabsortivos Alteran la digestión causando una absorción incompleta de los alimentos.

Hay varios procedimientos que combinan mecanismos restrictivos y malabsortivos en las cirugías para la pérdida de peso. El riesgo de complicaciones y efectos colaterales aumenta, en general, con el cambio del proceso digestivo.

Procedimiento de restricción gástrica: Banda gástrica ajustable

Una banda gástrica de silicona es colocada en la parte superior del estómago para formar un reservorio superior de aproximadamente 20 a 40 mililitros. Esta banda es ajustable (inflable), y esta conectada al tejido graso debajo de la piel, donde se coloca un dispositivo que permite inflar o desinflar la banda. De esta forma, se crea una pequeña bolsa en donde entra menor cantidad de alimento y tarda mas en evacuarse generando una sensación de saciedad.
La cirugía es reversible, la digestión y absorción son normales y se pierde un 50 % del exceso de peso en 18 meses pudiéndolo conservar.

Procedimientos de malabsorción:
• Derivación biliopancreática con o sin swicht duodenal
• By pass gastroyeyunal

Estos procedimientos disminuyen el tamaño del estómago limitando la cantidad de comida consumida y altera el proceso digestivo modificando la anatomía del intestino delgado con el fin de desviar la bilis y los jugos pancreáticos de modo que éstos, se encuentren con la comida ingerida mas cerca del extremo distal del intestino delgado generando una reducción de la absorción de nutrientes y calorías.
Según la Sociedad Estadounidense de Cirugía Bariátrica y el NIH, han tomado al by pass gástrico en Y de Roux como el procedimiento modelo (Gold Stándar) en la cirugía de reducción de peso.

Vías de abordaje

A fines de los ´60 y principios de los ´70, en los inicios de la cirugía bariátrica, éstas se realizaban a cielo abierto. Desde el advenimiento de laparoscopía, a principios de los ´90, la cirugía bariátrica se realiza con ésta técnica mini invasiva con los beneficios generales que la misma aporta.

Selección de pacientes

La cirugía bariátrica no será el primer recurso a emplear en la mayoría de los pacientes obesos mórbidos, solo tendrán acceso a ella aquellos que hayan fallado con intentos razonables de terapias no invasivas durante los últimos cinco años.
La opción del tratamiento quirúrgico debe ser ofrecida a pacientes que hayan sido bien informados, que estén motivados y que tengan un riesgo quirúrgico aceptable.
El proceso de selección debe apoyarse en la intervención de un equipo multidisciplinario compuesto por un internista, un psicólogo, un nutricionista y un cirujano. La educación del paciente es un componente importante del proceso pre-operatorio. Las comorbilidades no lo excluyen de la cirugía pero pueden alterar el manejo quirúrgico y anestésico durante el pre-operatorio.
El paciente debe comprender el alcance de la cirugía para poder decidir conjuntamente con el equipo, cuál es el mejor procedimiento para sí.
La decisión de someterse al procedimiento es sólo del paciente y de nadie mas, si está dentro de los parámetros que el consenso internacional acepta para la cirugía bariátrica.

¿CÓMO SE DEFINE EL ÉXITO DE LA CIRUGÍA DE PÉRDIDA DE PESO?

Es la habilidad de conseguir y mantener un descenso del 50 % al 70 % del exceso de peso sin sufrir efectos colaterales sustanciales, mejorando las enfermedades asociadas y la calidad de vid

http://www.atusalud.info/verfull.asp?xid=343

jueves, 18 de marzo de 2010

Tres de cada 10 argentinos sufren la peor obesidad

Por malos hábitos alimentarios y sedentarismo. Lo reveló un estudio que abarca a siete países latinoamericanos. Dice que en la Argentina el 29% de la gente tiene exceso de grasa acumulada en el abdomen. Esto causa graves trastornos en la salud.Tres de cada 10 argentinos sufren la peor obesidad: tienen exceso de grasa en la panza, un problema que puede conducir a la diabetes, la hipertensión, la alteración del colesterol y los triglicéridos y hasta el taponamiento de las arterias. El dato surge a partir de un estudio de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC), con sede en Texas, Estados Unidos, que evaluó los factores de riesgo cardiovascular en siete ciudades latinoamericanas, incluyendo a 1.482 adultos de Buenos Aires.

