lunes, 31 de enero de 2011


SINDROME DE PRADER WILLIE

EL DESORDEN DEL APETITO

El trastorno del cerebro a nivel del hipotálamo es la causa del desorden en la función del centro del apetito y saciedad, que es característica de PWS.

El comer compulsivamente y la obsesión con la comida normalmente empiezan antes de los 6 años de edad.

El impulso para comer es fisiológico y aplastante, es muy difícil de controlar y requiere de la vigilancia constante.

Una dieta equilibrada, baja en calorías con suplementación vitamínica y el suplemento del calcio es lo recomendable. Pesarse regularmente y la revisión periódica de la dieta es necesaria.

La educación para comer pequeños bocados, de bocado en bocado y comida saludable NO engordativa es el plan para aplicar rutinariamente y de forma consistente.

El control del peso depende de la restricción de la comida fuera de casa o fuera de vigilancia y puede requerir de cerrar con llave la cocina y áreas de almacenamiento de comida.

El ejercicio diario (por lo menos 30 minutos) también es esencial para el control de su peso y su salud.

A la fecha ninguna medicación o la intervención quirúrgica se ha encontrado que ayude a eliminar la necesidad del estricto control de la alimentación y la vigilancia alrededor de la comida.

El tratamiento con Hormona de Crecimiento, que al aumentar la masa muscular, puede permitir un nivel de ingesta calórica diaria más alta.

PROBLEMAS DE CONDUCTA

Los infantes y los niños jóvenes con PWS son típicamente contentos y amorosos, y exhiben pocos problemas de conducta.

La mayoría de los niños más grandes y adultos con PWS, sin embargo, tienen dificultades con la conducta. El ataque de síntomas conductuales normalmente coincide con el ataque de hiperfagia (aunque no todas las conductas del problema están relacionadas con la comida), y las dificultades alcanzan el máximo en la adolescencia.

Las rutinas diarias y una rígida estructura, reglas firmes y límites bien marcados, así como los premios positivos son el mejor atributo para la dirección de la conducta.

PROBLEMAS DE DESARROLLO

Las terapias físicas y profesionales ayudan promoviendo el desarrollo de habilidad y la función apropiada.

Los pies pueden requerir de aparatos ortopédicos.

El tratamiento de hormona de crecimiento, aumentando la masa del músculo, puede mejorar las habilidades motoras.
El ejercicio y las actividades son necesarios.

Debe evaluarse la necesidad para la terapia del lenguaje en la infancia. Los productos para aumentar la saliva pueden ayudar a los problemas de la articulación de las palabras. Las habilidades entrenadas socialmente pueden mejorar el uso del idioma pragmático.

Incluso con los retrasos, la habilidad verbal se vuelve a menudo una área de fuerza para los niños con PWS.

Los IQs van de 40 a 105, con un promedio de 70.

Aquéllos con IQs normales tienen las invalideces típicas del aprendizaje. Las áreas del problema pueden incluir atención, memoria auditiva a corto plazo, y el pensamiento abstracto. Las fuerzas comunes incluyen la memoria a largo plazo, mientras leyendo la habilidad, y el idioma receptivo.

El estímulo infantil temprano debe realizarse y la necesidad para la educación especial es necesaria.

EL DESARROLLO SEXUAL

Las hormonas sexuales (la testosterona y los estrógenos) son típicamente bajas. Ambos sexos pueden tener una buena respuesta al tratamiento para las deficiencias de la hormona, aunque se ha informado de efectos laterales. El pelo púbico temprano es común, pero la pubertad llega normalmente tardía. No se ha documentado la fertilidad en cualquier sexo.

PROBLEMAS EN LA CALIDAD DE VIDA

La salud normalmente es buena en los individuos con PWS. Si el peso se controla, la esperanza de vida puede ser normal, y la salud del individuo puede aumentarse al máximo. La necesidad constante para la restricción de comida y dirección de conducta puede ser lo más estresante y difícil para los familiares.


SINDROME DE BARDET-BIEDL

El síndrome de Bardet-Biedl es una enfermedad hereditaria que afecta muchas partes del cuerpo.

La Obesidad, la Retinitis Pigmentaria (ceguera nocturna y la pérdida progresiva de la visión periférica), el Retardo Mental, el Hipogonadismo, el Daño Renal y la Polidactilia (dedos extras en los pies), definen las características del Síndrome de Bardet-Biedl.

HERENCIA

Han sido identificadas 2 formas:

El síndrome de Bardet-Biedl 1, que NO tiene relación con el cromosoma 16.

