miércoles, 11 de mayo de 2011



ADOLESCENTES OBESOS TAMBIEN SUFREN DOLORES
DE ESPALDA Y PROBLEMAS DEL DISCO

A la lista de problemas que los adolescentes con sobrepeso y obesidad suelen desarrollar hay que sumarle el dolor de espalda grave y las anormalidades de columna.

En un grupo de jóvenes atendidos por dolor de espalda grave en un departamento de emergencia, un equipo de médicos halló que muchos tenían anormalidades en la zona baja de la columna. La mayoría de esas irregularidades fue en los discos, que son almohadillas similares a una esponja que se ubican entre los huesos de la columna.

Estos problemas fueron más comunes en niños con sobrepeso u obesidad.

"El dolor de espalda y la enfermedad degenerativa de discos son otro inconveniente asociado con la obesidad infantil, junto con la diabetes tipo 2", dijo Judah G. Burns, del Hospital de Niños de Montefiore, en Nueva York, durante la reunión anual de la Sociedad Radiológica de Norteamédica (RSNA 2009).

"En general, la hernia de disco y la enfermedad de columna se vinculan a los adultos mayores, pero también las vimos en jóvenes obesos. Es el primer estudio que demuestra una relación entre el índice de masa corporal (IMC) y las anormalidades de disco en niños", indicó el científico.

Degeneración precoz de la columna

El equipo de Burns revisó imágenes de columna de 188 adolescentes de 12 a 20 años que se quejaban de dolor de espalda y se controlaron mediante estudios por imágenes en el hospital durante cuatro años.

Los investigadores excluyeron a los niños con un traumatismo u otros motivos que los hubiesen podido predisponer a sufrir dolor de espalda.

Más de la mitad (el 52 por ciento) de los participantes con dolor de espalda presentaban una anormalidad en la zona baja, o lumbar, de la columna. Excepto seis niños, todos padecían enfermedad de disco.

Aquellos con sobrepeso u obesidad eran más propensos que los más delgados a generar problemas de disco.

Los datos de altura y peso de 108 pacientes revelaron que el 66 por ciento de aquellos con sobrepeso tenía una anormalidad en la columna identificada por imágenes, a diferencia del 38 por ciento de los que no adolecían de sobrepeso.

Eso sugiere que tener sobrepeso en la niñez degeneraría la columna precozmente.

"Vimos un aumento de las anormalidades a mayor IMC", lo que indica una "fuerte relación" entre el sobrepeso en la niñez y la enfermedad de discos, dijo Burns.

"El dolor de espalda infantil se suele atribuir a espasmos o calambres musculares. No se espera que la enfermedad de disco se dé en niños, pero mi experiencia dice lo contrario", agregó el autor.

Fuente: http://es.shvoong.com/medicine-and-health/epidemiology-public-health/1968295-adolescentes-obesos-sufren-dolores-espalda/#ixzz1M5mY6jTS

martes, 3 de mayo de 2011

OBESIDAD. Causas psicológicas.


