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lunes, 22 de febrero de 2010


Nuevos trastornos alimenticios amenazan a la población


La diabulimia, ortorexia, ebriorexia o vigorexia, junto con la anorexia, bulimia y obesidad afectan a más del 70 por ciento de la población.
Puebla, Puebla.- La distorsión de la estética y la belleza, producto de la moda y la mercadotecnia, ha provocado el origen de nuevos trastornos alimenticios como la diabulimia, ortorexia, ebriorexia o vigorexia, que junto con la anorexia, bulimia y obesidad afectan a más del 70 por ciento de la población.
Daniel Ordaz Moreno, Psiquiatra y Colaborador adjunto del Hospital Universitario de Puebla (HUP), mencionó que el trastorno de la conducta alimentaria más frecuente y que afecta a más del 70 por ciento de la población es la obesidad, aunque desafortunadamente no se reconoce como tal.
“Se han hecho estudios que resaltan que los médicos tienen el mismo riesgo cardiovascular que los pacientes que atienden; desde ahí la situación es grave, porque el concepto de obesidad como una enfermedad no se tiene”, lamentó.
Ordaz Moreno señaló que la población más vulnerable son los adolescentes, quienes son capaces de hacer cualquier cosa por mantenerse delgados, comienzan a enfrentar alteraciones de la percepción y problemas de conducta alimenticia, que tienen de fondo una base psiquiátrica que puede relacionarse con trastornos de ansiedad o depresivos.
“Aún cuando trastornos como la anorexia están descritos desde el año 1800, recientemente han surgido problemas nuevos como la vigorexia, diabulimia, ortorexia y otros que representan un serio riesgo para la salud al no deteriorar el aspecto físico de manera rápida y visible”, indicó.
La ortorexia se relaciona con trastornos obsesivo compulsivos, es una obsesión por comer solamente lo sano, a renunciar a todo aquello que tenga conservantes, colorantes y aditivos y se privan de nutrientes esenciales para conservar la salud. En la vigorexia, se practica ejercicio extremo, se comen hidratos de carbono y proteínas en exceso, además ingieren esteroides y otros estimulantes que suele causar problemas hepáticos, renales, cardiacos y metabólicos.
La diabulimia la padecen aquellas personas que sufren diabetes, su obsesión por adelgazar les lleva a evitar las inyecciones de insulina que necesitan administrarse para el buen funcionamiento de su organismo con el propósito de reducir su peso corporal.
El caso de ebriorexia, que se comienza a reportar, busca sustituir las calorías que contiene un pedazo de carne o cualquier otro alimento, por las calorías que puede dar el alcohol. Entre las variantes se incluye la sadorexia; donde los afectados tratan de bajar de peso autoinfligiéndose lesiones cuando se come de más.
Ordaz Moreno insistió en que todo lo anterior surge ante la trasformación de los conceptos de belleza y de moda, que buscan agradar a las otras personas más que a uno mismo, “los conceptos se han ido distorsionando, hay un video muy ilustrativo en el que toman la foto a una persona y luego por medio de la computadora rehacen su imagen y una persona normal nunca va a poder adquirir esta belleza”.
Afirmó que la responsabilidad de la salud no depende sólo de los gobiernos o de los médicos, sino de manera particular de los individuos y las familias, quienes deben cuidarse y modificar sus estilos de vida con base en una palabra clave que es “balance”, de acuerdo a la etapa de la vida en que nos encontremos.
Concluyó en que lo más importante no son las cifras escandalosas, sino que los individuos tomen conciencia de que la clave está descrita desde las viejas generaciones y es: comer bien, dormir bien, reír, practicar ejercicio y disfrutar de la vida, sin esperar a que una pastilla milagrosa solucione sus vidas.

lunes, 14 de diciembre de 2009


CONSIDERACIONES PARA UN PACIENTE POSTBARIATRICO

LO QUE VIENE CON LA CIRUGIA.

EL TRATAMIENTO ADECUADO DEBE CUMPLIR REQUISITOS:

A- una pérdida de peso significativa.
B- permitir tener buena calidad de vida.

EL APOYO PSICOLOGICO:

Para lograr éxito completo, es fundamental el apoyo psicológico, pues operados se enfrentan a una gran transformación que, aunque es generalmente muy positiva, a veces ocasiona molestias y dificultades en casos específicos.

El servicio de psicología y el grupo de apoyo de pacientes operados representan un soporte de suma importancia para hacer que la transición hacia una vida normal sin obesidad mórbida, se haga de manera gradual y sea mejor tolerada
.
Sin dudas que el obeso debe a prender a generar cambios como el dejar de tener como excusa a su enfermedad, el tener que viajar o caminar , el tener que ir a una fiesta , el salir a comprar su ropa, el tener que salir a trabajar .

La realidad muestra que el aprender a comer no es lo mas relevante de su cambio , por cuanto existen cuestiones relacionadas con toda una vida llena de obesidad que difícilmente se marquen en la conducta de un ex obeso.

La prueba de fuego: nuestra tan atemorizante silla plástica de jardín. Cuando una persona es obesa mórbida no intenta utilizar una silla plástica por el temor a que no lo soporte, por el temor a hacer el ridículo ante todos o por simplemente decir: yo no entro en esa silla .

Una vez operado no es tan fácil enviar la información a nuestra mente como para eliminar el temor a silla plástica . Es así como tampoco el operado se da cuenta de su grado de recuperación ante la enfermedad . El operado se vé gordo aunque haya bajado el 90 % de su sobrepeso. El operado tiene el temor a engordar porque no desea una vida llena de obesidad.

LA CIRUGIA Y LA COLABORACION ACTIVA DEL PACIENTE

La cirugía por sí sola no significa tratamiento o cura inmediatos.
Los resultados esperados y la recuperación definitiva, se activan progresiva y gradualmente, para consolidarse luego de varios meses (aproximadamente un año después de la operación).
La recuperación se logra mediante la colaboración activa del paciente y su adherencia a un programa estricto de control y seguimiento, a cargo de un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud.
Por esto se dice que el éxito definitivo depende en un 40% de la cirugía y en un 60% del paciente, aspecto al que se atribuye el que, al comparar múltiples pacientes en quienes se ha realizado un mismo procedimiento (p.e. bypass gástrico), los resultados no son siempre los mismos.

Y MI ESTOMAGO QUE? - LA CONCIENCIA GASTRICA -

Luego de la cirugía, el estómago no será el mismo, así como tampoco su funcionamiento y actividad metabólica.

A diferencia del pasado, el “nuevo”estómago permitirá una mayor sintonía con signos fisiológicos, (no externos ni tan condicionados ambientalmente como en el pasado), de hambre y saciedad, con lo cual se convertirá en una especie de “conciencia gástrica” para aquel paciente que busque mejorar el control de su ingesta y comer responsablemente.

Al principio le ayudará a perder peso en forma rápida y evidente, con una dieta líquida inicial y luego una drástica disminución de las porciones, suficiente para producir una clara y rápida sensación de llenura.
Además será el “sensor” del paciente para sensibilizarlo frente a la cantidad, la calidad de las comidas y las diferentes texturas y sabores, dependiendo de las consecuencias e impacto que éstas tengan cuando se ingieran.

El comer se convertirá en un acto no sólo regulado por la restricción de las porciones y la saciedad temprana, sino por una adherencia a un esquema de comidas, cuya frecuencia y horario deberán ser programados.

Además, la mecánica del comer cambiará, al disminuir el tamaño de los bocados, bajar el ritmo y velocidad de la masticación y parar de comer tan pronto se alcance una sensación de saciedad.

TIPOS DE RECUPERACION ..

RECUPERACION EN ETAPA INICIAL.
Durante los primeros días, mientras el paciente se repone físicamente de la cirugía, pueden o no presentarse algunas molestias.

Entre ellas están: debilidad, mareos e irritabilidad, al igual que síntomas normales de dolor abdominal, inapetencia o repulsión por la comida, sensación de náuseas o vómito.
Puede haber incomodidad general o específica, esta última relacionada con la presencia del drenaje que se deja durante los 8-10 días iniciales y que implica molestia para los movimientos, los cambios posturales e incomodidad para dormir.

El efecto psicológico principal puede ser susceptibilidad o indisposición, debido a la sensación de “estar enfermo”, que no se tenía, (al menos de esa manera), antes de entrar al quirófano.
Esto a su vez puede precipitar aprensión, ansiedad, temor o arrepentimiento en el paciente, sentimientos normales que cederán poco a poco con el paso de los días y en forma más clara, en el momento en que se le retire el drenaje que ha causado limitación al principio.

