viernes, 3 de agosto de 2012

Vencer el cigarrillo sin engordar

La posibilidad de aumentar de peso al dejar de fumar es una realidad que ha sido subestimada. Consejos para vencer el tabaquismo sin caer en la obesidad. POR MARÍA COPANI
La idea de que fumar es un placer ha quedado en el olvido. Ahora el desafío es vencer el tabaquismo sin ganar peso. El aumento de peso de los ex fumadores fue subestimado durante mucho tiempo. Lo dice una nota publicada el 10 de julio en el diario The Guardian: 'Los fumadores que abandonan el cigarrillo aumentan un promedio de 4 a 5 kg, mucho más que lo que suelen decir los folletos informativos sobre temas de salud, revela una investigación.' Según un estudio difundido en el sitio web de The British Medical Journal, no se trata de 2,9 kg en un año, como se ha dicho: 'Al año de haber dejado de fumar, el 37 por ciento había engordado 5 kg; el 34 por ciento, de 5 a 10 kg; y el 13 por ciento -casi uno de cada siete- tenía por lo menos 10 kg más.' El Dr. Máximo Ravenna, médico clínico psicoterapeuta, fue consultado sobre el tema por el Suplemento Buena Vida. Las preguntas fueron dos: - ¿Usted está de acuerdo en que el aumento de peso al dejar de fumar no está asociado solamente a una mayor ingesta de alimentos? - ¿Es posible evitar el aumento de peso al dejar de fumar? Y las respuestas fueron dos rotundos 'Sí'.  No es sólo la comida Según el doctor Ravenna, los factores que intervienen en el aumento de peso al dejar de fumar son los siguientes: 1. Un aumento de la ansiedad. Esto deviene en una descarga que hace probar alimentos que intuitivamente el paciente sabe que le van a provocar una gratificación parecida a la que le daba el cigarrillo. Por eso elige principalmente dulces. Los dulces y las harinas, por sus efectos sobre el cerebro y todo lo que sea neurotransmisores (por ejemplo, la dopamina y la serotonina cerebral), aceleran los efectos cerebrales ligados al centro de recompensa cerebral, que está en una zona llamada amígdala cerebral. Desde la antigüedad, cuando no existían el alcohol, los ansiolíticos, los antidepresivos y los estimulantes, había una percepción de que algunos alimentos producían mayor satisfacción que otros. 2. Un aumento del olfato y el gusto. Cuando se deja de fumar, a la semana aumentan el olfato y el gusto. Y aumenta la absorción de alimentos porque el intestino no está tan tapado por los efectos de la combustión del alquitrán y del tabaco dentro del cuerpo. 3. Baja el metabolismo. Cuando uno deja de fumar, al tener menos nicotina (que es una sustancia aceleradora del metabolismo), baja el metabolismo. Es decir, lo que uno come hace aumentar de peso más, se aprovecha más para depósito. Además, más allá de que uno esté nervioso, tiene un decaimiento de energía y disminuye su actividad física. Se pone lento, tiene pensamientos abatatados, tiene movimientos torpes. Con el tiempo, esto se compensa y uno funciona mejor. La ansiedad, en realidad, la provoca el tabaco. Uno fuma y se calma. Lo necesita para creer que no lo necesita, y es el cigarrillo que le falta el que está tomando el mando del próximo momento de ansiedad.  Consejos e incentivos Al dejar de fumar, deja de haber una presión artificial sobre el corazón, el cerebro, todo el organismo. El riesgo de engordar se resuelve buscando nuevos recursos: caminata diaria, actividades recreativas, alejarse del café y de las reuniones donde se fuma, tomar jugos y caldos, comer liviano, ponerse en manos de un nutricionista. Hay muchas formas de dejar el tabaco. Se puede ir bajando paulatinamente, en corto plazo, ponerse fechas, un programa y decidir el día en que se deja. Se puede acudir a un buen médico clínico para que recete medicación específica (vareniciclina, bupropión, chicles de nicotina, una baja dosis de clonazepam), hacer ejercicios de yoga, relajación consciente, El Arte de Vivir. Es conveniente que se haga un seguimiento médico por parte de un cardiólogo, neumonólogo, psiquiatra, especialista en adicciones, médicos especializados en tratamientos para dejar de fumar o acudir a Lalcec.  ¿Un incentivo? Pensar en las sábanas que ya no se queman, el tapizado del auto sin agujeros, el vidrio de las ventanas o del monitor no será amarillo, ya no se tendrá sueño al manejar. El doctor Ravenna define este proceso con palabras sencillas: 'liberarse de la esclavitud'. Y elige una imagen: una marioneta con hilitos, colgada de dos cigarrillos. http://www.clarin.com/

jueves, 26 de julio de 2012

Criterios diagnósticos para Bulimia Nerviosa:

