martes, 27 de abril de 2010


Guías que definen obesidad dejarían fuera a millones de mujeres
Reuters - 23/04/2010 17:18


Por Frederik Joelving


Millones de mujeres obesas quedarían fuera de ese rango del peso corporal, según las guías actuales, afirmaron médicos en Estados Unidos.

En un estudio sobre mujeres de entre 20 y 33 años, los autores hallaron que más de un cuarto no era obesa, según las guías de uso masivo, aunque mediciones más precisas las colocaba en ese rango de peso.

Más de dos tercios de las mujeres hispanas entraron en el rango de obesidad cuando los médicos les midieron el nivel de grasa corporal. Si se confirma, ese número las colocaría por encima de las afroamericanas, que tienen las tasas más altas de obesidad según las guías en Estados Unidos.

"No estamos atendiendo a muchas mujeres que lo necesitan", dijo Abbey Berenson a Reuters Health. "No estamos aconsejándolas adecuadamente", agregó.

La obesidad es un factor de riesgo de hipertensión, diabetes y enfermedad cardíaca.

"Afecta a casi todos los órganos del cuerpo", señaló Berenson, experta en salud femenina de University of Texas Medical Branch, en Galveston.

Los médicos usan el Indice de Masa Corporal (IMC) para medir la relación de la altura con el peso e identificar el sobrepeso y la obesidad.

Los Institutos Nacionales de Salud en Estados Unidos definen la obesidad a partir del IMC de 30, sin importar el sexo y la etnia.

Pero los investigadores criticaron ese valor de corte "unisex" porque deja fuera a más de la mitad de los hombres y las mujeres obesos en Estados Unidos.

"Este es el primer estudio sobre mujeres en edad reproductiva", dijo Mahbubur Rahman, de University of Texas y autor del nuevo estudio, publicado en Obstetrics and Gynecology.

Rahman y Berenson evaluaron datos de más de 500 mujeres, a las que les habían medido la composición corporal con rayos X en un estudio previo.

Compararon el IMC de cada mujer con su porcentaje de grasa corporal, que es lo que el IMC debería reflejar.

Muchas mujeres tenían el IMC por debajo de 30, pero más del 35 por ciento de grasa corporal, lo que indica obesidad según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En total, 145 mujeres fueron consideradas obesas según el criterio de la OMS, pero no según su IMC, que no dio resultado especialmente en las mujeres hispanas y blancas pobres, que tenían más grasa corporal por IMC que las afroamericanas.

El equipo sugiere reducir el umbral del IMC y ajustarlo según las etnias. Se estima que la reducción sería de 5 puntos de IMC en las mujeres caucásicas cercanas al umbral de sobrepeso.

"Recomendamos bajar el nivel de corte del IMC para las mujeres hispanas y blancas. Esa es una prioridad", dijo Berenson.

Catherine Loria, de National Heart, Lung and Blood Institute, en Bethesda, Maryland, indicó que el instituto ya está trabajando en la actualización de los valores de corte del IMC.

"Los valores de corte para el sobrepeso y la obesidad se impusieron según las evidencias disponibles cuando se redactaron las guías en 1998", dijo a Reuters Health.

"Desde entonces se realizaron muchos estudios y estamos actualizando las guías", afirmó.

Para Berenson, clasificar adecuadamente a las mujeres con sobrepeso y obesidad es importante para proporcionarles asesoramiento óptimo para adelgazar.

"Es difícil decir que no a una comida rica, pero seguramente es más fácil que autoinyectarse insulina todos los días", agregó.



FUENTE: Obstetrics and Gynecology, online, 22 de abril del 2010.

lunes, 26 de abril de 2010

Colegios deberán vender alimentos y bebidas para celíacos y diabéticos
La Legislatura bonaerense se encuentra analizando un Proyecto de Ley para establecer el “Programa de Alimentación Saludable” en los quioscos que funcionen dentro de todos los establecimientos educativos de gestión pública y privada de la Provincia.

La iniciativa establece que en aquellos colegios en donde hubiese alumnos declarados celíacos y diabéticos deberán incluirse la venta de alimentos y bebidas aptas para tales enfermedades.

El “Programa de Alimentación Saludable”, consistirá en la venta de aquellos alimentos y bebidas que establezca la Dirección General de Cultura y Educación, que sean bajos en tenor graso y en calorías.