Muchos pacientes experimentan euforia y gran esperanza ante la perspectiva de cambio que se les ofrece.
Independientemente de la pérdida de peso inicial, la promesa de recuperación, una vez superados los riesgos iniciales de la cirugía, se ofrece como un regalo de la vida y una “segunda oportunidad”.

Una pequeña proporción de pacientes puede sufrir complicaciones médicas postoperatorias las cuales, aunque postergan la recuperación normal, una vez resueltas, dan paso al curso de mejoría esperado.

En estos pacientes, el acompañamiento del grupo interdisciplinario es particularmente importante para salir adelante y retomar la recuperación normal.

RECUPERACIÓN EN ETAPA MEDIA. –( 6 PRIMEROS MESES )

Comprende el período entre el primer mes y los 6 meses posteriores a la cirugía. El paciente se enfrenta al principal desafío: el reencuentro con la comida y la nueva relación que se establece con la misma.

Para facilitar esto, el programa de alimentación que se prescribe consta de fases graduales, que permiten una tolerancia progresiva y no traumática de los diferentes alimentos.

En este punto, puede que la sensación normal de hambre se haya preservado,
lo que es más frecuente, que apenas se esté recobrando tras un período inicial normal de poco apetito, disgusto ante algunos olores, náuseas, fastidio frente a la comida o temor a comer/engordar.

El impacto principal se da por la drástica disminución de porciones, las cuales nada tienen que ver con las que ingería el paciente antes de la cirugía.
Esto en general es algo esperado y por lo tanto bien recibido por el paciente, pues se acompaña de una sensación de llenura temprana.

Para la gran mayoría constituye una especie de “luna de miel” por el hecho de no sentir hambre, llenarse con pequeñas cantidades y ver cómo se concreta una pérdida de peso en forma rápida y evidente.

Sin embargo, para algunas personas acostumbradas a sentir placer adicional por la cantidad de comida más que por el alimento en sí, esto puede significar un período de adaptación un poco más largo, mientras hacen “el duelo” por no poder comer como antes.

Hay que resaltar que, aunque al inicio la dieta implica restricción frente a alimentos sólidos, muy condimentados, grasosos, dulces o con texturas duras, fibrosas y difíciles de digerir, es algo transitorio mientras se facilita el paso hacia nuevos alimentos, preparaciones y texturas.

Se trata de un proceso de aprendizaje que se concreta mejor mediante el apoyo de los profesionales tratantes, al igual que de otros pacientes operados, con quienes se intercambia información a través del grupo de apoyo.

Otro efecto esperado, producto de la pérdida de peso acelerada, es la caída del pelo en aproximadamente el 40% de los pacientes.
Aunque es un problema que se resuelve alrededor del primer año (recuperándose el volumen y consistencia normales), la situación puede generar ansiedad y preocupación en quienes lo viven, pues los confronta con un cambio físico adicional.

Esto es algo que se supera y que puede disminuirse en impacto mediante el refuerzo en el suministro de algunos suplementos.

Atragantamiento y Vómito.
Se trata de dos reacciones que pueden presentarse durante los primeros meses del postoperatorio.
Se presentan como consecuencia de errores del paciente al comer, mientras aprende a reconocer las intolerancias alimenticias y hasta que completa su entrenamiento en la nueva mecánica alimenticia de comer despacio, masticar adecuadamente e ingerir porciones más pequeñas.

Por esto, son síntomas que se consideran “normales” durante el inicio de la recuperación, pero que no deben perpetuarse indefinidamente ya que afectan la calidad de vida del paciente.

En caso de que el paciente no pueda corregirlos con su comportamiento, es preciso descartar complicaciones mediante endoscopia o exámenes médicos adicionales.

RECUPERACION TARDIA.

Hacia el sexto mes, el estómago ya bien recuperado, permite alojar cantidades de comida ligeramente mayores. El hambre se restablece y para ese momento, el paciente bien “entrenado”, regula sus horarios, número de comidas, las cantidades ingeridas y normaliza su dieta, tras resolver las intolerancias transitorias que haya tenido frente a ciertos alimentos.

Idealmente el éxito apunta a poder comer cualquier alimento, dentro de un esquema bien balanceado y en cantidades moderadas.

Esto hace que el estilo de vida resultante incorpore una nueva relación con la comida: una actitud responsable y disciplinada a la hora de comer, una disposición cuidadosa y atenta ante lo que se come, con modificación de gustos, preferencias y mayor inclinación hacia alimentos saludables.

Adicionalmente, requiere compromiso para tomar de manera permanente, suplementos de minerales y vitaminas necesarios para prevenir deficiencias de los mismos o malnutrición futura.

El ejercicio físico debe constituir un elemento indispensable del proceso, que se recomienda sea incorporado como rutina permanente.
Practicado en forma regular, permitirá disminuir en parte el impacto de efectos secundarios tales como flaccidez y pliegues en piel; además ayudará a que el paciente moldee mejor la nueva figura e inyecte en forma gradual y no traumática, una nueva apreciación de su cuerpo.

El ritmo de la pérdida de peso es variable: algunos pacientes pierden el mayor porcentaje en los primeros 6 meses y solamente un excedente menor, en el lapso siguiente, mientras que otros lo pierden en forma más lenta pero constante, distribuida en los 12 o más meses posteriores a la cirugía.

Es un proceso muy individual que depende de características personales según el grado de obesidad previa, edad, sexo, metabolismo y grado de adherencia al plan de tratamiento post-quirúrgico.

CONSECUENCIAS PSICOSOCIALES

En virtud de la pérdida de peso, los pacientes reportan cambios indudablemente deseables, tales como incremento en sus actividades y habilidades, mejoría del dolor en articulaciones (rodillas, caderas, espalda) y de otras condiciones médicas; capacidad de proyectarse en el futuro, mejores relaciones familiares/sociales y mayor disposición ocupacional y laboral.
Aunque en general los cambios esperados son positivos, no son inmediatos, y por ello es muy importante tener paciencia y asumir todo como un proceso paulatino. Estos son:

Imagen Corporal.
En lo que a imagen corporal se refiere, y especialmente pocos meses después de la cirugía, la pérdida de peso produce mejor autoimagen, apariencia más atractiva, sensación de ligereza y satisfacción ante reducción de medidas y talla, lo que redunda en mayor facilidad para encontrar ropa de su gusto.
Con el tiempo, sin embargo, algunos reportan no haber bajado tanto como esperaban o gran inconformismo con las secuelas de la piel.

Dependiendo del grado de obesidad previo, edad y calidad de piel, son esperables secuelas como aparición de arrugas, pliegues en abdomen, flacidez en brazos y muslos y, en las mujeres, nalgas y senos disminuidos o descolgados.

Efectos indeseables que en algunos casos son puramente estéticos, pero que en otros pueden tener implicaciones mayores para la calidad de vida o vida de relación del paciente.

Progresivamente la persona debe asimilar y aceptar, (no siempre sin tropiezos), su nueva apariencia: una figura sí más delgada y con rasgos más afinados, pero, que no necesariamente coincide con la imagen fantaseada.
Es posible recurrir a medidas correctivas en el largo plazo como ejercicio y nuevas cirugías, pero se requiere paciencia y un compromiso claro y mantenido durante el tiempo en que tales medidas tarden en hacerse efectivas.
Debido a esto, pueden preveerse consecuencias psicológicas en algunos pacientes como depresión, baja autoestima, sensación de complejo y dificultad para aceptar la nueva imagen, las cuales deberán atenderse con apoyo social e incluso terapéutico, en casos de mayor severidad.

Asimismo, debe atenderse el impacto que se extiende hacia parejas o familiares de los operados, para quienes, a veces no es fácil ajustarse a la nueva apariencia y comportamiento del operado.


Comportamiento Alimenticio.
Los cambios en la alimentación no son completamente facilitados o forzados por el nuevo estómago, de manera que los pacientes, tienen que poner de su parte para cambiar los hábitos.

De hecho, la cirugía no es una alternativa para no hacer dieta, sino una medida para facilitársela al paciente.
En general, los pacientes reportan mejor control sobre su alimentación, con menor impulsividad y disminución del comer emocional.
En algunos casos, la cirugía funciona como intervención terapéutica para erradicar síntomas de comer compulsivo.
Sin embargo, no siempre hay adherencia a las recomendaciones alimenticias postoperatorias.

