Mostrando entradas con la etiqueta adiccion a la comida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adiccion a la comida. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de octubre de 2014

Un nuevo documento de consenso que acaba de emitir el consorcio de investigadores NeuroFAST, en el que participan varios países de toda Europa , concluye que ‘adicción a comer’, en lugar de ‘adicción a la comida’, detalla con mayor precisión la conducta alimentaria de tipo adictivo.
El hallazgo, que acaba de ser publicado en la revista Neuroscience & Biobehavioral Reviews y en el que ha participado Carlos Diéguez, del Centro de Investigación Biomédica en Red‐Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), recoge argumentos sobre la supuesta adicción que provocan alimentos, componentes o sustancias alimenticias concretas.
El trabajo concluye que, a día de hoy, no existe evidencia científica que apoye la hipótesis de que los alimentos involucran mecanismos cerebrales comparables a las drogas de abuso, a pesar de las opiniones de expertos de primer nivel, como el director general de Salud del Reino Unido que manifestó que “la investigación demostrará que el azúcar es adictivo”.
Alimentos atractivos, no adictivos
“La gente trata de encontrar explicaciones racionales para el sobrepeso y es fácil culpar a los alimentos. Es cierto que algunos alimentos son más atractivos que otros, debido en parte a su capacidad para estimular vías de recompensa en el cerebro –también activadas por algunos comportamientos naturales, como el sexo, y algunas drogas de abuso–”, sostiene Diéguez, investigador de la Universidad de Santiago de Compostela (USC).
Sin embargo, la evidencia científica actual no apoya la idea de que los distintos componentes de los alimentos ejerzan los mismos efectos que las drogas adictivas en nuestros cerebros. Con la posible excepción de la cafeína, no hay pruebas significativas en humanos de que cualquier alimento, o sus componentes, puedan causar cambios en el cerebro que se asemejen a los observados por consumo de alcohol o nicotina.
“Es evidente que algunas personas tienen una relación de dependencia con los alimentos, en el sentido de comer en exceso a pesar de ser conscientes de las graves consecuencias para su salud. Pero sigue siendo una fuente de controversia sustancial el considerar que la comida desarrolle una conducta adictiva similar a las drogas de abuso”, explica el jefe de grupo del CIBERobn.
Industria alimentaria, cómplice no verdugo
La buena noticia para la industria de la alimentación es, según Diéguez, que no hay evidencia de que los alimentos o nutrientes particulares provocan directamente una adicción basada en una determinada sustancia. La mala noticia es que, si se asume que la adicción a comer es frecuente, indica que depende de un entorno que fomenta su desarrollo.
De esa forma, “la facilidad de acceso y una amplia exposición a un gran número de alimentos sabrosos (y baratos) -continúa el investigador del CIBERobn-, bien pueden implicar un riesgo elevado de desarrollar una adicción como el comer”.
El experto argumenta que, gracias al trastorno de adicción al juego, “sabemos que tanto un tratamiento individualizado y una prevención estructural –como la reducción del número de salas de juego, la restricción de la publicidad de la promoción de los juegos de azar y el cumplimiento de las restricciones de edad– son eficaces en un gran número de pacientes”.
Fuente: Neuroscience & Biobehavioral Reviews
Fecha: Septiembre 2014

domingo, 4 de mayo de 2014

Ponerse en movimiento

Hablar de la Obesidad como una enfermedad con la que el paciente convive, vive y padece toda la vida, es una forma real de referirse.
La obesidad no se sana, se modifican hábitos, como en el caso de cualquier adicción, el obeso recuperado debe considerar que siempre deberá considerar seguir adelante con los cambios alcanzados.
Y hablo de Siempre, dado que considero parte de la sanidad el no embarcarse en los NUNCA:
Nunca seré flaco naturalmente, Nunca dejaré de cuidarme, Nunca podré comer más de lo que debo...
Siempre me cuidaré para estar sano, Siempre me trabajaré para mantenerme en un peso saludable, Siempre comeré lo que mi cuerpo necesita...
Y además saber que el estar "en movimiento", nos ayuda a cuidar nuestro motor interno, debemos buscar los mecanismos que más nos agraden, pensaba en los Grupos de Autoayuda que comienzan el encuentro o lo culminan bailando, también pensaba en un proyecto que cree hace varios años ya, donde la base era un encuentro quincenal donde los participantes intercambios momentos de juegos básicos, de bailes, de momentos del compartir y disfrutar, del ponerse en movimiento de distintos modos...
Hay países del primer mundo que incluso hacen un parate en la jornada laboral, para bailar sus empleados o para hacer encuentro lúdico... hay que animarse...
Todo puede hacerse depende de las ganas y de correr las piedras del camino...
Empecemos con pequeñas metas, realizables, posibles...
VAMOS QUE REALMENTE SE PUEDE...