La obesidad, una epidemia contemporánea no es un síntoma nuevo,
siempre encontramos personas con excesivo sobrepeso, pero nunca
hasta las últimas décadas había tenido este carácter epidémico. Para
tomar conciencia de su envergadura basta con echar una ojeada a las
estadísticas. En Estados Unidos la obesidad ya no es una excepción
sino casi una regla. Y, vista la progresión del problema en
Latinoamérica vamos por el mismo camino. Recientemente en
Colombia, una mujer que pesaba más de 220 kg. debió ser
hospitalizada por una complicación en su estado de salud, pero no
podía atravesar la puerta de su cuarto así que tuvieron que derribar
una pared de la habitación para sacarla de allí con grúas. Cuando uno
escucha estas cosas, es casi imposible no preguntarse con asombro:
Cómo se puede llegar a esto?. La persona no se da cuenta de lo mal
que está?. Y en realidad lo mismo que le pasa a la anoréxica el obeso
puede generar una distorsión de la propia imagen corporal, pero a la
inversa. Es por ello que la persona no puede verse a sí misma en el
proceso de deterioro paulatino de su estado, desarrolla una suerte de
“ceguera emocional” que le impide ver lo afectada que se encuentra
por este problema. Estado casi vegetativo del ser, cuerpos deformes,
morbidez, la obesidad extrema es casi una negación del ser. Por otra
parte, el problema mayor del obeso es que es presa de su compulsión
a comer en exceso y eso es lo que produce sus síntomas. Desde
nuestro imaginario social tendemos a negar a la obesidad como
enfermedad: creemos que el gordo no quiere cambiar su realidad y
solemos pensar que “se hace el vivo” y que se entrega siempre que
puede al placer que le produce la comida y lo convertimos en objeto
de burla y discriminación. Como conjunto social también tenemos
otras formas más elaboradas para negar y discriminar: falta de
legislación, estructuras sanitarias, etc. Los manuales de psiquiatría
más actuales, podrían ser considerados en esta línea ya que sólo
reconocen a la anorexia y bulimia dentro de los “trastornos de
conducta alimentaria”, y queda así excluido el desorden más
frecuente en la alimentación: comer excesivamente. Comúnmente la
obesidad es tratada como una enfermedad de la que se ocupan
endocrinólogos, médicos, dietistas, todo el sistema de salud, excepto
los profesionales de la salud mental, siendo que la mayoría de las
obesidades, aun cuando haya una predisposición orgánica o genética
a la ganancia de peso, responden a causas psicológicas. La obesidad
es un problema de adicción a la comida. No debemos pensar que la
persona obesa come porque le gusta sino porque no puede dejar de
comer, como todo adicto no siente placer en casi ningún aspecto de
su vida, se siente desequilibrado, intranquilo, desvalorizado y sus
actos desembocan siempre en malestar y sufrimiento. Es en su
inconciente donde encontraremos las causas por las que no puede
abandonar su padecimiento. El punto de encuentro entre todas las
adicciones parece ser la fuga de una realidad “dolorosa” y estresante,
y en contrapartida, la búsqueda del placer inmediato. Pero este placer
es tan fugaz que pasado este momento el adicto se reencuentra otra
vez con su círculo y su angustia. La dificultad radica en saber qué
produce esta conducta compulsiva en esa persona, ya que cada caso
tiene su singularidad. No hay dos cuerpos que procesen los alimentos
de la misma manera ni tampoco dos psiquismos iguales. Por qué
alguien elige sufrir de esta manera no tiene una explicación general,
sino siempre una respuesta singular.

Lic. en Psicología Javier Alvarez

martes, 26 de abril de 2011

Las excusas más frecuentes al momento de adelgazar



Las cifras de personas obesas en el mundo crece cada día
, y si bien cada vez hay más interesados en cuidar su salud, también existe un gran número de individuos que saben que deben perder peso y grasa corporal pero que siempre encuentran un motivo para no ponerse en acción. Hoy te mostramos las excusas más frecuentes al momento de adelgazar y cómo invalidarlas.
•Los culpables son mis genes: Es claro que podemos tener una fuerte influencia genética para padecer obesidad, de hecho todos los seres humanos tenemos un genotipo ahorrador que nos habla de un cuerpo que sabe de almacenar energía como grasa, pero también sabemos que para que la obesidad se produzca dichos genes deben encontrar un ambiente que lo permita. Entonces, si nuestros hábitos y el ambiente no le permiten a los genes expresarse, no seremos obesos. Es decir, los hábitos pueden ganarle a la genética.
•Tengo huesos pesados por eso peso tanto: La contextura física determinada por el tamaño y forma de los huesos tiene mucho que ver en nuestro peso, pero si tenemos obesidad no es por el peso corporal, sino por la grasa en exceso. Si alguien te ha recomendado adelgazar te lo ha dicho porque tienes grasa en exceso y es eso lo que debes perder, al margen del peso de tus huesos.
•Las dietas no sirven para mi: Las dietas no sirven para nadie, pero lo que si es útil para combatir el exceso de grasa y la obesidad es la modificación de hábitos que todos deberíamos contemplar si queremos cuidar la salud. En este sentido, no intentes adelgazar sin esfuerzo ni rápidamente, sino más bien busca la guía de un profesional de la salud para ayudarte a lograr resultados con pequeños cambios en el estilo de vida.
•Tengo muchos eventos sociales que me impiden comer mejor: Lo habitual no es igual a lo eventual. Una persona no engordará por una fiesta o por un día de comida en exceso, pero si lo hará si a diario come de más y no se moviliza. Si tus hábitos, es decir, si en lo habitual comes bien, lo necesario y te mueves, los eventos sociales (lo eventual) no tienen por qué ser un obstáculo.
•Tengo metabolismo lento: Es claro que algunas personas tienen un metabolismo basal menos activo que otras, sin embargo, no es algo que no se pueda modificar. De hecho, si nos movemos más, comemos regularmente y ganamos masa muscular, activaremos nuestro metabolismo y ayudaremos a perder peso.
•No me gustan los alimentos light: No es necesario comer todo light para adelgazar ni tampoco es imprescindible comer descremado o eliminar el azúcar de la dieta, sólo es necesario poner orden, comer de mejor calidad y en cantidades adecuadas, al mismo tiempo que incrementamos la actividad física para lograr un balance energético negativo.

