Víctor Hourquebie, ERA UN HOMBRE DE 36 AÑOS, QUE PADECÍA UNA DE LAS PEORES ENFERMEDADES EL GÉNERO HUMANO, LA OBESIDAD MÓRBIDA...
La noticia, hueca, chata, habla de sus kilos, de abandono por parte de una institución, el PAMI, y ¿del resto quien habla?
Víctor sería un hombre preso en su propio cuerpo, con sueños dormidos, con metas no alcanzadas, con gritos en el alma...
Víctor estaba obeso mórbido, no era "UN OBESO MÓBIDO", Victor era un ser humano, que no recibió el tratamiento necesario para estar mejor, y más sano, hubo un agujero multidisciplinario y los responsables son muchos:
-¿quién le acercaba su comida?
-¿quién no se animó a golpear más puertas y exigir el tratamiento imprescindible para que no fallezca?
-¿que empleado de una institución de salud cerro su carpeta para que no fuera atendido?
-¿qué programa de salud sintió que era una causa perdida?
No existen OBESOS MORBIDOS FELICES, existen seres humanos que padecen la obesidad mórbida, y parte de los síntomas tienen que ver con llenarse de excusas para vivir un día a la vez, esperando el "hasta cuando", y lo peor es que muchos otros, cercanos al enfermo, hacen lo mismo, se llenan de excusas para el no hacer o el hacer mal, de algún modo son también causantes de ésta muerte...
Algún día alguien hará algo por tantos...
Algún día, a alguien de "ellos" les tocara la lección de aprender que es muy fácil padecer y sentir que el "sistema" suelta la mano...
Víctor Hourquebie, que en paz descanses...
LA NOTICIA:
http://www.lanacion.com.ar/
Murió un hombre que pesaba 350 kilos y su familia denuncia abandono del PAMI
El hecho ocurrió en San Juan; la madre de la víctima sostuvo que le respondieron que no había dónde asistirlo; el director del organismo rechazó las acusaciones
El hombre pesaba 350 kilos. Foto: Diario Cuyo
SAN JUAN.- Un hombre de 36 años que pesaba 350 kilos y estaba postrado en una cama sin capacidad para movilizarse falleció ayer por una falla cardíaca y su familia denunció que el PAMI incurrió en abandono.
La madre del hombre, llamado Víctor Hourquebie, que se calcula que llegó a pesar 350 kilos y estaba postrado en una humilde casa del Lote Hogar 53, sobre una cama que sus hermanos construyeron especialmente para él con hierro y madera, denunció que su hijo no contó con asistencia médica "porque llamamos a la ambulancia y nunca llegó".
Víctor padecía obesidad mórbida desde niño y tuvo varios intentos de recuperación. "Hace dos años estábamos muy felices porque había logrado bajar 140 kilos y sólo le faltaban 50 para tener un buen peso, pero nunca alcanzó ese objetivo porque tuvo una trombosis en una de sus piernas y tuvo que dejar de hacer ejercicios por un tiempo", contó esta mañana su madre, Rosalinda.
La mujer dijo que cuando su hijo "decidió retomar la actividad física no consiguió nadie que lo quisiera trasladar" debido a su tamaño, y que "los remiseros le querían cobrar tres veces más cara la tarifa por si se les rompía algo del auto", por lo que "cayó en depresión y volvió a engordar".
"La última vez que lo llevamos a una balanza pesaba 280 kilos, en octubre del año pasado, y por eso los enfermeros calculan que ahora pesa más de 350", relató la madre.
El excesivo peso le fue generando complicaciones de salud que lo llevaron a la muerte, dijo su hermana, Isabel Contreras. "Víctor comenzó a sentirse mal antes de ayer a las 19, vino la ambulancia, le pusieron unos calmantes y no volvieron más, a pesar de que los llamamos tres veces", afirmó.
El hombre estaba postrado hacía más de un mes, no podía caminar, "ni siquiera movía sus brazos para tomar agua y se negaba a alimentarse por su estado depresivo", describió su hermana.
"Antes caminaba tomado de las paredes, pero ya no podía ni cambiar de posición en la cama, le costaba respirar", reveló la madre del paciente obeso.
Antes de ayer "empezó a sentirse mal a las 19, tenía sudoración y dolores en el pecho" y por eso "llamamos dos veces a la ambulancia hasta que vinieron a ponerle sólo un calmante, pero cerca de las 23 la cosa empeoró, volví a llamar y nunca vinieron", relató la madre del paciente, que murió a la madrugada.
POLÉMICA POR LA OBRA SOCIAL
La madre sostuvo que había pedido a la obra social PAMI, de la que era afiliado a través de una pensión, la internación de su hijo, pero le respondieron que no había dónde asistirlo de ese modo.
El director del PAMI local, Nicolás García, rechazó las acusaciones de abandono al asegurar que se estaban ocupando del tema.
"Necesitábamos una cama que soportara 350 kilos, habíamos conseguido una cama en un sótano del Hospital Rawson pero buscábamos dónde ponerlo, porque hacía falta un lugar con una puerta de dos metros y no había", dijo..
Murió un hombre que pesaba 350 kilos y su familia denuncia abandono del PAMI
El hecho ocurrió en San Juan; la madre de la víctima sostuvo que le respondieron que no había dónde asistirlo; el director del organismo rechazó las acusaciones
El hombre pesaba 350 kilos. Foto: Diario Cuyo
SAN JUAN.- Un hombre de 36 años que pesaba 350 kilos y estaba postrado en una cama sin capacidad para movilizarse falleció ayer por una falla cardíaca y su familia denunció que el PAMI incurrió en abandono.
La madre del hombre, llamado Víctor Hourquebie, que se calcula que llegó a pesar 350 kilos y estaba postrado en una humilde casa del Lote Hogar 53, sobre una cama que sus hermanos construyeron especialmente para él con hierro y madera, denunció que su hijo no contó con asistencia médica "porque llamamos a la ambulancia y nunca llegó".
Víctor padecía obesidad mórbida desde niño y tuvo varios intentos de recuperación. "Hace dos años estábamos muy felices porque había logrado bajar 140 kilos y sólo le faltaban 50 para tener un buen peso, pero nunca alcanzó ese objetivo porque tuvo una trombosis en una de sus piernas y tuvo que dejar de hacer ejercicios por un tiempo", contó esta mañana su madre, Rosalinda.
La mujer dijo que cuando su hijo "decidió retomar la actividad física no consiguió nadie que lo quisiera trasladar" debido a su tamaño, y que "los remiseros le querían cobrar tres veces más cara la tarifa por si se les rompía algo del auto", por lo que "cayó en depresión y volvió a engordar".
"La última vez que lo llevamos a una balanza pesaba 280 kilos, en octubre del año pasado, y por eso los enfermeros calculan que ahora pesa más de 350", relató la madre.
El excesivo peso le fue generando complicaciones de salud que lo llevaron a la muerte, dijo su hermana, Isabel Contreras. "Víctor comenzó a sentirse mal antes de ayer a las 19, vino la ambulancia, le pusieron unos calmantes y no volvieron más, a pesar de que los llamamos tres veces", afirmó.
El hombre estaba postrado hacía más de un mes, no podía caminar, "ni siquiera movía sus brazos para tomar agua y se negaba a alimentarse por su estado depresivo", describió su hermana.
"Antes caminaba tomado de las paredes, pero ya no podía ni cambiar de posición en la cama, le costaba respirar", reveló la madre del paciente obeso.
Antes de ayer "empezó a sentirse mal a las 19, tenía sudoración y dolores en el pecho" y por eso "llamamos dos veces a la ambulancia hasta que vinieron a ponerle sólo un calmante, pero cerca de las 23 la cosa empeoró, volví a llamar y nunca vinieron", relató la madre del paciente, que murió a la madrugada.
POLÉMICA POR LA OBRA SOCIAL
La madre sostuvo que había pedido a la obra social PAMI, de la que era afiliado a través de una pensión, la internación de su hijo, pero le respondieron que no había dónde asistirlo de ese modo.
El director del PAMI local, Nicolás García, rechazó las acusaciones de abandono al asegurar que se estaban ocupando del tema.
"Necesitábamos una cama que soportara 350 kilos, habíamos conseguido una cama en un sótano del Hospital Rawson pero buscábamos dónde ponerlo, porque hacía falta un lugar con una puerta de dos metros y no había", dijo..
La Obesidad no es una elección es un padecimiento, por ello, hay que recomenzar...
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miércoles, 23 de abril de 2014
350 KG, ABANDONO, DESIDIA, Y MUCHOS DISTRAÍDOS
Etiquetas: obesidad
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lunes, 23 de septiembre de 2013
La Obesidad disminuye el deseo sexual
Cuando existe considerable exceso de grasa en el organismo, además de los cambios orgánicos que disminuyen el vigor para mantener relaciones sexuales y la libido, el individuo antepone el placer de comer compulsivamente frente a la intimidad con su pareja.
El ser humano recurre a muchos placeres en la vida para hacer más satisfactorio su tránsito terrenal, por medio de múltiples sensaciones que brinden un disfrute al cuerpo, al alma y a la mente. La comida y las relaciones sexuales son dos gustos que predominan en la lista de estos deleites.
Sin embargo, muchas personas sustituyen el deseo sexual por las ansias de comer, llegando al punto de generar una dependencia tal con los alimentos, que se vuelven indiferentes ante los cambios físicos y las consecuencias que estos acarrean.