martes, 29 de abril de 2014

Dice el Ministerio de Salud de la Nacion:

Obesidad y Sobrepeso
¿Qué son?
El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa en el organismo que puede ser perjudicial para la salud.

¿Cómo se detectan?

El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla (altura) que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).

De acuerdo a la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS):
• Un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso.
• Un IMC igual o superior a 30 determina obesidad.

Además del peso, es importante detectar el lugar en donde se acumula la grasa. En el hombre es más frecuente su distribución abdominal y en la mujer a nivel de la cadera.

La distribución abdominal de la grasa se evalúa a través de la medición del perímetro de cintura. Este tipo de distribución se asocia a aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes e hipertensión arterial, entre otras.

¿Cuál es la causa del sobrepeso y la obesidad?

Básicamente, el sobrepeso y la obesidad son producto de una alteración en el balance de energía entre las calorías consumidas y gastadas.

En la actualidad, a nivel mundial se dan en paralelo dos situaciones que generan el aumento de problemas y desbalances en tal sentido:
• un aumento en la ingesta de alimentos hipercalóricos que son ricos en grasa, sal y azúcares simples pero pobres en fibra, vitaminas, minerales y otros micronutrientes;
• un descenso en la actividad física como resultado de la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, de los nuevos modos de desplazamiento y de una creciente urbanización.

¿Cómo afectan la salud el sobrepeso y la obesidad?

Un IMC elevado es un importante factor de riesgo de enfermedades no transmisibles, como:
• las enfermedades cardiovasculares (principalmente cardiopatías y accidentes cerebrovasculares);
• la diabetes;
• los trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones, muy discapacitante);
• algunos cánceres (del endometrio, de mama y de colon).

¿Cómo se pueden tratar el sobrepeso y la obesidad?

El sobrepeso y la obesidad, así como las enfermedades no transmisibles asociadas, son en gran parte prevenibles. Para ello es fundamental que exista una comunidad comprometida y entornos favorables para apoyar a las personas en el proceso de realizar elecciones, de modo que la opción más sencilla sea la más saludable en materia de alimentos y actividad física periódica.

En el plano individual, se debe intentar adoptar hábitos saludables todos los días como:
• limitar la ingesta energética procedente de la cantidad de grasa total;
• aumentar el consumo de frutas y verduras, así como de legumbres, cereales integrales y frutos secos;
• limitar la ingesta de azúcares;
• realizar una actividad física periódica.

Existe además medicación vía oral que está indicada para el tratamiento de la obesidad. Asimismo, en ciertos casos la cirugía bariátrica también forma parte del tratamiento.

Para más información, ir a la Dirección de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles, o al Plan Argentina Saludable.
http://www.msal.gov.ar/

lunes, 3 de junio de 2013


Es verdad que muchas personas no logran ver su verdadero esquema corporal, es verdad que muchos han necesitado mucho tiempo para el darse cuenta...
Intentemos ver, correr el velo y ayudar a comprender que la obesidad en todos sus grados es una grave enfermedad, que siempre el paciente lleva como un tatuaje perpetuo.
Y como todo en la vida para lograr encontrar un camino que lleve a la salvación hay que ver claramente y elegir el camino cierto que lleve a la salida de ese laberinto enorme, grande, oscuro que se llama OBESIDAD...
Recuerden que el indice de masa corporal IMC se calcula del siguiente modo:

miércoles, 27 de julio de 2011


Publicado en 'PLoS Biology'
Tratan la obesidad a través del sensor cerebral de glucosa
Foto de la Noticia
Foto: DIDIER VIDAL/WIKIMEDIA COMMONS
MADRID, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Albert Einstein College of Medicine (Estados Unidos) han descrito el proceso por el que el cerebro percibe la dinámica de glucosa del cuerpo, y observaron que un defecto en este proceso de detección de glucosa contribuye al desarrollo de la obesidad y otras enfermedades relacionadas con ésta, lo que ha permitido tratar el sobrepeso a través del sensor cerebral de glucosa, en ratones.

