El lifting de muslos, es un procedimiento quirúrgico dirigido a mejorar la forma y tersura de las piernas por las siguientes razones:
● Mejorar el contorno corporal de una mujer que, por razones personales, piense que la piel de sus muslos esta descolgada.
● Corregir una reducción en el volumen de las piernas y muslos tras una reducción importante de peso.
● Permitir el uso de determinadas prendas como trajes de baño, en mujeres con muslos en muy mal estado
Traccionando de la piel tanto en sentido superior como medial podemos dar mas tersura a al piel distendida del muslo y elevar el tejido descolgado. Este texto le dará un conocimiento básico del procedimiento-- cuando puede ayudarle, como se realiza, y que resultados puede esperar. No puede contestar todas sus dudas, ya que muchas dependen de las circunstancias individuales de cada paciente. En la consulta inicial le explicaremos todas las particularidades de su caso.
El mejor candidato para un lifting de muslos
El lifting de muslos puede mejorar su apariencia y su autoestima. Sin embargo antes de decidirse debe revisar cuidadosamente cuales son sus expectativas y discutirlas con nosotros.
El lifting de muslos se realiza generalmente para elevar el tejido descolgado de muslos y nalgas, para mejorar el contorno corporal.
El Lifting de muslos es un procedimiento seguro
Pero como en cualquier operación, hay riesgos asociados con la cirugía y complicaciones especificas asociadas con el procedimiento.
Como con cualquier procedimiento quirúrgico, el sangrado tras la operación puede causar edema y disconfort. Tales molestias se atenúan por la colocación de drenajes que se mantienen 2 o 3 días para evacuar la sangre de la herida. No obstante hay un pequeño riesgo de hematoma que si se presenta puede requerir la evacuación de la sangre acumulada.
Un pequeño porcentaje de pacientes pueden presentar una infección. Esto puede ocurrir en cualquier momento, pero es mas frecuente en la primera semana tras la cirugía.
Así mismo hay riesgo de dehiscencia de heridas si se somete a tracción excesiva a las mismas, por lo que deberá ser extremadamente cuidadoso con los movimientos del cuerpo durante las primeras dos semanas
Algunas mujeres refieren áreas de piel con sensibilidad disminuida cerca de las incisiones. Estos síntomas generalmente desaparecen con el tiempo, pero pueden ser permanentes en algunos pacientes.
En algunas ocasiones las cicatrices de la incisión no son tan buenas como nos gustaría. Esto depende de factores personales y de localización de las cicatrices. Le explicaremos con detalle donde asientan y cual es la calidad prevista de las cicatrices
La mayoría de los pacientes que se someten a un lifting de muslos y glúteos no padecen las complicaciones descritas, sin embargo es importante que las conozcan y en la consulta preoperatoria les expliquemos cada una de ellas para que sean conscientes de los beneficios y riesgos de esta intervención que por otra parte tiene un alto grado de satisfacción.
Planificando la cirugía
En la consulta inicial evaluaremos su estado de salud y le explicaremos las técnicas quirúrgicas mas apropiadas para su caso particular, basadas en la firmeza de su piel y las condiciones de su cuerpo.
Explíquenos cuales son sus expectativas. Seremos igualmente francos con Vd. indicándole las alternativas y las ventajas, riesgos y limitaciones de los tratamientos posibles. Del mismo modo conteste las preguntas que le hagamos acerca de sus hábitos como fumar, o de la ingesta de medicación, vitaminas, y otras drogas.
Le explicaremos el tipo de anestesia que utilizamos habitualmente, el hospital donde realizamos la intervención, y los costes de la misma.
Preparando la cirugía
Le daremos instrucciones sobre como preparar la cirugía, el tiempo de ayuno previo a la misma, y la medicación que debe evitar, así como las pautas de administración de los antibióticos y otros medicamentos que son importantes para que todo vaya bien.
Durante el día de la operación es preciso que le acompañe un adulto responsable. Y del mismo modo que alguien le ayude en su vida habitual durante los primeros días, hasta que se recupere y pueda desenvolverse por si misma.
