martes, 24 de noviembre de 2009


europapress.cat

Demuestran la conexión entre una proteína y la obesidad
BARCELONA, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Grupo de Investigación en Diabetes, Endocrinología y Metabolismo del Institut de Recerca de l'Hospital Vall d'Hebron de Barcelona (IR-HUVH) ha demostrado la conexión existente entre la obesidad y la producción insuficiente de una proteína en el tejido graso, lo que abre la puerta a nuevos tratamientos.

El estudio, publicado en la revista 'Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism', se proponía comparar por primera vez la cantidad de la citada proteína --llamada zinc-a2-glicoproteína (ZAG)-- presente en grasa subcutánea y grasa visceral entre personas obesas y no obesas, con el fin de establecer la relación entre el nivel de esta proteína y la obesidad.

La citada proteína es conocida por su capacidad de movilizar y eliminar grasas. De hecho, "los pacientes con cáncer presentan un alto nivel de esta proteína y en consecuencia pierden peso", explicó el líder del estudio, Rafael Simó, que evidenció que un nivel bajo de ZAG se ha relacionado con el desarrollo de la obesidad pero la mayor parte de la información proviene de estudios realizados en roedores y ensayos in vitro.

Por ello, se analizaron muestras de 20 personas obesas y 10 no obesas, obtenidas mediante cirugía, y los resultados mostraron un nivel de ZAG significativamente inferior en los pacientes obesos, frente al otro grupo.

"El estudio demuestra la conexión entre el desarrollo de la obesidad y la insuficiente producción de ZAG", explicó hoy Simó. Además, la investigación "alienta la necesidad de una mayor investigación clínica y experimental con esta proteína, como nueva diana terapéutica en el tratamiento de la obesidad", remarcó.

El exceso de grasa corporal está asociado a un aumento de la mortalidad y a una mayor probabilidad de padecer patologías como la diabetes tipo 2 o hipertensión.

Actualmente, la obesidad constituye una de las principales amenazas para la salud pública en el mundo occidental debido a sus riesgos y a su creciente prevalencia. En España, se calcula que el 15% de los adultos es obeso y un 37% padece sobrepeso.

Los investigadores insistieron en que la eficacia a largo plazo de los tratamientos disponibles hoy en día para tratar esta enfermedad son "muy pobres", por lo que son necesarios nuevos fármacos basados en una mayor comprensión de los mecanismos implicados en el desarrollo de esta patología.

viernes, 20 de noviembre de 2009


Imágenes cerebrales muestran que la comida puede ser una adicción
Se identificaron circuitos activados por los alimentos y vinculados con el placer y el deseo

Noticias de Ciencia/Salud:Viernes 20 de noviembre de 2009
| Publicado en edición impresa

Nora Bär
LA NACION



Para muchas personas con sobrepeso, intentar sacarse kilos de encima es peor que el castigo de Sísifo. Según la mitología, los dioses habían enviado a este mentiroso y avaro al inframundo y lo habían condenado a empujar una enorme piedra cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de alcanzar la cima la piedra siempre rodaba hacia abajo y tenía que empezar de nuevo desde el principio.

Para el doctor Julio Montero, presidente de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (Saota), cuando una persona obesa se queja de que no puede luchar contra la tentación de las golosinas y otros alimentos procesados que titilan desde los escaparates... tiene razón: "A la mayoría la fórmula de comer pequeñas porciones de alimentos procesados no le funciona, porque está en la peor situación, la del fumador que consume cuatro paquetes y al que se le pide que sólo fume cuatro cigarrillos por día -asegura-. Para bajar de peso, hay que cambiar no la cantidad sino la calidad de los alimentos."

Según la doctora Rosa Labanca, directora del Centro de Asistencia, Docencia e Investigación de la misma sociedad, estudios recientes con técnicas muy avanzadas en la resolución de imágenes permitieron identificar circuitos nerviosos relacionados con la regulación de la alimentación y, entre ellos, dos que están vinculados con el "deseo" y con el "gusto".