En un artículo publicado en 'PLoS Biology', el equipo de investigadores, dirigido por el doctor Dongsheng Cai, también descubrió que la corrección de este defecto puede normalizar el balance de energía corporal y de este modo tratar la obesidad.

El hipotálamo juega un papel clave en el control de la energía y el equilibrio del peso corporal. Para mantener el equilibrio entre la ingesta y el gasto de energía, el hipotálamo evalúa constantemente los indicadores del nivel de energía de todo el cuerpo mediante el muestreo de las hormonas (por ejemplo, de la insulina y la leptina), así como de los nutrientes (como la glucosa). Aunque sabemos bastante sobre los procesos hormonales del hipotálamo en la regulación de la alimentación, los mecanismos para la detección de nutrientes están mucho menos claros.

Por otra parte, una relación causal entre un defecto en el sensor de nutrientes y la obesidad está aún por verificarse. El equipo dirigido por el doctor Cai ha descubierto una nueva función de un complejo de proteínas: el factor inducible por hipoxia (HIF), en la detección de glucosa del hipotálamo y el balance de energía corporal en ratones.

El HIF es un factor de transcripción nuclear que induce la respuesta a la hipoxia. Cuando el nivel de oxígeno de los tejidos es bajo, el HIF se activa para promover la adaptación metabólica celular y la supervivencia.

Investigaciones recientes han estudiado la participación del HIF en el metabolismo de las células tumorales. "Sin embargo, una cuestión interesante, aunque aun sin explorar, es si el HIF puede ser importante para la regulación del metabolismo de todo el organismo, y, si es así, qué tejidos y células son responsables" comenta el doctor Cai, experto en neuroendocrinología y metabolismo.

El doctor Cai y su grupo examinaron el HIF en el hipotálamo y, sorprendentemente, encontraron que puede ser activado por la glucosa y que esta regulación se asocia con el control del apetito en los ratones.

En la identificación de las bases celulares y moleculares, el equipo encontró que en respuesta a la glucosa, el HIF actúa en un grupo único de sensores de nutrientes en el hipotálamo para inducir al gen POMC - un gen conocido por desempeñar un papel clave en el control hipotalámico de la alimentación y el peso corporal. El equipo demostró también el potencial terapéutico del HIF del hipotálamo para controlar la obesidad. Mediante la estimulación del HIF a través de los genes, los ratones se vuelven resistentes a la obesidad a pesar de un exceso de nutrición.

"Fue un descubrimiento emocionante", explica Cai, "nuestro estudio es el primero en demostrar que, más allá de su función clásica de sensor de oxígeno en las células, el HIF en las neuronas del hipotálamo puede detectar la glucosa para controlar el equilibrio en la ingesta y el gasto de energía, fundamental para la homeostasis del peso corporal. "En general, este estudio pone de manifiesto el papel crucial del HIF neuronal en relacionar el sensor de glucosa en el cerebro con la regulación cerebral del peso corporal y la fisiología del metabolismo". Estos resultados también ponen de relieve una implicación potencial para el desarrollo de activadores del HIF neuronal en el tratamiento y prevención de la obesidad.

miércoles, 16 de febrero de 2011

La Discriminación Que Sufren Las Personas Con Obesidad


En la sociedad actual, se sobrevalora la apariencia y belleza física. La delgadez es tomada como un valor supremo, por lo que muchas personas comenten actos que ponen en severo riesgo su salud para entrar en estos modelos ideales. Los trastornos alimenticios como la anorexia y la bulimia crecen cada día de forma alarmante y no existen hasta el momento políticas de prevención que puedan frenar este fenómeno.