Donde se realiza la cirugía
La intervención se realiza en una clínica u hospital. Generalmente con ingreso en el hospital durante un día o dos para que su recuperación sea mas cómoda.
Tipos de anestesia
El lifting de muslos lo realizamos bajo anestesia general, de forma que no sienta molestias durante la intervención. No olvide que para nosotros es fundamental que su resultado sea óptimo, por lo que elegimos la técnica anestésica que nos permite trabajar mejor y con más seguridad.
La cirugía
El método de realizar la tracción de la piel de la pierna depende de su anatomía, de sus problemas y de nuestras recomendaciones. La incisión puede ser hecha bien solo en la cara interna del muslo cerca de la ingle o puede ser necesario llevarla al pliegue glúteo. En ocasiones en lifting de muslos y glúteo puede ser necesario hacerla circular. No olvide sin embargo que las incisiones serán proporcionales a la cantidad de piel sobrante, y que para eliminar ésta no hay otra forma posible que realizar cicatrices. La elección se hace con el objetivo de que la incisión este colocada de forma que la cicatrices sean lo menos visibles posible.
En el caso de que las cicatrices sean largas y evidentes hay que sopesar la mejoría en el contorno corporal con la existencia de tales cicatrices. Le explicaremos cual será la situación para que pueda evaluar la mejoría con objetividad
Las incisiones se hacen para asegurarnos de que las cicatrices sean lo menos visibles posible, en el pliegue inguinal o en el pliegue glúteo
A través de incisión realizamos una liposucción para facilitar la tracción de la piel y eliminamos la piel sobrante. Luego las incisiones se suturan con cuidado. Se dejan tubos de drenaje durante algunos días tras la cirugía. Es importante discutir pros y contras de cada una de las técnicas para que entienda las implicaciones del procedimiento que le recomendamos.
La cirugía generalmente lleva de dos a tres horas. Se cierra la herida con una sutura enterrada y posteriormente se vendan las piernas durante dos o tres días para permitir que su cicatrización sea correcta.
Después de la cirugía, las piernas muslos y glúteos tienen mejor aspecto y las cicatrices se atenúan con el tiempo.
Después de la cirugía
Se sentirá cansada y molesta algunos días tras la intervención, deberá estar en reposo en la cama uno o dos días, sin someter a tensión las suturas. Podrá hacer una vida normalizada sin excesivas tensiones al cabo de una semana. La mayor parte de sus molestias serán tratadas con medicación.
En dos o tres días le retiraremos vendajes y drenajes y le indicaremos el tipo de medias que debe emplear. Las sensaciones extrañas en la piel y la hinchazón más importante disminuirán en más o menos tres semanas.
Las suturas serán retiradas aproximadamente en dos semanas. Pero la pierna tardara algunas semanas más en recuperar su aspecto completamente normal.
Volviendo a la normalidad
Debe ser capaz de volver a su trabajo en unos quince días dependiendo del nivel de actividad que requiera el mismo.
Siga nuestros consejos sobre cuando comenzar a realizar ejercicio y actividad normal. Sus piernas probablemente estarán más sensibles a la estimulación directa en dos o tres semanas, de forma que debe evitar el contacto físico. Después progresivamente volverán al estado normal.
Las cicatrices estarán endurecidas y rosas al menos durante seis semanas. Aunque este endurecimiento puede durar algunos meses. Después progresivamente se Irán atenuando hasta hacerse muy poco evidentes.
Su nuevo aspecto
Las mujeres sometidas a este tratamiento mejoran en aspecto y en autoestima al encontrarse mas seguras con su nuevo aspecto.
La decisión de realizar un lifting de muslos es altamente personal, incluso puede haber personas que no lo entiendan. Lo importante es como se sienta usted con una silueta mejor. Si consigue sus objetivos y expectativas, la cirugía es un éxito.
http://www.secpre.org/
La Obesidad no es una elección es un padecimiento, por ello, hay que recomenzar...