Los resultados relacionados con obesidad abdominal y diabetes fueron publicados recientemente en la revista especializada Cardiovascular Diabetology, de EE.UU. Para hacer el estudio, se tomaron mediciones del perímetro de la cintura de los participantes. Esto sirvió para determinar la presencia de obesidad abdominal.
Así, los investigadores hallaron que su prevalencia en hombres y mujeres era similar, aunque difería en cuanto a las edades. "La cantidad de argentinos con obesidad abdominal es llamativa, porque sabemos que las personas con panza, como se dice popularmente, tienen un mayor riesgo cardiometabólico", dijo a Clarín Carlos Boissonnet, cardiólogo del CEMIC y director del consejo de epidemiología de la FIC.

El aumento del riesgo se debe a que las células que almacenan la grasa en el abdomen tienen una mayor actividad dañina para el resto del organismo. Porque esas células producen las sustancias tóxicas que conducen a otros desequilibrios: sube la glucemia, los triglicéridos, y la presión arterial, provoca resistencia a la insulina, reduce el colesterol bueno y aumenta la inflamación de la pared de las arterias.
"La obesidad abdominal en la Argentina, se encuentra en un rango bajo con respecto a México (con más del 40%) y los Estados Unidos, pero esto no significa que aquí estemos bien. Nuestra situación es comparable a países europeos. El problema se debe a que la gente hace poca actividad física, y consume alimentos procesados y con mucha grasa, sal y azúcar refinado. Por si fuera poco, se consume pocas frutas y verduras", explicó Herman Schargrodsky, director del estudio, presidente de la FIC, y cardiólogo del Hospital Italiano. Las mediciones de la cintura se hicieron en 2005. Además, identificaron que el 14% de los "panzones" también padecía de diabetes. "Un porcentaje muy alto –señaló Boissonnet– si se considera que la diabetes es una enfermedad seria. Es decir, tener panza no es sólo un problema estético".

Otro estudio anterior que había dado cuenta de la obesidad fue la encuesta nacional de factores de riesgo, del Ministerio de Salud de la Nación. Allí, los participantes sólo referían su altura y su peso, pero no hubo mediciones de la cintura. En el estudio de la FIC, sí se hicieron. Los investigadores consideran que ambos trabajos tienen enfoques complementarios.
"Que 3 de cada 10 argentinos tengan la obesidad abdominal significa que no se hace mucho para promover la vida saludable", sostuvo Mónica Katz, directora de la médico especialista en nutrición de la Universidad Favaloro. "Muchos flacos pero con panza piensan que no corren riesgos. Pero se trata de la peor obesidad. La clave para contrarrestarla es comer menos y moverse más".

En tanto, Silvio Schraier, ex presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición y profesor de la Facultad de Medicina de la UBA, valoró el estudio ahora difundido y señaló que la Argentina debe poner en práctica soluciones contra la obesidad. "Las caminatas rápidas deben ser diarias, como el cepillado de dientes", comparó. En otros consejos, hay que evitar el uso de los controles remotos dentro de la casa y preferir las escaleras en lugar del ascensor. Para los gobiernos, indicó "hacer más campañas de alimentación saludable y actividad física, y que las empresas expliciten mejor los contenidos".

La doctora Katz, que es autora del libro No dieta, resaltó el beneficio de las caminatas rápidas: "Se trata de una actividad aeróbica con intensidad moderada, que lleva a degradar la grasa que se acumula en la panza. En cambio, para bajar la panza no sirve correr maratones, porque el organismo usa los hidratos como combustibles".

http://www.clarin.com/diario/2010/03/18/sociedad/s-02161639.htm

martes, 2 de marzo de 2010


Obesidad y depresión se asocian con más riesgo de ambos trastornos
MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -


La obesidad parece estar asociada con un mayor riesgo de depresión y a su vez la depresión también parece asociada con un mayor riesgo de desarrollar obesidad, según un meta-análisis del Centro Médico de la Universidad de Leiden en Países Bajos, que se publica en la revista 'Archives of General Psychiatry".

Los autores señalan que tanto depresión como obesidad son problemas muy extendidos con importantes implicaciones para la salud pública. Se ha asumido y estudiado de forma frecuente una posible asociación entre depresión y obesidad dada su alta prevalencia y el hecho de que ambos trastornos supongan un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.