En esta lucha desesperada por alcanzar el peso más bajo posible, el obeso es visto como aquello a lo que se tiene miedo y no se quiere llegar a ser. Las personas obesas sufren constantemente la humillación y la discriminación de una sociedad que no está adaptada para ellos, que les teme y los rechaza.

A pesar de que la obesidad es una enfermedad que necesita tratamiento, no se puede excluir al obeso hasta que tome la decisión de recuperar su salud. La sociedad debe aceptar y respetar a la persona excedida de peso y brindarle las mismas posibilidades que al resto de los individuos.

Las personas tienden a pensar 'que está así porque quiere', 'no tiene voluntad' o 'no quiere adelgazar'. Se ve al obeso como alguien carente de voluntad y compromiso, un prejuicio incierto e infundado. Muchos empleadores toman estos y otros argumentos para rechazarlos. Asimismo, creen (o dicen creer) que es una enfermedad que condiciona el desempeño de los quehaceres laborales. Si bien esto puede ser cierto en algunos casos, hay muchas tareas que pueden desarrollar personas obesas o delgadas por igual. La obesidad no afecta la capacidad intelectual.

La discriminación no sólo se ve en el rechazo de los demás. El obeso se siente excluido a la hora de vestirse, viajar en transporte público o concurrir a ciertos lugares públicos.

Los grandes almacenes de indumentaria excluyen a las personas de talla grande, siendo casi imposible conseguir ropa de marca en tallas superiores al promedio. Los obesos se ven obligados a comprar sus prendas en tiendas especiales de dudoso gusto y a precios muy por encima de lo normal.

Un obeso mórbido puede tener serias dificultades para viajar en avión, tren o autobús. Los asientos son pequeños y se encuentran muy próximos, por lo que la persona obesa no entra cómodamente. Muchas personas evitan sentarse al lado de ellos en el transporte público y al no existir asientos especialmente adaptados para personas obesas, algunas compañías obligan a pagar por dos boletos.

En el cine, teatro y otros lugares de esparcimiento tampoco poseen asientos apropiados, por lo que muchos optan por prohibir la entrada al obeso argumentando que la infraestructura del lugar no es adecuada para ellos.

Ahora se sabe que la obesidad es una enfermedad y no una falta de carácter o voluntad, la obesidad ha sido tratada exitosamente por medios quirúrgicos y ahora se sabe que la cirugía Metabolica o de Obesidad es uno de los métodos más seguros y eficaces para terminar con la Obesidad.

Un saludo,

Hector Bernal

www.adios-obesidad.com

domingo, 4 de julio de 2010

ADELGAZAR VS ENVIDIA


Locura es hacer lo mismo y esperar resultados distintos
Albert Einstein


Con las tratamientos para adelgazar su experiencia le confirma que culparse o reprocharse porque los resultados obtenidos lejos están de parecerse a los esperados no es un acto sabio ni prudente ni amable. Ya lo ha hecho infinidad de veces obteniendo resultados que no lo satisfacen. No son las dietas las que deben funcionar: es nuestra manera de pensar.

El objetivo de adelgazar no consiste en perder peso sino en ganar conciencia y ganar espacios de vida. Aún tratándose de kilos, la idea de "perder" siempre tiene una connotación negativa y la psiquis tenderá a resistirla. Un programa ayuda cuando ayuda a ganar en todas formas posibles: ganar una figura ideal, un hábito de alimentación gratificante, confianza, auto-respeto; autoestima positiva. Cuando permite recuperar la amabilidad con la persona de uno como base para el desarrollo de conductas acertadas para generar beneficios reales. El tratamiento para adelgazar debería liberar para siempre de la adicción a la comida, del auto-concepto de obeso y de los consecuentes problemas de peso. Son éstas ideas demasiado pesadas para cargar.

Adelgazar es relativamente sencillo, algo que el organismo puede conseguir. De hecho, mucha gente consigue adelgazar varias veces en la vida aún aplicándose a dietas diversas cuyas filosofías se contradicen entre sí. Adelgazar no es el problema ni el gran desafío: mantener un peso ideal en estado de radiante salud y buen humor sí lo es pues requiere un cambio de conciencia. Cuando un tratamiento para adelgazar se basa únicamente en los alimentos sin contemplar al hombre en su totalidad psico-física aparecen las resistencias y los rebotes de peso.