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miércoles, 8 de enero de 2014
jueves, 26 de julio de 2012
Criterios diagnósticos para Bulimia Nerviosa:
Presencia de atracones recurrentes y un atracón se caracteriza por:
- Ingesta de alimentos en un corto período de tiempo, en cantidad superior a la que la mayoría de las personas ingeriría en un período de tiempo similar y en las mismas circunstancias.
- Sensación de pérdida de control sobre la ingesta de alimentos (por ejemplo: sensación de no poder parar de comer o no poder controlar el tipo o la cantidad de comida que se esta ingiriendo).
- Conductas compensatorias inadecuadas de manera repetida, con el fin de no ganar peso. Entre ellas se destacan: la provocación de vómitos, el uso excesivo de laxantes, diuréticos, ayuno y el ejercicio excesivo.
Los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas tienen lugar, como promedio, al menos dos veces en la semana durante un periodo de tres meses.
La autoevaluación esta exageradamente influida por el peso y la silueta corporal.
Trastorno de Compulsión Alimentaria o de Comer por Atracones (Binge eating)
Atracones (descriptos previamente).
Los episodios de compulsión alimentaria están asociados por lo menos a tres o más de los siguientes ítems:
- Comer más rápido que lo habitual.
- Comer hasta sentirse incómodamente lleno.
- Comer grandes cantidades de comida sin sentir hambre.
- Comer sólo por sentirse cohibido por la cantidad que esta comiendo.
- Sentirse asqueado, deprimido o culpable después de haber comido en exceso.
- Marcado malestar en relación al episodio.
- El episodio de compulsión alimentaria ocurre como promedio dos veces por semana durante seis meses.
El episodio de compulsión alimentaria no se asocia con el uso regular e inapropiado de conductas compensatorias, y no ocurre exclusivamente durante el curso de la Anorexia Nerviosa o la Bulimia Nerviosa.
¿Cómo se tratan estas patologías?
El tratamiento es, básicamente, interdisciplinario. Debe estar a cargo de un equipo compuesto por un médico clínico o de familia, psiquiatras, psicólogos, nutricionistas, ginecólogos y endocrinólogos.
Distintos niveles de atención:
Ambulatorio: Se realiza, en casos leves, en forma interdisciplinaria. Hay, en diferentes hospitales públicos, (por ej. ARGERICH, DURAND, ALVAREZ, etc.) equipos interdisciplinarios de trastornos alimentarios.
Hospital de día: Es el indicado cuando ha fracasado el tratamiento ambulatorio y el paciente tenga buen apoyo familiar y tolere la participación en grupos. En Buenos Aires sólo funciona en el Hospital BORDA.
Hospitalización:
Los criterios de ingreso son:
- Desnutrición Severa: (IMC menor a 15) especialmente si se ha instituido en un lapso menor de 6 meses y posteriormente a un tratamiento ambulatorio que fracaso
- Bradicardia significativa: con frecuencia cardíaca menor a 40 latidos por minuto.
- Hipotensión ortostática: presión arterial sistólica menor de 70 mmhg.
- Hipotermia: menos de 36° C y acompañada de acrocianosis distal.
- Deshidratación y/o desequilibrio hidrelectrolítico: que pueden estar producidos por disminución de las proteínas plasmáticas, manifestaciones diversas de sangrado esofágico, hipopotasemia menor 3,5 meq/l, por hipofosfatemia menor de 2,5 mg/dl, hipocloremia menor de 95 mEq/l. e infecciones que agravan el cuadro.
- Hipoglucemia: hipoglucemia menor de 45mg/dl.
Gracias UBA, extensión y difusión
Nota escrita por la Doctora María Clara Canan, de la Dirección de Salud y
Asistencia Social.