El síndrome de Bardet-Biedl 2, que SI tiene relación con el cromosoma 16.

El síndrome de Bardet-Biedl se transmite genéticamente a través de las familias por herencia autosomica recesiva. En este tipo de herencia, ambos padres llamados portadores, tienen un gen del síndrome apareado con un gen normal.

Cada uno de sus hijos tiene entonces una posibilidad del 25% (o una oportunidad en cuatro) de heredar los dos genes de Bardet-Biedl (uno de cada padre) necesarios para causar esta enfermedad. Los portadores son sanos porque sólo tienen una copia del gen. En este momento, es imposible determinar si alguien es portador del Síndrome de Bardet-Biedl sino hasta el nacimiento de un niño afectado.

DESCRIPCION CLINICA

El diagnóstico del Síndrome de Bardet-Biedl es normalmente confirmado en la niñez cuando se descubren los dedos extras del pie, los síntomas de retinitis pigmentaria subsecuentes y la obesidad. También es común la presencia de piel extra entre los dedos del pie. La mayoría de los individuos tienen también pies y manos cortas y anchas.

La obesidad puede estar presente en la niñez entre el primer y segundo año de vida y antes de la pubertad; y normalmente se limita al tronco del cuerpo. Muchos individuos también son más bajos que el promedio. La causa de la obesidad es aun desconocida pero parece ser una combinación compleja de hiperfagia (comer mucho y en gran cantidad, sin control) y un inadecuado uso del gasto de calorías.

Aproximadamente la mitad de los individuos con el Síndrome de Bardet-Biedl experimenta disminuciones en su desarrollo mental que van desde daños ligeros al retardo en el desarrollo emocional y el retraso mental. El grado de retraso mental puede ir desde disminuciones cognoscitivas moderadas a retraso mental severo.

Los individuos también pueden experimentar enfermedades renales. Las anormalidades renales pueden afectar la estructura y la función de los riñones y pueden llevar a un deterioro renal severo.

Al alcanzar la madurez, los hombres con Síndrome de Bardet-Biedl pueden tener genitales pequeños. Dado que el tamaño del órgano sexual femenino es más difícil de evaluar, no se sabe cuántas mujeres tienen esta característica. Las mujeres con Bardet-Biedl pueden experimentar ciclos menstruales irregulares.

TRATAMIENTO

No hay ningún tratamiento para todas las características asociadas con el síndrome de Bardet-Biedl.

Definitivamente se tiene que controlar la obesidad con un plan de alimentación y educación en los hábitos alimentarios al entorno familiar desde edad temprana.

La polidactilia se trata de manera quirúrgica.

Cuando la visión empeora, los individuos se beneficiarán con del uso de ayudas de baja visión y entrenamiento en orientación y movilidad.

Para manejar las complicaciones de la enfermedad renal asociada debe ser examinado por un nefrólogo (médico especializado en enfermedades del riñón).

Tiene que tener terapia física, de rehabilitación y según el retardo mental será el apoyo requerido.

PRONÓSTICO

La continua investigación científica se dirige a localizar e identificar los genes que causan el Síndrome de Bardet-Biedl. Ya se han trazado los genes (localizando una región específica) en los cromosomas humanos (cromosoma 16). Esta investigación es el primer paso para el desarrollo de un medio de prevenir o tratar las características asociadas al Síndrome de Bardet-Biedl.

El Síndrome de Laurence-Moon-Biedl-Bardet, no puede ser considerado como tal ya que en el Síndrome de Bardet-Biedl no existe paraplejía (parálisis) y en el Síndrome de Laurence-Moon no prevalece la polidactilia ni la obesidad y si existe parálisis. Por lo tanto son dos entidades diferentes.

CONSULTA A TU MEDICO Y A UN PSICOLOGO.

miércoles, 26 de enero de 2011

Bulimia y Anorexia. Prestemos atención y no miremos hacia otro lado...

Siempre algo tenemos para hacer.
Siempre a alguien podemos ayudar.
Siempre podemos correr el velo de nuestros ojos...
Mabel Ieraci.-

sábado, 22 de enero de 2011

Las 10 excusas más comunes de quien no quiere adelgazar


Los profesionales identifican mecanismos que despliegan aquellos que, en el fondo, no están decididos a empezar un descenso de peso

Por Valeria Chavez

"No sé por qué engordo" es sólo una de las tantas respuestas que los nutricionistas deben escuchar a diario de sus pacientes.

Para la doctora María Adela La Valle, "son mecanismos para seguir con los mismos hábitos". Consultada por Infobae.com, la profesional destacó que los fracasos reiterados también colaboran.