Algunos pacientes reinciden en comer disfuncional, si no por ingerir porciones grandes, sí por picar pequeñas cantidades de alimento entre las comidas o por consumir grandes cantidades de líquidos altos en calorías (gaseosas, alcohol, helados). De esta forma, disminuyen el éxito potencial de la cirugía, al estancar la pérdida de peso o incluso, al producir ganancia del mismo.

Otro problema, que puede ser fuente de molestias importantes, es el vómito. Cualquiera que sea su razón, si éste no se corrige, generará mala calidad de vida y reacciones emocionales diversas como aversión a la comida, miedo a comer, vergüenza y limitación social.

Finalmente, el denominado “síndrome de dumping” se presenta en quienes insisten en comer alimentos ricos en azúcar, generando malestar marcado, pero con distintos síntomas posibles: náuseas, vómito, mareos, desmayos, diarrea o estreñimiento.
Puede resolverse espontáneamente hacia el año de la cirugía o persistir y generar aversión permanente por los dulces.

Personalidad.
Dentro de los cambios emocionales y de personalidad tras la pérdida de peso y mejoría de la salud, se cuentan: incremento de autoestima, autoafirmación y aceptabilidad en las relaciones con otros, mayor autonomía, reducción de limitaciones físicas y mejoría en la disposición para relacionarse con los demás .

Algunas evidencias muestran que los pacientes se vuelven menos neuróticos y más disciplinados, son menos defensivos y adoptan nuevas definiciones de su identidad.

Psicopatología.
Como tendencia general, muchos estudios muestran disminución de estados psicológicos negativos (especialmente depresión y ansiedad), asociados en el pasado con la obesidad.
En parte debido a la pérdida de peso como tal, pero también, como resultado de una nueva actitud de cambio, esperanza, optimismo y sobre todo, compromiso con la propia recuperación y la oportunidad de vivir mejor.

Estos cambios, en algunos pacientes son permanentes, pero en otros no, volviendo a darse los estados descriptos.

Con la depresión, lo mismo que con la ansiedad, puede pasar que disminuyan tras la cirugía, pero que se reactiven durante la recuperación misma, como reacción de adaptación a la nueva condición y exigencias de un estilo de vida muy diferente al acostumbrado.

Los pacientes pueden tener dificultades para adaptarse psicológicamente tanto a las limitaciones como a las nuevas posibilidades de la cirugía, debido a:
• El efecto de cambios demasiado drásticos o rápidos en su físico.
• Una pérdida de peso insuficiente o diferente a la planeada,
• Un efecto inicialmente positivo de los comentarios agradables y atención social recibida, el cual decae cuando la vida se va normalizando.

• Encontrar que la vida no mejora ‘automáticamente’ por el sólo hecho de perder peso; se hacen evidentes otros problemas emocionales o interpersonales nuevos o preexistentes, no necesariamente relacionados con el exceso de peso. Es decir, es el efecto de encontrarse enfrentados con muchos problemas existenciales como el resto de las personas, sin la posibilidad de achacarlos más a la obesidad.

Comportamiento social.
De acuerdo con varios autores, luego de la cirugía los pacientes muestran mejor funcionamiento social gracias a la salud, ya que se vuelven más activos, conforman mejor su red de apoyo social (incluyendo el matrimonio), tienen mejor vida sexual y experimentan menor discriminación o estigmatización.
Reciben mayor oportunidad laboral, los días de incapacidad disminuyen y pueden renovar compromiso con su profesión o su estudio.

También puede haber resultados negativos.
Algunos estudios reportan pacientes con problemas sexuales, disfunción marital y divorcio, cambio en las amistades y en las actividades sociales acostumbradas, por ser incompatibles con su nuevo estilo de vida y las nuevas características de la alimentación. Muchos eventos que involucraban comida y alcohol, deben ser replanteados.

Las reacciones de terceros a la nueva apariencia y delgadez, en ocasiones son positivas y de refuerzo, pero en otras pueden contener críticas, o esconder envidia y resentimiento en familiares y amigos.

CONSIDERACIONES FINALES

.1. La cirugía bariátrica, si bien es el mejor método de control para la obesidad severa, no constituye panacea para los problemas psicosociales asociados o derivados de la misma. Estos deben ser tenidos en cuenta y tratados como aspecto innegable de la enfermedad y de su tratamiento.

2. Para maximizar los resultados y el éxito de la intervención, es fundamental el seguimiento estrecho durante mínimo 1 año después, por parte de un equipo interdisciplinario (cirujano, endocrinólogo, nutricionista, psicólogo/psiquiatra entre otros), con la participación y colaboración activa del paciente y su familia.

3. Es bien reconocida la utilidad que los grupos de apoyo para pacientes ofrecen en términos de: información, psicoeducación, retroalimentación interpersonal, ayuda para la solución de dificultades y superación de obstáculos propios del proceso, generación de una actitud activa y mejor compromiso con la propia recuperación y la de otros.

4. Si usted cree que puede beneficiarse de este tipo de intervención, debe procurar recibirla por parte de una institución que ofrezca un programa integral, con asistencia psicológica en forma de información, evaluación, preparación para la cirugía y apoyo postoperatorio individual y grupal.

Nos fuè enviado, sin nombre de autor.-

jueves, 10 de septiembre de 2009


Cirugía
de la obesidad: 40% no tiene
resultados por falta de seguimiento



Un 40% de los pacientes no obtiene buenos resultados debido a la falta
de seguimiento post-operatorio por parte de un equipo
multidisciplinario.

La continuidad de la disciplina
nutricional y la realización de actividad física son las principales
dificultades para el paciente luego de la
intervención.

Una vez que el paciente ha sido intervenido, es necesaria no sólo la
supervisión quirúrgica sino también un seguimiento a nivel
nutricional, clínico y psicológico.

En la Argentina se estima que entre 800.000 y
1.200.000 personas padecen lo que se denomina "obesidad mórbida": un nivel crítico de obesidad con un exceso de peso superior
a los 35 kg que tiene implicancias físicas, psicológicas y sociales.

Para estos pacientes la única opción efectiva para
bajar de peso, mantener ese peso descendido y mejorar las
enfermedades asociadas es la cirugía de la obesidad o "bariátrica".

Sin embargo, se estima que cuando no existe un seguimiento
apropiado por parte de un equipo multidisciplinario compuesto
por médico nutricionista, psicólogo,
endocrinólogo y el propio equipo quirúrgico tanto en la etapa previa
como posterior a la intervención, casi el 40% de los pacientes
sometidos a alguna de las técnicas quirúrgicas bariátricas no
obtiene los resultados esperados.

"Una vez que el paciente ha sido intervenido,
es necesaria la supervisión no sólo del equipo quirúrgico para
detectar cualquier complicación que pudiera aparecer; sino que es
también fundamental el
seguimiento o "follow up" a nivel nutricional, clínico,
endocrinológico y psicológico", explica el
doctor Ezequiel Fernández, médico cirujano y Director Médico del
Centro de Rehabilitació n Quirúrgica de la Obesidad.

La
nutricionista es quien supervisa que el paciente en
la etapa temprana post quirúrgica ingiera una dieta balanceada en
nutrientes. El objetivo principal es evitar que se produzca una
carencia de nutrientes ya que muchos de ellos son imprescindibles
para un metabolismo celular equilibrado; y debe lograr además que la
dieta contenga un contenido calórico que le permita al paciente el
descenso de peso y que a la vez no sea extremadamente baja en
calorías. Las dietas muy bajas en calorías en general no son muy
sustentables a mediano y/o largo plazo.

Por su parte, el control clínico
apunta básicamente a controlar todas aquellas enfermedades asociadas
que padece el paciente (hipertensión, hipercolesterolemia o
diabetes, entre otras); para muchas de las cuales ya se encontraba
medicado. El médico clínico decidirá cuando comenzar a suspender las
medicaciones utilizadas para combatir esas enfermedades y será el encargado junto con el
médico nutricionista, de detectar carencias
nutricionales en el paciente.

El abordaje psicológico es otro de los
aspectos principales de un correcto seguimiento multidisciplinario
luego de una intervención bariátrica. "El abordaje del paciente con
obesidad mórbida desde un equipo interdisciplinario toma en cuenta
no sólo su problemática orgánica -que incluye los factores de riesgo
asociados-, sino también las implicancias psicológicas y emocionales
que están en juego. Estas se presentan siempre asociadas y sus
repercusiones alcanzan a su entorno familiar, de amigos,
profesional y laboral. Muchas veces esta conflictiva deviene
en una baja de la autoestima, un aumento de la ansiedad y de
sentimientos de inadecuación frente a los demás", afirma la
licenciada Patricia Alkolombre, psicóloga del Centro de
Rehabilitació n Quirúrgica de la Obesidad.

