domingo, 27 de mayo de 2012

Irisina: la hormona quemagrasa para combatir la obesidad

Su accionar permitiría el reemplazo de grasas difíciles de eliminar por tejidos que aprovechen mejor la energía de lo que comemos. La incidencia de la actividad física Dr. Rubén Salcedo El Siglo XXI trajo consigo la llamada “tríada de la modernidad”: una peligrosa combinación de sedentarismo, consumo cada vez mayor de alimentos industrializados, y una población estresada y deprimida. Ante el crecimiento acelerado de esta enfermedad, la Medicina Nutricional se encuentra constantemente investigando cómo combatirla. En este marco, se está poniendo un especial énfasis en el estudio de la hormona Irisina. De qué se trata Conocida como la hormona de la actividad física, hormona 'quemagrasa' u hormona de la obesidad, la Irisina sería una poderosa aliada para combatir no sólo este problema sino, también, la diabetes, según han determinado los estudios científicos realizados. Las células del tejido adiposo blanco (grasa blanca) se especializan en almacenar nutrientes en forma de grasa y representan la principal forma de reserva de energía en el ser humano. La grasa parda o marrón, en cambio, es solo muy evidente en los bebés recién nacidos. Su principal función es utilizar los nutrientes que ingerimos y quemarlos para liberar calor para proteger a los órganos vitales, en lugar de ser almacenados en forma de grasa. En el ser humano adulto la producción de calor de la grasa parda es remplazada por la que genera la actividad de los músculos por sí mismos. Esto sucede tanto en el individuo de peso normal como en el obeso. Cómo actúa la Irisina Se descubrió que el ejercicio físico produce una gran variedad de beneficios. Algunos de los efectos más reconocidos son mediados por un factor denominado PGC1-a, el cual desencadena que de la célula muscular se libere una hormona denominada Irisina. Llamada con este nombre en honor a la diosa griega Iris -transmisora de buenas noticias- hace que la grasa blanca se transforme en grasa parda. De esa manera, se aumenta el gasto de calorías y se favorece la producción de calor. Así al cuerpo le queda menos energía en forma de tejido adiposo blanco. Un adulto podría llegar a quemar calorías y bajar de peso o, al menos, no seguir aumentando kilos. Pero es de suma importancia aclarar que, de desarrollarse fármacos con esta hormona, su acción sobre la obesidad no será mágica. Realizar actividades mejora el estado metabólico ya que incrementa significativamente el gasto total de energía que consume la actividad muscular propiamente dicha. Es por eso que lo recomendable es llevar una vida saludable y realizar ejercicio para ayudar a nuestro organismo a producir calor y quemar grasas. La mejor alternativa es mantener una actitud activa de vida. Por el doctor Rubén Salcedo, director médico de Sanatorio Diquecito. Link: http://www.entremujeres.com/vida-sana/salud/obesidad-sobrepeso-hormonas-irisina_0_684531621.html Fuente: http://www.entremujeres.com/

miércoles, 25 de abril de 2012

Psicología y obesidad

La obesidad, además de ser un trastorno físico que puede causar múltiples complicaciones médicas y acortar la calidad y esperanza de vida de quien la sufre, también tiene consecuencias muy negativas a nivel psicológico. La obesidad hace que la persona que la padece se sienta inferior, menos atractiva, menos capaz de realizar algunas actividades… Si a esto le unimos el rechazo social y los diferentes tipos de discriminación que las personas obesas pueden sufrir a lo largo de su vida (burlas en el colegio, dificultades para relacionarse y encontrar pareja, discriminación en algunos trabajos…), comprenderemos que las personas obesas suelen sufrir una disminución de su autoestima que les hace considerarse menos valiosos e inseguros de sí mismos. Esta baja autoestima y sus dificultades para relacionarse pueden hacer que la persona obesa se aísle socialmente. Si esta situación se prolonga en el tiempo, la obesidad puede conducir a la depresión. Las personas obesas en esta situación suelen verse acosadas por el sentimiento de culpa y el sentimiento de rendición (creen que no serán capaces de solucionar su problema, por lo que no hacen nada para solucionarlo). En este apartado hablaremos también de la influencia de la psicología en el problema de la obesidad. Explicaremos, por ejemplo, como una personalidad realista, e incluso pesimista, nos dará más probabilidades de afrontar con éxito una dieta, sobre todo a la hora de vencer la frustración de no obtener resultados inmediatos. También hablaremos de la influencia de la publicidad en la obesidad y de las posibilidades de éxito que tendría una campaña publicitaria basada en el miedo, destinada a combatir la obesidad http://www.guiaobesidad.com