Presencia de atracones recurrentes y un atracón se caracteriza por: - Ingesta de alimentos en un corto período de tiempo, en cantidad superior a la que la mayoría de las personas ingeriría en un período de tiempo similar y en las mismas circunstancias. - Sensación de pérdida de control sobre la ingesta de alimentos (por ejemplo: sensación de no poder parar de comer o no poder controlar el tipo o la cantidad de comida que se esta ingiriendo). - Conductas compensatorias inadecuadas de manera repetida, con el fin de no ganar peso. Entre ellas se destacan: la provocación de vómitos, el uso excesivo de laxantes, diuréticos, ayuno y el ejercicio excesivo. Los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas tienen lugar, como promedio, al menos dos veces en la semana durante un periodo de tres meses. La autoevaluación esta exageradamente influida por el peso y la silueta corporal. Trastorno de Compulsión Alimentaria o de Comer por Atracones (Binge eating) Atracones (descriptos previamente). Los episodios de compulsión alimentaria están asociados por lo menos a tres o más de los siguientes ítems: - Comer más rápido que lo habitual. - Comer hasta sentirse incómodamente lleno. - Comer grandes cantidades de comida sin sentir hambre. - Comer sólo por sentirse cohibido por la cantidad que esta comiendo. - Sentirse asqueado, deprimido o culpable después de haber comido en exceso. - Marcado malestar en relación al episodio. - El episodio de compulsión alimentaria ocurre como promedio dos veces por semana durante seis meses. El episodio de compulsión alimentaria no se asocia con el uso regular e inapropiado de conductas compensatorias, y no ocurre exclusivamente durante el curso de la Anorexia Nerviosa o la Bulimia Nerviosa. ¿Cómo se tratan estas patologías? El tratamiento es, básicamente, interdisciplinario. Debe estar a cargo de un equipo compuesto por un médico clínico o de familia, psiquiatras, psicólogos, nutricionistas, ginecólogos y endocrinólogos. Distintos niveles de atención: Ambulatorio: Se realiza, en casos leves, en forma interdisciplinaria. Hay, en diferentes hospitales públicos, (por ej. ARGERICH, DURAND, ALVAREZ, etc.) equipos interdisciplinarios de trastornos alimentarios. Hospital de día: Es el indicado cuando ha fracasado el tratamiento ambulatorio y el paciente tenga buen apoyo familiar y tolere la participación en grupos. En Buenos Aires sólo funciona en el Hospital BORDA. Hospitalización: Los criterios de ingreso son: - Desnutrición Severa: (IMC menor a 15) especialmente si se ha instituido en un lapso menor de 6 meses y posteriormente a un tratamiento ambulatorio que fracaso - Bradicardia significativa: con frecuencia cardíaca menor a 40 latidos por minuto. - Hipotensión ortostática: presión arterial sistólica menor de 70 mmhg. - Hipotermia: menos de 36° C y acompañada de acrocianosis distal. - Deshidratación y/o desequilibrio hidrelectrolítico: que pueden estar producidos por disminución de las proteínas plasmáticas, manifestaciones diversas de sangrado esofágico, hipopotasemia menor 3,5 meq/l, por hipofosfatemia menor de 2,5 mg/dl, hipocloremia menor de 95 mEq/l. e infecciones que agravan el cuadro. - Hipoglucemia: hipoglucemia menor de 45mg/dl. Gracias UBA, extensión y difusión Nota escrita por la Doctora María Clara Canan, de la Dirección de Salud y Asistencia Social.