"A veces las experiencias previas no son buenas", destacó la médica nutricionista y licenciada en Nutrición, quien criticó las conductas que llevan a "picotear" dietas (así definió el acto de empezar y dejar planes de adelgazamiento sin guía profesional alguna). "Eso siempre genera frustración", aseguró.

Para la profesional, en muchas oportunidades son los médicos los "responsables" porque no informan correctamente al paciente acerca de la importancia de "aprender a comer". "El paciente pone obstáculos y no se permite estar bien por lo que la función del profesional es intentar eliminar las excusas", remarcó La Valle.

Al ser consultada acerca de cómo detecta a un "mentiroso", la nutricionista destacó que "indagar mucho en la primera consulta" es la clave para conocer al paciente. Si el motivo de consulta que esgrime la persona es que le dicen que tiene "que bajar" es indicador de que no va por propio convencimiento.

Lo que el equipo médico coordinado por La Valle se propone para que el plan no fracase es que durante la primera semana de tratamiento el paciente no se someta a una dieta estricta sino que aprenda a "organizar" sus comidas. "Es elemental que se acostumbren a hacer un desayuno, comer colaciones cada dos o tres horas, almuerzo y cena", explicó la profesional.

Así es que La Valle explicó que "el paciente tiene que ver que no es tan difícil para sentirse motivado y hacer por sus propios medios el ´clic´", al tiempo que aseguró que es fundamental no hablar sólo de dieta, lo cual implica "trabajar con el 40% de posibilidades del programa".

En ese sentido -según la profesional- si la persona hace caminata, cinta o bicicleta y un buen control de dos o tres veces por semana con un nutricionista sumado a algún "mimo" (como puede ser presoterapia, baño de ozono) sentirá que "no todo es exigencia y tendrá energía para hacer las cosas bien".

Identifique cada excusa y sepa si la usó
1- “Yo quería pero no puedo”
Todos lo “no puedo” en realidad son “no quiero”. Tenga en cuenta que en la vida habrá miles de situaciones que pueden producir un “no puedo”. Pero si usted realmente quiere, va a encontrar la manera.

2- “¿Qué le iba a decir al doctor? Era un papelón”
Esta es una excusa típica: dejar un programa de descenso de peso porque no ha llevado a la práctica lo que el médico le aconsejó. En realidad lo sano es volver a la consulta y hablarlo, para concretar un programa lo más personalizado posible. Esta puede ser la forma de ajustar sus actividades y horarios de mayor ansiedad, y prevenir este tipo de situaciones.

3- “No fui a la nutricionista porque aún no tenía los estudios”
Es otra excusa típica: muchas veces la gente intenta ir al nutricionista una vez cada mes ó cada 15 días, y la posibilidad de fracaso es directamente proporcional a mayor tiempo sin control. Si no tiene los estudios puede presentarlos luego. Pero hacer el control y el apoyo dietoterapico es indispensable.

4- “Engordé 2 kilos y ya fracasé”
Si engordó 2 kilos, quizá porque comió de más, pero también puede ser que esté produciendo una retención de líquidos. Es importante que en cada control realice un test de orina para evaluar si el motivo es este último. En función de la densidad que tenga esa orina y de algunas pruebas clínicas, el medico nutricionista podrá inferir si usted tiene ó no 2 kilos de grasa o agua, y darle un pronóstico de descenso.

5- “Soy un caso perdido/usted nunca tuvo un caso como yo”
Esta excusa forma parte de la creencia en que “no va a andar”; no lo va a lograr.
No tenga pensamientos negativos, busque ayuda y ponga manos a la obra para estar bien. Nunca debe perder de vista su objetivo: si pone en su mente el fracaso... así será. En cambio, si pone sus energías en un logro, tiene el 50 por ciento ya ganado.

6- “Yo, con ésto engordo”/ “tomo agua y engordo”
Es importante entregarse al plan dietoterápico, intente no realizar objeciones ni buscar obstáculos. Nuevamente: ponga sus energías en el logro de sus objetivos, y confíe en los profesionales que lo están acompañando.

7- “Yo puedo solo”
A veces esto es cierto y se puede, pero generalmente se necesita ayuda.

8- “No tengo tiempo, soy una persona muy ocupada, importante, no puedo dedicar tanto tiempo para mí”
El tratamiento le dará resultados en función de lo que trabaje para lograrlo. No querer dedicar este tiempo para usted, implica que no esta decidida a emprender este proyecto. Será mejor que no comience ningún plan de descenso si no esta convencida de querer hacerlo, dado que seguramente sumará puntos a la lista de fracasos para descender de peso.