"El primero se relaciona con la intención de comer y la búsqueda del alimento, y el segundo, con el placer que proporcionan -dice Labanca-. Estos poderosos mecanismos de incentivo, que incluso se manifiestan en el nivel emocional y psicológico, están intermediados por el sistema opioide estimulado por la liberación de sustancias emparentadas con la morfina que nuestro cuerpo produce o bien por las que provienen de los alimentos. Esto llevó a algunos investigadores a postular que un buen grupo de obesos lo es por responder como adictos frente a algunos alimentos, pero que en todos, obesos o no, el sistema funciona en una dirección proalimentaria."

Los alimentos artificiales, también llamados por algunos "neoalimentos" -que son los que concentran mayor cantidad de almidones, aceites y azúcares refinados-, suelen ser los más tentadores, porque activan estos circuitos cerebrales y dan bienestar.

Otro circuito parece estar vinculado con la corteza prefrontal del cerebro, que interviene en el control de los impulsos. "Una disminución de su actividad se asoció con mayor peso y menor control ante alimentos tentadores", explica Labanca.

Desde este punto de vista, según Montero, la nutrición clásica cae en una contradicción cuando "pretende tratar a los adictos facilitándoles la droga en cantidades pequeñas", afirma. Por eso, para el elenco directivo de la Saota, lo más importante cuando se trata de bajar de peso no es contar calorías o detallar nutrientes, sino optar por los alimentos no adictivos.

"El mecanismo es complejo y aún no se conocen las vías exactas -dice Montero-. En el centro del cerebro están los centros del placer, pero no sólo del placer, sino también de la obtención de placer. Es decir que uno no sólo aprende a comer determinadas cosas, sino también cómo las obtuvo. Así, se establece un circuito de comida, placer y moverse hacia el placer que hace que las personas identifiquen cuáles son los alimentos que activan su sistema opioide. La corteza prefrontal es una región crítica que interviene en el control de estos impulsos y recibe señales neurobiológicas del intestino."

Y más adelante agrega: "Por eso, las corrientes actuales más vigorosas proponen el modelo alimentario prehistórico o dieta paleolítica como lo más saludable. Se basa en comer alimentos «diluidos» (carnes, vegetales y frutas), con un pequeño espacio para el yogur como aporte de calcio para reemplazar a los insectos y las larvas. Esta es la alimentación que está acoplada con nuestros genes".

Según Montero, los tres consejos que da a sus pacientes son: cambiar la calidad de lo que se come (por alimentos naturales), no pasar hambre (comer cada vez que se necesite y en el horario que se desee) y no comer sin hambre. Esto, según el especialista, nos permitirá liberarnos de la adicción de la comida.

Cita para aprender a comer
El próximo martes, a las dos de la tarde, en el marco del IX Congreso de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (en el Palais Rouge, Jerónimo Salguero 1433), se realizará una jornada con entrada libre y gratuita, abierta al público, donde se tratarán los mecanismos que gobiernan el comportamiento frente a los alimentos y se discutirá cuál es la mejor alimentación para todos. En el congreso se pasará revista a distintos modelos de alimentación saludable, se presentarán nuevas investigaciones sobre la influencia de la alimentación materna como determinante de la tendencia a la obesidad y se presentarán nuevas líneas de trabajo.