Según explica el urólogo Dr. Salvador Rocafull, en los obesos masculinos se incrementan los tejidos grasos, y es en ellos donde se da la transformación de la testosterona periférica en estrógenos. Como consecuencia se generan cambios en los caracteres sexuales primarios de hombre, como tamaño del pene y testículos o secundarios, entre ellos, distribución del vello en el cuerpo e incremento de la musculatura; y finalmente, por efecto de la disminución de la testosterona, se produce una reducción en el vigor para mantener relaciones sexuales y en la libido.
Al respecto, amplía el urólogo que la aparición de ginecomastia o desarrollo de mamas, la pérdida de vello en el cuerpo y la disminución en el deseo sexual, son las principales alteraciones que experimenta un hombre obeso, pero también su pareja de manera indirecta, pues tarde o temprano deja de resultarle atractivo por su aspecto chocante.
Sin fuerzas y sin ganas
Debido al aumento de la masa corporal y los tejidos que el corazón debe oxigenar, las personas obesas tienen que enfrentar la hipertensión como una complicación que desarrollan y que aumenta el compromiso cardiovascular. Por ende, la vitalidad disminuye lo cual termina por ocasionar una baja de la resistencia y el vigor que mantiene activo al hombre durante sus relaciones sexuales.
"Si hay problemas de hipertensión arterial muy probablemente el daño en el endotelio vascular será tal que desencadenará en la disfunción eréctil, como trastorno sexual que imposibilita al hombre para sostener una erección con la que pueda alcanzar el coito y tener una relación sexual satisfactoria", explica el doctor Rocafull.
Aunado a estas causas orgánicas, los cambios que surgen en la motivación sexual ocurren debido a una significativa disminución que se observa en la libido y, por ende, a la forma cómo se sustituye el deseo sexual por el placer de comer compulsivamente.
Las consecuencias que resultan de la transformación de las hormonas masculinas en femeninas en los hombres obesos, inciden de una u otra forma en los cambios físicos y psicológicos que generan la disfunción eréctil. Por ello, el urólogo indica finalmente que el principal tratamiento se dirigirá a disminuir el peso con dieta y ejercicios, para que se mejoren las condiciones del corazón y los factores psicológicos, como la ansiedad en el apetito, pero no por las comidas, sino por el sexo
http://www.adaptogeno.com/
El ser humano recurre a muchos placeres en la vida para hacer más satisfactorio su tránsito terrenal, por medio de múltiples sensaciones que brinden un disfrute al cuerpo, al alma y a la mente. La comida y las relaciones sexuales son dos gustos que predominan en la lista de estos deleites.
Sin embargo, muchas personas sustituyen el deseo sexual por las ansias de comer, llegando al punto de generar una dependencia tal con los alimentos, que se vuelven indiferentes ante los cambios físicos y las consecuencias que estos acarrean.
Según explica el urólogo Dr. Salvador Rocafull, en los obesos masculinos se incrementan los tejidos grasos, y es en ellos donde se da la transformación de la testosterona periférica en estrógenos. Como consecuencia se generan cambios en los caracteres sexuales primarios de hombre, como tamaño del pene y testículos o secundarios, entre ellos, distribución del vello en el cuerpo e incremento de la musculatura; y finalmente, por efecto de la disminución de la testosterona, se produce una reducción en el vigor para mantener relaciones sexuales y en la libido.
Al respecto, amplía el urólogo que la aparición de ginecomastia o desarrollo de mamas, la pérdida de vello en el cuerpo y la disminución en el deseo sexual, son las principales alteraciones que experimenta un hombre obeso, pero también su pareja de manera indirecta, pues tarde o temprano deja de resultarle atractivo por su aspecto chocante.
Sin fuerzas y sin ganas
Debido al aumento de la masa corporal y los tejidos que el corazón debe oxigenar, las personas obesas tienen que enfrentar la hipertensión como una complicación que desarrollan y que aumenta el compromiso cardiovascular. Por ende, la vitalidad disminuye lo cual termina por ocasionar una baja de la resistencia y el vigor que mantiene activo al hombre durante sus relaciones sexuales.
"Si hay problemas de hipertensión arterial muy probablemente el daño en el endotelio vascular será tal que desencadenará en la disfunción eréctil, como trastorno sexual que imposibilita al hombre para sostener una erección con la que pueda alcanzar el coito y tener una relación sexual satisfactoria", explica el doctor Rocafull.
Aunado a estas causas orgánicas, los cambios que surgen en la motivación sexual ocurren debido a una significativa disminución que se observa en la libido y, por ende, a la forma cómo se sustituye el deseo sexual por el placer de comer compulsivamente.
Las consecuencias que resultan de la transformación de las hormonas masculinas en femeninas en los hombres obesos, inciden de una u otra forma en los cambios físicos y psicológicos que generan la disfunción eréctil. Por ello, el urólogo indica finalmente que el principal tratamiento se dirigirá a disminuir el peso con dieta y ejercicios, para que se mejoren las condiciones del corazón y los factores psicológicos, como la ansiedad en el apetito, pero no por las comidas, sino por el sexo
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miércoles, 21 de agosto de 2013
JOVEN DE 610 KG: ESTOS CASOS AUMENTAN SU APARICIÓN EN EL MUNDO
El Dr. Máximo Ravenna se refirió al increíble caso del joven árabe que pesa 610 kg y que debió ser rescatado con una grúa de su domicilio para ser trasladado a un centro de recuperación. El hombre llamado Khalid bin Mohsen Shaari fue trasladado de la provincia fronteriza del sur de Jazan a Riad, donde vive, a la capital del país, Riad, para someterse a una estricta dieta en la Ciudad Médica Rey Fahd. El obeso ha tenido que ser rescatado de su vivienda con una grúa traída especialmente desde los Estados Unidos, que lo sacó por una ventana acostado en su cama, rumbo a una ambulancia habilitada para el caso, que lo trasladó hacia un avión.
El Dr. Ravenna manifestó que estos ejemplos muestran lo aberrante que está siendo el crecimiento de la obesidad a nivel mundial. El especialista sostiene que la obesidad ya afecta a 500 millones de personas alrededor del mundo, causando numerosas consecuencias negativas a través de enfermedades derivadas que, en muchos casos, aceleran la llegada de la muerte.
En congruencia con lo expresado por el especialista argentino, según un informe de Frost & Sullivan, el aumento de la obesidad en la región en la que se produjo este caso extremo es muy fuerte y ha hecho también mella en el sector económico, ya que el gasto en salud a través del Golfo se triplicará en 2018 llegando a los 133.000 millones.
Para Ravenna, “el estilo de vida imperante propicia que este tipo de casos se esté disparando” La advierte de los peligros de la obesidad a nivel mundial anunciando que existen actualmente esos millones de personas obesas y susceptibles de padecer enfermedades relacionadas al sobrepeso.
El director general de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, José Graziano da Silva, en una conferencia que dictó en la Universidad y Centro de Investigación de Wageningen, Holanda, atribuyó al cambio en el estilo de vida las causas del crecimiento desmedido de esta pandemia. Señaló que los países no afrontan esta situación como deberían y se refirió a la necesidad de garantizar la producción de alimentos inocuos y ofrecer a los consumidores mejores alternativas e información sobre los alimentos.
Estos datos también están en sintonía con lo expresado por el Dr. Ravenna, quien sostuvo que “el entorno tóxico ha hecho que actualmente entre el 55 y el 60 % de los seres humanos sufran de exceso de peso y agregó que “el comportamiento global hacia los trastornos alimenticios muestra que la interacción del propio ser humano con su entorno hace que quede atrapado”. "En lo cotidiano se ve que la gente sale a comer permanentemente, ya no va al cine y después a tomar un café, sino que la comida y sus excesos acompañan a casi todas las actividades diarias”, reconoció el especialista, quien además habló de una nueva especie del hombre a la que caracterizó como el “homopanzonus”, marcando un declive en la cadena de la evolución humana.
Contrariamente al desarrollo tecnológico y a las “cosas buenas” que muestra el mundo de hoy, Ravenna considera que el desarreglo físico que sufre la población muestra también el camino tóxico que transitan la mayoría de las personas en todos los ámbitos.
La automatización, el consumo, el marketing y la tecnología evolucionan por un lado pero van contra el estado físico, la evolución corporal y el equilibrio mental de quienes no saben compatibilizar cada uno de los factores, generándoles a su vez la pérdida de la felicidad. Al respecto, el informe de la organización internacional plantea que “son necesarias estrategias integradas de nutrición, elaboradas con los aportes de la sociedad en su conjunto: el sector privado, los médicos y las organizaciones de consumidores, entre otros".Finalmente, el Dr. Máximo Ravenna dijo que la obesidad hoy en día debe abordarse como una pandemia extrema porque tiende a la autodestrucción ya que, considera que “los gordos se comen a sí mismo a medida que engordan”.
El Dr. Ravenna manifestó que estos ejemplos muestran lo aberrante que está siendo el crecimiento de la obesidad a nivel mundial. El especialista sostiene que la obesidad ya afecta a 500 millones de personas alrededor del mundo, causando numerosas consecuencias negativas a través de enfermedades derivadas que, en muchos casos, aceleran la llegada de la muerte.