Los investigadores analizaron los resultados de 15 estudios publicados con anterioridad que examinaban la relación entre depresión y sobrepeso u obesidad en los que participaban un total de 58.745 personas.

Los resultados mostraron asociaciones bidireccionales entre depresión y obesidad: las personas obesas tenían un 55 por ciento más de riesgo de depresión a lo largo del tiempo mientras que las personas deprimidas tenían un 58 por ciento más de riesgo de volverse obesas. La asociación entre depresión y obesidad era más fuerte que la asociación entre depresión y sobrepeso, lo que refleja un gradiente dosis-respuesta.

Los análisis demostraron que la asociación entre obesidad y posterior depresión eran más pronunciados entre los americanos que entre los europeos y más fuertes para los diagnosticados con un trastorno depresivo en comparación con los síntomas depresivos.

Los autores señalan que el vínculo biológico entre sobrepeso, obesidad y depresión siguen siendo complejo y confuso pero existen varias teorías que lo explican. La obesidad podría considerarse un estado inflamatorio y la inflamación está asociada con el riesgo de depresión.

Por otro lado, dado que la delgadez se considera un ideal de belleza tanto en Estados Unidos como Europa, el sobrepeso o la obesidad podría contribuir a la insatisfacción con el cuerpo y a una baja autoestima que sitúa a los individuos bajo riesgo de depresión. Además, la depresión podría aumentar el peso con el paso del tiempo a través de la interferencia con el sistema endocrino o efectos perjudiciales de la medicación antidepresiva.

Los autores señalan que sus descubrimientos son importantes para la práctica clínica ya que debido a que el aumento de peso parece ser una consecuencia posterior de la depresión, los cuidadores deben ser conscientes de que el peso de los pacientes deprimidos debe controlarse. Según añaden los investigadores, esta conciencia podría conducir a la prevención, detección precoz y cotratamiento de aquellos bajo riesgo, que podrían reducir finalmente la carga de ambos trastornos.

sábado, 27 de febrero de 2010


Obesidad y baja autoestima, dos caras de la misma moneda
http://www.infobae. com

Si bien se pensaba que la obesidad era lo que conducía a la baja autoestima y a otros problemas emocionales, una investigación reveló que ocurre lo contrario

La investigación, que involucró a 6.500 personas en el llamado Estudio de Cohorte de Nacimientos Británicos en los 70, descubrió que los niños de 10 años que mostraban una baja autoestima tendían a ser más gordos siendo adultos.

El estudio publicado en la revista BMC Medicine asegura que el impacto es particularmente fuerte en las niñas.

El sitio Terra publicó que, según los expertos, este estudio pone de manifiesto la importancia de un tratamiento temprano para combatir la obesidad.

El estudio, llevado a cabo por científicos del King's College de Londres, tomó un registro de los niños a los 10 años, con mediciones de su Índice de Masa Corporal (IMC) y su autopercepció n, así como una prueba de sus problemas emocionales.

Cuando los individuos cumplieron 30 años, se tomó nuevamente un registro de su IMC.

Los investigadores encontraron que los niños con baja autoestima, los que se sentían con menos control sobre sus vidas y los que se preocupaban más a menudo, mostraron más probabilidades de aumentar de peso en los siguientes 20 años.

El doctor Andrew Ternouth es el psiquiatra que dirigió el estudio y destacó: "Aunque no podemos decir que los problemas emocionales de la infancia causan obesidad más tarde en la vida, ciertamente sí podemos decir que estos juegan un papel, junto con factores como el IMC de los padres, la dieta y el ejercicio".

Otro de los autores, el profesor David Collier, afirma que "lo que es novedoso en este estudio es que la obesidad siempre fue considerada un trastorno médico metabólico".

"Lo que hemos descubierto es que los problemas emocionales son un factor de riesgo de obesidad", aseguró.

"Y no estamos hablando de problemas psicológicos profundos, porque la ansiedad y baja autoestima que encontramos estaban dentro de un rango normal", agregó el investigador.

En ese sentido, los científicos afirmaron que el estudio demuestra la importancia del tratamiento temprano de los niños que sufren baja autoestima, ansiedad u otros problemas emocionales para ayudar a mejorar sus posibilidades de una buena salud física a largo plazo.