9- “No sé por qué engordo”
No existe el misterio metabólico. Por ejemplo, una mujer puede estar en plena menopausia - cuando cuesta más bajar de peso- pero si hace una dieta acorde a su momento metabólico y realiza una actividad física para activar la desintegración de grasas, podrá bajar de peso.

10- “No tengo ganas de moverme; no puedo moverme; tengo artritis, artrosis, lumbalgia, sedentaritis..."
La actividad física aconsejada para descender de peso consiste en realizar ejercicios aeróbicos al 60 o 70% de la frecuencia cardíaca máxima. Esto significa que hay actividades con las que estará trabajando músculos y mejorando su sistema cardiovascular (por ejemplo si usted corre), pero no estará trabajando para bajar de peso. Aconsejamos caminar, por lo menos una hora por día.

Fuente: http://www.infobae.com/contenidos/324914-100884-0-Las-excusas-más-comunes-quien-no-quiere-adelgazar

domingo, 9 de enero de 2011


Obesidad: ¿pizza, virus o genes?
Múltiples factores parecen ser responsables de la obesidad con evidencias que respaldan cada una de estas múltiples causas. Un reciente artículo hace mención a una de ellas. Algo para leer mientras camina en la cinta.


En la Argentina los problemas asociados con la obesidad son considerados una cuestión estética hasta el momento, aunque se está tratando de cambiar la legislación vigente para que las obras sociales se hagan cargo de los tratamientos en los casos que así lo requieran. Son numerosos los casos de obras sociales demandadas por sus afiliados para que cubran determinados tratamientos contra la obesidad. Además de las evidentes consecuencias para la salud de un individuo, la obesidad tiene implicancias sociales y culturales que se ponen de manifiesto cada vez con mayor fuerza.

Tal vez la evidencia más clara de que el tema del peso corporal se está transformando en una cuestión con ribetes epidémicos a nivel mundial lo tengamos en nuestra querida televisión. Canales nacionales y extranjeros nos muestran las viscisitudes de grupos de participantes que tratan de bajar de peso. Médicos, nutricionistas, psicólogos y personal trainers que no dan respiro son parte del equipo que rodean a estos sacrificados seres humanos en busca de su peso ideal.

Un reciente trabajo científico aparecido en los medios puede ser interpretado livianamente como una indicación de que balanza, sentadillas y control calórico puede no ser el camino correcto. Pero, ¿es realmente así?

El trabajo de la Dra. Wardle


La noticia se esparció por los medios más rápido que un cadete de delivery. Un trabajo publicado en la última edición del American Journal of Clinical Nutrition indica que existe un componente genético que predispone a la obesidad. Un grupo de investigadores británicos llegó a esta conclusión luego de trabajar con gemelos idénticos de entre 8 y 11 años. Las investigaciones sobre obesidad infantil constituyen un campo de intensa actividad, especialmente si tenemos en cuenta el aumento marcado de la población obesa, tanto adultos como niños, en todo el mundo.

Recordemos que de acuerdo a datos del año 2007 provistos por la Organización Mundial de la Salud, se considera que cerca de 2000 millones de personas en todo el mundo son obesas o tienen sobrepeso. El mismo informe calcula que cerca de 20 millones de chicos de menos de 6 años caen dentro de esta categoría.

Un informe similar del año 2005 decía que alrededor de un 75 %, tanto de hombres como de mujeres, en diversos países (incluida la Argentina) tienen sobrepeso.

Alguna vez se consideró que esta enfermedad afectaba sólo a los países de altos ingresos. Ahora, la obesidad y el sobrepeso se extienden también por países de bajos y medianos ingresos, en especial en los asentamientos urbanos.

Pero, ¿qué causa este aumento descontrolado de peso? Las causas parecen ser variadas. Veamos un par de ellas.

Genes sospechosos

Esta no es la primera vez que el componente genético y la obesidad aparecen conectados. En 2007, un nutrido grupo de investigadores británicos publicó sus resultados en la revista Science asociando al gen FTO con un incremento de la masa corporal. Trabajando con más de 38.000 personas de 7 años o más, los investigadores determinaron que aquellos individuos que tenían dos copias de este gen pesaban, en promedio, 3 kilos más que aquellos que no lo tenían.

La función del gen FTO no esta totalmente esclarecida pero se sabe que tiene algo que ver con el hipotálamo, el cual, entre otras cosas, regula el apetito. A pesar del interesante descubrimiendo los autores fueron cautos y dijeron que no creían que este gen fuera responsable de la epidemia global de obesidad.