En congruencia con lo expresado por el especialista argentino, según un informe de Frost & Sullivan, el aumento de la obesidad en la región en la que se produjo este caso extremo es muy fuerte y ha hecho también mella en el sector económico, ya que el gasto en salud a través del Golfo se triplicará en 2018 llegando a los 133.000 millones.
Para Ravenna, “el estilo de vida imperante propicia que este tipo de casos se esté disparando” La advierte de los peligros de la obesidad a nivel mundial anunciando que existen actualmente esos millones de personas obesas y susceptibles de padecer enfermedades relacionadas al sobrepeso.
El director general de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, José Graziano da Silva, en una conferencia que dictó en la Universidad y Centro de Investigación de Wageningen, Holanda, atribuyó al cambio en el estilo de vida las causas del crecimiento desmedido de esta pandemia. Señaló que los países no afrontan esta situación como deberían y se refirió a la necesidad de garantizar la producción de alimentos inocuos y ofrecer a los consumidores mejores alternativas e información sobre los alimentos.
Estos datos también están en sintonía con lo expresado por el Dr. Ravenna, quien sostuvo que “el entorno tóxico ha hecho que actualmente entre el 55 y el 60 % de los seres humanos sufran de exceso de peso y agregó que “el comportamiento global hacia los trastornos alimenticios muestra que la interacción del propio ser humano con su entorno hace que quede atrapado”. "En lo cotidiano se ve que la gente sale a comer permanentemente, ya no va al cine y después a tomar un café, sino que la comida y sus excesos acompañan a casi todas las actividades diarias”, reconoció el especialista, quien además habló de una nueva especie del hombre a la que caracterizó como el “homopanzonus”, marcando un declive en la cadena de la evolución humana.
Contrariamente al desarrollo tecnológico y a las “cosas buenas” que muestra el mundo de hoy, Ravenna considera que el desarreglo físico que sufre la población muestra también el camino tóxico que transitan la mayoría de las personas en todos los ámbitos.
La automatización, el consumo, el marketing y la tecnología evolucionan por un lado pero van contra el estado físico, la evolución corporal y el equilibrio mental de quienes no saben compatibilizar cada uno de los factores, generándoles a su vez la pérdida de la felicidad. Al respecto, el informe de la organización internacional plantea que “son necesarias estrategias integradas de nutrición, elaboradas con los aportes de la sociedad en su conjunto: el sector privado, los médicos y las organizaciones de consumidores, entre otros".Finalmente, el Dr. Máximo Ravenna dijo que la obesidad hoy en día debe abordarse como una pandemia extrema porque tiende a la autodestrucción ya que, considera que “los gordos se comen a sí mismo a medida que engordan”.
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miércoles, 14 de agosto de 2013
ESTRES CRONICO Y AUMENTO DE PESO
Se ha comprobado que la exposición continua a factores estresantes (conflictos personales, cambios en el estilo de vida, presiones laborales, y otros) puede llevar a ingerir calorías de bajo poder nutritivo en forma compulsiva. Ello incrementa las posibilidades de sufrir síndrome metabólico, que incluye diabetes, hipertensión arterial, elevación de grasas en la sangre y otras afecciones. Existen técnicas cognitivo-conductuales que permiten un manejo consciente de la ansiedad y de la alimentación.
El estrés, un estado que parece inseparable del hombre moderno, puede tener consecuencias sumamente graves sobre la salud. Diversas investigaciones han demostrado que cuando se trata de una condición crónica, en muchos casos afecta la conducta alimentaria, y aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad. Y a su vez, ello incrementa la posibilidad de sufrir síndrome metabólico, un conjunto de enfermedades que van desde la diabetes hasta la hipertensión arterial y la hipercolesterolemia, con consecuencias potencialmente fatales.
En épocas de estrés aumenta la ingesta, especialmente ante comida palatable y energéticamente densa[1]. La Dra. Rosa Labanca, médica nutricionista universitaria y directora del Centro de Docencia, Asistencia e Investigación de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (SAOTA), explicó que "los índices de estrés se correlacionan con las tasas de obesidad y síndrome metabólico. Mientras el estrés agudo quita el apetito, en el caso del estrés crónico es diferente: se altera el eje hipotalámico, pituitario y adrenal (HPA), liberando grandes cantidades de cortisol, la hormona del estrés. Esto lleva a cambios en el comportamiento alimentario: aumenta la frecuencia de las comidas, la cantidad de calorías ingeridas a diario, la ingesta de hidratos de carbono y grasas, y se prefieren los alimentos más palatables (los más 'ricos' o agradables al paladar'), que son adictivos".
Se ha demostrado que "productos como las galletitas, los chocolates, y otros ricos en carbohidratos y grasas, causan el mismo efecto que la cocaína, las anfetaminas, la nicotina, el alcohol o la actividad sexual: aumentan la dopamina, una sustancia asociada al placer. La persona con dopamina baja debido al estrés crónico recibe una gratificación al ingerir esos alimentos, sube la dopamina transitoriamente, y necesita ingerir más", explicó la especialista.
Estos cambios en la alimentación "facilitan la aparición del síndrome metabólico, dado que debido a ciertos receptores del abdomen, la grasa se acumula de la cintura para arriba, en la 'panza' (lo que llamamos 'obesidad androide'), que aumenta el riesgo cardiovascular".
La propuesta para tratar la obesidad asociada al estrés crónico incluye "técnicas conductuales para manejar la ansiedad; relajación; actividad física, y herramientas que permiten modificar hábitos del paciente para que reaccione diferente ante la necesidad de comer determinadas cosas", señaló la Dra. Labanca, quien agregó que "finalmente se aspira llegar a lo cognitivo, a que el aprendizaje sea más profundo, incorporando pautas de vida saludables. Dado que el disconfort emocional lleva a comer inadecuadamente, apuntamos a promover una nueva actitud ante los desafíos cotidianos. Además, existen medicamentos y suplementos dietarios con efecto orgánico que favorecen el descenso de peso, y por consiguiente aumentan la motivación por continuar el tratamiento".
En este sentido, la asociación terapéutica de suplementos dietarios como el ácido linoleico conjugado original (Metabolic cla®), reducen la cantidad de grasa en personas físicamente activas. Los efectos se observan en particular en la zona abdominal, donde la grasa es reemplazada paulatinamente por tejido muscular. Esto se logra mediante un mecanismo químico que reorienta al metabolismo graso.
Para la Dra. Labanca “diversos estudios dan crédito de la seguridad y eficacia del ácido linoleico conjugado, pero siempre como complemento de un abordaje integral de la problemática del paciente, por lo que se recomienda que su indicación esté en manos del médico especialista y como una pieza más de un tratamiento abarcativo”.
En Argentina, el 50,5% de la población mayor de 18 años es obesa o tiene sobrepeso (datos basados en la Primer Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2005[2]), y según la Segunda Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2009[3] esta cifra llegó casi a 54%.
El estrés crónico
Una encuesta nacional realizada en los EEUU en 2007 halló que casi el 50% de las personas se sentían más estresadas que hacía cinco años, y el 43% reportó que empleaba la comida como una ayuda para el estrés. Las mujeres reportaron significativamente más que los hombres estrés relacionado con la comida, en especial productos ricos en grasas y azucarados. Se ha comprobado también que las personas más reactivas al cortisol elevado reportaron una mayor ingesta de snacks[4].
Según la Asociación Americana de Psicología, el estrés crónico es aquel "que desgasta a las personas día tras día, año tras año" y "destruye al cuerpo, la mente y la vida. Hace estragos mediante el desgaste a largo plazo. Es el estrés de la pobreza, las familias disfuncionales, de verse atrapados en un matrimonio infeliz o en un empleo o carrera que se detesta".
El estrés crónico surge cuando una persona no ve la salida a una situación deprimente. Es el estrés de las exigencias y presiones implacables durante períodos aparentemente interminables. Sin esperanzas, la persona abandona la búsqueda de soluciones.
Y señala que "el peor aspecto del estrés crónico es que las personas se acostumbran a él, se olvidan que está allí. Las personas toman conciencia de inmediato del estrés agudo porque es nuevo; ignoran al estrés crónico porque es algo viejo, familiar y a veces hasta casi resulta cómodo". Los síntomas de estrés crónico son difíciles de tratar y pueden requerir tratamiento médico y de conducta y manejo del estrés.
Agitada vida urbana
Entre los factores que inciden en el estrés crónico se encuentra el estilo de vida moderno. Según una investigación publicada en Phisiology & Behavior,[5] en una sociedad donde se alienta el consumo de calorías y el sedentarismo, mantenerse delgado parece un enorme desafío. En medicina se habla de un "ambiente obesogénico", que incluye falta de sueño, alta exigencia, abundante disponibilidad de productos muy palatables y ricos en calorías, eliminación o automatización de actividad física en el hogar y el trabajo, y otros factores.
Los avances tecnológicos han llevado a una mayor demanda de actividades mentales, en detrimento de las físicas, y recién se está comenzando a estudiar la implicancia de esta situación, ya que se trata de actividades sedentarias estresantes y que requieren una respuesta orgánica precisa. Por ejemplo, se halló que las labores vinculadas a la computadora, así como al mirar TV, fomentan el aumento de ingesta de alimentos sin que exista hambre. El trabajo cognitivo induce fluctuaciones en la glucosa plasmática y la insulina, y un aumento de los niveles de cortisol que se compensan al ingerir comida.