Etiquetas: obesidad
bulimia nerviosa,
consecuencias psicosociales de la obesidad,
trastorno alimentario
jueves, 28 de julio de 2011
El objetivo de este instrumento es evaluar las razones por las cuales las personas en general, que deberían naturalmente tener un peso armonioso, se exceden en las comidas y adquieren sobrepeso, cuestiones que tienen que ver más con problemas emocionales que con trastornos orgánicos.
Este Test es una oportunidad de tomar mayor conciencia de cuales son los hábitos y las emociones que dificultan mantener el peso justo.
Lea atentamente las opciones antes de contestar y marque la que se ajusta a su modo de comportamiento habitual.
Las opciones vienen agrupadas de a tres, la primera de las tres tiene un valor de (l), la segunda de (2) y la tercera de (3) .
Solamente podrá poner la evaluación en una de las tres opciones, por ejemplo: si Ud. duerme ocho horas tendrá un punto en esa tríada, las otras dos opciones no llevarán ningún puntaje.
Al finalizar, cuente los valores. Si tiene un puntaje hasta 27, Ud. difícilmente sea ahora obeso y tiene muy pocas probabilidades de ser gordo algún día. Si tiene un puntaje mayor de 30 y menor de 54 , tendrá un sobrepeso leve. Si en cambio tiene un puntaje superior a 60 tendrá que hacer dieta para conservar el peso, o aceptar ser una persona con sobrepeso arriesgándose a perder la salud.
1) Duermo ocho horas
2) Duermo menos de ocho horas
3) Sufro de insomnio
1) Me levanto temprano (antes de las 9 horas)
2) Me levanto tarde
3) Me levanto a cualquier hora
3) Me gusta estar cómodo
2) Me interesa el arreglo personal
3) No me importa mi aspecto
1) Trabajo ocho horas
2) Trabajo más de ocho horas
3) No trabajo
1) Estudio y trabajo
2) Estudio solamente
3) No estudio
1) Tengo pareja
2) Salgo con alguien habitualmente
3) No tengo pareja ni salgo con alguien
1) Me gusta el deporte y lo practico
2) Camino media hora por día
3) No hago actividad física alguna
1) Tengo dos o más amigos/as
2) Tengo un amigo/a
3) No tengo amigos
1) Hago cuatro comidas por día
2) Cómo sólo dos veces por día
3) Como a cualquier hora
1) Me acuesto temprano (antes de las 11)
2) Me acuesto tarde
3) Me acuesto a cualquier hora
1) Como comida casera
2) Compro comida hecha, envasada o enlatada
3) Como cualquier cosa
1) Como pocos dulces
2) Me gustan los dulces
3) Me excedo con los dulces
1) No tomo gaseosas
2) Tomo gaseosas light o agua
3) Tomo gaseosas con azúcar
1) Tengo más de un hobby
2) Tengo un hobby
3) No tengo ningún hobby
1) Puedo disfrutar del ocio
2) Puedo sentarme a descansar un rato
3) No puedo estar sin hacer nada
1) Estoy conforme con mi esquema corporal
2) Me gustaría ser más flaca/o o más gorda/o
3) No quiero mirarme al espejo
1) Tengo alta autoestima
2) Me estimo lo suficiente
3) Tengo baja la autoestima
1) Soy sociable
2) Soy poco sociable
3) Me gusta estar sola/o
1) Soy creyente
2) Tengo vida espiritual
3) No creo en nada
1) No tengo sobrepeso
2) Tengo hasta 4 kilos de sobrepeso
3) Tengo hasta 10 kilos o más de sobrepeso
1) Veo poca TV
2) Veo TV, promedio dos horas por día
3) Veo TV, promedio más de dos horas por día
1) No uso computadora en casa
2) Uso computadora en casa dos horas por día
3) Uso computadora en casa más de dos horas.