martes, 17 de noviembre de 2009


La alimentación del diabético
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Los alimentos para diabéticos fueron producidos bajo la concepción de que el diabético tenía prohibiciones alimentarias de por vida. Esto en la actualidad además de ser incorrecto, suele provocar confusiones, como tantos otros mensaje impregnados por la tendencia comercial.
La persona diagnosticada de diabetes debe tener cuidado no sólo en la cantidad de hidratos de carbono simples y complejos, sino también en la cantidad de proteínas y lípidos, ya que la diabetes no es una enfermedad del 'azúcar en la sangre' solamente, este es sólo un síntoma, sino que es una enfermedad del metabolismo de todos los nutrientes, siendo la responsabilidad primordial la falta de insulina.
¿Menos Hidratos de Carbono?
Los planes alimentarios tradicionales exigían al paciente diabético que no comiera nunca más alimentos como pastas, pan y papa, por lo que surgieron en el mercado productos como fideos para diabéticos y pan y galletitas de gluten, entre otros.
Estos productos tienen la característica de poseer menor cantidad de hidratos de carbono. Pero como contrapartida, para conservarlos y darles consistencia parecida a los originales, tienen aditivos que contienen proteínas y lípidos, pudiendo peligrar la salud de su riñón y sus arterias.
Recordemos que estos nutrientes también deben contabilizarse en el plan alimentario de los diabéticos.
Además de ser más costosos, gracias a los avances en la investigación nutricional se comprobó que el diabético no los necesita, pudiendo comer de manera muy parecida al resto de la familia.
En el 'Consenso de pautas para la alimentación del diabético', organizado por la Sociedad Argentina de Diabetes, se reafirmaron conceptos que coinciden con la idea de que la persona con diagnóstico de diabetes no necesita consumir alimentos especiales, sino que por el contrario lo que necesita, es aprender a comer los alimentos y productos alimentarios comunes, en un orden y proporción determinados, que dependerá de su ritmo de vida, necesidades energéticas y gustos personales, armonizando los momentos de comida con la insulina aplicada y/o con los hipoglucemiantes orales.
La idea principal es consumir todo tipo de alimentos sabiendo cuándo, cuánto, de qué manera y con qué frecuencia consumirlos. En cierta medida, es similar a un plan alimentario saludable.
Por su puesto que siempre resulta imprescindible consultar a profesionales del tema, ya que un plan alimentario para diagnóstico de diabetes no es una lista de prohibiciones sino un conjunto de alimentos organizados de manera científica.
Recomendaciones del Plan de Alimentación:
Las recomendaciones del plan de alimentación se pueden dar en forma de menús fijos o bien mediante tablas de intercambio de alimentos, un sistema más complejo inicialmente pero que proporciona mayor flexibilidad a largo plazo. Estos sistemas son combinables, pudiendo aportar listas de intercambios de alimentos a un menú fijo.
La elección del tipo de plan de alimentación depende mucho de las características de cada persona, siendo esencial realizar una adaptación al estilo de vida habitual. Se debe tener en cuenta si existe hipertensión arterial, dislipemia, insuficiencia renal o hepática u otros procesos para realizar las modificaciones necesarias en el plan de alimentación.
La alimentación para diabéticos sugiere:
. Lácteos descremados
. No más de tres huevos por semana.
. Carnes desgrasadas (ave sin piel, vacuna sin grasa, pescados no fritos).
. Todo tipo de hortalizas del *grupo A y del B.
. Una porción diaria de hortalizas del *grupo C, o reemplazarlas por igual cantidad en peso cocido (después de la cocción) de harinas, cereales o pastas.
. Todo tipo de frutas.
. Legumbres en reemplazo de los cereales.
. Máximo 70 gramos de cereales integrales por porción (tamaño de un pocillo de café).
. Preferentemente pan y galletas integrales y de bajo tenor graso.
. Aceites crudos.
. Bebidas sin azúcar, de bajas calorías. Las bebidas de bajas calorías deben consumirse en forma controlada.
. Evitar azúcares, dulces, golosinas y amasados de panadería o confitería.(todo tipo de alimentos con hidratos de carbono simples).
Recomendaciones Comunes Generales:
Puedo tomar edulcorantes: se utilizan para sustituir al azúcar y tienen un poder edulcorante muy superior al azúcar refinado. Los acalóricos son el ciclamato, el aspartamo y la sacarina. El más recomendable de todos es el aspartamo. En general debe respetarse la cantidad máxima permitida ya que su ingesta excesiva puede tener efectos secundarios.
El Sorbitol se utiliza habitualmente en los chicles sin azúcar. También es importante respetar su consumo máximo para evitar efectos secundarios.
Debe restringirse el consumo de sal: debe restringirse el consumo de sal cuando existe hipertensión arterial. La diabetes no requiere una restricción especial en el contenido de sal de la dieta.
Puedo tomar alcohol: en general las recomendaciones para una persona con diabetes no difieren de las aconsejables para la población general. Debe aconsejarse abstinencia absoluta en casos de embarazo, pancreatitis, neuropatía avanzada, hipertrigliceridemia o abuso de alcohol. En caso de tomar alcohol la ingesta máxima recomendada es de 2 bebidas/día para los varones y 1 bebida/día para las mujeres. Se considera que una bebida contiene 15 g de alcohol.
El alcohol puede tener efectos hiper o hipoglucemiantes. Depende de la cantidad de alcohol ingerida en poco tiempo y si se ha tomado con o sin comida. Para evitar el efecto hipoglucemiante del alcohol se aconseja tomarlo con algún alimento. Se debe tener en cuenta que 1 g de alcohol produce 7 calorías que se denominan vacías porque no tienen ningún valor nutritivo.
¿Me puedo fiar de los alimentos especiales para diabéticos?: En general depende de la composición, ya que bajo esta etiqueta existen alimentos aconsejados y desaconsejados. Es importante evitar productos no etiquetados de los cuales desconocemos su contenido en hidratos de carbono o su distribución calórica. En caso de duda es mejor evitarlos. El consumo de productos dietéticos y para diabéticos debe siempre ser controlado, consultado y recomendado por un especialista.
Contacto: alimentacion@gmail.com
Fuente: http://www.alimentacion-sana.com.ar