Otro gen había sido descubierto previamente en 2003: el GAD2. Investigadores norteamericanos, franceses y británicos responsabilizaron a este gen de estimular el apetito en su artículo publicado en la revista PLoS Biology.

Pero hay muchos genes más que han sido relacionados con la obesidad a través de distintos trabajos científicos. Un vistazo a una base de datos disponible en Internet me permitió contar 75.

La pista viral

No todo queda en nuestros genes. Ya en la década del 90 un trabajo de Nihil Dhurandhar, investigador hindú, indicaba que el virus SMAM-1 causaba un aumento de la grasa abdominal acumulada en pollos. Notablemente, un grupo de pacientes obesos que fueron testeados para detectar la presencia de anticuerpos contra este virus dieron positivo: habían estado expuestos al SMAM-1.

Varios años después, Dhurandhar y Richard Atkinson (profesor emérito de Medicina y Nutrición de la Universidad de Wisconsin) publicaron un trabajo en la revista Obesity Research explicando el mecanismo por el cual otro virus, el Ad36 incrementaba el contenido de grasa en pollos y ratones.

De acuerdo a Atkinson los animales infectados con Ad36 elevan su contenido de grasa corporal entre un 50 y un 100%. El investigador también determinó que alrededor de un 30% de las personas obesas testeadas tenían anticuerpos contra este virus, o sea que habían estado expuestos al mismo. El hallazgo fue tan interesante que Atkinson creo una compañía, Obetech, donde se continúa investigando sobre la relación entre virus y obesidad. Obetech tiene un valor agregado: con un análisis puede decirle si Ud. tiene anticuerpos contra el Ad36 y por lo tanto cierta predisposición a engordar.

Nuevos resultados estuvieron disponibles el año pasado cuando un trabajo presentado en el congreso de la American Chemical Society mostró que al exponer stem cells (las células que pueden convertirse en cualquier tipo celular del organismo) al virus Ad36 más del 50 % de las mismas se convertía en células que acumulan grasa.

Más complicado de lo que parece

Examinando la inmensa cantidad de información disponible respecto al tema de la obesidad se puede concluir algo sin lugar a dudas: las posibles causas son múltiples y distintos expertos le asignan a algunas más importancia que a otras. Desde falta de sueño, pasando por bebés de madres de mayor edad hasta las causas genéticas y virales arriba descriptas.

En lo que sí muchos expertos están de acuerdo (y el sentido común los apoya) es que es imposible comer en exceso y bajar de peso. Si no se queman las calorías que se consumen, el aumento de peso es inevitable. Y de esta ley de la física nadie se escapa aunque algunos puedan tener una mayor predisposición que otros pero de esta ley de la física nadie se escapa.

Otro punto a tener en cuenta es que nuestros genes no han cambiado mucho en los últimos 100 años pero nuestro estilo de vida sí. De hecho, el trabajo publicado por la Dra. Wardle y sus colaboradores (el que apareció recientemente en todos los medios) comienza diciendo: “el dramático incremento en obesidad infantil en los últimos 15 años se debe claramente a cambios en el medio ambiente porque los genes no se han alterado”. Esto indica que, si bien el componente genético puede contribuir, el mismo no es 100 % responsable.

Lo que algunos temen es que mucha gente que padece esta enfermedad tome esto como una excusa para darse por vencida. Decir “es genético” para algunos equivale a decir “no hay nada que se pueda hacer” (al menos hasta que se pueda tratar al gen responsable del problema). Para muchos especialistas culpar a la epidemia de obesidad en causas virales o genéticas es como tapar el sol con un dedo. El Dr. Kottke, cardiólogo del Centro Cardíaco del Hospital St. Paul en Minnesota afirma: “Es como decir que no necesito dejar de fumar porque para cuando tenga cancer de pulmón va a haber una cura”. El médico culpa al estilo de vida: “Ni siquiera tenemos que levantarnos del asiento para cambiar el canal y el precio de la comida chatarra está en niveles increíblemente bajos” agrega.

Tal vez lo más apropiado sea tomar la reciente información acerca de la conexión entre factores genéticos y sobrepeso y procesarla de la siguiente manera: si un chico tiene algún gen que lo predisponga a convertirse en obeso, se deben redoblar los esfuerzos para controlar su dieta y la actividad física que desarrolla. No olvidemos que el equipo de la Dra. Wardle publica que la familia es importante para prevenir el desarrollo de obesidad en una edad temprana si bien el control de la obesidad a largo plazo necesita de esfuerzos individuales y sociales para modificar el medio ambiente.