1) Me sirvo porciones moderadas en el plato
2) Me sirvo poco pero repito
3) Me sirvo el plato lleno
1) Como afuera pocas veces
2) Como afuera una o dos veces por semana
3) Siempre como afuera
1) No fumo
2) Fumo máximo cinco cigarrillos por día
3) Fumo un atado o más por día
1) Siento que me puedo dominar
2) No siempre me puedo controlar
3) Me descontrolo fácilmente
1) Puedo hablar de mis problemas
2) A veces hablo de mis problemas
3) Nunca hablo de mis problemas
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obesidad,
psicologia del obeso,
trastorno alimenticio
martes, 3 de mayo de 2011
OBESIDAD. Causas psicológicas.

La obesidad, una epidemia contemporánea no es un síntoma nuevo,
siempre encontramos personas con excesivo sobrepeso, pero nunca
hasta las últimas décadas había tenido este carácter epidémico. Para
tomar conciencia de su envergadura basta con echar una ojeada a las
estadísticas. En Estados Unidos la obesidad ya no es una excepción
sino casi una regla. Y, vista la progresión del problema en
Latinoamérica vamos por el mismo camino. Recientemente en
Colombia, una mujer que pesaba más de 220 kg. debió ser
hospitalizada por una complicación en su estado de salud, pero no
podía atravesar la puerta de su cuarto así que tuvieron que derribar
una pared de la habitación para sacarla de allí con grúas. Cuando uno
escucha estas cosas, es casi imposible no preguntarse con asombro:
Cómo se puede llegar a esto?. La persona no se da cuenta de lo mal
que está?. Y en realidad lo mismo que le pasa a la anoréxica el obeso
puede generar una distorsión de la propia imagen corporal, pero a la
inversa. Es por ello que la persona no puede verse a sí misma en el
proceso de deterioro paulatino de su estado, desarrolla una suerte de
“ceguera emocional” que le impide ver lo afectada que se encuentra
por este problema. Estado casi vegetativo del ser, cuerpos deformes,
morbidez, la obesidad extrema es casi una negación del ser. Por otra
parte, el problema mayor del obeso es que es presa de su compulsión
a comer en exceso y eso es lo que produce sus síntomas. Desde
nuestro imaginario social tendemos a negar a la obesidad como
enfermedad: creemos que el gordo no quiere cambiar su realidad y
solemos pensar que “se hace el vivo” y que se entrega siempre que
puede al placer que le produce la comida y lo convertimos en objeto
de burla y discriminación. Como conjunto social también tenemos
otras formas más elaboradas para negar y discriminar: falta de
legislación, estructuras sanitarias, etc. Los manuales de psiquiatría
más actuales, podrían ser considerados en esta línea ya que sólo
reconocen a la anorexia y bulimia dentro de los “trastornos de
conducta alimentaria”, y queda así excluido el desorden más
frecuente en la alimentación: comer excesivamente. Comúnmente la
obesidad es tratada como una enfermedad de la que se ocupan
endocrinólogos, médicos, dietistas, todo el sistema de salud, excepto
los profesionales de la salud mental, siendo que la mayoría de las
obesidades, aun cuando haya una predisposición orgánica o genética
a la ganancia de peso, responden a causas psicológicas. La obesidad
es un problema de adicción a la comida. No debemos pensar que la
persona obesa come porque le gusta sino porque no puede dejar de
comer, como todo adicto no siente placer en casi ningún aspecto de
su vida, se siente desequilibrado, intranquilo, desvalorizado y sus
actos desembocan siempre en malestar y sufrimiento. Es en su
inconciente donde encontraremos las causas por las que no puede
abandonar su padecimiento. El punto de encuentro entre todas las
adicciones parece ser la fuga de una realidad “dolorosa” y estresante,
y en contrapartida, la búsqueda del placer inmediato. Pero este placer
es tan fugaz que pasado este momento el adicto se reencuentra otra
vez con su círculo y su angustia. La dificultad radica en saber qué
produce esta conducta compulsiva en esa persona, ya que cada caso
tiene su singularidad. No hay dos cuerpos que procesen los alimentos
de la misma manera ni tampoco dos psiquismos iguales. Por qué
alguien elige sufrir de esta manera no tiene una explicación general,
sino siempre una respuesta singular.