Una vez que el paciente toma contacto con el
equipo multidisciplinario, hay un primer período que abarca la
evaluación inicial le permite ir tomando contacto con los distintos
profesionales y su modalidad de trabajo conjunto. "El abordaje
psicológico del paciente que padece obesidad mórbida implica una
evaluación previa a la cirugía - la admisión- a través de un
psicodiagnóstico individual- y un seguimiento posterior a la misma
que se realiza preferentemente en forma grupal a lo largo de un año.
La evaluación diagnóstica permite identificar los recursos internos
con los que cuenta el paciente y poder determinar si está en
condiciones anímicas de hacer frente a este proceso o debe buscar
otra alternativa terapéutica." , explica
Alkolombre.

Otros de los aspectos fundamentales del
seguimiento post-quirúrgico es la participación en grupos de
autoayuda y la implementació n de actividad física. En
dichos grupos, coordinados por psicólogos y nutricionistas los
pacientes relatan sus vivencias, sus obstáculos, sus satisfacciones
y sus dificultades para mantener el tratamiento y la manera que lo
superan.

"Dentro del seguimiento la dinámica grupal genera un clima
emocional que junto a los diálogos e intercambios entre los
integrantes del grupo, permite tomar una mayor conciencia de la
conflictiva post-quirúrgica y sus cuidados. La interacción
con otros pacientes que están atravesando una situación similar,
brindar testimonio y conocer el de los demás brinda nuevas
perspectivas y recursos en esta etapa", detalla la
psicóloga del equipo multidisciplinario del Centro de
Rehabilitació n Quirúrgica de la Obesidad.

Según datos de este centro, la continuidad de la disciplina
nutricional y la realización de actividad física son las principales
dificultades para el paciente luego de la
intervención.

Una vez superada la etapa post-
operatoria inmediata, el paciente comienza con una dieta equilibrada
de no muy bajas calorías (entre 1.100 y 1.400 calorías), donde es
importante que comprenda que debe mantener ese ritmo
nutricional para comenzar a descender de
peso. "Hay que tranquilizar al paciente, ya
que una vez descendido el exceso de peso podrá
paulatinamente ir cambiando su dieta y acercando la misma a
una dieta más normal en términos calóricos. En un premier
momento el paciente debe `descargar' todo su exceso de peso y esto
se logra con una dieta hipocalórica- equilibrada e implementando
actividad física", aclara el cirujano Ezequiel Fernández.

La
actividad física que se realice luego de la intervención quirúrgica,
debe estar siempre supervisada por profesionales ya que son muy
comunes las lesiones articulares en este tipo de pacientes. "Al
comenzar a descender de peso no se sienten tan limitados como antes
para la realización de ejercicios físicos, pero su organismo luego
de tantos años de inactividad no se encuentra aún preparado para esa
exigencia. Es por eso que cuando se exceden con la actividad se producen las
lesiones", concluye Fernández.

Sobre la
cirugía bariátrica
La cirugía bariátrica o de la
obesidad se realiza en aquellos pacientes que padecen obesidad
severa o mórbida, que a través de las dietas y/o tratamientos
clásicos no han podido descender y mantener el peso descendido a
largo plazo.

Es una técnica que se realiza hace más de 40 años. Las
técnicas que se utilizan actualmente son mínimamente invasivas o
laparoscópicas, con pequeñas incisiones en el abdomen (menores a 1
cm) que disminuyen el trauma quirúrgico, el dolor post-operatorio y
la recuperación con un rápido retorno a la actividad laboral
diaria.

Las técnicas quirúrgicas restrictivas más utilizadas son la
banda gástrica ajustable y la llamada gastrectomía tubular o "sleeve
gastrectomy" que se realiza mediante laparoscopía.
En la gastrectomía tubular se extrae del organismo el sector del
estómago que puede albergar el volumen más importante de comida, lo
que genera en el paciente una sensación de saciedad muy rápidamente
cuando comienza a ingerir alimentos. Esta técnica comenzó a
utilizarse en los Estados Unidos como primer tiempo de un
procedimiento mucho más complejo; pero frente a sus buenos
resultados ,con excelente descenso de peso y corrección de
enfermedades asociadas como hipertensión arterial, diabetes y
dislipemias severas a mas de 4 años, comenzó a utilizarse como
procedimiento de elección en miles de pacientes que padecen
obesidad mórbida ya que no causa los trastornos nutricionales que
pueden aparecer en pacientes a los cuales se les ha realiza un
bypass gástrico, es menos agresiva, no se secciona el intestino
delgado y no altera el recorrido fisiológico normal del alimento
dentro del tubo digestivo.

martes, 1 de septiembre de 2009



Alarmantes niveles de obesidad infantil
BBC Ciencia




El aumento en la obesidad infantil en el mundo ya ha alcanzado niveles alarmantes, incluso en los países en desarrollo.


En el mundo hay unos 150 millones de niños obesos y con sobrepeso.
Y según una nueva investigación este incremento no sólo está teniendo consecuencias enormes en diabetes y trastornos ortopédicos en los niños, sino está causando también daños en las arterias similares a los que se ven en los adultos.

Se calcula que actualmente hay más de 1.000 millones de personas obesas y con sobrepeso en el mundo, y 22 millones de éstas son menores de cinco años.

Según el estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, que se celebra en Barcelona, España, hasta 50% de esos niños podrían estar sufriendo ateroesclerosis -la acumulación de placas de grasa en las arterias.

Se sabe que una de las principales causas del aumento en el sobrepeso y la obesidad infantil es el alto consumo de grasas y calorías, aunado a una reducción en los niveles de actividad física.

Hasta ahora, el sobrepeso y obesidad en los niños ha estado asociado al desarrollo de enfermedades cardiovasculares como diabetes, hipertensión y altos niveles de colesterol, trastornos que juntos contribuyen al llamado "síndrome metabolico".

Pero en el nuevo estudio los científicos de la Universidad de Leipzig, Alemania, encontraron que hasta 50% de los niños obesos podrían también tener daños en las arterias similares a la ateroesclerosis que se ve en los adultos.

Disfunción arterial
La función normal de las arterias depende del equilibrio entre los factores de relajación y contracción que produce el endotelio, el recubrimiento interno de los vasos sanguíneos.

El resultado más importante de nuestro estudio fue que la función del endotelio en las arterias del antebrazo mostraba las mismas deficiencias que se ven en adultos con insuficiencia cardíaca crónica. ¡Y esto en niños obesos de 12 años!
Dra. Sandra Erbs
Pero este equilibrio -que permite el intercambio de nutrientes y desechos- se ve alterado cuando existen otras enfermedades como diabetes o hipertensión.

Y el mal funcionamiento del endotelio puede conducir a la formación de depósitos de grasa en las arterias, la ateroesclerosis.

Los expertos de la Universidad de Leipzig querían investigar si la obesidad infantil está asociada al mal funcionamiento del endotelio y por lo tanto a los riesgos de sufrir las primeras etapas de ateroesclerosis.

Los investigadores estudiaron a 80 niños obesos y con sobrepeso de una edad promedio de 12 años y a 60 niños de peso normal.

Les tomaron muestras de sangre para determinar sus niveles de colesterol y llevaron a cabo una prueba de "tolerancia de glucosa" para medir sus niveles de glucosa en la sangre tras el consumo de azúcar, una prueba que detecta alteraciones de diabetes.

Posteriormente llevaron a cabo mediciones no invasivas de la capacidad de relajación del endotelio en el antebrazo.

Glucosa y colesterol
Los investigadores descubrieron que en promedio los niños obesos y con sobrepeso padecían síntomas de "prediabetes", con niveles de glucosa más altos que lo normal pero que todavía no alcanzan niveles diabéticos.


La grasa obstaculiza la función normal del endotelio.
Además, tenían una alta concentración de colesterol LDL (colesterol malo) y su colesterol "bueno" o HDL era mucho más baja que la de los niños de peso normal.

"Descubrimos que casi todos los componentes del síndrome metábolico eran evidentes en la población de niños obesos", dicen los autores.

"Pero el resultado más importante de nuestro estudio fue que la función del endotelio en las arterias del antebrazo mostraba las mismas deficiencias que se ven en adultos con insuficiencia cardíaca crónica".