Además, se deberán realizar campañas de concientización, articulando a grupos de padres, docentes y alumnos, para crear conciencia sobre la sana alimentación en etapa de crecimiento y sobre una alimentación educada y saludable.

En Argentina, según el Centro de Estudios sobre la Nutrición Infantil (CESNI), el sobrepeso en edad escolar es del 30% y la obesidad de un 5%. “Un porcentaje alto y preocupante no sólo para los padres sino para los educandos quienes a través de programas de capacitación, deben instruirse en vistas de acercarles a los niños y jóvenes las herramientas necesarias acerca de la necesidad de la sana alimentación y las consecuencias de la malnutrición”, fundamentaron en el proyecto Osvaldo Goicoechea y Viviana Arcidiácono, autores de la medida.

En este marco, los legisladores del FpV expresaron que “los buenos hábitos alimenticios, deben ser inculcados por las familias a los niños, siendo éstos trascendentales para el desarrollo de la vida joven y adulta”.

“En la edad escolar, los niños pasan más tiempo fuera de sus hogares, lejos del control y la contención familiar, haciendo a la supervisión de los alimentos y bebidas ingeridas más complejo, por lo que es menester que desde la escuela se lleve a cabo un seguimiento de políticas de educación alimenticia”, culminaron argumentando ambos senadores.

www.aninoticias.com

lunes, 19 de abril de 2010

Una droga ayuda a bajar de peso y a dejar de fumar




Parece demasiado bueno para ser cierto. Una droga llamada rimonabant ha demostrado que ayuda a las personas obesas a bajar de peso, a reducir los triglicéridos, a disminuir la resistencia a la insulina y a elevar el llamado colesterol bueno, según consta en un estudio presentado en el Congreso de la Asociación Norteamericana de Cardiología, que finalizó ayer, en Nueva Orleans.

“Quienes participaron del estudio obtuvieron y mantuvieron una pérdida de peso de nueve kilos”, comentó en conferencia de prensa el doctor F. Xavier Pi-Sunyer, investigador de la Universidad de Columbia en Nueva York y autor principal del estudio en cuestión, que evaluó durante dos años a 3040 pacientes obesos, de los cuales un tercio logró reducir en un 10% su peso corporal y mantenerlo durante ese lapso.

Pero eso no es todo. Estudios previos ya habían demostrado que esta droga, que actúa en los mismos circuitos cerebrales sobre los que impacta el consumo de marihuana –llamado sistema endocanabinoideo–, también es de utilidad para las personas que quieren dejar de fumar.

“Parece ser una droga muy interesante para los cardiólogos, que cuando le indican a un paciente que deje de fumar deben enfrentar habitualmente que éste aumente de peso, lo que también es un factor de riesgo cardiovascular", comentó a LA NACION el doctor Alfredo Lozada, experto en lípidos del Instituto Cardiovascular Buenos Aires (ICBA).

"Esta droga, por el contrario, además de ayudar a dejar de fumar a estos pacientes los hace bajar de peso, con lo que también les mejora el perfil de lípidos", agregó el especialista.

Sin embargo, aunque los efectos terapéuticos parecen ser muchos, poco es lo que se sabe sobre sus posibles efectos adversos. Sólo ha trascendido que los participantes del estudio clínico que tomaron el nuevo medicamento tuvieron más episodios de náuseas y mareos que aquellos a los que se les administró un placebo.

Aun así, médicos especialistas en el tema consultados por LA NACION dejaron trascender la inquietud de que su uso en pacientes con antecedentes psiquiátricos pueda desembocar en trastornos cercanos a la depresión. "No hay que olvidar -dijo un médico que pidió no ser identificado- que esta droga actúa sobre los sistemas cerebrales que gobiernan el placer."

Y agregó: "¿Qué pasaría si a una persona con antecedentes psiquiátricos le quitamos las ganas de comer, pero al mismo tiempo le quitamos, sin querer, el placer sobre otras áreas de su vida?"

A pesar de que LA NACION intentó insistentemente comunicarse con Sanofi-Aventis, el laboratorio que ha desarrollado el rimonabant, no pudo obtener ninguna respuesta al respecto. De todos modos, se estima que el pedido de aprobación para la comercialización de este fármaco a las autoridades regulatorias se haría entre 2005 y 2006.