lunes, 28 de mayo de 2012

La adicción a la cafeína

Por Ana Muñoz, Guía de About.com La cafeína no produce daños graves en la salud y, por tanto, no se considera una sustancia peligrosa. Sin embargo, cuando se abusa de ella de manera crónica, puede producirse adicción y síndrome de abstinencia. La cafeína se encuentra en diversos productos como café, cacao, cola, bebidas energéticas, té y ciertos medicamentos, como determinados analgésicos o estimulantes que pueden adquirirse sin receta. Los efectos de la cafeína pueden variar de una persona a otra, puesto que el nivel de sensibilidad de cada uno a esta sustancia es diferente. Sin embargo, según Roland Griffiths, profesor de biología conductual y neurociencia en la Johns Hopkins School of Medicine de Baltimore, Maryland, solo media taza de café al día puede producir una dependencia física que dé lugar a un síndrome de abstinencia. Y añade que aproximadamente la mitad de las personas que consumen cafeína tendrían un síndrome de abstinencia si dejaran de tomarla, independientemente de qué tipo de producto con cafeína utilicen. El consumo de cafeína puede producir el siguiente efecto: Inquietud Nerviosismo Excitación Insomnio Rubor facial Diuresis Problemas gastrointestinales Tomar diez gramos de cafeína puede producir la muerte. No obstante, eso significaría tomar entre 80 y 100 tazas de café seguidas, lo cual es bastante improbable. Síndrome de abstinencia Tras pasar entre 12 y 24 horas sin tomar cafeína, las personas con adicción a esta sustancia pueden tener los siguientes síntomas, que alcanzan su máximo después tras un periodo de entre 20 y 50 horas de abstinencia: Dolor de cabeza Fatiga o somnolencia Depresión o irritabilidad Problemas de concentración Síntomas similares a los de la gripe, con náuseas, dolor muscular y rigidez Esto síntomas pueden durar entre dos y nueve días. Aproximadamente un 13% de las personas tienen un síndrome de abstinencia severo, que les lleva a "no acudir al trabajo, cancelar encuentros sociales, e irse a la cama creyendo que tienen la gripe", explica Griffiths. La mayoría de las personas que toman cafeína regularmente lo hacen más para evitar los síntomas de abstinencia que simplemente porque les gusta. La cafeína puede también agravar la ansiedad o depresión en las personas que padecen estos trastornos. Algunas personas que consumen gran cantidad de café durante el trabajo pueden tener síndrome de abstinencia durante los fines de semana o las vacaciones, sin ser conscientes de lo que les pasa. Estas personas suelen mejorar tomando algún analgésico de los que contienen cafeína, pensando que la mejoría se debe al analgésico, cuando en realidad es debida a la cafeína que contiene. ¿Eres adicto a la cafeína? Si padeces los síntomas que se describen aquí y crees que pueden deberse al consumo de cafeína, el mejor modo de averiguarlo consiste en pasar unos diez días sin tomar nada de cafeína y comprobar si tus síntomas desparecen tras esos días. Cuando hagas esto, procura mirar las etiquetas de los productos que consumas, pues puedes encontrar cafeína en muchos más de los que imaginas (recuerda que el chocolate también la contiene). http://motivacion.about.com/od/adiccion/a/La-Adiccion-A-La-Cafeina.htm?nl=1

domingo, 27 de mayo de 2012

Irisina: la hormona quemagrasa para combatir la obesidad

Su accionar permitiría el reemplazo de grasas difíciles de eliminar por tejidos que aprovechen mejor la energía de lo que comemos. La incidencia de la actividad física Dr. Rubén Salcedo El Siglo XXI trajo consigo la llamada “tríada de la modernidad”: una peligrosa combinación de sedentarismo, consumo cada vez mayor de alimentos industrializados, y una población estresada y deprimida. Ante el crecimiento acelerado de esta enfermedad, la Medicina Nutricional se encuentra constantemente investigando cómo combatirla. En este marco, se está poniendo un especial énfasis en el estudio de la hormona Irisina. De qué se trata Conocida como la hormona de la actividad física, hormona 'quemagrasa' u hormona de la obesidad, la Irisina sería una poderosa aliada para combatir no sólo este problema sino, también, la diabetes, según han determinado los estudios científicos realizados. Las células del tejido adiposo blanco (grasa blanca) se especializan en almacenar nutrientes en forma de grasa y representan la principal forma de reserva de energía en el ser humano. La grasa parda o marrón, en cambio, es solo muy evidente en los bebés recién nacidos. Su principal función es utilizar los nutrientes que ingerimos y quemarlos para liberar calor para proteger a los órganos vitales, en lugar de ser almacenados en forma de grasa. En el ser humano adulto la producción de calor de la grasa parda es remplazada por la que genera la actividad de los músculos por sí mismos. Esto sucede tanto en el individuo de peso normal como en el obeso. Cómo actúa la Irisina Se descubrió que el ejercicio físico produce una gran variedad de beneficios. Algunos de los efectos más reconocidos son mediados por un factor denominado PGC1-a, el cual desencadena que de la célula muscular se libere una hormona denominada Irisina. Llamada con este nombre en honor a la diosa griega Iris -transmisora de buenas noticias- hace que la grasa blanca se transforme en grasa parda. De esa manera, se aumenta el gasto de calorías y se favorece la producción de calor. Así al cuerpo le queda menos energía en forma de tejido adiposo blanco. Un adulto podría llegar a quemar calorías y bajar de peso o, al menos, no seguir aumentando kilos. Pero es de suma importancia aclarar que, de desarrollarse fármacos con esta hormona, su acción sobre la obesidad no será mágica. Realizar actividades mejora el estado metabólico ya que incrementa significativamente el gasto total de energía que consume la actividad muscular propiamente dicha. Es por eso que lo recomendable es llevar una vida saludable y realizar ejercicio para ayudar a nuestro organismo a producir calor y quemar grasas. La mejor alternativa es mantener una actitud activa de vida. Por el doctor Rubén Salcedo, director médico de Sanatorio Diquecito. Link: http://www.entremujeres.com/vida-sana/salud/obesidad-sobrepeso-hormonas-irisina_0_684531621.html Fuente: http://www.entremujeres.com/