Lic. en Psicología Javier Alvarez
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trastorno alimenticio
martes, 7 de diciembre de 2010
UNA EXCELENTE NOTICIA!!!
Brindarán atención a pacientes que padecen obesidad mórbida
Funcionará un consultorio en el Policlínico, que fue recientemente adquirido por el Sanatorio Belgrano de Mar del Plata. Formarán un equipo interdisciplinario de trabajo para realizar un seguimiento de los casos
El Sanatorio Policlínico de nuestra ciudad, recientemente adquirido por el Sanatorio Belgrano de Mar del Plata, pondrá en marcha un consultorio orientado a brindar atención a pacientes que padecen obesidad mórbida.
El anuncio fue realizado ayer en el marco de una conferencia de prensa desarrollada en la institución, de la que participaron los doctores Jorge Picardo, especialista en cirugía bariátrica, y Verónica De Angeli, especialista en medicina nutricional.
"Venimos a ofrecer los servicios del Sanatorio Belgrano en lo que respecta a cirugía bariátrica o cirugía de la obesidad", señaló el doctor Picardo, al tiempo que agregó que "hemos desarrollado desde hace unos cinco años, tanto en el Sanatorio Belgrano como en el Instituto CILAP, un tratamiento para los pacientes obesos mórbidos".
Destacó que "contamos con una amplia experiencia en el tema" y agregó que "este sanatorio de Tres Arroyos necesitaba un consultorio para atender esta problemática, que estará integrado por un médico clínico, nutricionista y psicóloga".
"En principio, la idea es atender a los pacientes acá y realizar las cirugías en Mar del Plata", aclaró el profesional, aunque remarcó que "el equipo multidisciplinario realizará el seguimiento de los casos en Tres Arroyos".
Al respecto, acotó que "con el tiempo evaluaremos concretar las cirugías acá en Tres Arroyos".
Informó que "ya hemos hablado con el médico clínico José Mangi para que el consultorio comience a funcionar en forma inmediata" y añadió que "los pacientes serán entrevistados y evaluados por el doctor Mangi y su equipo de trabajo".
"Nosotros vendremos como grupo de apoyo", aseveró Picardo, acotando que "también vamos a brindar charlas a la comunidad y a los grupos científicos relacionadas con la cirugía bariátrica".
Equipo de trabajo
A su vez, la doctora De Angeli manifestó que "resulta fundamental armar el equipo de trabajo, para que el paciente tenga la contención adecuada" y añadió que "nuestra intención es que el grupo de profesionales sea de Tres Arroyos, aunque lleva tiempo formar a la gente".
"La cirugía lleva un tiempo de preparación y posteriormente se realiza un seguimiento del paciente, que está a cargo del equipo de trabajo", completó la doctora.
Manifestó que "la obesidad mórbida es una enfermedad creciente" y aclaró que "sólo el 40 por ciento de los pacientes con esta patología pueden ser operados. El 60 por ciento restante requiere de tratamientos médicos".
Los profesionales informaron que "la obesidad es una enfermedad crónica" y señalaron que "actualmente las obras sociales cubren los tratamientos médicos vinculados con la cirugía bariátrica".
Finalmente, destacaron que "el sector de Diagnóstico por Imágenes del Sanatorio Policlínico es muy bueno" y acotaron que "el grupo de profesionales de la institución también es excelente".
http://www.lavozdelpueblo.com.ar/interior.php?ar_id=55662
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sábado, 16 de mayo de 2009

CONSECUENCIAS PSICOSOCIALES DE LA CIRUGIA BARIATRICA.
En virtud de la pérdida de peso, los pacientes reportan cambios indudablemente deseables,
tales como incremento en sus actividades y habilidades, mejoría del dolor en articulaciones
(rodillas, caderas, espalda) y de otras condiciones médicas; capacidad de proyectarse en el
futuro, mejores relaciones familiares/sociales y mayor disposición ocupacional y laboral.