Adicciones
La posibilidad de manipular el sistema endocanabinoideo para reducir el apetito nace de la observación de que las personas que fuman marihuana regularmente tienden a subir de peso, ya que su consumo estimula el apetito. De hecho, ése es uno de los usos terapéuticos de la marihuana que hoy cuenta con mayor sustento científico.

"Estudiando los efectos que produce la marihuana sobre el sistema nervioso central se descubrió que existen receptores cerebrales que responden a una sustancia llamada anandamida, que es una similar a la marihuana, pero que es producida por el mismo organismo", explicó el doctor Guillermo Dorado,Médico Psiquiatra, Director de Gens Centro Comunitario y Presidente del Colegio Latinoamericano de Neuropsicofarmacología.

A partir de ese hallazgo, agregó el doctor Gustavo Vázquez, presidente de la Asociación Argentina de Psiquiatría Biológica, "se empezó a buscar una sustancia que inhibiera esos receptores cerebrales, para así disminuir el apetito y, en consecuencia, reducir el peso corporal".

El resultado de esa búsqueda no es otro que el rimonabant, la primera droga que ha demostrado ser efectiva en provocar una reducción del apetito al inhibir uno de los receptores cerebrales del sistema endocanabinoideo.

Es la misma droga que ha demostrado en un estudio publicado en marzo de este año que aumenta significativamente la abstinencia de las personas que dejan de fumar. ¿Cómo se explica que la misma droga que ayuda a controlar el apetito colabore con los tratamientos para dejar el cigarrillo?

"Todo hace suponer que los mismos receptores cerebrales que participan de la adicción también están involucrados en el apetito -respondió el doctor Vázquez-. En definitiva, comer en exceso es una costumbre adictiva que produce un refuerzo positivo a través de estos circuitos cerebrales."

Ahora, sería posible "apagarlos".

Un problema crónico
El estudio clínico presentado en el encuentro de cardiólogos realizado en Nueva Orleans -las sesiones científicas 2004 de la American Heart Association- obtuvo resultados sin lugar a duda sorprendentes: luego de dos años de tratamiento, el 62,5% de los pacientes que recibió el rimonabant en altas dosis obtuvo (y mantuvo) una reducción de al menos el 5% de su peso corporal; un tercio alcanzó una reducción del 10 por ciento.

Además, en promedio se logró aumentar hasta en un 24,5% los niveles del colesterol bueno (HDL), que en la actualidad es considerado un protector cardiovascular. Al mismo tiempo, los niveles de triglicéridos cayeron un 9%, al igual que la resistencia a la insulina, que es un paso previo a la diabetes tipo II.

Hay dos detalles del estudio que deberían tenerse en cuenta. En primer lugar, la mayor parte del descenso de peso se obtuvo durante los primeros seis o siete meses del tratamiento, durante el resto del tiempo que fueron observados, el peso de los pacientes sólo se mantuvo (lo que no es poco). Por otro lado, quienes abandonaron el tratamiento volvieron a ganar parte del peso perdido.

"Consideramos la obesidad una enfermedad crónica -declaró Pi-Sunyer-. Uno no la cura, sólo la mejora."

Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION

jueves, 8 de abril de 2010


CONCEPTOS SOBRE CIRUGÍA BARIÁTRICA

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Por el Dr. Eduardo Babor



En los últimos años, la obesidad ha dejado de ser considerada como un problema estético para ser reconocida mundialmente como una enfermedad crónica y multifactorial debida a una excesiva acumulación de depósitos grasos que tiene una elevada comorbilidad médica, psicológica, social, física y económica. Por lo tanto involucra elementos hereditarios, bioquímicos, hormonales, ambientales, sociales, sanitarios y culturales.
Según el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos (NIH) un 20 % o más por encima del peso corporal ideal es el punto en que el sobrepeso se convierte en un riesgo para la salud. Uno de los º mas utilizados para la determinación del grado de obesidad es el denominado Índice de Masa Corporal (IMC) que relaciona el peso y la talla:

IMC = peso en KG / (talla en mts) ***
IMC (Kg / m*)
Clasificación

> 18.5 Peso Insuficiente
18.5 – 25.9 Rango Normal
25.0 – 26.9 Sobrepeso
27.0 – 29.9 Obesidad Leve
30.0 – 34.9 Obesidad Moderada
35.0 – 39.9 Obesidad Severa
40.0 – 49.9 Obesidad Mórbida
50.0 – 59.9 Súper Obesidad Mórbida
60.0 – 64.9 Súper Súper Obesidad Mórbida
< 65.0 Obesidad Triple

El más obvio de los riesgos de la obesidad mórbida es el aumento de la mortalidad, que se incrementa al doble en el hombre con un 50 % de sobrepeso.
En el mismo grupo, la mortalidad aumenta cinco veces más en diabéticos y cuatro veces si existen enfermedades del tracto digestivo.
En las mujeres la mortalidad se incrementa dos veces, pero sube a ocho en diabéticas y tres en portadoras de enfermedades del aparato digestivo.