Por lo general la gente no registra el disparador que detiene su progreso; muchas personas no alcanzan a detectar la instancia específica que los llevó a descuidar su tratamiento para adelgazar hasta que un día se miran al espejo y con horror o desazón, caen en la cuenta de que han vuelto atrás: ¡otra vez ese antipático rebote de peso!.

Pero el rebote de peso no es algo que venga desde afuera a visitarnos para amargarnos la vida. Muchos factores explican el rebote de peso: en su mayoría son factores psicológicos activados en experiencias también antipáticas y que se "dejaron pasar". Algunos experimentan cierta incomodidad cuando observan que empiezan a brillar con unos cuántos kilos menos: si han conservado un sobrepeso durante años, de pronto esa imagen armoniosa que les devuelve el espejo les resulta incómoda, desconocida y literalmente, una parte de su personalidad no sabe cómo actuar con ese nuevo cuerpo. A otros les sobrevienen temores difusos, inusitados como por ejemplo, la posibilidad de quedar aislados en su entorno habitual. Para otros, la novedosa experiencia de encontrarse en pleno dominio de sí mismos les resulta atemorizante; les inaugura nuevas responsabilidades y nuevos roles de vida. A otros los detiene el sarcasmo ajeno o la omnipresente envidia de los demás. Sin embargo, alcanzar un pleno dominio de la actitud personal necesariamente implica toparse con la envidia ajena y atravesarla.

En algunos matrimonios, por ejemplo, la reducción de peso de uno de sus integrantes suele poner a su pareja en problemas. Esta sospecha detiene al individuo en su progreso; cede a los atracones sin entender por qué. Sin embargo guarda la sospecha de que mejorándose él perjudicaría al otro y equivocadamente concluye de un modo conciente o inconcientemente que lo mejor será dejar las cosas como están.

Un tratamiento para adelgazar resulta excitante, una verdadera aventura, permite soñar y desprenderse con la imaginación. Volver a engordar significa en miuchos casos algo así como dejar la aventura atrás, volver a quienes eran y sentirse seguros. Por tal motivo, las dietas que no contemplan el mundo interior fallan o se quiebran al cabo de un tiempo.

Las personas cuentan hoy con recursos efectivos para descubrir sus ideas improductivas, sus prejuicios, como así también para descubrir cuánto de bueno pueden conseguir con sus deseos y valores adecuadamente detectados y alineados con sus características de la personalidad.

A menudo cuando las personas progresan superando sus propias expectativas, no tardan en aparecer algunos miedos difusos. Mucha gente ha respondido durante años al apodo de "gordo", "gordito" y les cuesta asumir una nueva identidad relacionada con la delgadez o con las formas corporales armoniosas. Otros mantuvieron en sus entornos un cierto rol fijo junto con la figura del gordo ("gordo simpático", "el grandote", "el poderoso", ”el fortachón”, “el gordo bueno”, “el buen compañero”, “el tranquilo de la familia”, “el chico problema”, etc ). Con estas sutilezas, el auto-concepto de gordo queda profundamente instalado en sus conciencias y muy difícilmente derribado mediante esos tratamientos que solo restringen la calidad del alimento o tienen en cuenta sus calorías. Esta idea de sí mismos, ese dañino autoconcepto es, en una abrumadora mayoría, de los casos, la clave que inhibe el desarrollo de aquellas conductas y elecciones de las cuales más tarde se arrepiente. Tanto apodos y roles quedan implantados en la identidad configurando la actitud. Para estas personas adelgazar no es una misión imposible, (bajan de peso y vuelven a subir); lo que les resulta imposible, impensable es abrazar la convicción de igualdad respecto de los otros. Se trata de una misión difícil a menos que se produzca una flexibilización y un cambio significativo en sus conciencias.

¿Exactamente qué buscan las personas cuando deciden aplicarse a una dieta para adelgazar?