Según los expertos, "este hallazgo es particularmente importante, dado el creciente problema de obesidad infantil en muchas sociedades occidentales. Y a gran escala, podría ser una esperanza en la batalla para controlar la actual epidemia de obesidad".

Por su parte, el doctor Ian Campbell, de la organización Weight Concern, destacó que "el mensaje aquí es que el tratamiento temprano, en la infancia, puede ser la clave para combatir la obesidad adulta".

jueves, 25 de febrero de 2010

lunes, 22 de febrero de 2010


Nuevos trastornos alimenticios amenazan a la población


La diabulimia, ortorexia, ebriorexia o vigorexia, junto con la anorexia, bulimia y obesidad afectan a más del 70 por ciento de la población.
Puebla, Puebla.- La distorsión de la estética y la belleza, producto de la moda y la mercadotecnia, ha provocado el origen de nuevos trastornos alimenticios como la diabulimia, ortorexia, ebriorexia o vigorexia, que junto con la anorexia, bulimia y obesidad afectan a más del 70 por ciento de la población.
Daniel Ordaz Moreno, Psiquiatra y Colaborador adjunto del Hospital Universitario de Puebla (HUP), mencionó que el trastorno de la conducta alimentaria más frecuente y que afecta a más del 70 por ciento de la población es la obesidad, aunque desafortunadamente no se reconoce como tal.
“Se han hecho estudios que resaltan que los médicos tienen el mismo riesgo cardiovascular que los pacientes que atienden; desde ahí la situación es grave, porque el concepto de obesidad como una enfermedad no se tiene”, lamentó.
Ordaz Moreno señaló que la población más vulnerable son los adolescentes, quienes son capaces de hacer cualquier cosa por mantenerse delgados, comienzan a enfrentar alteraciones de la percepción y problemas de conducta alimenticia, que tienen de fondo una base psiquiátrica que puede relacionarse con trastornos de ansiedad o depresivos.
“Aún cuando trastornos como la anorexia están descritos desde el año 1800, recientemente han surgido problemas nuevos como la vigorexia, diabulimia, ortorexia y otros que representan un serio riesgo para la salud al no deteriorar el aspecto físico de manera rápida y visible”, indicó.
La ortorexia se relaciona con trastornos obsesivo compulsivos, es una obsesión por comer solamente lo sano, a renunciar a todo aquello que tenga conservantes, colorantes y aditivos y se privan de nutrientes esenciales para conservar la salud. En la vigorexia, se practica ejercicio extremo, se comen hidratos de carbono y proteínas en exceso, además ingieren esteroides y otros estimulantes que suele causar problemas hepáticos, renales, cardiacos y metabólicos.
La diabulimia la padecen aquellas personas que sufren diabetes, su obsesión por adelgazar les lleva a evitar las inyecciones de insulina que necesitan administrarse para el buen funcionamiento de su organismo con el propósito de reducir su peso corporal.
El caso de ebriorexia, que se comienza a reportar, busca sustituir las calorías que contiene un pedazo de carne o cualquier otro alimento, por las calorías que puede dar el alcohol. Entre las variantes se incluye la sadorexia; donde los afectados tratan de bajar de peso autoinfligiéndose lesiones cuando se come de más.
Ordaz Moreno insistió en que todo lo anterior surge ante la trasformación de los conceptos de belleza y de moda, que buscan agradar a las otras personas más que a uno mismo, “los conceptos se han ido distorsionando, hay un video muy ilustrativo en el que toman la foto a una persona y luego por medio de la computadora rehacen su imagen y una persona normal nunca va a poder adquirir esta belleza”.
Afirmó que la responsabilidad de la salud no depende sólo de los gobiernos o de los médicos, sino de manera particular de los individuos y las familias, quienes deben cuidarse y modificar sus estilos de vida con base en una palabra clave que es “balance”, de acuerdo a la etapa de la vida en que nos encontremos.
Concluyó en que lo más importante no son las cifras escandalosas, sino que los individuos tomen conciencia de que la clave está descrita desde las viejas generaciones y es: comer bien, dormir bien, reír, practicar ejercicio y disfrutar de la vida, sin esperar a que una pastilla milagrosa solucione sus vidas.