martes, 20 de octubre de 2009


La cirugía plástica permite recuperar la figura después de someterse a un by pass gástrico

El By Pass Gástrico es una opción para cientos de obesos mórbidos para quienes no fueron efectivos otro tipo de tratamientos, pero un problema que surge, luego de la gran pérdida de peso que permite la cirugía, es el exceso de piel que queda en el cuerpo del paciente.


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El desarrollo exitoso del By Pass Gástrico que representa una opción para los obesos mórbidos a quienes no les dieron resultado otro tipo de tratamientos, generó un nuevo tipo de paciente: personas que en el transcurso de un año y medio bajan 80 a 100 kilos recuperando su salud, pero con excesos importantes de piel en el cuerpo. La necesidad de dar respuestas a este “nuevo paciente” hizo que paulatinamente se fuera gestando dentro de la cirugía plástica una subespecialidad: la cirugía reparatoria post obesidad, que tiene como objetivo mejorar el contorno corporal.

En la Argentina, son pocos los equipos médicos que realizan este tipo de intervención. Dentro de ellos se encuentra el servicio de Cirugía Plástica Post Obesidad que ofrece el Programa OCMI (Obesidad & Cirugía Mini Invasiva). Dirigido por el doctor Oscar Brasesco, precursor del by pass gástrico en la Argentina, el Programa OCMI viene acompañando la recuperación de más de 1.500 pacientes que lograron un cambio radical en su calidad de vida, solucionando no sólo el problema de la obesidad, sino de muchas de las enfermedades crónicas asociadas.

El tratamiento integral de la obesidad que propone el Programa OCMI comprende mejoras en los hábitos alimentarios, incremento de la actividad física, del estado de ánimo, calidad de vida y además se compromete con la enfermedad del paciente desde la cirugía y hasta su plena recuperación.

Y enmarcado en un plan integral de tratamiento de la obesidad que incluye la cirugía bariátrica para obesos mórbidos, el servicio de Cirugía Plástica Post Obesidad es coordinado por el doctor Pablo Sánchez Saizar.

“El paciente bajó de peso y tiene como secuela el exceso de piel en diferentes regiones. Si bien ha logrado un buen objetivo, no se ve bien. Tiene un problema grave estético, físico y psicológico y necesita complementar el tratamiento con una cirugía. Esta intervención le permite al paciente sentir que finalizó con su obesidad”, sostiene el doctor Sánchez Saizar, coordinador de la sección de cirugía plástica de OCMI.

190 pacientes ya se realizaron esta cirugía post obesidad(un promedio de 7 u 8 intervenciones mensuales). Los pacientes llegan a esta instancia evaluados por un equipo multidisciplinario de médicos clínicos, nutricionistas y psicólogos.

La Cirugía Plástica Post Obesidad se encuentra dentro de las denominadas cirugías del contorno corporal y el Programa OCMI es el único que propone un tratamiento planificado dividido en diferentes intervenciones, comprometido con la enfermedad del paciente desde la cirugía y hasta su plena recuperación.

Datos a tener en cuenta

- La cirugía plástica Post Obesidad tiene una triple función reparadora de:

• Forma
• Función
• Estética


- Los requisitos básicos para que un paciente pueda recibir esta intervención son:


• Haber alcanzado una estabilidad de 3 a 6 meses en el peso ideal
• Que hayan pasado entre 12 y 18 meses desde la cirugía bariátrica
• IMC (Índice Masa Corporal): menor a 30
• Hb: mayor a 12 mg.