Otro hallazgo gira en torno al sueño: en la actualidad se duerme menos que antes, aproximadamente una hora menos que en las últimas décadas. Pero estudios de intervención mostraron que el sueño se relaciona con el equilibrio hormonal y la regulación del gasto calórico. Personas que seguían un plan para bajar de peso lograron mejores resultados cuando dormían 8 horas y media que cuando dormían 5 horas y media.
nota tomada de misionesonline.net
GRACIAS www.saota.org.ar/!!!!
El estrés, un estado que parece inseparable del hombre moderno, puede tener consecuencias sumamente graves sobre la salud. Diversas investigaciones han demostrado que cuando se trata de una condición crónica, en muchos casos afecta la conducta alimentaria, y aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad. Y a su vez, ello incrementa la posibilidad de sufrir síndrome metabólico, un conjunto de enfermedades que van desde la diabetes hasta la hipertensión arterial y la hipercolesterolemia, con consecuencias potencialmente fatales.
En épocas de estrés aumenta la ingesta, especialmente ante comida palatable y energéticamente densa[1]. La Dra. Rosa Labanca, médica nutricionista universitaria y directora del Centro de Docencia, Asistencia e Investigación de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (SAOTA), explicó que "los índices de estrés se correlacionan con las tasas de obesidad y síndrome metabólico. Mientras el estrés agudo quita el apetito, en el caso del estrés crónico es diferente: se altera el eje hipotalámico, pituitario y adrenal (HPA), liberando grandes cantidades de cortisol, la hormona del estrés. Esto lleva a cambios en el comportamiento alimentario: aumenta la frecuencia de las comidas, la cantidad de calorías ingeridas a diario, la ingesta de hidratos de carbono y grasas, y se prefieren los alimentos más palatables (los más 'ricos' o agradables al paladar'), que son adictivos".
Se ha demostrado que "productos como las galletitas, los chocolates, y otros ricos en carbohidratos y grasas, causan el mismo efecto que la cocaína, las anfetaminas, la nicotina, el alcohol o la actividad sexual: aumentan la dopamina, una sustancia asociada al placer. La persona con dopamina baja debido al estrés crónico recibe una gratificación al ingerir esos alimentos, sube la dopamina transitoriamente, y necesita ingerir más", explicó la especialista.
Estos cambios en la alimentación "facilitan la aparición del síndrome metabólico, dado que debido a ciertos receptores del abdomen, la grasa se acumula de la cintura para arriba, en la 'panza' (lo que llamamos 'obesidad androide'), que aumenta el riesgo cardiovascular".
La propuesta para tratar la obesidad asociada al estrés crónico incluye "técnicas conductuales para manejar la ansiedad; relajación; actividad física, y herramientas que permiten modificar hábitos del paciente para que reaccione diferente ante la necesidad de comer determinadas cosas", señaló la Dra. Labanca, quien agregó que "finalmente se aspira llegar a lo cognitivo, a que el aprendizaje sea más profundo, incorporando pautas de vida saludables. Dado que el disconfort emocional lleva a comer inadecuadamente, apuntamos a promover una nueva actitud ante los desafíos cotidianos. Además, existen medicamentos y suplementos dietarios con efecto orgánico que favorecen el descenso de peso, y por consiguiente aumentan la motivación por continuar el tratamiento".
En este sentido, la asociación terapéutica de suplementos dietarios como el ácido linoleico conjugado original (Metabolic cla®), reducen la cantidad de grasa en personas físicamente activas. Los efectos se observan en particular en la zona abdominal, donde la grasa es reemplazada paulatinamente por tejido muscular. Esto se logra mediante un mecanismo químico que reorienta al metabolismo graso.
Para la Dra. Labanca “diversos estudios dan crédito de la seguridad y eficacia del ácido linoleico conjugado, pero siempre como complemento de un abordaje integral de la problemática del paciente, por lo que se recomienda que su indicación esté en manos del médico especialista y como una pieza más de un tratamiento abarcativo”.
En Argentina, el 50,5% de la población mayor de 18 años es obesa o tiene sobrepeso (datos basados en la Primer Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2005[2]), y según la Segunda Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2009[3] esta cifra llegó casi a 54%.
El estrés crónico
Una encuesta nacional realizada en los EEUU en 2007 halló que casi el 50% de las personas se sentían más estresadas que hacía cinco años, y el 43% reportó que empleaba la comida como una ayuda para el estrés. Las mujeres reportaron significativamente más que los hombres estrés relacionado con la comida, en especial productos ricos en grasas y azucarados. Se ha comprobado también que las personas más reactivas al cortisol elevado reportaron una mayor ingesta de snacks[4].
Según la Asociación Americana de Psicología, el estrés crónico es aquel "que desgasta a las personas día tras día, año tras año" y "destruye al cuerpo, la mente y la vida. Hace estragos mediante el desgaste a largo plazo. Es el estrés de la pobreza, las familias disfuncionales, de verse atrapados en un matrimonio infeliz o en un empleo o carrera que se detesta".
El estrés crónico surge cuando una persona no ve la salida a una situación deprimente. Es el estrés de las exigencias y presiones implacables durante períodos aparentemente interminables. Sin esperanzas, la persona abandona la búsqueda de soluciones.
Y señala que "el peor aspecto del estrés crónico es que las personas se acostumbran a él, se olvidan que está allí. Las personas toman conciencia de inmediato del estrés agudo porque es nuevo; ignoran al estrés crónico porque es algo viejo, familiar y a veces hasta casi resulta cómodo". Los síntomas de estrés crónico son difíciles de tratar y pueden requerir tratamiento médico y de conducta y manejo del estrés.
Agitada vida urbana
Entre los factores que inciden en el estrés crónico se encuentra el estilo de vida moderno. Según una investigación publicada en Phisiology & Behavior,[5] en una sociedad donde se alienta el consumo de calorías y el sedentarismo, mantenerse delgado parece un enorme desafío. En medicina se habla de un "ambiente obesogénico", que incluye falta de sueño, alta exigencia, abundante disponibilidad de productos muy palatables y ricos en calorías, eliminación o automatización de actividad física en el hogar y el trabajo, y otros factores.
Los avances tecnológicos han llevado a una mayor demanda de actividades mentales, en detrimento de las físicas, y recién se está comenzando a estudiar la implicancia de esta situación, ya que se trata de actividades sedentarias estresantes y que requieren una respuesta orgánica precisa. Por ejemplo, se halló que las labores vinculadas a la computadora, así como al mirar TV, fomentan el aumento de ingesta de alimentos sin que exista hambre. El trabajo cognitivo induce fluctuaciones en la glucosa plasmática y la insulina, y un aumento de los niveles de cortisol que se compensan al ingerir comida.
Otro hallazgo gira en torno al sueño: en la actualidad se duerme menos que antes, aproximadamente una hora menos que en las últimas décadas. Pero estudios de intervención mostraron que el sueño se relaciona con el equilibrio hormonal y la regulación del gasto calórico. Personas que seguían un plan para bajar de peso lograron mejores resultados cuando dormían 8 horas y media que cuando dormían 5 horas y media.
nota tomada de misionesonline.net
GRACIAS www.saota.org.ar/!!!!
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martes, 31 de julio de 2012
domingo, 27 de mayo de 2012
Irisina: la hormona quemagrasa para combatir la obesidad
Su accionar permitiría el reemplazo de grasas difíciles de eliminar por tejidos que aprovechen mejor la energía de lo que comemos. La incidencia de la actividad física
Dr. Rubén Salcedo
El Siglo XXI trajo consigo la llamada “tríada de la modernidad”: una peligrosa combinación de sedentarismo, consumo cada vez mayor de alimentos industrializados, y una población estresada y deprimida.
Ante el crecimiento acelerado de esta enfermedad, la Medicina Nutricional se encuentra constantemente investigando cómo combatirla. En este marco, se está poniendo un especial énfasis en el estudio de la hormona Irisina.
De qué se trata
Conocida como la hormona de la actividad física, hormona 'quemagrasa' u hormona de la obesidad, la Irisina sería una poderosa aliada para combatir no sólo este problema sino, también, la diabetes, según han determinado los estudios científicos realizados.
Las células del tejido adiposo blanco (grasa blanca) se especializan en almacenar nutrientes en forma de grasa y representan la principal forma de reserva de energía en el ser humano. La grasa parda o marrón, en cambio, es solo muy evidente en los bebés recién nacidos. Su principal función es utilizar los nutrientes que ingerimos y quemarlos para liberar calor para proteger a los órganos vitales, en lugar de ser almacenados en forma de grasa.
En el ser humano adulto la producción de calor de la grasa parda es remplazada por la que genera la actividad de los músculos por sí mismos. Esto sucede tanto en el individuo de peso normal como en el obeso.
Cómo actúa la Irisina
Se descubrió que el ejercicio físico produce una gran variedad de beneficios. Algunos de los efectos más reconocidos son mediados por un factor denominado PGC1-a, el cual desencadena que de la célula muscular se libere una hormona denominada Irisina.
Llamada con este nombre en honor a la diosa griega Iris -transmisora de buenas noticias- hace que la grasa blanca se transforme en grasa parda. De esa manera, se aumenta el gasto de calorías y se favorece la producción de calor. Así al cuerpo le queda menos energía en forma de tejido adiposo blanco.