En definitiva, volvemos a lo que ya sabíamos: una dieta adecuada, horarios de comidas que se respetan, comer en un ambiente tranquilo y hacer actividad física son elementos clave para evitar el sobrepeso. Y si usted ya esta saltando de alegría pensando que sus genes son culpables de esos kilitos de más tome envión y siga saltando en el gimnasio, el parque o donde más le guste. Seguro que su cuerpo se lo va a agradecer.

Cómo calcular si Ud. es obeso o tiene sobrepeso

Conociendo su peso (P) en kg y su altura (A) en metros elevada al cuadrado divida P/A2. El valor resultante de dicha división se denomina Indice de Masa Corporal (IMC). Si el mismo es igual o superior a 25 usted tiene sobrepeso. Un IMC igual o superior a 30 indica obesidad.

Fuentes
Boutin, P. et. al. GAD2 on Chromosome 10p12 Is a Candidate Gene for Human Obesity. PLoS Biol 1(3): e68, 2003.
Vangipuram, S., et. al. A Human Adenovirus Enhances Preadipocyte Differentiation. Ob. Res., 770, 12 (5), 2004.
Wardle, J., et. al. Evidence for a strong genetic influence on childhood adiposity despite the force of the obesogenic environment. Am. J. Clin. Nutr. 87, 398, 2008.
Obesity Gene Map Database. http://obesitygene.pbrc.edu/

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Consejos dietéticos para sobrevivir a las tentaciones navideñas


Autor: Por JUAN REVENGA

Algunas personas consideran la Navidad como un periodo festivo de 'alto riesgo' respecto a la ganancia de peso. Sin embargo, algunos estudios apuntan la idea de que la acumulación de kilos por encima de lo recomendado destaca más por la constancia en unos hábitos inadecuados que por los excesos propios de fechas concretas. En cualquier caso, las celebraciones festivas siempre pueden tener un valor añadido en cuanto al mayor riesgo de cometer demasiados excesos alimentarios. Es por ello que en esta época abundan las recomendaciones de las autoridades sanitarias y sociedades científicas sobre cómo afrontar las celebraciones de un modo más saludable.

¿Cuánto peso se gana de media en Navidad?

En marzo de 2000 la publicación científica 'New England Journal of Medicine' se hizo eco de un interesante estudio que se propuso averiguar las diferencias entre el aumento de peso que los ciudadanos estiman ganar en el periodo navideño y el peso que en realidad ganan. Sin anunciar a los participantes la finalidad última del estudio, se les pesó y se les interrogó acerca de cuánto peso creían que ganarían durante las fiestas. Finalizadas las fiestas se les volvió a pesar y los resultados fueron sorprendentes:

• Los participantes estimaron que su peso aumentaría una media de 2,3 kilos durante las festividades, aunque las previsiones aportadas oscilaron desde un mínimo de 2 hasta un máximo de 5 kilos.

• En este estudio, la media real de aumento de peso de todo el grupo fue de apenas medio kilo.

• Resulta destacable que quienes más aumentaron de peso fueron quienes al inicio del experimento ya contaban con exceso de peso. Aunque el aumento medio de toda la población fue de unos 500 gramos, quienes padecían sobrepeso u obesidad antes del experimento, aumentaron su peso en una media de 2,3 kilos (entre cuatro y cinco veces más que la población total del experimento).

Consejos para las navidades

La Asociación Americana de Dietética, sensible a las necesidades y temores de la población en relación al riesgo de aumento de peso en una época festiva caracterizada por las celebraciones en torno a la mesa, ha realizado unas interesantes recomendaciones. Tanto si se proviene de acometer un importante esfuerzo para perder peso, como si se intenta mantenerlo, estos consejos pueden ser de gran utilidad. Para quienes no están en estas situaciones, las indicaciones pueden servir para afrontar las celebraciones de un modo más saludable, pero sin renunciar en ningún caso al placer del disfrute de los más típicos platos y preparaciones navideñas:

1. Procurar no llegar al momento de la cita crítica (cenas de Nochebuena o Nochevieja, comidas de Navidad o de Año nuevo, cenas de empresa, etc.) con un especial gran apetito. Para ello, tomar algún bocado (almuerzo, merienda, etc.) con la suficiente antelación. Las opciones adecuadas se centran en snacks saludables y saciantes, como frutas y vegetales frescos y crudos (bastoncitos de zanahoria, rábanos, apio...), barritas de cereales integrales, queso o lácteos desnatados, entre otros.