"¡Y esto en niños obesos de 12 años! Encontramos una clara relación entre el grado de obesidad y las deficiencias de la función endotelial: entre más alto el peso corporal, peor la función de la arteria", expresan los científicos.

Según ellos, no es de sorprender que estas "alteraciones desastrosas" en las arterias de los niños obesos resulten en ateroesclerosis que a su vez está conduciendo a infartos al miocardio y derrames cerebrales en adultos cada vez más jóvenes.

"Por eso -afirman los investigadores- es urgente comenzar las estrategias de prevención de obesidad en los primeros años de la niñez para revertir las actuales tendencias".

"Estas estrategias deben incluir, los factores medioambientales, la actividad física y la dieta y deben iniciarse en el hogar y en las instituciones preescolares, escuelas y guarderías para poder influir en toda la población infantil".

La Organización Mundial de la Salud calcula que para el año 2015 habrá en el mundo 2.300 millones de adultos con sobrepeso y obesidad.

domingo, 19 de julio de 2009

Apuestan por un tratamiento psicológico frente a la obesidad infantil, que afecta al 30% de los niños

Publicado por cienciaaldia

Los pediatras apuestan por un enfoque psicológico del sobrepeso y la obesidad infantil, que afecta a un 30 por ciento de los niños españoles y aragoneses, un grave problema que se ha duplicado en los últimos años al haber fracasado las estrategias institucionales.
Así lo ha afirmado hoy el catedrático Julio Ardura, presidente del Comité Científico del 58 Congreso de la Asociación Nacional de Pediatría (AEP), inaugurado hoy en Zaragoza, y en el que se analizarán los últimos avances pediátricos, con la asistencia de casi 2.000 profesionales, de los que 1.039 expondrán sus comunicaciones.

La obesidad infanto-juvenil es una de las cuestiones centrales que se abordará en esta reunión, ya que experimenta un aumento creciente en los últimos años al haber pasado en España su prevalencia del 13 al 30 por ciento, ha subrayado en rueda de prensa Ardura, catedrático de Pediatría de la Universidad de Valladolid.

Además de ser considerada ya una “epidemia”, esta situación “grave” y de “gran alarma” lleva asociadas enfermedades como el Síndrome Metabólico, que limitan la vida de los que la padecen esta enfermedad crónica y suponen gran demanda asistencial y recursos económicos, ha explicado.

Los datos ponen de manifiesto que, en general, “han fracasado” otros tratamientos clásicos utilizados hasta ahora por la Administración y los profesionales sanitarios, ya que “no han cumplido las expectativas”, ha agregado este pediatra.

Según Ardura, hay que olvidarse de que la prevención de las enfermedades se hace sólo con vacunas, ya que existen otras patologías de la edad adulta que deben prevenirse en la infancia, con hábitos saludables y la ayuda de los pediatras y la familia.

Así, el Síndrome Metabólico -intolerancia a la glucosa, hipertensión o resistencia a la insulina- aumenta en cinco veces el riesgo de padecer diabetes tipo 2 y en dos o tres veces el de enfermedad cardiovascular en el adulto.

Un estudio realizado en 154 adolescentes obesos aragoneses de entre 8 y 14 años ponía de manifiesto una prevalencia de entre el 19,1 y el 51,4 por ciento.

Ardura ha subrayado que el “modelo psicológico” es un enfoque novedoso de la obesidad infantil en el que no se deja de lado la actividad física y el control dietético, considerados hasta ahora los dos pilares fundamentales para abordar este problema.

Con el abordaje psicológico se consigue motivación para el tratamiento y favorecer su continuidad, precisamente donde han fracasado los programas clásicos, que son abandonados en un porcentaje muy alto a los seis o siete meses y en los que apenas un 20 por ciento de los menores se mantiene a los dos años y medio, ha informado.

Los niños, ha explicado, pueden padecer sobrepeso y obesidad por predisposición ambiental, en familias que se come en exceso, por una base genética o por factores psicológicos o de conducta, como la ansiedad, relacionados con problemas en el colegio o el entorno familiar.

Por ello, ha recomendado un tratamiento integrado del problema, que implica la valoración del niño durante unos días por un equipo de especialistas, en aspectos conductuales y psicológicos, y de la familia, para posteriormente aplicar los métodos adecuados, además de un tratamiento dietético y farmacológico si fuera necesario y la recomendación de efectuar ejercicio.

En algunos casos, como el de menores que han alcanzado los cien kilos de peso, se podría considerar la posibilidad de la cirugía bariátrica (reducción de estómago), ha dicho.

Para el presidente de la Asociación Nacional de Pediatría, Alfonso Delgado, este tipo de cirugía se plantearía a los 18 años ya que la persona tiene que estar “enormemente convencida” de que quiere adelgazar, por lo que primero habría que solucionar sus problemas de ansiedad, dado que la introducción de un balón intragástrico conlleva muchas incomodidades.


Fuente: http://es.noticias.yahoo.com/9/20090604/tsc-apuestan-por-un-tratamiento-psicolog-1c5b110.html

martes, 16 de junio de 2009

Obesidad Infantil: Un disparador a la vida adulta



Debe desaparecer la idea o creencia de que la "gordura" en los niños es sinónimo de salud, o que con la edad reducirán de peso. Para evitar la obesidad es conveniente que desde los primeros meses de la vida los niños adquieran un buen hábito alimentario.
Es común que se piense que será transitoria y tan solo una expresión del crecimiento y desarrollo del individuo, desafortunadamente esta opinión no solo es aceptada por la mayoría de las personas, sino por algunos médicos, que no le dan la debida importancia cuando la detectan.

La edad de aparición en 50 por ciento de los casos es antes de los dos años, el resto se observa en los periodos de mayor crecimiento, particularmente en la pubertad y adolescencia.

En práctica médica institucional como en la privada, cada día es más frecuente enfrentarse a niños y adolescentes, que generalmente provienen de clase media y alta.

Aproximadamente un 80 por ciento de los adolescentes obesos lo seguirán siendo durante el resto de su vida, menos del cinco por ciento de los adultos que pierden peso son capaces de mantenerse en su peso ideal durante cinco años después del tratamiento y seis por ciento recupera el peso perdido en los primeros seis a doce meses.

¿Cuáles son las causas por la que mi hijo puede ser obeso?

La obesidad durante la infancia y adolescencia es el resultado de una compleja interacción entre los factores genéticos, psicológicos, ambientales, y factores socioeconómicos.

Factores como el estado de salud y el ambiente en que se desarrolla el niño, juegan un papel principal en la génesis de la obesidad. Factores predisponentes para que un niño se convierta en obeso son: que los padres sean gordos, inadecuados hábitos de alimentación en la familia, es más frecuente cuando la madre es la obesa, en virtud de que ella es la que convive mayor tiempo con el niño.

Actitudes sedentarias como comer golosinas delante del televisor, en el automóvil y durante los juegos de salón o de mesa la favorecen.

¿Cómo se manifiesta la obesidad?


La creencia de los padres y de algunos médicos de que el lactante obeso es sinónimo de salud es falsa. Inicialmente el aumento de peso es paulatino y progresivo, los padres están contentos porque su hijo se ve sano, después regordete y por último gordo cuando ya sobrepasó el 20 por ciento de su peso ideal.

Son niños por lo general pasivos, reprimidos, tímidos, su gran apetito obedece a una actitud de escape, comen de manera compulsiva, tienen bajo rendimiento escolar y deportivo. Su tez rubicunda, rollizo o rechoncho.

¿Puede afectar psicológicamente la obesidad a mi hijo?

Sí, la capacidad del niño para discriminar entre el hambre y otras necesidades o afectos se desarrolla en la experiencia recíproca al lado de su madre. Cuando la madre alimenta al niño en respuesta a demandas que no son nutricionales, como ternura, enojo o miedo, él no podrá diferenciar entre lo que es el hambre y estar molesto. Esto provocará una sobrealimentación y la confusión ante las demandas afectivas del niño, que no le permitirán tener una claridad de sus necesidades, lo que generará mayor inseguridad.

El niño y adolescente obesos muestran poca tolerancia a las actitudes de sus compañeros y familiares en relación con su aspecto y aceptación, muy pronto se sienten marginados y rechazados, los insultos de sus compañeros pueden ser destructivos.

Esta condición se exacerba en los adolescentes en los que coincide con los cambios físicos propios de su edad. Ser obeso o tener ligero sobrepeso, esta fuera de moda.

El cuerpo obeso puede representar una protección, un caparazón, una barrera o una máscara como defensa para protegerse de su inseguridad, dependencia y ansiedad.