Un adulto podría llegar a quemar calorías y bajar de peso o, al menos, no seguir aumentando kilos. Pero es de suma importancia aclarar que, de desarrollarse fármacos con esta hormona, su acción sobre la obesidad no será mágica. Realizar actividades mejora el estado metabólico ya que incrementa significativamente el gasto total de energía que consume la actividad muscular propiamente dicha. Es por eso que lo recomendable es llevar una vida saludable y realizar ejercicio para ayudar a nuestro organismo a producir calor y quemar grasas. La mejor alternativa es mantener una actitud activa de vida.
Por el doctor Rubén Salcedo, director médico de Sanatorio Diquecito.
Link: http://www.entremujeres.com/vida-sana/salud/obesidad-sobrepeso-hormonas-irisina_0_684531621.html
Fuente: http://www.entremujeres.com/
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martes, 7 de septiembre de 2010
LINFEDEMA

Con el término linfedema se denomina al tipo de edema producido por una obstrucción en los canales linfáticos del organismo. Tal situación se produce por la acumulación de la linfa - un líquido que produce el cuerpo humano, con alta cantidad de proteínas de alta densidad- en los espacios intersticiales (área existente entre las distintas células de un tejido), dentro del tejido celular subcutáneo. Obedece por lo general a un fallo o a una insuficiencia en el sistema linfático, y trae como consecuencia el aumento del volumen de las extremidades, en forma completa o parcial, y la desaparición de los relieves que por debajo de la piel se aprecian.
El sistema linfático
Para avanzar en la compresión de lo que es un linfedema, antes debemos comprender qué significa y qué utilidad tiene el sistema linfático del cuerpo humano. El sistema circulatorio está compuesto por tres subsistemas que le permiten su funcionamiento: el arterial, el venoso, y finalmente el linfático.
Las arterias tienen la misión de transportar la sangre oxigenada proveniente de los pulmones y que se impulsa desde la cavidad izquierda del corazón hasta ser distribuida por todo el cuerpo. De este modo aporta oxígeno y nutrientes a nuestras células.
El sistema venoso, por su parte, hace el camino opuesto al recibir la sangre impregnada de CO2 que eliminan las células tras intercambiarlos por el oxígeno y otros materiales de desecho celular para luego devolverlos hacia el corazón que la impulsarán a los pulmones para una nueva oxigenación.
Finalmente el circuito lo completa el sistema linfático, que al igual que el venoso, también tiene funciones de recoger aquellas sustancias que deben regresar al torrente circulatorio pero que por su densidad no pueden ser transportadas por el sistema venoso. Generalmente transporta proteínas de alto peso molecular, aunque también lleva grasas desde el tracto digestivo, además de filtrar ciertos fluidos corporales y generar anticuerpos.
El sistema linfático transporta dos tipos de líquidos, la linfa y el quilo. El primero de ellos posee un ligero tono amarillento, y por su densidad el desplazamiento es hasta seis veces más lento que el de la sangre. El quilo, por su parte, posee un color lechoso y sólo se encuentra en los conductos linfáticos intestinales. En ambos casos se trata de compuestos muy parecidos a la sangre, aunque sin la presencia de glóbulos rojos y en cambio muy abundantes en proteínas de alta densidad (macroproteínas) que no pueden circular por las venas, y también en linfocitos, que son células que intervienen en el sistema inmunitario del organismo.
A excepción de la placenta, el sistema linfático está dispuesto en una amplia red distribuida por todo el cuerpo, y sus conductos terminan desembocando en las venas subclavias, lugar donde se mezcla con la sangre venosa para llegar al corazón y desde allí repetir otra vez el ciclo circulatorio.
Cómo está compuesto el sistema linfático
En esta red que atraviesa el organismo juegan un papel fundamental los llamados capilares linfáticos. Éstos se originan en el tejido conjuntivo formando unos vasos acabados en fondo de saco con un tamaño algo mayor que los capilares arteriales o venosos.
El conjunto de ellos forma la red que mencionáramos y de ella surgen troncos colectores o vasos linfáticos. Algunos de ellos tienen válvulas toman la forma de filamentos (son frecuentemente subaponeuróticos), mientras que otros no las tienen y toman forma cilíndrica (por lo general subdérmicos). Lo común es que vayan adheridos a las paredes de las venas adyacentes.
Dentro de esos vasos, la linfa avanza en dirección centrípeta, impulsada por los movimientos de una capa muscular contráctil, y luego sostenida por válvulas, que impidan que el líquido retroceda.
En su recorrido los vasos linfáticos pueden desembocar en ganglios, especie de colectoras que tienen por fin agrupar los distintos grupos linfáticos en conductos mayores hasta desembocar en dos grandes conductos: la gran vena linfática y el conducto torácico, ambos con drenaje sobre las grandes venas subclavias.
Cómo son los vasos linfáticos
Cada una de las estructuras que componen el sistema linfático cumple su función dentro de la amplia red que lo compone, de menor a mayor: - Capilares linfáticos. Tienen por misión absorber y recoger la linfa proveniente de los distintos tejidos del organismo.
- Vasos pre-colectores y colectores. Los capilares descargan en ellos la linfa, que es conducida hasta los ganglios linfáticos.
- Ganglios linfáticos. Parte clave del proceso debido a que por un lado, filtran la linfa evitando que residuos y gérmenes lleguen al torrente sanguíneo, y por el otro crean glóbulos blancos ante ataques a nuestro organismo, lo cual implica una función en su defensa.
- Troncos linfáticos. Vasos de mayor tamaño que reciben la linfa proveniente de diversos puntos del cuerpo y la aglutinan para llevarla hacia los conductos torácicos.
- Conductos torácicos. Reciben el líquido de los troncos linfáticos, y la conducen hacia el terminus.
- Terminus. Se trata de la desembocadura del sistema linfático sobre el torrente sanguíneo. Es allí donde el contenido es regresado a la sangre, y está situado sobre la base del cuello, en la unión de la yugular interna y la vena subclavia.
A su vez, el sistema está complementado por una serie de órganos linfáticos que intervienen en el proceso. Estos son:
- Timo: Responsable de la maduración a nivel inmune y de la creación de linfocitos T.
- Medula ósea: Se ocupa de la formación de células sanguíneas.
- Bazo: Reservorio de sangre que también ayuda a deshacerse de glóbulos rojos u otras células desgastadas, además de la formación de glóbulos blancos.
- Amígdalas: Tiene una función defensiva clave al situarse sobre la entrada de las vías respiratorias y digestivas.
Por qué se produce un linfedema
Una acumulación de la linfa en algún punto del cuerpo provoca un linfedema, que a su vez puede ser primario o secundario.
Linfedema primario: ocurre cuando el sistema de conductos y/o ganglios linfáticos de una zona tiene dificultades o directamente es incapaz de transportar las proteínas grandes y otras moléculas para ser absorbidas de nuevo por el sistema venoso.
Linfedema secundario: es consecuencia de una cirugía o una radioterapia que hayan requerido la extirpación o la radiación de los ganglios linfáticos, provocando una posterior anomalía en el proceso de drenaje.
Tipos de linfedemas primarios
A su vez, el linfedema primario puede dividirse en cuatro diferentes tipos, en relación a la localización, distribución y aspecto de los conductos linfáticos de la extremidad:
TIPO I. No se aprecian anomalías en los linfáticos iniciales, pero sí en los colectores grandes que presentan formas patológicas (suelen verse en los linfedemas congénitos).
TIPO II. Hiperplasia de redes linfáticas iniciales e hipoplasias de colectores (suelen ser linfedemas leves).
TIPO III. Linfáticos iniciales y colectores linfáticos ensanchados y muy numerosos (clínicamente muy aparatosos, y similares a los secundarios).
TIPO IV. No se encuentran ganglios linfáticos.
Forma en que se desarrolla un linfedema
Los linfedemas por lo general se presentan en una gran variabilidad de formas.
Cuando se trata de linfedemas primarios, que por lo general obedecen a alguna alteración anatómica o congénita de los conductos linfáticos, la presentación puede incluso ser desde el nacimiento o la infancia, pero con más frecuencia aparecen a partir los 35 años, como consecuencia de un pequeño traumatismo o esguince en une extremidad. Por lo general comienza como un edema en tarso y tobillo.
Por su parte, los linfedemas secundarios se relacionan con la existencias de tumores que afectan a las cadenas ganglionares (próstata, ovario, mama,…) o con la extirpación quirúrgica o radioterapia de estos tumores y las zonas periféricas. Puede ser inmediata su aparición, aunque también se dan casos en que lo hacen muchos años después del tratamiento y sin un aparente motivo desencadenante.
Métodos para diagnosticar un linfedema
Si bien existen diferentes pruebas de imagen que facilitan el diagnóstico de un linfedema (como son la TAC, RNM, Linfografía), hay consenso acerca de que la prueba que mayor información proporciona es la linfografía isotópica. Se trata de imágenes denominadas gammagrafías del sistema linfático.
Esta alternativa se encuentra en dentro de la llamada medicina nuclear, que recurre a cantidades muy pequeñas de material radioactivo para diagnosticar o bien para tratar diferentes enfermedades, incluyendo muchos tipos de cáncer, enfermedades cardíacas y ciertas otras anomalías corporales.
Se trata de procedimientos no invasivos y que por lo general tampoco llevan aparejados dolores. Las imágenes de medicina nuclear tienen la gran ventaja de aportar información precisa para la elaboración de diagnósticos.