2. No dejar de lado las pequeñas ocasiones para realizar una actividad física moderada, como caminar hasta el lugar donde realizar los recados y compras navideñas, y usar las escaleras en lugar del ascensor o las escaleras mecánicas. Las pequeñas caminatas de 15 a 20 minutos a buen ritmo pueden suponer un gasto energético de hasta 200 kilocalorías. El resultado de poner en práctica estas estrategias tiene un valor mucho más importante cuando se perpetúan y forman parte de un estilo de vida activo durante todo el año.

3. Tener muy en cuenta las bebidas alcohólicas por su efectos en la salud y por su aporte de calorías extras. Un martini aporta unas 275 kilocalorías y un vaso de vino, en torno a 150 kilocalorías. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta el resto de calorías que se ingieren con los alimentos y hay que procurar sustituir, al menos, alguna copa por agua.

4. Realizar un diario dietético. El simple hecho de tener que anotar con diligencia todo lo que se come y bebe sirve para ser consciente de las cantidades que se ingieren. Además, es una herramienta que limita una ingesta futura desproporcionada. Se estima que los consumidores subestiman la cantidad que comen en unas 1.000 kcal/día. Anotarlo de forma puntual ayuda a tomar conciencia.

5. No saltarse el desayuno. Diversas investigaciones señalan que las personas que desayunan de forma sistemática todos los días tienden a ingresar menos calorías durante el día. La razón quizá radique en el papel que tiene el desayuno en el momento de poner 'en hora' el organismo y los ciclos de hambre y saciedad. Si se come en periodos de 3 a 5 horas durante la vigilia (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena), se tendrá mucho ganado frente a los posibles atracones navideños.
7. Conviene no pensar en la fiesta o celebración como en un momento para realizar grandes comilonas, sino en otros aspectos como ampliar el círculo de amistades, estrechar las relaciones sociales con el resto de participantes o familiares. Por esta misma razón, conviene no pasar mucho tiempo en torno a la mesa, ni antes ni después de la comida, ya que en ella siempre habrá una mayor probabilidad de picar aperitivos, dulces, etc.

8. Con independencia de los platos contenidos en cualquier menú festivo, el resto de la alimentación diaria ha de estar centrada en alimentos ricos en fibra, como las frutas, verduras, cereales integrales y legumbres. La fibra dietética aporta un nivel de saciedad importante con pocas calorías.

AUTOCHEQUEO DE SACIEDAD

Tener una orientación acerca de qué es una ración estándar es fundamental para controlar las porciones que se sirven. Además, al final de la comida convienen hacer un 'autochequeo' consciente relativo al nivel de saciedad adquirido mediante el empleo de la siguiente escala: (1) hambriento, con un hambre voraz, (2) ligeramente hambriento, (3) cómodo, (4) un poco incómodo por estar demasiado lleno y (5) demasiado lleno como para encontrarse bien o incluso indigesto.

Las recomendaciones de salud se centran en tratar de no terminar en los estados 1 o 5. Cualquiera de los otros es más o menos válido y, sin lugar a dudas, el 3 es el óptimo.

Fuente: http://www.consumer.es

miércoles, 8 de diciembre de 2010


Cuándo un Obeso mórbido se acerca a la posibilidad de reencontrarse con otra vida, más sana, mejor, más prometedora, en salud física, psicologica, social no piensa en los pasos posteriores al posible adelgazamiento, porque lo separan 30, 40, 50, 100, o 150 kilos, o vaya a saber cuantos kilos que como eternos escalones no permiten ver la meta.
Cuando un paciente hiper obeso mórbido se acerca a la primera consulta, sería propicio acercarlo a un paciente recuperado que posea la capacidad de acercarlo a la experiencia propia, ya que si bien los médicos cirujanos bariátricos, los nutricionistas, los psicólogos clínicos y médicos especializados en obesidad, saben de que se trata, no lo han vivido por dentro.
Alguna vez alguien me dijo, "yo se lo que siento, pero vos me ves por fuera", y se trataba de otra afección, en éste caso, en el que se trata de enfrentar las ansiedades, los miedos, los actos discriminatorios con los que se convivió mucho tiempo, si no todo el tiempo de su vida, errores en la mirada en el espejo, creencia de merecido castigo, y tantas otras cosas, nunca será mejor entendido que por quien lo ha vivido, padecido, sufrido, luchado, vencido...
Por eso llama la atención enormemente, que se halla multiplicado el número de profesionales abocados a la temática, y que no se convoque a quienes tienen la más potente de las herramientas "la experiencia en el propio cuerpo y mente, por eso hay que apoyarse en quien lo vive desde el adentro y no se queda con una mirada tangencial"...
En muchos casos en los consultorios médicos, y en la puerta de los mismos, se llevan a cabo encuentros enriquecedores con pacientes que dan los primeros pasos con miedo, ansiedad, angustia, y cambian la mirada al recibir como un folleto explicativo concreto, la charla de lo vivido, de lo logrado de los 30, 50, 80 kilos perdidos del cuerpo y encontrados en salud.
Intercambio de números telefónicos, y apoyo silencioso y contener acompaña esa marcha.
Pero los profesionales siguen sin dar entrada a quienes podrían ayudar y sostener, pero bueno, vivimos en un mundo donde no se escucha a quien dice, ni se recibe la mirada de quien mira a los ojos...
Haber vivido dentro de un traje de buzo oscuro, pesado, molesto durante 10, 20 años o la vida misma, es una experiencia que más allá de lo catedrático supera lo inconmensurable del sentimiento humano, ganar en salud perdiendo los kilos que ese traje de buzo significaba es la vida misma, una vida distinta que todo paciente hiper obeso mórbido merece vivir.