Aunque en general los cambios esperados son positivos, no son inmediatos, y por ello es
muy importante tener paciencia y asumir todo como un proceso paulatino. Estos son:
1-Imagen Corporal.
En lo que a imagen corporal se refiere, y especialmente pocos meses después de la cirugía,
la pérdida de peso produce mejor autoimagen, apariencia más atractiva, sensación de
ligereza y satisfacción ante reducción de medidas y talla, lo que redunda en mayor facilidad
para encontrar ropa de su gusto. Con el tiempo, sin embargo, algunos reportan no haber
bajado tanto como esperaban o gran inconformismo con las secuelas de la piel.
Dependiendo del grado de obesidad previo, edad y calidad de piel, son esperables secuelas
como aparición de arrugas, pliegues en abdomen, flacidez en brazos y muslos y, en las
mujeres, nalgas y senos disminuidos o descolgados.
Efectos indeseables que en algunos casos son puramente estéticos, pero que en otros
pueden tener implicaciones mayores para la calidad de vida o vida de relación del paciente.
Progresivamente la persona debe asimilar y aceptar, (no siempre sin tropiezos), su nueva
apariencia: una figura sí más delgada y con rasgos más afinados, pero, que no
necesariamente coincide con la imagen fantaseada. Es posible recurrir a medidas
correctivas en el largo plazo como ejercicio y nuevas cirugías, pero se requiere paciencia y
un compromiso claro y mantenido durante el tiempo en que tales medidas tarden en hacerse
efectivas. Debido a esto, pueden preverse consecuencias psicológicas en algunos pacientes
como depresión, baja autoestima, sensación de complejo y dificultad para aceptar la nueva
imagen, las cuales deberán atenderse con apoyo social e incluso terapéutico, en casos de
mayor severidad. Asimismo, debe atenderse el impacto que se extiende hacia parejas o
familiares de los operados, para quienes, a veces no es fácil ajustarse a la nueva apariencia
y comportamiento del operado.
2. Comportamiento Alimenticio.
Los cambios en la alimentación no son completamente facilitados o forzados por el nuevo
estómago, de manera que los pacientes, tienen que poner de su parte para cambiar los
hábitos. De hecho, la cirugía no es una alternativa para no hacer dieta, sino una medida para
facilitársela al paciente. En general, los pacientes reportan mejor control sobre su
alimentación, con menor impulsividad y disminución del comer emocional. En algunos casos,
la cirugía funciona como intervención terapéutica para erradicar síntomas de comer
compulsivo. Sin embargo, no siempre hay adherencia a las recomendaciones alimenticias
postoperatorias. Algunos pacientes reinciden en comer disfuncional, si no por ingerir
porciones grandes, sí por picar pequeñas cantidades de alimento entre las comidas o por
consumir grandes cantidades de líquidos altos en calorías (gaseosas, alcohol, malteadas,
helados). De esta forma, disminuyen el éxito potencial de la cirugía, al estancar la pérdida de
peso o incluso, al producir ganancia del mismo.
Otro problema, que puede ser fuente de molestias importantes, es el vómito. Cualquiera que
sea su razón, si éste no se corrige, generará mala calidad debida y reacciones emocionales
diversas como aversión a la comida, miedo a comer, vergüenza y limitación social.
Finalmente, el denominado “síndrome de dumping” se presenta en quienes insisten en
comer alimentos ricos en azúcar, generando malestar marcado, pero con distintos síntomas
posibles: náuseas, vómito, mareos, desmayos, diarrea o estreñimiento. Puede resolverse
espontáneamente hacia el año de la cirugía o persistir y generar aversión permanente por
los dulces.
3. Personalidad.
Dentro de los cambios emocionales y de personalidad tras la pérdida de peso y mejoría de la
salud, se cuentan: incremento de autoestima, autoafirmación y asertividad en las relaciones
con otros, mayor autonomía, reducción de limitaciones físicas y mejoría en la disposición
para relacionarse con los demás .Algunas evidencias muestran que los pacientes se vuelven
menos neuróticos y más disciplinados, son menos defensivos y adoptan nuevas definiciones
de su identidad.