Para la elaboración de imágenes se recurre a radiofármacos que son materiales radioactivos. Según de qué tipo de examen se trate, aunque en general de forma ambulatoria, el radiofármaco podrá ser inyectado en una vena, o bien ingerido en forma oral o inhalado como gas. Finalmente, este material se acumula en el área del cuerpo que se pretende examinar y desde allí emite energía en forma de rayos gamma.
El proceso se completa cuando esta energía es detectada por un dispositivo llamado gammacámara, un escáner y/o sonda para PET (tomografía por emisión de positrones. Todos estos receptores trabajan en sintonía con una computadora que logra medir la cantidad de radiofármaco absorbido por el cuerpo, y en base a ello genera imágenes especiales que proporcionan detalles tanto de la estructura como de la función de los órganos y tejidos.
Se utiliza una pequeña aguja para inyectar el radiofármaco por debajo de la piel, o incluso a mayor profundidad. Acto seguido, la gammacámara comenzará a registrar imágenes del área del cuerpo que se pretende monitorear. Incluso puede la cámara realizar algunos movimientos rotatorios alrededor del paciente, o en contrapartida, se le podrá pedir a éste que cambie de posición ante una cámara fija. El procedimiento puede afectar a personas que padecen claustrofobia, por lo cual es necesario informarlo previamente.
Con esta nueva tecnología se han logrado reemplazar procedimientos algo más complejos que eran los que anteriormente se utilizaban para evaluar el sistema linfático. Pero además permite determinar la diseminación de un cáncer hacia los ganglios linfáticos (linfangiografía).
Utilidades de la linfogammagrafía
• Identificar el ganglio linfático centinela o el primer ganglio linfático en recibir drenaje linfático de un tumor.
• Planificar una biopsia o cirugía que ayudará a evaluar la etapa del cáncer y crear un plan de tratamiento.
• Identificar puntos de bloqueo en el sistema linfático, tal como el flujo linfático en un brazo o pierna o linfedema.
Tratamientos contra el linfedema
La terapia física descongestiva compleja es considerada el tratamiento más eficaz contra el linfedema. Se trata de un conjunto de técnicas cuyo propósito es eliminar el edema y luego procurar normalizar la función del sistema linfático generando conductos “neolinfáticos”. Bajo esta terapia se incluyen diversos recursos que se combinan en un solo tratamiento.
- Drenaje Linfático Manual (DLM): Ayuda a disminuir el volumen del miembro, y favorece la creación de vías de drenaje alternativas.
- Cuidados de la piel: Procuran mantener la piel libre de infecciones que agraven el linfedema, dado que el tejido afectado tiene menos defensas.
- Cinesiterapia: Ejercicios físicos que mejoran la circulación de la linfa.
- Vendajes compresivos: Permiten mantener el efecto del drenaje linfático manual y favorecen la reabsorción del edema. En ocasiones los vendajes compresivos pueden ser sustituidos por manguitos de contención.
- Vendaje neuromuscular o Kinesiotape: Es una novedad en el tratamiento del linfedema.
Drenaje linfático manual (D.L.M.)
Se trata de la activación manual del transporte líquido intersticial a través de los canales prelinfáticos y de la linfa a través de vasos linfáticos. Lo que se busca con el DLM es reproducir en forma manual aquellos movimientos que por alguna razón el sistema linfático ya no puede hacer por sí mismo. Con esto se pretende eliminar el edema y desarrollar potenciales nuevos conductos linfáticos en un área determinada o una extremidad.
El DLM consiste en un masaje superficial, muy suave y lento. Por lo general se inicia en una zona alejada a la enferma, pero paulatinamente avanza hacia ella procurando lograr que los tejidos estén favorecidos para evacuar el edema distal hacia ellos, especialmente el acumulado en la piel y debajo de ella (el tejido celular subcutáneo, situado entre la piel y la capa muscular).
Son muchas las ventajas del DLM, tanto en sus efectos fisiológicos como los terapéuticos. Éstos son algunos:
Efecto Drenante: es el que se provoca por la salida del líquido de los espacios intersticiales, ya sea conduciéndolo por sus vasos naturales o bien desviándolo hacia otras áreas funcionales, creando nuevas anastomosis (conexiones entre distintos vasos) o abriendo vías existentes.
Efecto Neurovegetativo: a nivel del sistema nervioso vegetativo o autónomo produce un efecto sedante y relajante, por acción sobre el sistema parasimpático.
Efectos sobre la musculatura: tanto sobre el músculo liso como estriado. Actúa sobre la musculatura de la pared intestinal, favoreciendo el peristaltismo por lo que resulta de gran utilidad en el tratamiento del estreñimiento. Por otra parte, tiene efectos tonificantes sobre las paredes de las arterias y potencia el movimiento de los vasos linfáticos. Además ejerce una acción reguladora del tono muscular sobre la musculatura estriada.
Efectos Inmunes: esto lo logra de modo indirecto, ya que al drenar mejor los tejidos asegura un eficiente flujo de estas células defensivas a todos los tejidos.
Hay consenso en que el DLM es la principal indicación para tratar linfedemas, dado que físicamente actúa desviando la linfa que no logra avanzar, hacia sectores aledaños que previamente han sido preparados para que este líquido consiga drenar con normalidad a través de sus vasos linfáticos comunicantes.
Dados sus efectos positivos, el DLM también es indicado para diferentes tipos de demás, además de lesiones articulares o ligamentosas, embarazos, estreñimientos, entre otros.
Contraindicaciones del DLM
Pese a sus beneficiosos efectos, también existen contraindicaciones para practicar el DLM, que pueden ser catalogadas en absolutas y relativas.
Absolutas
Infecciones agudas (podría propagar la infección). En erisipelas y linfangitis, el tratamiento físico está contraindicado.
Linfoceles y linforreas. Estos derrames linfáticos son una contraindicación del DLM en el miembro afectado, sin embargo, en algunos casos crónicos se puede asociar una adaptación de la técnica de DLM a la compresión.
Cáncer.
Inflamaciones agudas.
Trombosis, flebitis (podría empeorar la inflamación o producir una embolia).
Descompensación cardíaca. puede sobrecargar el corazón y producir un edema pulmonar).
Varices tortuosas y con relieve.
Crisis asmáticas, tuberculosis. Puede provocar un estado vagotónico que derive en un ataque asmático.
Relativas
Cánceres tratados. Precáncer de piel, nevus. Hipertiroidismo. Asma bronquial. Inflamaciones crónicas. Síndrome del seno carotídeo.
Hipotensión arterial. Insuficiencia renal crónica (por pérdida importante de proteínas). Micosis, por el riesgo de contaminación de un paciente a otro (riesgo nosocomial).
Cuidados de la piel
La aparición de infecciones locales resulta sumamente amenazante para los pacientes de linfedemas. Esto es así debido a que pueden afectar y lesionar a los conductos linfáticos existentes y con ello agravar el linfedema. Por esa razón es tan necesario el cuidado de la piel, que obliga a vigilar diariamente si existen pequeñas lesiones cutáneas (padrastros, uñas encarnadas, cortes, foliculitis, pie de atleta, etc.) en la zona afectada, y que puedan ser puerta de entrada para infecciones. En tal situación, se hace imprescindible la inmediata toma de antibióticos.
Además el edema crónico produce sequedad de la piel, aparición de lesiones eccematosas, prurito (picores) y lesiones de rascado. Por esa razón es imprescindible una correcta y abundante hidratación de la extremidad en forma diaria para prevenir este tipo de complicaciones.
Cinesiterapia
Parte del tratamiento contra los linfedemas implica la realización de ciertos ejercicios físicos, diseñados específicamente para actuar en tres niveles:
1- Primer nivel. Buscarán vaciar las cadenas ganglionares próximas a los grandes colectores.
2- Segundo nivel. Incluye ejercicios que buscan mejorar el trabajo de la bomba muscular linfática y favorecen el drenaje a través del tejido intersticial.
3- Tercer nivel. Ayudan a movilizar las articulaciones y las zonas edematizadas. Además fortalecen la extremidad afectada.
A título general, cualquier ejercicio físico que favorezca el control del sobrepeso será favorable para quienes padecen linfedemas. Los más recomendables son la natación o aquagym y el Tai Chi. Sin embargo, se deberían evitar ejercicios como el aerobic o el trampolín, que pueden ocasionar daños. Por su parte, los chorros de agua fría también pueden ser beneficiosos para mejorar el linfedema.
Vendajes compresivos
Resultan parte fundamental del tratamiento y control del linfedema, y se realizan ya sea con vendajes compresivos o con medias elásticas, con la recomendación general de que se utilicen los tejidos más finos que la compresión necesaria permita. Esto es así porque se deben evitar definitivamente zonas de estrangulamiento en la piel, y además garantizar que la compresión sea confortable y decreciente (mayor en pierna o antebrazo y menor en muslo o brazo).
Las vendas se utilizan mientras se realiza el drenaje linfático manual y deben ser colocadas por el fisioterapeuta tras la finalización de cada sesión y mantenidas durante el descanso nocturno.
Las medias elásticas hechas a medida deben tener una compresión extra-fuerte (>60 mm Hg). Al igual que las vendas, se utilizan al concluir la sesión de DLM. Por lo general su colocación puede ser dificultosa, sobre todo para pacientes mayores. Deben colocarse por la mañana, antes de levantarse de la cama y retirase al finalizar el día para sustituirlas por el vendaje compresivo. Por lo general, para la colocación de este último en forma correcta es necesaria la asistencia de una persona.