Como podemos ver estas excusas son muy usadas pero han quedado invalidadas, pues si bien pueden existir otras tantas causas por las cuales las personas no quieren o no pueden adelgazar, estas son excusas que no sirven para frenar un cambio de hábitos que permita vivir más sano y reducir grasa en el cuerpo.
Fuente: vitonica.com

jueves, 7 de abril de 2011

Linfedema, enfermedad que va en aumento


La sangre no es el único fluido que circula por el cuerpo humano. Hay otro circuito paralelo, el sistema linfático, que sirve para limpiar el organismo y está relacionado con las defensas. Cuando no funciona bien, la linfa (el líquido que transporta) se acumula y aparece una dolora inflamación llamada técnicamente linfedema. Este trastorno puede aparecer de manera espontánea o como efecto adverso después de una intervención. Por eso va en aumento: porque los agresivos tratamientos antitumorales afectan al sistema linfático. El caso más claro es la mastectomía, que en una cuarta parte implica un linfedema. Pero precisamente por este carácter de efecto no deseado de un tratamiento prioritario -curar un cáncer-, los expertos se quejan de que no se le presta la atención que merece.
"El cirujano vascular o flebólogo, que hace el diagnóstico del linfedema, ve que este problema es la cenicienta de nuestras consultas y, para la sanidad pública, es un mal menor, prácticamente solo algo estético", dice José Román Escudero, presidente del Capítulo Español de Flebología. Este grupo, junto con las sociedades de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) y de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) insisten en la importancia de crear unidades hospitalarias interdisciplinarias, con una buena coordinación de cirujanos vasculares, plásticos y médicos rehabilitadores. "Hay que abordar correctamente un problema de salud que altera notablemente la calidad de vida del paciente e influye en su autoestima y puede generar problemas psicológicos", destaca Escudero.

Según Jaume Massià, presidente de la SECPRE, el linfedema aparece por una alteración en el sistema linfático, que en el 70% de los casos es secundario a una intervención quirúrgica por cáncer de mama y se ve en el brazo. Le siguen en frecuencia, localizados en las extremidades inferiores, los debidos a cirugía de procesos malignos de útero, ovario, próstata y melanoma en piernas. En su forma más grave toma el nombre de elefantiasis, porque la parte afectada alcanza una forma y un volumen que se asemejan a la pierna de un elefante. Menos comunes son los congénitos, de origen hereditario.
Este es el caso de Leonor Carbonell, una mujer de 51 años, que sufre un linfedema primario que le detectaron a los 20 años, aunque ya desde pequeña se le hinchaban muy a menudo los tobillos: "Llevo 31 años con la enfermedad, con esta alteración congénita de mi sistema linfático. Me afecta a las dos piernas, aunque a una más que a otra". Leonor ha aprendido a convivir con su mal y respeta rigurosamente la rehabilitación que debe hacer, lleva siempre sus piernas vendadas y no necesita medicación.
Los expertos destacan que los síntomas más acusados del linfedema son el aumento del volumen de la región donde esté localizada la lesión, pesadez, piel tensa y edema o hinchazón, riesgo de grietas e infecciones. Todas estas alteraciones repercuten en la movilidad general, la asimetría física y la autoestima sobre la imagen corporal.
"La detección precoz del problema y su adecuado tratamiento son fundamentales para que el linfedema esté bien controlado y evolucione favorablemente", asegura Escudero.