4. Psicopatología.
Como tendencia general, muchos estudios muestran disminución de estados psicológicos
negativos (especialmente depresión y ansiedad), asociados en el pasado con la obesidad.
En parte debido a la pérdida de peso como tal, pero también, como resultado de una nueva
actitud de cambio, esperanza, optimismo y sobre todo, compromiso con la propia
recuperación y la oportunidad de vivir mejor. Estos cambios, en algunos pacientes son
permanentes, pero en otros no, volviendo a darse los estados descritos. Con la depresión, lo
mismo que con la ansiedad, puede pasar que disminuyan tras la cirugía, pero que se
reactiven durante la recuperación misma, como reacción de adaptación a la nueva condición
y exigencias de un estilo de vida muy diferente al acostumbrado. Los pacientes pueden tener
dificultades para adaptarse psicológicamente tanto a las limitaciones como a las nuevas
posibilidades de la cirugía, debido a:
- El efecto de cambios demasiado drásticos o rápidos en su físico, Una pérdida de peso
insuficiente o diferente a la planeada,
- Un efecto inicialmente positivo de los comentarios agradables y atención social recibida, el
cual decae cuando la vida se va normalizando.
- Encontrar que la vida no mejora ‘automáticamente’ por el sólo hecho de perder peso; se
hacen evidentes otros problemas emocionales o interpersonales nuevos o preexistentes, no
necesariamente relacionados con el exceso de peso. Es decir, es el efecto de encontrarse
enfrentados con muchos problemas existenciales como el resto de las personas, sin la
posibilidad de achacarlos más a la obesidad.
5. Comportamiento social.
De acuerdo con varios autores, luego de la cirugía los pacientes muestran mejor
funcionamiento social gracias a la salud, ya que se vuelven más activos, conforman mejor su
red de apoyo social (incluyendo el matrimonio), tienen mejor vida sexual y experimentan
menor discriminación o estigmatización. Reciben mayor oportunidad laboral, los días de
incapacidad disminuyen y pueden renovar compromiso con su profesión o su estudio.
También puede haber resultados negativos. Algunos estudios reportan pacientes con
problemas sexuales, disfunción marital y divorcio, cambio en las amistades y en las
actividades sociales acostumbradas, por ser incompatibles con su nuevo estilo de vida y las
nuevas características de la alimentación. Muchos eventos que involucraban comida y
alcohol, deben ser replanteados. Las reacciones de terceros a la nueva apariencia y
delgadez, en ocasiones son positivas y de refuerzo, pero en otras pueden contener críticas,
o esconder envidia y resentimiento en familiares y amigos.
CONSIDERACIONES FINALES
1. La cirugía bariátrica, si bien es el mejor método de control para la obesidad severa, no
constituye panacea para los problemas psicosociales asociados o derivados de la misma.
Estos deben ser tenidos en cuenta y tratados como aspecto innegable de la enfermedad y
de su tratamiento.
2. Para maximizar los resultados y el éxito de la intervención, es fundamental el seguimiento
estrecho durante mínimo 1 año después, por parte de un equipo interdisciplinario (cirujano,
endocrinólogo, nutricionista, psicólogo/psiquiatra entre otros), con la participación y
colaboración activa del paciente y su familia.
3. Es bien reconocida la utilidad que los grupos de apoyo para pacientes ofrecen en términos
de: información, psicoeducación, retroalimentación interpersonal, ayuda para la solución de
dificultades y superación de obstáculos propios del proceso, generación de una actitud
activa y mejor compromiso con la propia recuperación y la de otros.
4. Si usted cree que puede beneficiarse de este tipo de intervención, debe procurar recibirla
por parte de una institución que ofrezca un programa integral, con asistencia psicológica en
forma de información, evaluación, preparación para la cirugía y apoyo postoperatorio
individual y grupal.
Fragmento perteneciente a Sonia Jiménez Suárez, M. Ed. Psicóloga
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