- El tratamiento planificado que propone el Programa OCMI incluye intervenciones múltiples espaciados cada 3 meses:


1. Dermo circunferencial (BODYLIFT, Dermolipectomía de abdomen, Abdominoplastia).
2. Dermo piernas
3. Dermo brazos + cirugía de mamas.

En nuestro país, se estima que alrededor del 60% de la población tiene algún grado de sobrepeso, siendo obesos mórbidos el 3 o 4% de la población general.

http://www.minutouno.com/1/hoy/article/85219-La-cirug%C3%ADa-pl%C3%A1stica&/

jueves, 15 de octubre de 2009


ENFERMEDAD QUE TRAE OTRAS DOLENCIAS

Argentina: 30% es obeso

Afirman que crece en proporciones epidémicas. Causas y consecuencias.


El 30 por ciento de la población adulta argentina sufre de obesidad, una enfermedad metabólica crónica, progresiva y multifactorial, asociada a numerosas patologías crónicas que llevan a una prematura incapacidad y mortalidad, advirtieron los especialistas.

Carlos Casalnuovo, jefe de Cirugía Bariátrica del Hospital de Clínicas y director del Centro de Cirugía de la Obesidad (CCO) de Buenos Aires, dijo que la obesidad "crece en proporciones epidémicas, con elevados costos en la salud pública" argentina.

Según Casalnuovo, que también es profesor de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, en la Argentina el 30 por ciento de la población adulta, mayor a 40 años, es obesa".

"Las principales causas de estos índices alarmantes son la inactividad física, el sedentarismo característico de nuestro estilo de vida (mirar TV sentados por largos períodos, uso constante del automóvil en lugar de caminar), la alimentación elevada en calorías, grasas y azúcares concentrados, junto a los genes predisposición al sobrepeso", comentó el médico.

Además, el especialista destacó el "notable" aumento en el número de pacientes con obesidad en los últimos 10 a 15 años".

"En nivel global, un 68 por ciento aproximado de la población tiene sobrepeso y un 31 por ciento, obesidad, lo que convierte a esta enfermedad en la primera epidemia no infecciosa de la historia", señaló el cirujano.

En ese sentido, ejemplificó diciendo que la proporción de obesos "creció más de un 150 por ciento luego de la 2da Guerra Mundial y se estima que alcanzó al 40 por ciento de la población de Estados Unidos en 2008".

"Es alarmante el aumento de la incidencia de sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes en los últimos 25 años, llegando en la actualidad a un 20 por ciento", comentó Casalnuovo.

Los obesos severos y mórbidos tienen una disminución de la expectativa de vida, entre 10 y 15 años, y una mortalidad seis a doce veces mayor que un individuo normal.

Por tal motivo, a partir de la resolución 742/2009 del Ministerio de Salud, se incorporaron prestaciones básicas esenciales para la cobertura de pacientes con obesidad al Programa Médico Obligatorio (PMO).

Entre los procedimientos quirúrgicos con cobertura se encuentran la banda gástrica ajustable y el by pass gástrico.

Casalnuovo aseguró que la laparoscopía "cambió el mundo de la cirugía porque permitió operaciones antes impensadas, y dio así una nueva dimensión al acto quirúrgico".

Existen en general tres tipos de cirugías de la obesidad: las restrictivas, que solo limitan a nivel del estómago la comida que se ingiere; las malabsortivas, que disminuyen la absorción de la comida a nivel del intestino; y las mixtas, que combinan procedimientos de restricción y de mala absorción.

El especialista afirmó que uno de los principales procedimientos dentro de las opciones de cirugía bariátrica para el tratamiento de la obesidad es la banda gástrica ajustable.

Este procedimiento reúne varias características para tratar la obesidad mórbida, ya que presenta muy baja morbilidad y mortalidad, es ajustable, reversible y ofrece excelentes resultados comparables con el resto de las intervenciones.

Éste, es un tratamiento de la obesidad, porque es un procedimiento mini invasivo, seguro, efectivo, duradero, que posee bajo índice de reintervención, mínimos efectos adversos, es fácilmente reproducible y no cambia la anatomía del paciente.

Para el médico, "es importante el segumiento prolongado y la ajustabilidad óptima de la banda".

"Es muy importante tener en cuenta que los pacientes obesos severos deben ser tratados por un equipo multidisciplinario capacitado, es decir, cirujanos, nutricionistas, endocrinólogos, clínicos, neumonólogos, psicológos, cirujanos plásticos y reeducadores físicos", añadió Casalnuovo.