Mabel Ieraci.-

martes, 7 de diciembre de 2010

UNA EXCELENTE NOTICIA!!!



Brindarán atención a pacientes que padecen obesidad mórbida

Funcionará un consultorio en el Policlínico, que fue recientemente adquirido por el Sanatorio Belgrano de Mar del Plata. Formarán un equipo interdisciplinario de trabajo para realizar un seguimiento de los casos
El Sanatorio Policlínico de nuestra ciudad, recientemente adquirido por el Sanatorio Belgrano de Mar del Plata, pondrá en marcha un consultorio orientado a brindar atención a pacientes que padecen obesidad mórbida.
El anuncio fue realizado ayer en el marco de una conferencia de prensa desarrollada en la institución, de la que participaron los doctores Jorge Picardo, especialista en cirugía bariátrica, y Verónica De Angeli, especialista en medicina nutricional.
"Venimos a ofrecer los servicios del Sanatorio Belgrano en lo que respecta a cirugía bariátrica o cirugía de la obesidad", señaló el doctor Picardo, al tiempo que agregó que "hemos desarrollado desde hace unos cinco años, tanto en el Sanatorio Belgrano como en el Instituto CILAP, un tratamiento para los pacientes obesos mórbidos".
Destacó que "contamos con una amplia experiencia en el tema" y agregó que "este sanatorio de Tres Arroyos necesitaba un consultorio para atender esta problemática, que estará integrado por un médico clínico, nutricionista y psicóloga".
"En principio, la idea es atender a los pacientes acá y realizar las cirugías en Mar del Plata", aclaró el profesional, aunque remarcó que "el equipo multidisciplinario realizará el seguimiento de los casos en Tres Arroyos".
Al respecto, acotó que "con el tiempo evaluaremos concretar las cirugías acá en Tres Arroyos".
Informó que "ya hemos hablado con el médico clínico José Mangi para que el consultorio comience a funcionar en forma inmediata" y añadió que "los pacientes serán entrevistados y evaluados por el doctor Mangi y su equipo de trabajo".
"Nosotros vendremos como grupo de apoyo", aseveró Picardo, acotando que "también vamos a brindar charlas a la comunidad y a los grupos científicos relacionadas con la cirugía bariátrica".

Equipo de trabajo
A su vez, la doctora De Angeli manifestó que "resulta fundamental armar el equipo de trabajo, para que el paciente tenga la contención adecuada" y añadió que "nuestra intención es que el grupo de profesionales sea de Tres Arroyos, aunque lleva tiempo formar a la gente".
"La cirugía lleva un tiempo de preparación y posteriormente se realiza un seguimiento del paciente, que está a cargo del equipo de trabajo", completó la doctora.
Manifestó que "la obesidad mórbida es una enfermedad creciente" y aclaró que "sólo el 40 por ciento de los pacientes con esta patología pueden ser operados. El 60 por ciento restante requiere de tratamientos médicos".
Los profesionales informaron que "la obesidad es una enfermedad crónica" y señalaron que "actualmente las obras sociales cubren los tratamientos médicos vinculados con la cirugía bariátrica".
Finalmente, destacaron que "el sector de Diagnóstico por Imágenes del Sanatorio Policlínico es muy bueno" y acotaron que "el grupo de profesionales de la institución también es excelente".

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