jueves, 22 de marzo de 2012

Perder peso en grupo es más eficaz que en solitario


Noticiasdelaciencia.com

¿La pérdida de peso es socialmente "contagiosa"? Según los resultados de un nuevo estudio, en una competición para bajar de peso organizada por equipos, los compañeros de equipo influyeron significativamente en la pérdida de peso de los demás, lo cual sugiere que el eliminar algunos kilos de peso puede tener un efecto dominó sobre personas allegadas con el mismo problema.

Los autores del estudio, del Centro de Investigación de la Diabetes y el Control del Peso (dependiente del Hospital Miriam) y la Escuela de Medicina Warren Alpert de la Universidad Brown, en Estados Unidos ambas instituciones, encontraron que los miembros de un equipo no sólo perdían un peso similar en la competición, sino que quienes dijeron que sus compañeros de equipo desempeñaron un papel importante en su pérdida de peso fueron también quienes más bajaron de peso.

Se sabe que la obesidad puede ser socialmente contagiosa, pero ahora el equipo de Tricia Leahey, del Hospital Miriam y la Escuela de Medicina Warren Alpert, ha constatado que las redes sociales también desempeñan un papel importante en la pérdida de peso, en particular en las competiciones para bajar de peso organizadas por equipos.

En este estudio, la pérdida de peso se agrupó claramente por equipos, lo cual sugiere que los compañeros de equipo influían unos sobre otros, quizá al brindar un sentimiento de responsabilidad, despertando expectativas de pérdida de peso, y al proporcionar aliento y apoyo.

La obesidad sigue siendo, y algunos creen que lo será durante mucho tiempo, una enfermedad frecuente en naciones como Estados Unidos. En este país, alrededor de un tercio de los adultos son obesos, según la red estadounidense de Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, y ningún estado ha cumplido con el objetivo nacional para el año 2010 de reducir la incidencia de la obesidad hasta un 15 por ciento. La obesidad y sus problemas de salud asociados, incluyendo enfermedades cardíacas y diabetes, siguen teniendo un impacto significativo sobre la población, con todo lo que ello acarrea.

Las iniciativas online para bajar de peso, en las cuales los participantes se agrupan en equipos distintos que compiten entre sí, están ganando popularidad como una vía para fomentar la pérdida de peso en grupos grandes de personas. El nuevo estudio es el primero en examinar los efectos que tienen los compañeros de equipo y su influencia social sobre la pérdida de peso de un individuo durante uno de estos torneos.

viernes, 9 de marzo de 2012

miércoles, 22 de febrero de 2012


Obesidad en la adolescencia

Los factores que influyen en la obesidad del adolescente son los mismos que los del adulto. Con frecuencia, un adolescente ligeramente obeso gana peso con rapidez y se hace sustancialmente obeso en pocos años.

Muchos adolescentes obesos tienen una pobre imagen de sí mismos y se hacen progresivamente más sedentarios y socialmente aislados. Sus padres a menudo no saben cómo ayudarlos.

No hay muchas opciones disponibles en los tratamientos para adolescentes obesos. Hay pocos programas comerciales proyectados para ellos, pocos médicos que tengan experiencia en el tratamiento específico de los adolescentes y en el uso de fármacos que permitan ayudarlos.

Las escuelas brindan diversas oportunidades para la educación en nutrición y para la actividad física, pero estos programas raramente se ocupan lo suficiente en enseñar a los adolescentes a controlar la obesidad. A veces se lleva a cabo una intervención quirúrgica cuando la obesidad es importante.