"Dr. Alejandro Serrano Sierra, Guadalupe Prieto"

lunes, 8 de junio de 2009

Pensamientos Positivos


"La diferencia entre lo posible y lo imposible está en la decisión"


Entre todos es más fácil



Compartir es algo similar a partir y repartir



Siguen siendo los mismos, con posibilidades distintas



No deben preveer la mirada y el juicio del otro, porque seguramente creerán que es peor de lo que realmente es



Deben buscar ámbitos de contención y sostén



Crear proyectos posibles de ser realizados



Manejar tiempos posibles, actividades posibles, paseos posibles, relaciones posibles, reconociendo lo "posible" como sano.

Mabel Ieraci.-

jueves, 4 de junio de 2009

SALIÒ LA RESOLUCIÒN DE LA LEY A FAVOR DE LA SALUD Y EN CONTRA DE LA OBESIDAD


Ministerio de Salud


SALUD PUBLICA


Resolución 742/2009


Apruébanse e incorpóranse al Programa Médico Obligatorio prestaciones básicas esenciales para la cobertura de la obesidad en pacientes.


Bs. As., 21/5/2009


VISTO el Expediente 2002-3583/09-2 del Registro del MINISTERIO DE SALUD, las Leyes Nros. 26.396, 24.754, 23.660 y 23.661, y la Resolución del ex MINISTERIO DE SALUD Y AMBIENTE Nº 1991 del 28 de diciembre de 2005, y


CONSIDERANDO:


Que por la Ley Nº 26.396 se declara de interés nacional la prevención y control de los trastornos alimentarios, que comprenderá la investigación de sus agentes causales, el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades vinculadas, asistencia integral y rehabilitación, incluyendo la de sus patologías derivadas, y las medidas tendientes a evitar su propagación.


Que se entiende por trastornos alimentarios, entre otros, a la obesidad.


Que, por otra parte, se establece que quedarán incorporadas en el PROGRAMA MEDICO OBLIGATORIO, la cobertura del tratamiento integral de los trastornos alimentarios según las especificaciones que a tal efecto dicte la autoridad de aplicación.


Que, asimismo, se determina que la cobertura que deberán brindar todas las obras sociales y asociaciones de obras sociales del Sistema Nacional incluidas en la Ley Nº 23.660, recipiendarias del fondo de redistribución de la Ley Nº 23.661, las demás obras sociales y organismos que hagan sus veces creadas o regidas por leyes nacionales, y las empresas o entidades que presten servicios de medicina prepaga, conforme a lo establecido en la Ley Nº 24.754, incluirá los tratamientos médicos necesarios, incluyendo los nutricionales, psicológicos, clínicos, quirúrgicos, farmacológicos y todas las prácticas médicas necesarias para una atención multidisciplinaria e integral de las enfermedades.


Que varias de las prácticas y tratamientos que forman parte del tratamiento integral de la obesidad ya están incluidas en el PROGRAMA MEDICO OBLIGATORIO hoy vigente.


Que, no obstante, se torna necesario incorporar otras prácticas y tratamientos destinados a pacientes con obesidad con comorbilidades y obesidad mórbida.


Que, en tal sentido, se han evaluado y definido una serie prácticas y tratamientos para su incorporación al PROGRAMA MEDICO OBLIGATORIO.


Que la DIRECCION NACIONAL DE REGULACION Y FISCALIZACION, la SUBSECRETARIA DE POLITICAS, REGULACION Y FISCALIZACION y la SECRETARIA DE POLITICAS, REGULACION Y RELACIONES SANITARIAS han prestado conformidad a esta propuesta.


Que la DIRECCION GENERAL DE ASUNTOS JURIDICOS ha tomado la intervención de su competencia.


Que se actúa conforme a las disposiciones de la "Ley de Ministerios - T.O. 1992", modificada por Ley Nº 26.338 y las Leyes Nº 26.396 y Nº 23.660.


Por ello,


LA MINISTRA DE SALUD

RESUELVE:


Artículo 1º — Apruébese e incorpórese al PROGRAMA MEDICO OBLIGATORIO el conjunto de prestaciones básicas esenciales para la cobertura de la obesidad en pacientes, detalladas en el ANEXO I que forma parte de la presente Resolución y que se agregan a las ya contempladas actualmente en dicho Programa.


Art. 2º — Los Establecimientos de Salud que quieran realizar procedimientos quirúrgicos vinculados al tratamiento de la obesidad a pacientes afiliados a las Obras Sociales incluidas en la Ley Nº 23.660, recipiendarias del fondo de redistribución de la Ley Nº 23.661, las demás obras sociales y organismos que hagan sus veces creadas o regidas por leyes nacionales, y las empresas o entidades que presten servicios de medicina prepaga, conforme a lo establecido en la Ley Nº 24.754, deberán estar registrados en la DIRECCION NACIONAL DE REGULACION SANITARIA Y CALIDAD EN SERVICIOS DE SALUD del MINISTERIO DE SALUD. La SECRETARIA DE POLITICAS, REGULACION E INSTITUTOS del MINISTERIO DE SALUD establecerá los requisitos para ser inscriptos en dicho Registro.


Art. 3º — Regístrese, comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese. — María G. Ocaña.


ANEXO I


COBERTURA DE PACIENTES ADULTOS CON INDICE DE MASA CORPORAL (IMC) IGUAL O MAYOR A TREINTA (30) CON AL MENOS UNA COMORBILIDAD


Comorbilidades:


• Diabetes

• Hipertensión arterial,

• Dislipemia,

• Insuficiencia respiratoria,

• Cáncer de mama post-menopáusica


1- COBERTURA AMBULATORIA


1.1 Consulta diagnóstica realizada por médico de primer nivel de atención.

2. 1 Interconsulta con licenciado en nutrición o médico especialista en nutrición.

3. 1 Interconsulta con médico con expertiz en obesidad.


2- COBERTURA DEL SEGUIMIENTO DEL TRATAMIENTO:


1.2 TRES (3) meses con cobertura del control y seguimiento por un profesional de la salud reconocido por autoridad competente y preferentemente de un equipo multidisciplinario hasta una vez por semana.


2.2 Ampliación por TRES (3) meses más en la medida que se haya asegurado que el paciente esté bajando de peso a un ritmo de no menos de UNO COMA CINCO POR CIENTO (1,5%) de su peso al menos por mes.


3. 2 UNA (1) consulta mensual a partir del descenso de al menos el DIEZ POR CIENTO (10%) de su peso de inicio el paciente para el plan de mantenimiento.


3- TRATAMIENTO FARMACOLOGICO


Estarán cubiertos con el SETENTA POR CIENTO (70%) de descuento:


- ORLISTAT Inhibidor de la absorción de grasas

- SIBUTRAMINA - Anorexígeno


4- TRATAMIENTOS QUIRURGICOS PARA INDICE DE MASA CORPORAL IGUAL O MAYOR A CUARENTA (40) KG/M2


Podrán acceder al tratamiento quirúrgico los pacientes que cumplan los siguientes:


Criterios de inclusión


1. Edad de VEINTIUNO (21) a SESENTA Y CINCO (65) años


2. Indice de Masa Corporal mayor de CUARENTA (40) kg/m2


3. Más de CINCO (5) años de padecimiento de obesidad no reductible demostrado mediante resumen de Historia Clínica de Centros donde haya sido evaluado en los últimos CINCO (5) años.


4. Riesgo quirúrgico aceptable, es decir tener controlada las comorbilidades antes de la cirugía según escala ASA (American Society of Anesthesiologists Physical Status Scale).


5. Haber intentado otros métodos no quirúrgicos para control de la obesidad bajo supervisión médica, por lo menos por VEINTICUATRO (24) meses, sin éxito o con éxito inicial, pero volviendo a recuperar el peso perdido, estableciéndose como tratamiento a contactos de al menos UNA (1) vez por mes con equipo multidisciplinario durante los dos años previos en forma ininterrumpida.


6. Aceptación y deseo del procedimiento, con compromiso de los requerimientos del mismo evaluado por el equipo multidisciplinario que valorará las expectativas que coloca el paciente en la intervención y evaluará el compromiso del paciente para sostener los cambios de estilo de vida asociados al by pass.


7. No adicción a drogas ni alcohol evaluado por equipo multidisciplinario.


8. Estabilidad psicológica.


9. Comprensión clara del tratamiento y visión positiva del mismo.


10. Consentimiento informado.


11. Disposición completa para seguir las instrucciones del grupo multidisciplinario tratante


12. Buena relación médico-paciente


Toda la información recabada en los criterios de inclusión debe ser volcada en un resumen de historia clínica que avale la aptitud para efectuar la cirugía que debe ser firmado y sellado por:


- cirujano capacitado en cirugía bariátrica.