Factores Comórbidos

Algunos de los siguientes estados clínicos que se describen a continuación relacionados con la obesidad, por si solos o combinados entre ellos, aumentan considerablemente el riesgo de vida. A saber:
• Diabetes Mellitus (Tipo II)
• Hipertensión arterial y enfermedades cardíacas
• Trastornos de las articulaciones que soporta mas peso
• Trastornos del sueño (apnea – hipopnea)
• Trastornos respiratorios
• Trastornos digestivos (reflujo gastroesofágico – hernia hiatal – litiasis vesicular – etc.)
• Trastornos menstruales
• Infertilidad
• Trastornos urinarios
• Trastornos psíquicos (depresión – disminución de la autoestima)

El tratamiento de la obesidad mórbida consistente en modificaciones dietéticas, medicamentos y actividad física, ha mostrado en el tiempo fallas para sostener un mínimo descenso de peso del 10 % en forma prolongada.
El altísimo índice de fracasos de tratamientos y abandonos de los mismos, dio lugar a que el abordaje de esta patología tuviera un enfoque multidisciplinario como nuevo concepto terapéutico, es decir, equipos conformados por Clínicos, Nutricionistas, Psicoterapeutas, Deportólogos y ahora también Cirujanos.

ALTERNATIVAS QUIRÚRGICAS PARA BAJAR DE PESO

Procedimientos
1. Restrictivos
Crean una pequeña bolsa en la parte superior del estómago limitando la cantidad del alimento ingerido.

2. Malabsortivos Alteran la digestión causando una absorción incompleta de los alimentos.

Hay varios procedimientos que combinan mecanismos restrictivos y malabsortivos en las cirugías para la pérdida de peso. El riesgo de complicaciones y efectos colaterales aumenta, en general, con el cambio del proceso digestivo.

Procedimiento de restricción gástrica: Banda gástrica ajustable

Una banda gástrica de silicona es colocada en la parte superior del estómago para formar un reservorio superior de aproximadamente 20 a 40 mililitros. Esta banda es ajustable (inflable), y esta conectada al tejido graso debajo de la piel, donde se coloca un dispositivo que permite inflar o desinflar la banda. De esta forma, se crea una pequeña bolsa en donde entra menor cantidad de alimento y tarda mas en evacuarse generando una sensación de saciedad.
La cirugía es reversible, la digestión y absorción son normales y se pierde un 50 % del exceso de peso en 18 meses pudiéndolo conservar.

Procedimientos de malabsorción:
• Derivación biliopancreática con o sin swicht duodenal
• By pass gastroyeyunal

Estos procedimientos disminuyen el tamaño del estómago limitando la cantidad de comida consumida y altera el proceso digestivo modificando la anatomía del intestino delgado con el fin de desviar la bilis y los jugos pancreáticos de modo que éstos, se encuentren con la comida ingerida mas cerca del extremo distal del intestino delgado generando una reducción de la absorción de nutrientes y calorías.
Según la Sociedad Estadounidense de Cirugía Bariátrica y el NIH, han tomado al by pass gástrico en Y de Roux como el procedimiento modelo (Gold Stándar) en la cirugía de reducción de peso.

Vías de abordaje

A fines de los ´60 y principios de los ´70, en los inicios de la cirugía bariátrica, éstas se realizaban a cielo abierto. Desde el advenimiento de laparoscopía, a principios de los ´90, la cirugía bariátrica se realiza con ésta técnica mini invasiva con los beneficios generales que la misma aporta.