La modificación del comportamiento puede ayudar a los adolescentes a controlar la obesidad. Consiste en reducir el consumo de calorías estableciendo un régimen bien equilibrado con los alimentos habituales y realizando cambios permanentes en los hábitos alimentarios, así como aumentar la actividad física con ejercicios como caminar, andar en bicicleta, nadar y bailar. Las colonias de vacaciones para los adolescentes obesos generalmente les ayudan a perder una considerable cantidad de peso; sin embargo, sin un esfuerzo mantenido generalmente se recobra el peso perdido. La asistencia psicosociológica para ayudar a los adolescentes a enfrentarse con sus problemas y a combatir su escasa autoestima puede ser útil.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Obsesion Cuerpos que Gritan

miércoles, 11 de enero de 2012


¿Por qué la conexión entre tiempo de sueño y el peso?

Cuando uno está cansado por no dormir lo suficiente, se puede estar menos inquieto y quemar menos calorías, pero una explicación más probable es el efecto de la privación de sueño sobre las hormonas.

Hormonas, dormir, y peso
Los adipocitos (sus "células gordas") liberan leptina al torrente sanguíneo para señalar un depósito suficiente de grasa; la leptina entonces actúa como un supresor natural del apetito. El estómago libera grelina cuando está vacío para señalar hambre. (Esto está sobre-simplificado; se sospecha que la grelina se asocia con la regulación del peso corporal a largo plazo - los niveles son más altos en las personas obesas que el las personas delgadas).

La privación de sueño baja los niveles de leptina y aumenta los niveles de grelina. Es un golpe doble de las hormonas que le hace querer comer más. El cerebro está recibiendo señales de que el cuerpo está hambriento, entonces se muere por comer.

La falta de sueño afecta a la leptina y a la grelina; dormir tiempos cortos (4 horas por noche o menos) resulta en niveles más bajos de leptina y niveles más altos de grelina en el plasma sanguíneo. Con la pérdida de sueño, la baja leptina y la alta grelina pueden dar señales poderosas dobles de que el cuerpo tiene un déficit de energía, aumentando entonces la ingesta de comida. (Ref)

Otras hormonas están íntimamente ligadas con ambos el sueño y el peso. Una interacción recíproca de la hormona liberadora de la hormona de crecimiento (GHRH, del inglés "growth hormone releasing hormone") y la hormona liberadora de corticotropina juega un rol en los patrones de sueño. Se ha mostrado que grelina, galanina y neuropéptido Y promueven el dormir.

Adicionalmente, el sistema orexina (hipocretina) en el hipotálamo juega rol en la interacción entre dormir y el apetito. Los niveles de orexina influencian la liberación de leptina, que por su parte regula el apetito y el peso y dice al cerebro cuánta energía tiene el cuerpo. Los científicos no entienden completamente todas estas interacciones. Hay muchos sistemas y ciclos competitivos en el cuerpo. Un mejor entendimiento de estos sistemas puede resultar en nuevas avenidas para encarar la epidemia de desórdenes del sueño y la epidemia de obesidad.

Se ha planteado la hipótesis de que hay razones evolutivas para esta conexión. La Madre Naturaleza nos ha programado para almacenar grasa en el verano con anticipación a la escasez de comida en el invierno. El tiempo veraniego tiene noches más cortas y días más largos - la gente tiende a dormir menos durante el verano - así el cuerpo interpreta estas señales circadianas como un tiempo para aumentar los depósitos de grasa.

Los científicos ahora han establecido definitivamente el enlace. Existe un gen controlado por el reloj circadiano que regula el dormir/despertar y este mismo gen también contribuye a los depósitos de grasa.

Este resultado viene de ensayos con animales. Cuando los investigadores apagaron el gen reloj en ratones (mediante ingeniería genética), los ratones no ganaron peso con una dieta alta en calorías comparados con un grupo control. Las vías metabólicas de la glucosa y los lípidos estaban perturbadas. Los ratones genéticamente modificados no almacenaron grasa en la misma magnitud. Un ensayo con humanos muestra resultados similares.

¿RAZONES EVOLUTIVAS?
Una potencial explicación para la relación entre sueño y peso relaciona los cambios estacionales del tiempo diario de luz con la disponibilidad de comida. Nuestros ancestros comían más en el verano cuando la comida era abundante. Ellos también dormían menos con las noches cortas. Durante el invierno, el cuerpo acortaba el consumo de alimento debido a menos recursos comestibles en el ambiente y dormía más para conservar energía.
http://www.sleepdex.org