- médico con experiencia y capacitación en obesidad,


- Licenciado en nutrición y/o médico nutricionista


- Especialista en Salud Mental (Psicólogo y/o médico psiquiatra)


- En el caso de ser un paciente con alguna comorbilidad endocrina o psiquiátrica, el especialista de dichas áreas debe firmar junto al equipo antes citado el pedido de cirugía, confirmando la estabilidad del paciente.


Procedimientos Quirúrgicos con cobertura


Banda gástrica ajustable (BGA)


By-pass gástrico


Contraindicaciones para la Cirugía


• Adicción a drogas o alcoholismo


• Pacientes embarazadas, en lactancia


• Insuficiencias de órganos o sistemas incompatible con el riesgo anestesiológicos descrito con anterioridad


• Depresión severa, patología psiquiátrica con comportamiento autodestructivo


• Obesidad secundaria a otra patología ejemplo Sme de Cushing, acromegaglia, hipogonadismo, enfermedad hipotalámica


• Riesgo quirúrgico elevado


• No entender o no estar dispuesto a seguir correctamente el tratamiento


• No aceptar firmar el consentimiento escrito de la cirugía.

domingo, 24 de mayo de 2009


En la foto los Cirujanos especialistas Pablo Omelanczuk y Santiago Horgan.

Importante congreso de cirugía bariátrica
Se realiza en el Sheraton de Mendoza. Lo organiza el hospital Italiano y otras instituciones.

http://www.diariouno.com.ar/contenidos/2009/05/22/noticia_0066.html



En Mendoza se realizan por año unas 150 cirugías bariátricas, utilizada como tratamiento de la obesidad mórbida. Esta cifra se incrementa entre 15% y 20% de manera anual. A su vez, casi el 80% de estos pacientes son mujeres y ha crecido de manera preocupante la obesidad en niños y adolescentes. Estos son algunos de los temas que se trataron ayer en el II Congreso de Actualización en Cirugía Bariátrica y Metabólica, que se desarrollará hasta mañana en el hotel Sheraton.

Este congreso, organizado por el Hospital Italiano, el Centro Quirúrgico de la Obesidad y el Departamento de Cirugía de la Universidad de California, reúne a más de 200 médicos de Argentina y de otras naciones y cuenta con cerca de 500 representantes de equipos quirúrgicos del país. El programa del evento tiene previsto importantes disertaciones de especialistas, transmisión de cirugías en vivo y mesas de preguntas y respuestas con la activa participación de cirujanos bariátricos, entre otras actividades

En Mendoza este tipo de cirugías se comenzaron a practicar en 2004 en el Hospital Italiano, el cual lleva ya cerca de 280 intervenciones realizadas. Se trata de un procedimiento que se utiliza como tratamiento de la obesidad severa o mórbida y que recurre a técnicas quirúrgicas como el by pass o la banda gástrica, los que sirven para manejar los desordenes de alimentación excesiva.

"Hace cinco años que venimos trabajando en Mendoza en el Hospital Italiano con muy buenos resultados. Realizamos todo tipo de procedimientos –by pass gástrico, manga gástrica, banda gástrica–. Todas las cirugías las realizamos por medio de la laparoscopía, es decir, que no se hacen incisiones grandes, de manera que las cicatrices son mínimas, de entre uno y dos centímetros", afirmó Pablo Omelanczuk, jefe de cirugía bariátrica del Hospital Italiano y del Centro Quirúrgico de la Obesidad. “Los resultados son muy buenos y se realiza un seguimiento posterior", agregó el cirujano.

El especialista reveló que la mayoría de los pacientes que se someten a una cirugía bariátrica son mujeres, pues "si bien tienen una mayor predisposición a sufrir de sobrepeso, también consultan más que el hombre por una cuestión social".

A la vez, se refirió a una problemática en ascenso: la obesidad en niños y adolescentes. "En los últimos 20 años se ha triplicado la cantidad de este tipo de pacientes. Esto tiene que ver con el mayor sedentarismo por el cambio en su estilo de vida", explicó.

El cirujano Santiago Horgan, de la Universidad de California, reafirmó la información brindada por Omelanczuk. "Soy médico en Estados Unidos, pero las tendencias americanas se duplican en Argentina. En ese sentido, 80% de los pacientes que operamos son mujeres, 70% de los ciudadanos tiene sobrepeso y el 30% de los niños tiene algún problema de este tipo, lo cual es gravísimo", afirmó el médico.

Los especialistas indicaron que para determinar la obesidad se utiliza el índice de masa corporal. Lo normal es que sea de 19 a 25. A medida que el mismo sube van aumentando los distintos grados de obesidad. De esta manera, quien tiene un índice mayor a 40 es considerado obeso mórbido, caso en el que está indicado la cirugía.

Cifras
30 por ciento de la población de Mendoza, se estima, podría padecer algún grado de obesidad. Existen tratamientos que van desde dietas hasta intervenciones quirúrgicas para manejar el apetito.

150 cirugías bariátricas se realizan anualmente en Mendoza. La cifra sube entre el 15porciento y 20porciento por año.

80 por ciento de los pacientes que se someten a esta práctica son mujeres. Además de estar más predispuestas a padecer de obesidad, se estima que es por una cuestión social.

40 es el índice de masa corporal que indica que una persona es obesa mórbida. En este caso se indica una cirugía bariátrica.

sábado, 23 de mayo de 2009


Diario de alimentos: qué, cuándo, cuánto y por qué se come
Se trata de una herramienta eficaz para que quienes siguen una dieta de adelgazamiento pierdan peso

La elaboración de un registro diario de todo lo que se come, en el que se anote con detalle cada alimento que se ingiere, así como el momento del día, la cantidad exacta y el motivo de que se consuma ese producto alimenticio y no otro sirve para tomar conciencia de lo que comemos cada día. Se trata de una práctica poco habitual entre la población en general y entre quienes sufren sobrepeso y obesidad, en particular.

Autor: Por MAITE ZUDAIRE

"Realizar un diario de alimentos puede duplicar la pérdida de peso si se sigue una dieta de adelgazamiento". Ésta es la revelación de un estudio sobre la evaluación de métodos eficaces para adelgazar llevado a cabo desde el Kaiser Permanente's Center for Health Research, en Portland (Estados Unidos). "Las personas que mantuvieron al día los registros de alimentos perdieron el doble de peso que aquéllas que no anotaron los registros. Parece ser que el simple acto de escribir lo que uno come anima a consumir menos calorías", señala Jack Hollis, uno de los principales investigadores.

Tomar consciencia de lo comido
Llevar un registro de los alimentos que se comen a diario, indicando el día, la hora, el lugar y la cantidad estimativa o las porciones de comida ingeridas, sirve para conocer de cerca nuestros hábitos alimentarios y para identificar conductas erróneas. En cada página del diario se diseña una tabla con distintas columnas y filas en las que se incluyen los datos que hay que rellenar: alimentos ingeridos y forma de elaboración (por ejemplo, verdura frita, al vapor o cocida) y todos los ingredientes adicionales (aceite, margarina, mantequilla o mayonesa); día y hora de la comida; cantidad o ración consumida; lugar de consumo.

Una última columna se puede reservar para anotar todas aquellas consideraciones y reflexiones que uno estime relevantes por su influencia en sus hábitos alimentarios; con quién se ha comido, en qué condiciones y qué sentimientos acompañaron a la comida, entre otros. Nos puede servir de ayuda para darnos cuenta de si comemos más en determinados lugares y en qué situaciones o circunstancias, como cuando comemos solos.

Un ejemplo de diario de los alimentos es la tabla que se publica desde el Programa Indiana para el Manejo de las Enfermedades Crónicas.

Con el fin de acercarse lo más posible a la situación real es importante especificar al máximo el tipo de alimento ingerido (leche entera, semidesnatada, desnatada, con azúcar o sin azúcar), así como la cantidad consumida o la ración estimada.

Para realizar el registro de alimentos correctamente, la persona deberá ser instruida por el dietista-nutricionista para que haya la mínima desviación entre la percepción subjetiva del peso del alimento y el peso real. El peso de los alimentos puede ser el método más preciso, aunque no siempre es posible, por lo que se puede entrenar al paciente con el sistema de visualización y reconocimiento de las raciones de los distintos alimentos (un vaso de leche, una cuchara de postre, una cuchara sopera, dos dedos de pan, seis dedos de pan, un cazo de arroz, etc.).