miércoles, 30 de marzo de 2011

martes, 15 de marzo de 2011


ASPECTOS EMOCIONALES EN LA OBESIDAD

Por Claudia Durán *


En los últimos meses el problema de la obesidad se ha revelado como una situación crítica, debido a la gravedad que implican las cifras que nos colocan entre los primeros lugares a nivel mundial en obesidad infantil y entre la población adulta. A dicho problema se relacionan otros que derivan del mismo: infartos, diabetes, hipertensión, y muchos mas que engrosan las listas de mortalidad de los centros de salud y que pronostican serias dificultades a futuro, en cuanto a la posibilidad de poder enfrentar todos los problemas que se irán multiplicando con la terrible cantidad de niños obesos.

Es muy importante la labor de las campañas para combatir esta situación, pero estas se han enfocado principalmente a la recomendación de una dieta balanceada y ejercicio, y esto no resulta suficiente si no se contemplan también los aspectos psicológicos y familiares, los cuales juegan un papel decisivo en la producción y mantenimiento de la obesidad.

Si los aspectos psicológicos y emocionales de la persona obesa no se toman en cuenta, el abordaje resulta estrecho y reduccionista, por lo que la buscada solución mediante una dieta será insuficiente, no solo porque muchas veces la persona ni siquiera podrá apegarse al tratamiento, sino que a la larga, este resultará infructuoso. O bien, quizá se logre reducir temporalmente el peso, pero sin resolverse las causas de fondo que originan el problema, a la larga este volverá a ser el mismo.

Como ejemplo basta mencionar la impotencia que enfrenta ante estas circunstancias, el paciente que tiene que recurrir al bypass gástrico para evitar comer en exceso. La necesidad de una intervención de este tipo denota que en muchos casos no basta la intención de una disciplina y que una falla de contención psíquica deriva en la búsqueda de una solución de tipo mecánico, que indudablemente resuelve el problema de forma, pero no de fondo, pues el elemento adictivo suele ser una defensa frente al impacto de emociones que no pueden ser manejadas o toleradas por un aparato psíquico con predominancia de un modo de funcionamiento que tiende a la descarga de las mismas.

La problemática de trastornos alimentarios, guarda un importante trasfondo emocional que en el caso de muchos obesos, deriva en hacer de la comida un elemento adictivo que rebasa por mucho la necesidad nutricional.

Por mencionar tan sólo uno de los casos, el trastorno bulímico lleva a la persona afectada a ingerir grandes cantidades de comida, con la sensación de pérdida de control sobre lo que se come y cuanto se come, seguido por sentimientos de culpa y enojo, desesperación y decepción por no poderse controlar.

El comer por adicción es un problema que al igual que el alcoholismo está multideterminado y los aspectos psicológicos y emocionales tienen en relación a ellos un papel primordial. Además de la adicción a la comida (adicción no censurada en los niños, a diferencia del alcohol), hay muchos otros tipos de trastornos que propician el sobrepeso patológico.

La recomendación de tomar en cuenta los factores psicológicos en el tratamiento de la obesidad no implica dejar de lado los factores constitucionales, pero recordando que lo psíquico y lo somático son los dos polos de cualquier problemática a nivel salud.

Muchos niños y adultos tienen una sobre ingesta de alimentos, resultante de problemas de ansiedad, depresión o de conflictivas más complejas que derivan en la obesidad, que como síntoma debe de abordarse como la punta del iceberg que puede encubrir distintos conflictos.

La salud mental es un rubro que ha tenido poca difusión entre la población, por lo que resulta indispensable informar y orientar a médicos, maestros, padres de familia y a la comunidad en general, para saber detectar la problemática emocional subyacente en la gran mayoría de los problemas de obesidad. No sólo como causa, sino también como consecuencia de esta.

Debemos estar conscientes de que sólo trabajando de manera de abarcar la completud de la persona obesa, podemos ayudar a combatir este problema que crece día a día.