Selección de pacientes

La cirugía bariátrica no será el primer recurso a emplear en la mayoría de los pacientes obesos mórbidos, solo tendrán acceso a ella aquellos que hayan fallado con intentos razonables de terapias no invasivas durante los últimos cinco años.
La opción del tratamiento quirúrgico debe ser ofrecida a pacientes que hayan sido bien informados, que estén motivados y que tengan un riesgo quirúrgico aceptable.
El proceso de selección debe apoyarse en la intervención de un equipo multidisciplinario compuesto por un internista, un psicólogo, un nutricionista y un cirujano. La educación del paciente es un componente importante del proceso pre-operatorio. Las comorbilidades no lo excluyen de la cirugía pero pueden alterar el manejo quirúrgico y anestésico durante el pre-operatorio.
El paciente debe comprender el alcance de la cirugía para poder decidir conjuntamente con el equipo, cuál es el mejor procedimiento para sí.
La decisión de someterse al procedimiento es sólo del paciente y de nadie mas, si está dentro de los parámetros que el consenso internacional acepta para la cirugía bariátrica.

¿CÓMO SE DEFINE EL ÉXITO DE LA CIRUGÍA DE PÉRDIDA DE PESO?

Es la habilidad de conseguir y mantener un descenso del 50 % al 70 % del exceso de peso sin sufrir efectos colaterales sustanciales, mejorando las enfermedades asociadas y la calidad de vid

http://www.atusalud.info/verfull.asp?xid=343

lunes, 29 de marzo de 2010

La adicción a la comida basura podría ser clave en la obesidad

WASHINGTON (Reuters) - Darse un atracón de alimentos de alto valor calórico puede ser tan adictivo como la cocaína o la nicotina, y puede provocar una ingesta compulsiva y obesidad, según un estudio publicado el domingo.

Los hallazgos del estudio en animales no pueden aplicarse directamente a la obesidad humana, pero podría ayudar a comprender la enfermedad y desarrollar terapias para tratarla, según escribieron los científicos en la revista "Nature Neuroscience".

El estudio, desarrollado en ratas, determinó que el consumo en exceso de comida con alto contenido calórico podría desencadenar respuestas similares a la adicción en el cerebro y que la comida con muchas calorías puede convertir a las ratas en comedores compulsivos en un laboratorio, según el artículo.

Los científicos también detectaron un descenso de los niveles de un receptor específico de dopaminas - una sustancia química del cerebro que permite un sentimiento de gratificación - en las ratas con sobrepeso, el mismo detectado en humanos adictos a drogas, según el artículo.

"La obesidad puede ser una forma de comer compulsivamente. Otros tratamientos en desarrollo para otras formas de compulsión, como la adicción a drogas por ejemplo, podrían ser muy exitosos en el tratamiento de la obesidad", dijo el científico Paul Kenny del Instituto de Investigación The Scripps de Florida en una entrevista telefónica.

Las enfermedades vinculadas a la obesidad cuestan en Estados Unidos una estimación de 150.000 millones de dólares al año, según las agencias federales de EEUU. Se estima que dos tercios de los estadounidenses adultos y un tercio de los niños son obesos o tienen sobrepeso.

Para el estudio, Kenny y sus compañeros fueron a una tienda de alimentación.

"Básicamente compramos todas las cosas que gustan realmente a la gente: pastelitos de chocolate, tarta de queso, beicon, salchichas, las cosas de las que disfrutas, pero sabes que no deberías comer muy a menudo", dijo.

También compraron comida saludable y elaboraron un plan de dieta para tres grupos de ratas.

Uno de los grupos comía una dieta saludable y equilibrada. Otro grupo recibía comida saludable, pero tenía acceso a alimentos de muchas calorías durante una hora al día. Las ratas del tercer grupo eran alimentadas con una dieta saludable y tenían acceso ilimitado a alimentos de alto contenido calórico.

Las ratas del tercer grupo desarrollaron una preferencia por alimentos con muchas calorías, las mascaban durante todo el día y pronto se convirtieron en obesas, dijo Kenny.

Las ratas en el experimento también fueron entrenadas para esperar recibir una descarga eléctrica menor cuando se exponían a la luz. Pero cuando se mostraba luz a las ratas se que tenían acceso ilimitado a comidas muy calóricas, no respondían al peligro potencial, explicó el científico. En su lugar, continuaron comiendo sus aperitivos.