Kinesiotape
Se trata de una técnica nacida hacia los 70’s en Corea y Japón. Se trata de una cinta elástica adhesiva fabricada con un grosor, peso y elasticidad similares al de la piel humana. Además de ser hipoalergénica, es resistente al agua y elástica longitudinalmente. Fue desarrollada para facilitar los movimientos y simularlos durante el reposo, ayudando en la función muscular sin limitar los movimientos corporales.
Basada en el concepto de que la actividad muscular es imprescindible para recuperar la salud, la kinesiotape logra mejorar la circulación sanguínea y linfática, pero además tiene efectos analgésicos, mejora de la movilidad articular y normaliza el tono muscular.
El mecanismo de actuación sobre el linfedema se genera al producir una elevación de la piel, creando más espacio en la zona del subcutáneo, donde se encuentran los vasos iniciales linfáticos (linfangiones), los capilares y diversos receptores aferentes y eferentes. Tal elevación disminuye de modo inmediato la presión, restableciendo la circulación sanguínea y la evacuación linfática. Pero además, el movimiento del paciente provoca que el kinesiotape realice un bombeo que estimula la circulación linfática durante todo el día.
La colocación del kinesiotape dependerá de la zona a tratar. No obstante, lo común es que se recurra a tiras largas y finas con una ligera tensión. Es muy importante la dirección de colocación de las tiras para favorecer el retorno linfático en el sentido correcto, procurando lograr una anastomosis artificial.
Como efecto adicional, el kinesiotape favorece la cicatrización, ayuda a eliminar o reducir adherencias y facilita la circulación linfática a ambos lados de la cicatriz. También se utiliza con éxito, para ayudar en la reabsorción de las equimosis.
Esta técnica tan favorable sólo debe ser practicada por personal calificado, que tiene acabado conocimiento de la anatomía y la fisiología humanas, además de las diferentes alternativas de aplicación del vendaje de acuerdo a los objetivos que se buscan.
Algunas contraindicaciones:
- No se debe aplicar en zonas recién irradiadas, recién intervenidas o que presenten heridas recientes.
- Está contraindicado cuando existe trombosis, ya que el aumento de la circulación sanguínea puede provocar que se libere un trombo.
- Hay que tener cuidado con las dermatitis, alergias o eczemas en la piel.
[editar]Otros
Existen otros tratamientos que pueden utilizarse para el linfedema, entre ellos algunos de carácter farmacológicos.
Si bien hay muchas alternativas, hasta el momento los únicos que han demostrado cierta efectividad son la Benzopironas, aunque en ciertos grupos de pacientes resultan hepatotóxicos, razón por la cual han sido retiradas del mercado en numerosos países.
Los diuréticos deben evitarse ya que utilizados a largo plazo producen efectos secundarios que pueden empeorar el cuadro.
La presoterapia sólo es útil si se usa como complemento del drenaje linfático.
Las dietas son un complemento, pero sólo cuando procuran evitar sobrepeso, evitando el consumo de grasas y el exceso de proteínas.
Cuidados de un linfedema
1. Mantener el brazo o la pierna elevada por encima del nivel del corazón siempre que sea posible. Evitar movimientos circulares rápidos de brazos y piernas para que no se acumule sangre en la parte exterior de las extremidades.
2. Limpiar diariamente y aplicar cremas hidratantes sobre la piel del sector afectado.
3. Es clave evitar lesiones o infecciones en la zona afectada.
Si fuera un brazo, utilice máquinas de afeitar eléctricas, use guantes para trabajar en el jardín o la cocina y dedales para coser, cuídese las uñas. Si fuera una pierna, cúbrase los pies al salir a la intemperie, mantenga los pies secos y limpios y use calcetines de algodón, córtese las uñas en línea recta, consulte a un podólogo cuando lo necesite para prevenir uñas encarnadas e infecciones.
Para ambos casos, la recomendación es evitar bronceados recurriendo a cremas protectoras para el sol; limpiar cualquier herida de la piel con agua y jabón acompañada de alguna pomada antibacteriana; preferir vendas de gasa en vez de cinta adhesiva evitando interferir la circulación; mantenerse atento a erupciones e irritaciones de la piel y en ese caso consultar al médico; evite cualquier tipo de pinchaduras en la extremidad afectada; no exponerse a frío ni calor extremos; y evitar trabajos extenuantes y prolongados con la extremidad afectada.
4. Evite ejercer mucha presión sobre el brazo o la pierna afectada
• No cruce las piernas al sentarse.
• No use joyas ni ropas apretadas o con bandas ajustadas.
• Lleve el bolso en el brazo que no está afectado.
• No se tome la presión sanguínea en el brazo afectado.
• No use vendajes elásticos ni medias con ligas apretadas.
• No se siente en la misma posición más de 30 minutos.
5. Esté pendiente de las señales de infección: enrojecimiento, dolor, ardor, hinchazón o fiebre. Llame al médico inmediatamente si se producen.
6. Haga ejercicios siguiendo las instrucciones de su terapeuta.
7. Cumpla con las consultas médicas de seguimiento regular.
8. Revise piernas y brazos diariamente:
• mida la circunferencia del brazo o la pierna a intervalos regulares según la recomendaciones del médico o terapeuta.
• mida con cinta métrica el brazo o la pierna, siempre en los mismos dos lugares.
• infórmele a su médico si el miembro de repente aumenta de diámetro.
9. La capacidad táctil del miembro afectado podría disminuir, por lo cual prefiera utilizar el miembro opuesto probar la temperatura del agua para cocinar o para bañarse.
10. Cada 6 meses realice una pauta de tratamiento con DLM y al finalizar el tratamiento ajuste su media elástica al nuevo diámetro de la extremidad. Si puede permitírselo realice una vez cada 2 semanas una sesión de DLM de mantenimiento.
11. Use diariamente la media elástica de compresión extra-fuerte y repóngala cada vez que pierda la elasticidad. 12. Utilice vendajes compresivos durante la noche.
13. Controle el sobrepeso y haga una dieta equilibrada evitando grasas y carnes.
14. Si se depila, es preferible una depilación definitiva con láser.
15. No tome diuréticos sin control médico.
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martes, 16 de marzo de 2010
Obesidad: Tipo y Complicaciones
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martes, 20 de octubre de 2009

La cirugía plástica permite recuperar la figura después de someterse a un by pass gástrico
El By Pass Gástrico es una opción para cientos de obesos mórbidos para quienes no fueron efectivos otro tipo de tratamientos, pero un problema que surge, luego de la gran pérdida de peso que permite la cirugía, es el exceso de piel que queda en el cuerpo del paciente.
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El desarrollo exitoso del By Pass Gástrico que representa una opción para los obesos mórbidos a quienes no les dieron resultado otro tipo de tratamientos, generó un nuevo tipo de paciente: personas que en el transcurso de un año y medio bajan 80 a 100 kilos recuperando su salud, pero con excesos importantes de piel en el cuerpo. La necesidad de dar respuestas a este “nuevo paciente” hizo que paulatinamente se fuera gestando dentro de la cirugía plástica una subespecialidad: la cirugía reparatoria post obesidad, que tiene como objetivo mejorar el contorno corporal.
En la Argentina, son pocos los equipos médicos que realizan este tipo de intervención. Dentro de ellos se encuentra el servicio de Cirugía Plástica Post Obesidad que ofrece el Programa OCMI (Obesidad & Cirugía Mini Invasiva). Dirigido por el doctor Oscar Brasesco, precursor del by pass gástrico en la Argentina, el Programa OCMI viene acompañando la recuperación de más de 1.500 pacientes que lograron un cambio radical en su calidad de vida, solucionando no sólo el problema de la obesidad, sino de muchas de las enfermedades crónicas asociadas.
El tratamiento integral de la obesidad que propone el Programa OCMI comprende mejoras en los hábitos alimentarios, incremento de la actividad física, del estado de ánimo, calidad de vida y además se compromete con la enfermedad del paciente desde la cirugía y hasta su plena recuperación.
Y enmarcado en un plan integral de tratamiento de la obesidad que incluye la cirugía bariátrica para obesos mórbidos, el servicio de Cirugía Plástica Post Obesidad es coordinado por el doctor Pablo Sánchez Saizar.
“El paciente bajó de peso y tiene como secuela el exceso de piel en diferentes regiones. Si bien ha logrado un buen objetivo, no se ve bien. Tiene un problema grave estético, físico y psicológico y necesita complementar el tratamiento con una cirugía. Esta intervención le permite al paciente sentir que finalizó con su obesidad”, sostiene el doctor Sánchez Saizar, coordinador de la sección de cirugía plástica de OCMI.
190 pacientes ya se realizaron esta cirugía post obesidad(un promedio de 7 u 8 intervenciones mensuales). Los pacientes llegan a esta instancia evaluados por un equipo multidisciplinario de médicos clínicos, nutricionistas y psicólogos.
La Cirugía Plástica Post Obesidad se encuentra dentro de las denominadas cirugías del contorno corporal y el Programa OCMI es el único que propone un tratamiento planificado dividido en diferentes intervenciones, comprometido con la enfermedad del paciente desde la cirugía y hasta su plena recuperación.