CANAL 26

miércoles, 14 de octubre de 2009


Metabolismo y exceso de peso

Nuestro metabolismo no es el único culpable de nuestro exceso de peso. El sobrepeso es muy a menudo consecuencia de una alimentación errónea. Los preparados alimenticios con aditivos químicos pueden alterar el funcionamiento de nuestro metabolismo.


El sobrepeso es muy a menudo consecuencia de una mala alimentación. Los cereales se refinan desnudándolos de las capas nutritivas más importantes para la salud, el germen y el salvado. El azúcar de caña o remolacha sufre también un proceso de lavado, blanqueado, que lo define como un alimento vacío que carece de nutrientes y las grasas de origen animal (embutidos, carnes grasas, mantequillas, etc.) producen en su conjunto una serie de afecciones llamadas "del metabolismo" y entre ellas la obesidad y el exceso de peso.

Además de los alimentos vacíos o de baja calidad nutritiva, sufrimos de todo tipo de preparados alimenticios (pues no se les puede llamar alimentos) cargados de aditivos químicos, que forman parte, a veces muy frecuentemente, de la alimentación cotidiana. El exceso de cantidad de alimentos, tanto en el supermercado como en nuestra mesa y la industrialización ha conducido a las sociedades del norte del mundo a enfermedades que indican la necesidad de una vida conectada a los ciclos de la tierra y a nuestro cuerpo con sus ritmos y necesidades. Aunque pensándolo bien, esta desconexión resulta interesante para un gran sector de la sociedad que han hecho un negocio de la manipulación antinatural de los alimentos y del culto al cuerpo. Los cientos de millones que mueven los alimentos bajos en calorías, las cremas reductoras y otros productos milagrosos son demasiados como para que interese saber que bastaría con aprender a comer alimentos sencillos y naturales.

El metabolismo
Diversas hormonas influyen tanto en el aprovechamiento de las substancias nutritivas como en la distribución de la grasa corporal o regulación de líquidos orgánicos, es por ello que una alteración endocrina puede provocar indirectamente una alteración del peso corporal. Algunas obesidades o excesos de peso tienen su origen en una alteración del sistema glandular. Entre las glándulas de secreción hormonal con mayor relevancia en cuestión de sobrepeso, nos encontramos con el páncreas y la tiroides, ambas requieren una parada para comprender nuestro organismo de forma más profunda.

El páncreas: director de orquesta
El páncreas es un órgano situado transversalmente en la cavidad abdominal. Su función como glándula endocrina es segregar una hormona, la insulina. La función del páncreas es vital importancia, pues a veces aún comiendo poco, si los niveles de insulina están alterados, una parte de lo comido se convierte en grasas de reserva, con la siguiente ganancia de peso comiendo cada vez menos. Los síntomas de una mala combustión de los alimentos pueden ser el exceso de grasa corporal junto a un bajo nivel de energía que correspondería a aquellas personas que a pesar de estar sobradas de kilos se encuentran cansadas y a veces con impulsos irresistibles de comer dulces o picotear entre horas.

La tiroides
La tiroides es una pequeña glándula situada a nivel de la garganta. Se encarga de aumentar el consumo celular de oxígeno y calor corporal, lo que determina el metabolismo basal de cada individuo. Aumenta la degradación de la glucosa y las grasas e incrementa la actividad neuro-muscular y la sudación, entre muchas otras funciones. El concepto de metabolismo lento está en referencia de forma proporcional con el funcionamiento hormonal de esta glándula, ya que sin llegue a ser un hipotiroidismo diagnosticable, la eficiencia con la que trabaje determinará con qué facilidad ganamos o perdemos peso. Para saber si tú metabolismo funciona adecuadamente es necesario medir la temperatura corporal basal que determina la función tiroidea.

La medición de la temperatura basal se mide con un termómetro normal, colocándolo bajo la axila justo antes de despertarte y de realizar ningún movimiento brusco o actividad previa. Durante cinco días seguidos se toma la temperatura y la hora. Las mujeres es preferible esperar a hacer la medición siete días después de la menstruación. La temperatura fisiológica está entre los 36.6 a 36.4 grados, si es inferior puede ser un indicio de que el metabolismo quema lentamente o con dificultad, es decir, si consume correctamente lo que come o no.