Aunque parezca paradójico, la mayoría busca “recuperar peso”. Buscan recuperar ese peso social que fueron perdiendo a medida que se fueron tragando sus frustraciones.

Adelgazar es mucho más que rebajar unos kilos de más. Si lo fuera, entonces las personas adelgazarían y no tendrían problemas en mantener ese peso ideal recuperado. Pero esto no ocurre: cuando las personas empiezan a adelgazar empieza a revelarse en sus conciencias una nueva imagen de sí mismos. Una imagen con la que necesitan aprender a convivir y en la cual necesitan empezar a reconocerse. La identificación es el producto de un intrincado proceso mezcla de experiencias, reflexiones y conclusiones. Aún por alentadora, esta imagen siempre es incómoda al principio; después de todo, es el reflejo de un desconocido; de alguien cuyas reacciones son desconocidas, imprevisibles que despiertan cierta perplejidad tanto para la persona misma como para su entorno inmediato. El lugar que ocupa en el mundo se va modificando progresivamente al paso de su descenso de peso. Cambian su manera de sentarse o de caminar porque cambia el espacio que esta nueva figura va ocupando en el mundo exterior.

Con frecuencia esta nueva imagen resulta intimidante, especialmente si no se la cuida con esmero y dedicación, pues las creencias que de ella derivan conseguirán verdaderamente desmantelar el concepto que venían manteniendo respecto de sí mismos y de las transformaciones que sus cuerpos y organismos pueden ser capaces de producir. Resulta comprensible, por lo tanto, el que para tanta gente, los rebotes de peso formen parte de sus vidas; son lo conocido y lo familiar, el factor clave que posiblemente no estén preparados para abandonar para siempre.

Las técnicas del Coaching aplicadas al proyecto Adelgazar prometen cambios en el registro celular. Únicamente aplicándole al pensamiento una orientación precisa conseguirán revertirse las conductas auto-destructivas, y derribarse las resistencias inconscientes. Cuando estos cambios primarios ocurren, toda persona en sobrepeso empieza a disfrutar libremente, no solo de sentimientos magníficos de confianza, entusiasmo, alegría o seguridad sino de los auténticos beneficios y oportunidades que invariablemente vienen a partir de una transformación desde la raíz del problema. El coaching para adelgazar no consiste en un tratamiento con bases psicológicas ni están sus esfuerzos concentrados en explayarse en interpretaciones o en la búsqueda de la causa. Consiste en el ejercicio del pensamiento estratégico aplicado y diseñado exclusivamente al objetivo de pautar correctamente un plan de descenso de peso, mejorar la apariencia física, el vínculo con la comida y con el propio cuerpo. A medida que se avanza en el entrenamiento se va comprendiendo que las dietas no prosperan cuando no tienen en cuenta que el cuerpo es el resultado del estilo de vida y del estilo de pensamiento; y que el estilo de vida y la manera de pensar son el resultado directo de corrientes emocionales. Un buen estilo de vida es el resultado de una manera saludable de pensar y la manera saludable de pensar puede conseguirse sanando las emociones que enferman al pensamiento. Estados tales como la angustia, ansiedad, melancolía inspirarán pensamientos opuestos a los estados de euforia, optimismo, alegría.

Cambiar los alimentos sin cambiar la manera de abordar la vida no siempre resulta, al menos difícilmente produzca un resultado perdurable. El cambio en la manera de abordar la vida surge naturalmente a partir de las observaciones grandiosas.

La tortura, el abuso de la fuerza de voluntad, la restricción, algunos grupos de apoyo, algunas propuestas de ayuno, las prohibiciones de los alimentos que se adoran, la dependencia del conteo de calorías, soportar dolores de hambre, vomitar después de comer no solamente no ayuda a adelgazar y mantener un estado vigoroso sino que se enmarcan entre los principales responsables de los atracones y los rebotes de peso.