"El proceso de reflexión sobre lo que se come es lo que nos ayuda a ser conscientes de nuestros hábitos y por lo que es de esperar que cambie nuestro comportamiento ", señala Keith Bachman, miembro del Institute's Weight Management Initiative (Iniciativa de Gestión de Peso), dentro del Kaiser Permanente. Desde 2002, dentro de los planes para la prevención y tratamiento del sobrepeso y la obesidad, este departamento recomienda el diario de alimentos como una estrategia para perder peso.

El diario de los alimentos ejerce un efecto de autocontrol sobre lo que se come y sobre los sentimientos que genera lo que se come
Diario de conductas y sentimientos
Desde el punto de vista psicológico, los especialistas en la materia, sugieren al paciente, en según qué circunstancias, escribir en una columna paralela al registro las sensaciones y los sentimientos asociados al momento de consumir cada alimento, o los motivos que le han llevado a comer dichos alimentos.

Se sabe con certeza que la obesidad es una enfermedad con una fuerte influencia psicológica. Por este motivo, su tratamiento debe ser interdisciplinario y debe incluir estrategias que modifiquen las conductas alimentarias y el conocimiento erróneo acerca de los alimentos que tienen las personas afectadas. Es lo que se conoce como tratamiento cognitivo-conductual, y el diario de los alimentos puede servir como herramienta de este tipo de terapia.

La información del diario sobre sentimientos y sensaciones resulta muy útil en caso de que la persona tenga dificultad para seguir la dieta y no sepa con certeza cuál es el motivo o los motivos por los que pierde la voluntad. En ocasiones, el consumo de ciertos alimentos se asocia a sentimientos concretos que surgen en determinados momentos del día, a encuentros con determinadas personas, a la realización de según qué tareas (tareas repetitivas y aburridas), o el momento de la comida (en el que puede que la persona esté sola o acompañada). El enfado, el nerviosismo, la ansiedad, la alegría desmesurada, el agobio, las prisas o el cansancio pueden motivar conductas insanas con los alimentos que conviene, primero, analizar y reconocer para después canalizar correctamente.

El diario de los alimentos ejerce un efecto de autocontrol sobre lo que se come y sobre los sentimientos que genera lo que se come. Ser consciente de todo ello puede ayudar a cualquiera a prevenir los excesos alimentarios.

TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA
Los especialistas en psicología y psiquiatría también utilizan el diario de los alimentos como herramienta para el diagnóstico y el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentaria como la bulimia y la anorexia nerviosas, y de otros trastornos de la conducta no específicos como el trastorno por atracón para calmar los nervios o el conocido como síndrome del comedor nocturno, que se caracteriza porque la persona ingiere la mayor parte de los alimentos en la cena y durante la noche.


¡Gracias! Consumer Eroski

viernes, 8 de mayo de 2009

Publicado en "La Gaceta"
Viernes 8 de Mayo de 2009

Hizo juicio y logró que su obra social pagara el by pass gástrico

El precursor de la cirugía bariátrica disertará hoy en la provincia.

Oscar Brasesco, precursor de la cirugía bariátrica en la Argentina, disertará hoy sobre los mitos y verdades de esta intervención, conocida también como by pass gástrico.
La charla tendrá lugar a partir de las 17 en el Centro Cultural San Miguel Arcángel, Monteagudo 115. Es abierta a todo público y gratuita.
La organización Obesidad y Cirugía Mini Invasiva (OCMI), que dirige Brasesco cuenta con varios adherentes en Tucumán. Por ese motivo, además de la conferencia del especialista, la actriz Patricia Flores brindará su testimonio.
Flores fue operada por Brasesco, lo que le permitió haber bajado, hasta ahora, 60 kilos. Pero su caso fue bastante complicado. Un colega suyo, Alejandro Sandoval, quien hizo un pedido público de ayuda, también fue intervenido quirúrgicamente por Brasesco. En ese caso lo hizo en forma gratuita, ya que el actor no tenía beneficios de obra social.
Patricia es afiliada al Subsidio de Salud y a Asunt, la obra social de la universidad. Sin embargo, ninguna de las dos aceptaba reconocer la cirugía. “La Ley de Obesidad está en vigencia, tanto en el ámbito nacional como provincial, pero no tiene aplicación práctica”, advirtió Flores. Ante las negativas, la actriz presentó un recurso de amparo. “La acción judicial contra el Subsidio de Salud salió primero y mi abogado siguió sólo ese. Después de un año y medio de litigio, gané y la obra social tuvo que reconocer el 100% de la operación. Asunt, en tanto, colaboró con subsidios y préstamos”, contó Patricia.
La mujer subrayó que en Tucumán todavía no se aplican las técnicas de Brasesco en este tipo de operaciones y, en consecuencia, es necesario trasladarse a Buenos Aires. “Quiero que la gente sepa que tiene derecho a hacerse esta cirugía y a exigir a su obra social que la reconozca”, puntualizó.
No obstante aclaró que no es para cualquiera. “Por un simple sobrepeso no se practica, pero sobre esos y muchos otros interrogantes hablará Brasesco en su conferencia”, puntualizó.

http://www.lagaceta.com.ar/nota/325494/Informacion_General/Hizo_juicio_logro_su_obra_social_pagara_by_pass_gastrico.html

viernes, 17 de abril de 2009

SE APOYA EN LA LEY DE TRASTORNOS ALIMENTARIOS Ordenan a una prepaga cubrir una cirugía de by pass gástrico
La decisión se apoya en la ley de trastornos alimentarios, que aún no fue reglamentada.Por: Sibila Camps
Al ser la obesidad una enfermedad, discriminar a quienes la padecen significa una afectación a "derechos humanos y sociales fundamentales, como son la vida y la salud". Con ese fundamento, el juez en lo civil Miguel Prada Errecart ordenó a una empresa de medicina prepaga a cubrir una cirugía bariátrica (by pass gástrico) a una afiliada.
Se trata de una mujer joven que sufre de obesidad mórbida, para cuyo tratamiento se le prescribió la intervención. El 4 de enero de 2008 presentó toda la documentación en la sucursal San Isidro de la empresa Galeno. Pero la prepaga le negó la cobertura argumentando que no estaba contemplada en el Programa Médico Obligatorio (PMO).
El juez aludió a la ley 26.396 de trastornos alimentarios –promulgada el 2 de septiembre de 2008, pero aún sin reglamentar–, que incluye en el PMO "los tratamientos médicos necesarios, incluyendo los nutricionales, psicológicos, clínicos, quirúrgicos, farmacológicos y todas las prácticas médicas necesarias para una atención multidisciplinaria e integral de las enfermedades".
La norma fue impulsada por los diputados Juan Acuña Kunz y Vilma Baragiola quien, paradójicamente, en octubre pasado debió ser operada cuatro veces en tres días a partir de una cirugía bariátrica.
La ley destaca que la negativa a prestar esos servicios "será considerada acto discriminatorio". Prada Errecart citó "el corolario en la obra teatral Gorda, en la que se refleja, con un agudo análisis, la influencia del medio social en las relaciones con personas obesas y una posible discriminación hacia las mismas".
"Corresponde asegurar a todos los hombres el derecho a la salud, pues hace a su dignidad como tales, especialmente a quienes padecen enfermedades", destacó el juez. Y recordó además que la ley 24.901 exige a obras sociales y prepagas la cobertura de prestaciones de rehabilitación, las que deben procurar "la recuperación de todas o la mayor parte posible de las capacidades sensoriales, mentales y/o viscerales, alteradas total o parcialmente por afecciones, sean éstas de origen congénito o adquirido".
Este es al menos el segundo fallo que obliga a Galeno a cubrir una cirugía bariátrica. Hubo un antecedente en Rosario, hace dos años. Esta vez, la empresa se avino a cumplir la sentencia sin apelar.
Si bien la ley otorga un plazo de 90 días para su reglamentación, ésta aún no se ha concretado. La presidenta de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios, Rosa Labanca, explicó a Clarín que el avance es lento porque en las discusiones participa un grupo grande y heterogéneo, con representantes de las sociedades científicas, las prepagas, las obras sociales, los ministerios de Salud y de Educación, y la industria alimenticia.
"Ya se han realizado cinco reuniones, y hay acuerdos que se están cerrando –comentó Labanca–. Pienso que la reglamentación va a salir antes de fin de año".

www.clarin.com.ar