Autor: Luisa Martín
Naturópata y diplomada en Herbodietética

martes, 6 de octubre de 2009

Obesidad y Autoestima


Obesidad y autoestima es una relación cada vez más evidente a la hora de entender problemas de desórdenes alimentarios y dificultad para bajar de peso. En el siguiente artículo os comentamos algunas pautas muy interesantes para mejorar esa autoestima.


¿Cómo cuidarme si no me quiero?
Por desgracia en los últimos años cada vez nos llegan más noticias por los medios de comunicación sobre la obesidad de la población. En España de hecho ha aumentado muchísimo a pesar de que siempre se ha considerado que la dieta mediterránea ha sido una de las mejores del mundo. Pero la moda de la comida basura y rápida está haciendo estragos sobre la salud de la población.

Pero está claro que el problema no es está solo en un cambio de alimentación, sino que parece que existe una fuerte relación entre obesidad y baja autoestima. No significa que todas las personas que tienen baja la autoestima vayan a padecer un trastorno de obesidad mórbida, pero sí es cierto que junto con otros factores supone un riesgo en general para cualquier trastorno de alimentación.

¿Qué es la autoestima?
Para saber la posible relación que puede existir entre obesidad y autoestima es necesario saber en primer lugar, qué es la autoestima.
La autoestima es, como la misma palabra dice, es amor o la estima a uno mismo. El aprecio y el cariño que nos tenemos a nosotros mismos es fundamental porque va a ser una fuerza tremenda que sale de cada uno de nosotros y que nos mueve, nos anima a luchar por nuestros objetivos, nos cuida y nos protege de distintas situaciones negativas para nuestra persona.

¿Qué relación tiene quererse a uno mismo con no llegar a sufrir un trastorno de alimentación como la obesidad?
Partiendo de la base de que una persona cuida y se preocupa por todo aquello a lo que ama, si ese amor es hacia uno mismo, una de sus preocupaciones irá dirigida a autocuidarse en todos los sentidos. Por eso cuando la autoestima es buena, luchamos por conseguir las metas que creemos que nos pueden aportar felicidad, no nos dejamos vencer a la primera de cambio cuando no logramos nuestros objetivos, nos alejamos de las personas que pueden hacernos daño, no permitimos que nadie nos falte el respeto o nos humille, y como no cuidamos de nuestro cuerpo en todos los sentidos.

No quiere decir con esto que una persona con una buena autoestima siempre vaya a ser capaz de mantener su peso y sea algo inamovible, pero sí es cierto que estará más pendiente de sí misma, si un día se pasa con la comida, otro intentará cuidarse un poco más. Si engorda algo no se abandonará, sino que intentará perder lo que haya podido coger. No sentirá ansiedad o impulsos de los que luego se tenga que arrepentir y en definitiva será capaz de sacar las fuerzas necesarias para luchar contra las adversidades.

¿Como huir de los trastornos de alimentación?
Los consejos te pueden ayudar a mejorar tu autoestima y a evitar, con ello, desordenes de alimentación que puedan producir problemas como la obesidad:

Cuídate siempre: no te abandones a ti mismo, te necesitas y no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Si en algo te equivocas no des todo por perdido y sigue luchando. Es más fácil rectificar un error que dejarse llevar por él y terminar cometiendo otros tantos que luego tienes que enmendar.
La autoestima no se ve solo en los hábitos de alimentación, al menor síntoma de problemas en esta área, intenta potenciar con ayuda psicológica, haciendo cosas por ti o incluso simplemente conociéndote un poco más.
Si tienes problemas la comida no va a solucionar nada, al contrario, te estás metiendo en otro más grave aún.
Nunca es tarde para empezar a cuidarse.
Una persona es mucho más que su físico, si ves lo bueno que hay en ti sacarás fuerzas para luchar contra las adversidades.
Cualquier problema tiene solución excepto la muerte, la obesidad también es un problema con solución, y si crees en ti podrás con esto y mucho más.
No dependas de la opinión de los demás, no conocen tu vida, deja a un lado las críticas y comentarios y lucha por lo que tú quieres lograr.

Autor: María Jesús Adán
Psicóloga y directora del Centro Psicológico Adán

www.psicoadan.com