Datos a tener en cuenta
- La cirugía plástica Post Obesidad tiene una triple función reparadora de:
• Forma
• Función
• Estética
- Los requisitos básicos para que un paciente pueda recibir esta intervención son:
• Haber alcanzado una estabilidad de 3 a 6 meses en el peso ideal
• Que hayan pasado entre 12 y 18 meses desde la cirugía bariátrica
• IMC (Índice Masa Corporal): menor a 30
• Hb: mayor a 12 mg.
- El tratamiento planificado que propone el Programa OCMI incluye intervenciones múltiples espaciados cada 3 meses:
1. Dermo circunferencial (BODYLIFT, Dermolipectomía de abdomen, Abdominoplastia).
2. Dermo piernas
3. Dermo brazos + cirugía de mamas.
En nuestro país, se estima que alrededor del 60% de la población tiene algún grado de sobrepeso, siendo obesos mórbidos el 3 o 4% de la población general.
http://www.minutouno.com/1/hoy/article/85219-La-cirug%C3%ADa-pl%C3%A1stica&/
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sábado, 16 de mayo de 2009

CONSECUENCIAS PSICOSOCIALES DE LA CIRUGIA BARIATRICA.
En virtud de la pérdida de peso, los pacientes reportan cambios indudablemente deseables,
tales como incremento en sus actividades y habilidades, mejoría del dolor en articulaciones
(rodillas, caderas, espalda) y de otras condiciones médicas; capacidad de proyectarse en el
futuro, mejores relaciones familiares/sociales y mayor disposición ocupacional y laboral.
Aunque en general los cambios esperados son positivos, no son inmediatos, y por ello es
muy importante tener paciencia y asumir todo como un proceso paulatino. Estos son:
1-Imagen Corporal.
En lo que a imagen corporal se refiere, y especialmente pocos meses después de la cirugía,
la pérdida de peso produce mejor autoimagen, apariencia más atractiva, sensación de
ligereza y satisfacción ante reducción de medidas y talla, lo que redunda en mayor facilidad
para encontrar ropa de su gusto. Con el tiempo, sin embargo, algunos reportan no haber
bajado tanto como esperaban o gran inconformismo con las secuelas de la piel.
Dependiendo del grado de obesidad previo, edad y calidad de piel, son esperables secuelas
como aparición de arrugas, pliegues en abdomen, flacidez en brazos y muslos y, en las
mujeres, nalgas y senos disminuidos o descolgados.
Efectos indeseables que en algunos casos son puramente estéticos, pero que en otros
pueden tener implicaciones mayores para la calidad de vida o vida de relación del paciente.
Progresivamente la persona debe asimilar y aceptar, (no siempre sin tropiezos), su nueva
apariencia: una figura sí más delgada y con rasgos más afinados, pero, que no
necesariamente coincide con la imagen fantaseada. Es posible recurrir a medidas
correctivas en el largo plazo como ejercicio y nuevas cirugías, pero se requiere paciencia y
un compromiso claro y mantenido durante el tiempo en que tales medidas tarden en hacerse
efectivas. Debido a esto, pueden preverse consecuencias psicológicas en algunos pacientes
como depresión, baja autoestima, sensación de complejo y dificultad para aceptar la nueva
imagen, las cuales deberán atenderse con apoyo social e incluso terapéutico, en casos de
mayor severidad. Asimismo, debe atenderse el impacto que se extiende hacia parejas o
familiares de los operados, para quienes, a veces no es fácil ajustarse a la nueva apariencia
y comportamiento del operado.
2. Comportamiento Alimenticio.
Los cambios en la alimentación no son completamente facilitados o forzados por el nuevo
estómago, de manera que los pacientes, tienen que poner de su parte para cambiar los
hábitos. De hecho, la cirugía no es una alternativa para no hacer dieta, sino una medida para
facilitársela al paciente. En general, los pacientes reportan mejor control sobre su
alimentación, con menor impulsividad y disminución del comer emocional. En algunos casos,
la cirugía funciona como intervención terapéutica para erradicar síntomas de comer
compulsivo. Sin embargo, no siempre hay adherencia a las recomendaciones alimenticias
postoperatorias. Algunos pacientes reinciden en comer disfuncional, si no por ingerir
porciones grandes, sí por picar pequeñas cantidades de alimento entre las comidas o por
consumir grandes cantidades de líquidos altos en calorías (gaseosas, alcohol, malteadas,
helados). De esta forma, disminuyen el éxito potencial de la cirugía, al estancar la pérdida de
peso o incluso, al producir ganancia del mismo.
Otro problema, que puede ser fuente de molestias importantes, es el vómito. Cualquiera que
sea su razón, si éste no se corrige, generará mala calidad debida y reacciones emocionales
diversas como aversión a la comida, miedo a comer, vergüenza y limitación social.
Finalmente, el denominado “síndrome de dumping” se presenta en quienes insisten en
comer alimentos ricos en azúcar, generando malestar marcado, pero con distintos síntomas
posibles: náuseas, vómito, mareos, desmayos, diarrea o estreñimiento. Puede resolverse
espontáneamente hacia el año de la cirugía o persistir y generar aversión permanente por
los dulces.
3. Personalidad.
Dentro de los cambios emocionales y de personalidad tras la pérdida de peso y mejoría de la
salud, se cuentan: incremento de autoestima, autoafirmación y asertividad en las relaciones
con otros, mayor autonomía, reducción de limitaciones físicas y mejoría en la disposición
para relacionarse con los demás .Algunas evidencias muestran que los pacientes se vuelven
menos neuróticos y más disciplinados, son menos defensivos y adoptan nuevas definiciones
de su identidad.
4. Psicopatología.
Como tendencia general, muchos estudios muestran disminución de estados psicológicos
negativos (especialmente depresión y ansiedad), asociados en el pasado con la obesidad.
En parte debido a la pérdida de peso como tal, pero también, como resultado de una nueva
actitud de cambio, esperanza, optimismo y sobre todo, compromiso con la propia
recuperación y la oportunidad de vivir mejor. Estos cambios, en algunos pacientes son
permanentes, pero en otros no, volviendo a darse los estados descritos. Con la depresión, lo
mismo que con la ansiedad, puede pasar que disminuyan tras la cirugía, pero que se
reactiven durante la recuperación misma, como reacción de adaptación a la nueva condición
y exigencias de un estilo de vida muy diferente al acostumbrado. Los pacientes pueden tener
dificultades para adaptarse psicológicamente tanto a las limitaciones como a las nuevas
posibilidades de la cirugía, debido a:
- El efecto de cambios demasiado drásticos o rápidos en su físico, Una pérdida de peso
insuficiente o diferente a la planeada,
- Un efecto inicialmente positivo de los comentarios agradables y atención social recibida, el
cual decae cuando la vida se va normalizando.
- Encontrar que la vida no mejora ‘automáticamente’ por el sólo hecho de perder peso; se
hacen evidentes otros problemas emocionales o interpersonales nuevos o preexistentes, no
necesariamente relacionados con el exceso de peso. Es decir, es el efecto de encontrarse
enfrentados con muchos problemas existenciales como el resto de las personas, sin la
posibilidad de achacarlos más a la obesidad.
5. Comportamiento social.
De acuerdo con varios autores, luego de la cirugía los pacientes muestran mejor
funcionamiento social gracias a la salud, ya que se vuelven más activos, conforman mejor su
red de apoyo social (incluyendo el matrimonio), tienen mejor vida sexual y experimentan
menor discriminación o estigmatización. Reciben mayor oportunidad laboral, los días de
incapacidad disminuyen y pueden renovar compromiso con su profesión o su estudio.
También puede haber resultados negativos. Algunos estudios reportan pacientes con
problemas sexuales, disfunción marital y divorcio, cambio en las amistades y en las
actividades sociales acostumbradas, por ser incompatibles con su nuevo estilo de vida y las
nuevas características de la alimentación. Muchos eventos que involucraban comida y
alcohol, deben ser replanteados. Las reacciones de terceros a la nueva apariencia y
delgadez, en ocasiones son positivas y de refuerzo, pero en otras pueden contener críticas,
o esconder envidia y resentimiento en familiares y amigos.
CONSIDERACIONES FINALES
1. La cirugía bariátrica, si bien es el mejor método de control para la obesidad severa, no
constituye panacea para los problemas psicosociales asociados o derivados de la misma.
Estos deben ser tenidos en cuenta y tratados como aspecto innegable de la enfermedad y
de su tratamiento.
2. Para maximizar los resultados y el éxito de la intervención, es fundamental el seguimiento
estrecho durante mínimo 1 año después, por parte de un equipo interdisciplinario (cirujano,
endocrinólogo, nutricionista, psicólogo/psiquiatra entre otros), con la participación y
colaboración activa del paciente y su familia.
3. Es bien reconocida la utilidad que los grupos de apoyo para pacientes ofrecen en términos
de: información, psicoeducación, retroalimentación interpersonal, ayuda para la solución de
dificultades y superación de obstáculos propios del proceso, generación de una actitud
activa y mejor compromiso con la propia recuperación y la de otros.
4. Si usted cree que puede beneficiarse de este tipo de intervención, debe procurar recibirla
por parte de una institución que ofrezca un programa integral, con asistencia psicológica en
forma de información, evaluación, preparación para la cirugía y apoyo postoperatorio
individual y grupal.
Fragmento perteneciente a Sonia Jiménez Suárez, M. Ed. Psicóloga
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