"Lo que vemos en nuestros animales es muy similar a lo que ves en humanos que son indulgentes", dijo. "Parece que está bien, por lo que podemos decir, disfrutar de los aperitivos, pero si te eres demasiado indulgente, entonces viene el problema".

http://www.swissinfo.ch

jueves, 18 de marzo de 2010

Tres de cada 10 argentinos sufren la peor obesidad

Por malos hábitos alimentarios y sedentarismo. Lo reveló un estudio que abarca a siete países latinoamericanos. Dice que en la Argentina el 29% de la gente tiene exceso de grasa acumulada en el abdomen. Esto causa graves trastornos en la salud.Tres de cada 10 argentinos sufren la peor obesidad: tienen exceso de grasa en la panza, un problema que puede conducir a la diabetes, la hipertensión, la alteración del colesterol y los triglicéridos y hasta el taponamiento de las arterias. El dato surge a partir de un estudio de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC), con sede en Texas, Estados Unidos, que evaluó los factores de riesgo cardiovascular en siete ciudades latinoamericanas, incluyendo a 1.482 adultos de Buenos Aires.

Los resultados relacionados con obesidad abdominal y diabetes fueron publicados recientemente en la revista especializada Cardiovascular Diabetology, de EE.UU. Para hacer el estudio, se tomaron mediciones del perímetro de la cintura de los participantes. Esto sirvió para determinar la presencia de obesidad abdominal.
Así, los investigadores hallaron que su prevalencia en hombres y mujeres era similar, aunque difería en cuanto a las edades. "La cantidad de argentinos con obesidad abdominal es llamativa, porque sabemos que las personas con panza, como se dice popularmente, tienen un mayor riesgo cardiometabólico", dijo a Clarín Carlos Boissonnet, cardiólogo del CEMIC y director del consejo de epidemiología de la FIC.

El aumento del riesgo se debe a que las células que almacenan la grasa en el abdomen tienen una mayor actividad dañina para el resto del organismo. Porque esas células producen las sustancias tóxicas que conducen a otros desequilibrios: sube la glucemia, los triglicéridos, y la presión arterial, provoca resistencia a la insulina, reduce el colesterol bueno y aumenta la inflamación de la pared de las arterias.
"La obesidad abdominal en la Argentina, se encuentra en un rango bajo con respecto a México (con más del 40%) y los Estados Unidos, pero esto no significa que aquí estemos bien. Nuestra situación es comparable a países europeos. El problema se debe a que la gente hace poca actividad física, y consume alimentos procesados y con mucha grasa, sal y azúcar refinado. Por si fuera poco, se consume pocas frutas y verduras", explicó Herman Schargrodsky, director del estudio, presidente de la FIC, y cardiólogo del Hospital Italiano. Las mediciones de la cintura se hicieron en 2005. Además, identificaron que el 14% de los "panzones" también padecía de diabetes. "Un porcentaje muy alto –señaló Boissonnet– si se considera que la diabetes es una enfermedad seria. Es decir, tener panza no es sólo un problema estético".

Otro estudio anterior que había dado cuenta de la obesidad fue la encuesta nacional de factores de riesgo, del Ministerio de Salud de la Nación. Allí, los participantes sólo referían su altura y su peso, pero no hubo mediciones de la cintura. En el estudio de la FIC, sí se hicieron. Los investigadores consideran que ambos trabajos tienen enfoques complementarios.
"Que 3 de cada 10 argentinos tengan la obesidad abdominal significa que no se hace mucho para promover la vida saludable", sostuvo Mónica Katz, directora de la médico especialista en nutrición de la Universidad Favaloro. "Muchos flacos pero con panza piensan que no corren riesgos. Pero se trata de la peor obesidad. La clave para contrarrestarla es comer menos y moverse más".

En tanto, Silvio Schraier, ex presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición y profesor de la Facultad de Medicina de la UBA, valoró el estudio ahora difundido y señaló que la Argentina debe poner en práctica soluciones contra la obesidad. "Las caminatas rápidas deben ser diarias, como el cepillado de dientes", comparó. En otros consejos, hay que evitar el uso de los controles remotos dentro de la casa y preferir las escaleras en lugar del ascensor. Para los gobiernos, indicó "hacer más campañas de alimentación saludable y actividad física, y que las empresas expliciten mejor los contenidos".

La doctora Katz, que es autora del libro No dieta, resaltó el beneficio de las caminatas rápidas: "Se trata de una actividad aeróbica con intensidad moderada, que lleva a degradar la grasa que se acumula en la panza. En cambio, para bajar la panza no sirve correr maratones, porque el organismo usa los hidratos como combustibles".

http://www.clarin.com/diario/2010/03/18/sociedad/s-02161639.htm

martes, 16 de marzo de 2010