La obesidad está alcanzando el rango de “epidemia”; en la cultura occidental la salud pública agoniza. Muchos mueren a causa de disturbios en los hábitos alimenticios producto de imposiciones culturales tiranas responsables de la proliferación de estos dos fantasmas principales en este escenario: la anorexia y la bulimia. En la mayoría de los países “desarrollados” el servicio de Salud Pública muestra preocupación porque personas de cualquier edad, incluyendo menores de edad, ya forman parte de la población de riesgo de ataques cardíacos, diabetes, disfunciones en el metabolismo y en el sistema de defensas, entre numerosos padecimientos. Las dietas abundan y la desesperación por parte de las personas afectadas de regresar a un peso ideal ha convertido el negocio de las dietas y el fitness en uno multimillonario. El que las dietas por sí solas no funcionan; el que ninguna de ellas promete formidables progresos o progresos idénticos en la mayoría de las personas no es una novedad. Sin embargo, en medio del desencanto, esta tragedia sigue siendo una tragedia evitable y superable. El presente programa es el resultado de años de trabajo ayudando a las personas a recuperar su figura armoniosa preservando la salud radiante y el estado de ánimo óptimo que permite una actitud vigorosa y positiva para vivir la vida con alegría.

Por lo general las personas con sobrepeso y con adicción a la comida que caen en los atracones comen más por razones emocionales que por hambre. Ante las restricciones el organismo de la persona excedida de peso entiende que se le están negando asuntos vitales a lo cual se niega y reacciona ferozmente con los atracones. Sus impulsos hacia la comida encuentran su origen en el mundo de las sensaciones, de la imaginación, en sus sentimientos y creencias. En medio de estas crisi, su necesidad real de alimento para nutrirse pasa a un segundo plano.

El hambre verdadero es una necesidad biológica de nutrición. El hambre es un reflejo que nos permite cuidar y preservar la vida. Sin comer moriríamos, enfermaríamos. Sin embargo, la sobrealimentación con los rebotes de peso y los atracones, en lugar de reforzar la vida, la ponen en peligro. Las personas sobrealimentadas corren los mismos riesgos que los subalimentados. Sus efectos psicológicos están más emparentados con los de la desnutrición que con la salud; con la carencia más que con la abundancia; con el miedo más que con el placer, con la necesidad y la falta más que con la plenitud y la sensación de estar completos.

Detectar los disparadores que desencadenan conductas de auto-boicot que llevan por ejemplo a comer en demasía, o en descontrol resulta de importancia crucial. El Coaching para adelgazar propuesto en http://www.aflorarte.com como también en http://www.loqueengordaeslaemocion. se vale de interrogantes seleccionados cuidadosamente para generar provocación al pensamiento habitual y una sacudida a las ideas limitantes que se suelen tener respecto del propio cuerpo y de las capacidades personales de producir una auténtica y perdurable transformación. Los ejercicios permiten registrar los progresos y obtener una gran alegría en ello.

El Coaching para Adelgazar de Aflorarte.com ofrece además, las pautas necesarias para el correcto empleo de las esencias de Bach con lo cual garantiza el equilibrio emocional. Este sistema ayuda a sanar estados emocionales débiles y generar las bases emocionales que producirán un pensamiento radiante y un fantástico buen humor. El sistema ayuda a detectar elementos y factores del entorno, que no dejan de jugar un papel preponderante en muchos casos tanto para colaborar como para detener los progresos. El programa enseña cómo lidiar con las presiones del entorno de una manera que no dañe los vínculos y modifique, en cambio, esa vieja memoria celular y actualizarla para habilitar un proceso de auténtica transformación psicofísica.

Autor: Liliana Dercyé
http://www.aflorarte.com
http://www.loqueengordaeslaemocion.com

viernes, 20 de noviembre de 2009


Imágenes cerebrales muestran que la comida puede ser una adicción
Se identificaron circuitos activados por los alimentos y vinculados con el placer y el deseo

Noticias de Ciencia/Salud:Viernes 20 de noviembre de 2009
| Publicado en edición impresa

Nora Bär
LA NACION



Para muchas personas con sobrepeso, intentar sacarse kilos de encima es peor que el castigo de Sísifo. Según la mitología, los dioses habían enviado a este mentiroso y avaro al inframundo y lo habían condenado a empujar una enorme piedra cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de alcanzar la cima la piedra siempre rodaba hacia abajo y tenía que empezar de nuevo desde el principio.