*Una mirada diferente en el tratamiento medico-nutricional de la obesidad y el sobrepeso en todas las etapas de la vida.
Capital Federal (CABA) : 011-1538738464 - (Corrientes y Gurruchaga)

domingo, 27 de febrero de 2011


Infección del hongo que engorda

Lo usual es considerar que toda aquella persona que está sobrepeso lo ha logrado comiendo más de la cuenta. Pero, esto no siempre es así. Hay distintos factores que causan obesidad porque reducen el metabolismo del cuerpo. Hay muchas personas que están obesas y sin embargo son personas que comen muy poco. Por otro lado también existen esos famosos “flacos que nunca engordan” aunque coman lo que coman.

Una de las razones principales por las cuales se les hace difícil rebajar a muchas de las personas obesas es que tiene su cuerpo infectado del hongo candida albicans. Las personas cuyo cuerpo están muy infectados de este hongo no rebajan ni aunque hagan la dieta correcta. Generalmente se desaniman porque hacen la dieta y no ven los resultados. Cuando el cuerpo está infectado del hongo candida ni siquiera el hacer ejercicio es efectivo para bajar de peso porque este hongo produce muchos tóxicos dentro del cuerpo que reducen el metabolismo. Los tóxicos producidos por el hongo candida albicans son ácidos y como los ácidos destruyen el oxígeno del cuerpo el metabolismo se reduce y a la persona se le hace imposible adelgazar. Lo que mantiene al metabolismo funcionando bien es el oxígeno y cuando el oxígeno se reduce el metabolismo se vuelve un “metabolismo lento”. El hongo candida es un causante principal de obesidad por esta misma razón.

Las personas que están infectadas de este hongo padecen de varios síntomas los tóxicos del hongo candida producen. Los síntomas principales son: picor en la piel, cansancio continuo, gases estomacales o intestinales, dolores de cabeza o migrañas, sinusitis, flujo vaginal, ardor al tener sexo, estreñimiento o diarrea y también produce irritabilidad emocional y hasta depresión. Naturalmente a estas personas se les hace casi imposible bajar de peso porque sus cuerpos están demasiado llenos de tóxicos y el metabolismo se pone extremadamente lento. Los tóxicos que produce el hongo reducen el oxígeno disponible a las células y estas personas tal parece que “engordan hasta de mirar la comida”.

Lo que ha causado estas infecciones de hongo candida son: el uso de antibióticos, una dieta demasiada rica en carbohidratos refinados (azúcar, dulces, chocolates, pan, pasta, arroz, etc.) y el uso de las hormonas femeninas (pastillas anticonceptivas y hormonas para la menopausia). Todos estos son factores que aceleran el crecimiento del hongo candida dentro del cuerpo lo cual termina siendo una infección a nivel de todo el cuerpo.

La mejor forma de atacar este hongo para reducirlo es cortándole su abasto de comida para debilitarlo. Como este hongo lo único que consume son los carbohidratos refinados (azúcar, dulces, chocolates, pan, pasta, arroz, etc.) hay que reducirle este tipo de alimento para que no siga creciendo dentro del cuerpo. Una dieta como la “Dieta 2×1” que se explica en mi libro “El Poder del Metabolismo” logrará que el hongo deje de seguir creciendo y engordándonos mientras lo vamos limpiando del cuerpo. Hay suplementos naturales como el COCO-10 PLUS™ que son efectivos para matar el hongo y ayudar a una persona a adelgazar. El COCO-10 PLUS™ contiene una alta proporción de “ácido láurico” que es una sustancia natural que es parte del aceite de coco y la cual tiene una acción funguicida (mata hongos) en el cuerpo. Por otro lado, el suplemento RELAX SLIM™ contiene varias hierbas y sustancias naturales que le paran el sistema reproductivo al hongo. Pero, la estrategia principal siempre esta compuesta de reducir los carbohidratos refinados mientras se ataca al hongo con los suplementos naturales. Si no se mejora la dieta habremos perdido el tiempo.

Sea como sea, de la misma forma que “todo lo que brilla no es oro” también es cierto que todo el que está sobrepeso no es porque esté comiendo demasiado. Si el cuerpo está infectado del hongo candida albicans se le va a hacer imposible bajar de peso si antes no trata la infección con la dieta correcta y los suplementos necesarios.

Frank Suárez, Especialista en Obesidad y Metabolismo