miércoles, 25 de abril de 2012

Psicología y obesidad

La obesidad, además de ser un trastorno físico que puede causar múltiples complicaciones médicas y acortar la calidad y esperanza de vida de quien la sufre, también tiene consecuencias muy negativas a nivel psicológico. La obesidad hace que la persona que la padece se sienta inferior, menos atractiva, menos capaz de realizar algunas actividades… Si a esto le unimos el rechazo social y los diferentes tipos de discriminación que las personas obesas pueden sufrir a lo largo de su vida (burlas en el colegio, dificultades para relacionarse y encontrar pareja, discriminación en algunos trabajos…), comprenderemos que las personas obesas suelen sufrir una disminución de su autoestima que les hace considerarse menos valiosos e inseguros de sí mismos. Esta baja autoestima y sus dificultades para relacionarse pueden hacer que la persona obesa se aísle socialmente. Si esta situación se prolonga en el tiempo, la obesidad puede conducir a la depresión. Las personas obesas en esta situación suelen verse acosadas por el sentimiento de culpa y el sentimiento de rendición (creen que no serán capaces de solucionar su problema, por lo que no hacen nada para solucionarlo). En este apartado hablaremos también de la influencia de la psicología en el problema de la obesidad. Explicaremos, por ejemplo, como una personalidad realista, e incluso pesimista, nos dará más probabilidades de afrontar con éxito una dieta, sobre todo a la hora de vencer la frustración de no obtener resultados inmediatos. También hablaremos de la influencia de la publicidad en la obesidad y de las posibilidades de éxito que tendría una campaña publicitaria basada en el miedo, destinada a combatir la obesidad http://www.guiaobesidad.com

jueves, 22 de marzo de 2012

Perder peso en grupo es más eficaz que en solitario


Noticiasdelaciencia.com

¿La pérdida de peso es socialmente "contagiosa"? Según los resultados de un nuevo estudio, en una competición para bajar de peso organizada por equipos, los compañeros de equipo influyeron significativamente en la pérdida de peso de los demás, lo cual sugiere que el eliminar algunos kilos de peso puede tener un efecto dominó sobre personas allegadas con el mismo problema.

Los autores del estudio, del Centro de Investigación de la Diabetes y el Control del Peso (dependiente del Hospital Miriam) y la Escuela de Medicina Warren Alpert de la Universidad Brown, en Estados Unidos ambas instituciones, encontraron que los miembros de un equipo no sólo perdían un peso similar en la competición, sino que quienes dijeron que sus compañeros de equipo desempeñaron un papel importante en su pérdida de peso fueron también quienes más bajaron de peso.

Se sabe que la obesidad puede ser socialmente contagiosa, pero ahora el equipo de Tricia Leahey, del Hospital Miriam y la Escuela de Medicina Warren Alpert, ha constatado que las redes sociales también desempeñan un papel importante en la pérdida de peso, en particular en las competiciones para bajar de peso organizadas por equipos.

En este estudio, la pérdida de peso se agrupó claramente por equipos, lo cual sugiere que los compañeros de equipo influían unos sobre otros, quizá al brindar un sentimiento de responsabilidad, despertando expectativas de pérdida de peso, y al proporcionar aliento y apoyo.

La obesidad sigue siendo, y algunos creen que lo será durante mucho tiempo, una enfermedad frecuente en naciones como Estados Unidos. En este país, alrededor de un tercio de los adultos son obesos, según la red estadounidense de Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, y ningún estado ha cumplido con el objetivo nacional para el año 2010 de reducir la incidencia de la obesidad hasta un 15 por ciento. La obesidad y sus problemas de salud asociados, incluyendo enfermedades cardíacas y diabetes, siguen teniendo un impacto significativo sobre la población, con todo lo que ello acarrea.

Las iniciativas online para bajar de peso, en las cuales los participantes se agrupan en equipos distintos que compiten entre sí, están ganando popularidad como una vía para fomentar la pérdida de peso en grupos grandes de personas. El nuevo estudio es el primero en examinar los efectos que tienen los compañeros de equipo y su influencia social sobre la pérdida de peso de un individuo durante uno de estos torneos.