Para el doctor Julio Montero, presidente de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (Saota), cuando una persona obesa se queja de que no puede luchar contra la tentación de las golosinas y otros alimentos procesados que titilan desde los escaparates... tiene razón: "A la mayoría la fórmula de comer pequeñas porciones de alimentos procesados no le funciona, porque está en la peor situación, la del fumador que consume cuatro paquetes y al que se le pide que sólo fume cuatro cigarrillos por día -asegura-. Para bajar de peso, hay que cambiar no la cantidad sino la calidad de los alimentos."

Según la doctora Rosa Labanca, directora del Centro de Asistencia, Docencia e Investigación de la misma sociedad, estudios recientes con técnicas muy avanzadas en la resolución de imágenes permitieron identificar circuitos nerviosos relacionados con la regulación de la alimentación y, entre ellos, dos que están vinculados con el "deseo" y con el "gusto".

"El primero se relaciona con la intención de comer y la búsqueda del alimento, y el segundo, con el placer que proporcionan -dice Labanca-. Estos poderosos mecanismos de incentivo, que incluso se manifiestan en el nivel emocional y psicológico, están intermediados por el sistema opioide estimulado por la liberación de sustancias emparentadas con la morfina que nuestro cuerpo produce o bien por las que provienen de los alimentos. Esto llevó a algunos investigadores a postular que un buen grupo de obesos lo es por responder como adictos frente a algunos alimentos, pero que en todos, obesos o no, el sistema funciona en una dirección proalimentaria."

Los alimentos artificiales, también llamados por algunos "neoalimentos" -que son los que concentran mayor cantidad de almidones, aceites y azúcares refinados-, suelen ser los más tentadores, porque activan estos circuitos cerebrales y dan bienestar.

Otro circuito parece estar vinculado con la corteza prefrontal del cerebro, que interviene en el control de los impulsos. "Una disminución de su actividad se asoció con mayor peso y menor control ante alimentos tentadores", explica Labanca.

Desde este punto de vista, según Montero, la nutrición clásica cae en una contradicción cuando "pretende tratar a los adictos facilitándoles la droga en cantidades pequeñas", afirma. Por eso, para el elenco directivo de la Saota, lo más importante cuando se trata de bajar de peso no es contar calorías o detallar nutrientes, sino optar por los alimentos no adictivos.

"El mecanismo es complejo y aún no se conocen las vías exactas -dice Montero-. En el centro del cerebro están los centros del placer, pero no sólo del placer, sino también de la obtención de placer. Es decir que uno no sólo aprende a comer determinadas cosas, sino también cómo las obtuvo. Así, se establece un circuito de comida, placer y moverse hacia el placer que hace que las personas identifiquen cuáles son los alimentos que activan su sistema opioide. La corteza prefrontal es una región crítica que interviene en el control de estos impulsos y recibe señales neurobiológicas del intestino."

Y más adelante agrega: "Por eso, las corrientes actuales más vigorosas proponen el modelo alimentario prehistórico o dieta paleolítica como lo más saludable. Se basa en comer alimentos «diluidos» (carnes, vegetales y frutas), con un pequeño espacio para el yogur como aporte de calcio para reemplazar a los insectos y las larvas. Esta es la alimentación que está acoplada con nuestros genes".

Según Montero, los tres consejos que da a sus pacientes son: cambiar la calidad de lo que se come (por alimentos naturales), no pasar hambre (comer cada vez que se necesite y en el horario que se desee) y no comer sin hambre. Esto, según el especialista, nos permitirá liberarnos de la adicción de la comida.

Cita para aprender a comer
El próximo martes, a las dos de la tarde, en el marco del IX Congreso de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (en el Palais Rouge, Jerónimo Salguero 1433), se realizará una jornada con entrada libre y gratuita, abierta al público, donde se tratarán los mecanismos que gobiernan el comportamiento frente a los alimentos y se discutirá cuál es la mejor alimentación para todos. En el congreso se pasará revista a distintos modelos de alimentación saludable, se presentarán nuevas investigaciones sobre la influencia de la alimentación materna como determinante de la tendencia a la obesidad y se presentarán nuevas líneas de trabajo.